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#Muy Joven

Fotos, gifs y packs de Muy Joven subidos por la comunidad.

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YYalazJLv1· hace 1995 dRelatos

La nalgona reculiable

Poringueros tengo que confesarme,trabajo en una tortillería cerca de plaza Francisco I madero. En Torreón Coahuila. Y casi todos los días,va una clienta de tremendo culazo que causa miradas descaradas y pensamientos lascivos. Yo creo que ella lo sabe por qué menea más rico esas poderosas nalgas. Y pues para disfrute de todos y tortura a la vez nos quedamos como perros mirando el escaparate de semejantes carnes que se carga la susodicha. Total que de aquí pa el real mi mujer paga las consecuencias de traerle hartas ganas a la clienta que te cuento. Y ya se hizo costumbre que llegando del trabajo,como a las 6 de la tarde,como y mientras los niños juegan en el patio le arrimo mi verga a mi mujer que ha de pensar que así me tiene ella,tan duro y tan caliente. Mirando de reojo que nada nos interrumpa le bajó los calzones,y comienzo a dedear el orificio de mi mujercita. Que mordiendo sus labios intenta acallar lo rico que siente. Yo sintiendo que mi pene tiene alas,lo saco de mis pantalones y comienzo a separar los pliegues de mi esposa. Y pues como la necesidad es mucha pues a darle mole de olla y en un rato nos aventamos un buen capirucho. Obviamente al ser tan corto el momento y siguiendo pensando en las nalgas de la Ivonne( así se llama la clienta) Pues en la noche es de volver a arrimar el camarón en la zanja de mi vieja. Y follar como desesperado, intentando vaciar mi sobreproducción de leche... Por la mañana parezco potrillo recién parido de tanto coger,pero se me quita rápido por qué se que voy a volver a mirar aquel monumento en algún momento de la mañana y seguir babeando por ese exquisito par de nalgas que se marca la chamaca... Que es muy joven a lo mucho unos 26 años pero ya carga con 3 hijos ( entre ellos un par de gemelas) Y que bueno que esos embarazos no le arruinaron el cuerpo,al contrario según me cuentan embarnecio y se puso más potable la chamaca...🤤 Tanta a sido mi emoción por esas prodigiosas nalgas que le conté al del Oxxo y este resulto fan también de ella. Y pues ya compadritos de afición por la güera. Me pasó unas imágenes que guardo en mi cel y es motivo de encomendarme con Manuela.. Ahhh que bonito lo bonito... Ojalá algún día pueda intimar con ella y hacerme de perdis su amigo,todo sea válido por seguir admirando secretamente a mi nalgona...

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Gger1983Lv1· hace 2006 dRelatos

