+ Crear postIngresarRegistrate

#Lomo

Fotos, gifs y packs de Lomo subidos por la comunidad.

0
SSoloparejitasLv1· hace 78 dOff-topic

Acá tercero !18 cm para alguna pareja

Buen feriado para todos.Cómo están? Les pasó a contar qué estoy buscando conocer gente de la página, tengo 30 años y tengo experiencia en tríos con parejas de p!. Soy un tipo normal muy respetuoso que solo quiere pasarla bien y repetir experiencias ya vividas.NO soy un tipo con lomo terrible sino una persona normal , no drogas ni nada de eso. Los límites lo pone la pareja!no soy quien para poner pretenciónes ni nada  de eso.por eso me gusta hablar mucho dejar todo en claro e ir de a poco.si les gusta la idea podemos charlar por telegram y ver si verdaderamente le gustó a tu mujer y de ahí damos un paso más.les mando un beso a todas las mujeres de esta comunidad que tantas alegrías nos da 🤤

0 comentariosCompartir
0
JjulietanayLv1· hace 85 dRelatos

un poco de ayuda

Otra noche igual en casa. Yo cocinando, o limpiando después de cenar, y mi mujer en mi cama, cola para arriba, recibiendo pija del incansable Servio. El turro ese sabe lo que hace, la penetra una y mil veces y le acaba casi a voluntad, provocándole a mi mujer varios orgasmos por noche. Yo no podría provocarle ni medio. No me gusta ser cornudo pero no me queda otra. No sabía que yo era un mal amante hasta que conocí a la que es ahora mi mujer. En realidad, como ella misma dice, no es que sea un mal amante. No soy ni malo ni bueno, simplemente no tengo gracia. Y no es que ella no motive. Es una hermosa morocha de grandes labios, senos y cintura chicos y cola de buen tamaño, redonda y perfecta, sin dudas lo que más le miran. Pero aparentemente no soy muy hábil. Abigail, mi mujer, me lo hizo saber sin reproches pero de inmediato, apenas comenzamos a noviar. Quería que me esforzara más. Yo no mejoré y ella no volvió nunca sobre el tema. Hasta que dos años después, planificando el casamiento, le descubrí un mensaje de texto muy comprometedor de un tal Servio, y admitió que me era infiel. Para mi sorpresa, la tranquilidad y naturalidad con la que me lo confesaba logró que no me enfureciera. En el fondo, yo sabía que era lógico. Las pulsaciones de ella no debían de ser más altas que cuando toma un té con las amigas. Me dijo que sí, que había cogido con Servio, un compañero de oficina que yo ya conocía, un grandote con cara de malo peligroso. Pero no solo eso, también a veces le daba al profe del gym y a un chico que había conocido en un boliche, en una despedida de soltera. No me pidió disculpas. Tampoco me estaba pidiendo permiso. Yo no sabía qué decir ni qué hacer. Una hora antes habíamos decidido el salón donde haríamos la fiesta. Ella permaneció callada, se cruzó de piernas y encendió un cigarrillo, cosa que rara vez hacía. —¿Qué vamos a hacer? -pregunté. —Mirá, te fui fiel los primeros tres o cuatro meses, esperando que cambie un poco la cama… -exhaló humo. —Me parece medio boludo romper lo nuestro. Vos me querés, yo te quiero… -lo decía como si estuviera leyendo el horóscopo en voz alta. —¡Acabás de admitir que cogés con otros! —Ay, no seas boludo. ¿Te pensás que si no te quisiera estaría planeando casarme con vos? No soy tan tarada. Guita no te sobra, coger, no cogés bien… Es obvio que te quiero. Y vos a mi también. —Pero… esto no… esto no puede… —Cuando no sabías nada, la relación te parecía perfecta. Es cuestión de que no te enteres, nada más… —No. Si vas a hacer algo quiero saber. Una cosa es ser cornudo y otra un cornudo imbécil. —Como quieras, pero después no vengas con quejas. Mi cabeza iba a explotar. Tenía más pensamientos y preguntas de las que podía expresar. Y por otro lado no quería dar tiempo a que ella gane terreno. Qué tonto. Tenía todo el terreno ganado. —Bueno, no sé… -balbucí. —¿Cómo es esto? ¿Elegís uno y armamos un cronograma de tus cogidas? Esto es absurdo… no sé cómo actuar ni qué decirte… me siento un estúpido. Abi me miró pensativa. —Supongo que podríamos cuidar un poco las formas. Puedo hacerme la señora con los tipos de por acá… No sé, al del gym le puedo cortar... no quiero que quedes como el cornudo del barrio, mi amor. Lo decía como si estuviera haciéndome un favor. —¿Con cuántos tipos querés coger? No me gusta, Abi, bastante con que sigas cogiendo sin hacerte quilombo… Elegí uno, por favor… -imploré ya sin el mínimo orgullo. Me miró, creo que se apiadó de mí. Suspiró resignada y me prometió que sí, que estaba bien, que uno solo. Ese “uno solo” fue Servio, el de la oficina. Aunque fue “uno solo” por un tiempo, ya que el muy turro se la quería enfiestar con otro compañero, y para la fecha del casamiento, más precisamente dos días antes de la iglesia, convenció a mi novia. Abi prefirió no decirme que se había despedido de la soltería con un trío, hasta después de casarnos. Exactamente hasta la noche de bodas, que fue cuando me lo confesó. Esperó hasta que estábamos haciendo el amor para decirlo. Yo, caliente como nadie por estar cogiéndome ese cuerpo