A Andrea le gustaba mostrar de más

En una etapa de nuestra relación en que éramos aún muy jóvenes, A Andre le gustaba salir bien destapada. Les recuerdo que media casi 1,60, tenía ojos pardos, piel muy clara y unas tetas enormes! No había pibe, hombre o viejo que no se fijara en esos melones. Yo no demostraba celos por eso, pero mñno la dejaba sola nunca por miedo a algún degenerado. Una noche de diciembre paseábamos por el centro de Mar del Plata y notamos que después de algunas cuadras un flaco nos seguía. Doblamos un par de veces y a menos de 30 metros lo sentíamos. Disimulamos y nos apuramos en una esquina. Vimos un barcito de dos pisos con unos viejos tangueros y la planta alta vacía. Nos sentamos en una mesita de arriba con un sillón amplio. El corazón noa latía acelerado a los dos. En cuanto la camarera bajó luego de dejar nuestro pedido, empezamos a besarnos y tocarnos por todas partes. Andre llevaba una mini y un top strapless. Sus tetas se salían solas si las mirabas mucho. Yo le daba lengua a una y otra y la besaba. Ella me abrió el cierre del bermudas y me sacó la pija. Me besaba a mí y chupaba la cabeza alternadamente, dejando mi propio gusto en la boca. Me estiré para meter mano en su cola y concha. Cuando no dimos más de calentura, se me subió y me cabalgó despacio y profundo, trantando que entrara toda a pesar de la ropa. Yo levantaba mi pelvis para aumentar la presión. La hice salir y acostarse en el sillón. Le subí la mini, le corrí la tanga y se la chupé con ganas. Lamía su clítoris mientras le metía dos dedos por la concha, que hacían ruido al chocar con sus jugos. Coger en un lugar público la exitaba, me di cuenta. Acabó en un grito ahogado y se levantó a chupármela. Entonces lo vio. El mismo flaco estaba a unos 2 metros, en otra mesa, pajeándose. Andre casi grita del susto, yo me di vuelta tapándome. El flaco asustado también nos dijo que nos calmáramos, que él solo quería mirar y después se iba. Yo le quise pegar, pero Andre me frenó y me dijo que si se enteraban que estábamos haciendo ahí arriba, nosotros también íbamos a tener problemas. Traté de calmarme y pensar, pero Andre me dio vuelta y volvió a chupar. Otra vez la adrenalina nos encendía. Le bajé su top, liberando sus tetas, lo que provocó la queja de Andre. Le expliqué que si acababa antes, se iría antes. Entonces pasó algo que no podía prever... Andre sonrió, me guiñó un ojo y empezó a gemir y apretarse una goma. Me puso de costado, dando una mejor vista a nuestro espectador. Los ojos del flaco eran 2 platos, pero no acababa! Seguimos así un momento, hasta que decidí subir la temperatura. La puse en cuatro a Andre, mostrándole al flaco como le metía dos dedos en la concha y después uno en el culo. Ella casi no podía aguantar los gemidos. Cuando se la clavé de golpe y le di 2 o 3 embestidas acabó de nuevo, entre temblores de sus piernas. Andrea se sentó para tomar un respiro y vió como el flaco acababa en un vaso. Le miraba la pija y luego a los ojos mientras se metía la mía en la boca. El flaco se quedó esperando a que terminara. Cuando Andre lo entendió, se dedicó a chupármela como puta, metiéndosela toda, sacándola y lamiendo la punta, para luego volver a empezar. Yo no aguantaba más. La saqué y acabé en un vaso y me desplomé en el asiento. Andre agarró el vaso y en señal de brindis hacia nuestro admirador se lo tomó todo de golpe. Él aplaudía sin hacer ruido. Nos saludó y se fue. Nosotros quedamos tan calientes que pagamos, nos fuimos y la seguimos en casa...

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MmowshaLv1· hace 2008 dRelatos

El culo de mi suegra

Me casé a los 27 años. Mi esposa tenía 20 años. Ella venía de una decepción amorosa grave y cuando empezamos estaba claro que quería formalizar y tener algo serio. Sentí que era mi momento, nos casamos, a los pocos meses quedó embarazada. Pero el tema no es ese. Un mes antes de que ella diera a luz, mi suegra, que vive en Tarapoto, vino a Lima, a apoyarnos en esos días tan complicados. Mi esposa es su primera hija y también la tuvo muy joven, antes de los 20 años. Cuando ella fue a quedarse con nosotros debe haber tenido unos 40 años y para ser sincero, nunca le había prestado ninguna atención. La había visto en las visitas a Tarapoto, alguna vez que llegó a Lima con mi suegro. Los días de la boda y poco más. Pero esta vez fue distinto. Llegó para quedarse con nosotros. Me pareció súper bien pues mi esposa era muy joven y estaba muy nerviosa con el parto. Cuando llegó, a fines del mes de marzo, aún hacía calor en Lima, incluso por las noches. Desde la primera noche, pude ver a mi suegra en una pijama demasiado sexy, incluso más que las que usaba mi esposa. Un pequeño short y un polo pequeño que me dejaban ver su figura delgada pero bien formada. Lo peor, para mi, que siempre la usaba sin ropa interior, ni tanga ni brasiere, lo que la hacía aún más excitante. No imagine nada más, pero vaya que la deseaba. Al tercer o cuarto día que llegó, al volver del trabajo, vi que había lavado su ropa y pude ver sus tangas colgadas en el tendedero. Me quede tieso pues eran de fina lencería y súper sensuales. No hubiese imaginado que ella usaba algo así. Al acostarme intenté tener sexo con mi esposa, pero ella no estaba dispuesta. A la mañana siguiente, desperté temprano. Desayune. El tendedero estaba a un lado de la cocina y podía ver sus tangas colgadas. Me calenté demasiado y me comencé a correr. No me di cuenta en que momento mi suegra ingreso y me vio haciéndolo. Me perturbe mucho y ella sólo se rio. Y me dijo, pasa siempre antes de los partos, nosotras no queremos hacer nada. Como que me tranquilicé y me fui a trabajar. Al regresar por la tarde todo normal y me sentí tranquilo. Mi esposa se fue a dormir y me quedé en la sala viendo un partido de tenis. Mi suegra se sentó a mi lado y me preguntó si seguía con ganas. Le dije que sí pero que todo bien, que entendía como se sentía mi esposa. Ella me dijo "no está bien que te reprimas y no quiero que engañes a mi hija, ella te ama mucho". Si quieres yo te puedo ayudar. En ese momento me bloqueé y no entendía que me estaba proponiendo. Quise responder y no supe que decir. Pero ella fue más rápida y ya tenía sus manos sobre mi verga. Y me dejé estar y ella empezó a correrme la paja. Me excite mucho por la situación. Mi esposa durmiendo y su madre corriéndomela. Pero tampoco me animaba a más. Pronto ella dejó sus manos y empezó a usar su boca. Vaya mamada, impresionante, deliciosa, que experta recorriendo mi verga y mis huevos con sus labios y su lengua. Estaba a mil y sin ningún control eyaculé hasta la última gota en su boca, se la tragó. Me sonrió y me dijo, ahora estarás tranquilito. Me dio un beso en la mejilla y se fue a su cuarto a dormir.

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SSophia202Lv1· hace 2025 dRelatos

El taxista y su amigo se aprovechan de mi situación

Mis historias son todas reales, no necesito que nadie se las crea o no, no es mi objetivo. Mi objetivo es desahogarme, excitar, y alegrarle el rato a más de una persona. Esta página me ha dado muy buenos momentos y me ha ayudado a conocer gente con la que me lo he pasado muy bien, muchas personas con las que tengo contacto por correo. Esta historia sucedio hace ya un año: "El del Taxi y su amigo" Mi vida acababa de dar un giro de 360º cuando mi novio encontró las fotos que demostraban mis infidelidades en mi computadora. Cuando salí de bañarme y lo vi sentado en mi silla, llorando, y mirando a la pantalla, sabía que algo no iba bien. El nunca se ponía a utilizar mi laptop y solo le bastaron 10 minutos para ver mis últimos años en imágenes. Se fue de casa a la media hora de esto, con una mochila que apenas llevaba todas sus cosas y con la certeza de que no iba a volver a estar con el. (Fotos como estas) Llamé a una amiga de mi círculo más cercano, con la que más confianza tenía. Le conté la historia, toda, ella también se quedó de piedra pues nadie tenía ni idea de que yo había estado haciendo estas cosas. Dicen que los amigos aparecen en estos momentos, y la verdad que lo puedo asegurar. Hay gente que se cuenta con los dedos de una mano y me estoy dando cuenta últimamente. Pues bien, tras hablar con mi amiga y decirle que necesitaba ir a su casa a contarle mejor la situación, y sobre todo porque me negaba a estar sola el resto de la noche por mi propia salud mental, me vestí y salí de casa para pedir un Uber o un taxi. Estaba cerca de un Puente cuando apoyada en la barandilla buscaba un Uber con mi teléfono. No tenía la cuenta vinculada y tenía que completar un registro nuevo porque tampoco me acordaba de la contraseña. Total, tras un par de minutos de darle vueltas al tema, un taxi se paró delante mío y le hice un gesto para entrar en él. El hombre aceptó y entré en el vehículo. Eran sobre las 8 pm y en estas fechas ya está muy oscuro a esa hora. Le di al taxista la dirección de mi amigo, que estaba en el otro lado de la ciudad y comenzó el trayecto. Las luces de las farolas, el silencio del taxi y las vueltas que mi cabeza estaba dando me pusieron muy, muy triste. Me acordé de muchos errores del pasado, de viajes y cosas que he pasado genial con mi novio, en definitiva, me arrepentí de perderlo. Empecé a llorar. No pasaron mucho hasta que el propio taxista se dió cuenta y, al parar en un semáforo, miró por el espejo retrovisor central y me lo preguntó. - ¿Qué le sucede señorita? + Nada, cosas, un día bastante malo. - ¿Pero estás bien? Cuentamé lo que quieras que los taxistas somos como los de los bares, psicólogos. + Bueno, no suelo abrirme con estas cosas, pero me acaba de dejar mi novio. Me daba igual contarle la historia. El señor tendría unos 50 años, con bigote, y una barba canosa. Seguramente no le iban a importar las historias de jóvenes que rompen sus relaciones por los comportamientos de hoy en día, así que use ese momento en el taxi como una oportunidad para desahogarme. Total, iba a la casa de mi amiga a lo mismo, a hablar con alguien e intentar poner en orden mi futuro. - Uf, los hombres, que putada. ¿Y por qué terminaron? ¿Eran novios mucho tiempo? + Si ya un tiempo, Pues porque ha descubierto que le he sido infiel. Me lo merezco en realidad... - Ala. Si, conozco historias de estas. Ahora viene el arrepentimiento y darle vueltas a la cabeza. No te preocupes nena, que eres muy joven, seguro que en unos meses ni te acuerdas de esto. + Ya veremos, espero no quedarme muy mal.. - Ya verás como no. Y que, ¿le pusiste los cuernos con un amigo suyo o algo? ¿Y se lo ha dicho? Lo siento si pregunto demasiado, tu me lo dices y ya está eh. + No te preocupes, prefiero hablarlo la verdad. Lo he engañado con una chico que me gustaba desde hace tiempo, y el cabron se fue de la lengua con un amigo, y ese amigo se lo ha dicho a mi novio. Por joder, básicamente. Y me han jodido bien. - Y no has podido convencerlo? O decirle que era mentira? Quiero decir, si son años, si antes todo ha ido bien debería creerte a ti si no hay pruebas. + Lo peor es que si había pruebas... es que mira, yo he tenido encuentros con hombres muchisimas veces, y en plan broma a veces tomábamos fotos y me las guardaba. Pues total... que las ha encontrado. Entonces no solo se ha creido la historia de su amigo, sino que además ha visto como me daban por el culo otras veces, o como se la chupaba a hombres yo. Vamos, que se le ha caído el mundo encima a el y después a mi. - No me lo puedo creer, va, ahora sí que es la historia más rara que me han contando en este taxi. + Para que veas... pues así estoy. - dije mientras volvía a apoyar la cara en el cristal y las lágrimas seguían escurriendo por mis ojos. - Osea, que se ha enterado de que eres una zorra? + Ya no se lo que pensará, yo no soy tan asi, No me gustan todos los chicos , pero claro, encontrarte fotos como las que el ha visto, pues justificarme mucho no puedo... - Okey, ¿que te gusta el sexo con hombres pero no eres tan fácil? + Algo así, sí. Pero bueno, ya no se ni lo que me gusta. Lo único que quiero es que pase el tiempo y ver como me planteo mi vida ahora. El hombre comenzó a mirar de vez en cuando por el retrovisor del coche, a mirarme la cara. La conversación parece que se quedó un minuto en punto muerto, el coche estaba en silencio. Estábamos a mitad del trayecto, y yo veía como el conductor me miraba la cara, y volvía a mirar a la carretera. Después de un breve rato me dijo lo siguiente, y las cosas volvieron a torcerse, como tantas veces, que me han terminado llevando hasta donde estoy ahora... - Oye pues... para que te sientas mejor, yo tampoco perfecto, estoy casado, pero he tenido encuentros con mujeres otras veces. Es común sabes? + Sí, lo se, es más común de lo que mucha gente cree. Te sorprendería la cantidad de veces que he conocido a chavos con novia y cojen con otras. - Lo mismo te digo. Muchas muchas veces. Hasta amigos míos. + La calle es "Gustavo D", no? - Sí, la que te he dicho antes. + Oye mira, si no quieres no pasa nada. Terminaré el turno después de dejarte, para cenar y luego seguiré. Quieres que nos acerquemos a un sitio que conozco ahora, que está cerca de donde vamos, y nos relajamos un poco? - Como que nos relajamos? Tengo que ir a ver a mi amiga ahora, dejamé en su calle por favor, que no estoy para tonterías... + Vale vale, perdona. Yo decía por si querías... ya sabes, consuelo. No sabes lo que te puedo alegrar el rato nena. Todas las sensaciones del pasado volvían. Y en el peor momento. El taxi, la noche, esa situación de irme con un desconocido... Me ha pasado tantas veces que mi vagina ya estaba reaccionando sola, a pesar de que mis ojos siguieran totalmente húmedos de las lágrimas. El pensamiento de tener un rato con ese señor cada vez se hacía más grande y real, y al final mis instintos más basicos hablaron por mi, a pesar de que mi cabeza y mi corazón, los dos a la vez, me decían que no era el momento ni el lugar. - Pfff... mire señor, va, vamos a donde quieras... Si es que me da igual la vida ya. + No sabes lo que me alegra oír eso, pero no estés triste, es un rato para pasarlo bien, ya verás como luego te sientes mucho mejor. Además eres joven, guapa, seguro que encuentras a otro chico pronto. Me has parecido una chica genial desde que te has montado en el coche y por eso tenía que preguntarte por qué llorabas... - Gracias por las palabras. Por cierto, ¿como te llamas? + Pedro. Me llamo Pedro, ¿y tú? - Sophia. + Un gusto Sophia, bueno, ya verás lo bien que lo vas a pasar en un momento. Voy a dar la vuelta en esa rotonda para acercarnos a un campo que conozco, nunca hay nadie y menos de noche. Te da igual? - Adelante. + Perfecto, bueno, vamos a echarnos por aquí... y ahora nos metemos por aquí. Llegamos a un sitio desierto, que la verdad nunca había visto antes y eso que vivo por aquí hace años. Era como una especie de valdio con tres muros altos alrededor, no muy lejos de la calle de mi amiga. Dejó el taxi detrás de una pared y apagó el taxímetro. + Con lo que te voy a hacer no te voy a cobrar el precio del taxi, no te preocupes, que se que lo estás pasando mal. - Gracias. Yo cada vez estaba más triste. Verme a punto de cometer otro acto como los que me habían llevado a esta situación me ponía más y más triste. Apenas le contestaba a Pedro, solo con respuestas muy cortas, y él ya estaba saliendo del asiento del conductor y viniendo hacia los asientos de atrás con la linterna del celular. + Bueno voy para dentro. Si ves a alguien cerca no te preocupes, a veces vienen gente a cosas parecidas a esta +Está bien. . Si lo mismo no aparece nadie, además he apagado las luces del coche, casi ni se ve que estamo - Bueno está bien. Pedro se metió en el coche y se bajó los pantalones hasta los tobillos. Entonces me hizo una pregunta que la verdad me dejó pasmada porque hasta ahora no se había tocado este tema. + Entonces te gusta por el chiquito? - si me gusta. + Muy bien, entonces nos lo vamos a pasar bien. Anda ven y metetelá en la boca. - dijo mientras llevaba su mano a mi cabeza y me acercaba a su pene. La luz de la luna iluminaba un poco el interior del coche, y no me costó localizar la verga de Pedro. Todavía estaba triste, notaba la humedad de las lágrimas en mis ojos. Esto iba a ser una sensación que iba y venía a lo largo de la hora que duró todo aquello. Es difícil estar llorando todo el tiempo, sobre todo cuando estás sintiendo un placer intenso, pero a mi me ocurrió a veces. Acerqué la boca a la verga de Pedro y la abrí para metermela bien dentro. Él resopló del gusto y siguió haciendo presión con su mano en mi cabeza, para incrustarla bien hasta el final, y yo ya solo podía abrir totalmente la boca y sufrir un par de arcadas. + Arggg... eso es, traga traga Sophia - Grrggr... grgrrr... Mi coñito no tardó en reaccionar ante la excitación de la escena. Llevé mi mano derecha a ella y comencé a sobarla por encima del pantalón mientras mis labios seguían succionando el palo de Pedro, que cada vez gemía más y con más intensidad. El frío que me llegaba por la espalda me hizo darme cuenta que la ventana de detrás mío estaba ligeramente bajada, por lo que en caso de que nos fuéramos con los gritos, se iba a oír todo. - Ummm... Pedro... dejamé subir la ventana que se nos va a oír. + No no, dejalá así, que se ventile el ambiente. Además me gusta por si se acerca algún mirón y nos dice algo. El coche está cerrado no te preocupes. - Como quieras... La mamada cada vez tomaba más ritmo, llegó un punto en que estaba de rodillas en el suelo del asiento mientras que mis manos se agarraban a los muslos de Pedro por completo, y mi boca subía y bajaba de aquella verga para dejarla bien limpia y preparada. Pedro estaba con la cabeza hacia atrás, la boca abierta y haciendo fuerza con su estómago para no correrse. No iba a aguantar mucho más, se lo notaba. + Ugffffff... ufffff... sophi que me corro, que me voy a correr... para para, para que no aguanto más eh... de verdad... argggg... bueno, sigue sigue... aaaaaaaahhhhhhhhhhhhh.... dioooooooos... - Gluupp.. gluppp... grgrggg... Los huevos de Pedro se estaban vaciando en mi boca y yo solo me centraba en seguir succionando y succionando, como si quisiera tragarme su alma. Pensaba que la mierda de día que estaba llevando no me iba a impedir disfrutar de este polvo, pero me estaba volviendo más cerda de lo roto que tenía el corazón. Una buena dosis de lecha nunca viene mal, así que mientras Pedro se seguía retorciendo de gusto en el asiento y sus manos trataban de agarrar mi cabeza para meterme más adentro de él, comencé a tragar su nectar. + Traga traga, aaaaay... ayyy... dejalá bien limpia. - Uuuuummm... ummm... En este punto, donde ya no quedaba nada de semen ni en su capullo ni en su tronco, y yo lo había dejado todo bien limpio, mi coñito estaba a punto de explotar. Al no haberme bajado los pantalones, notaba como t

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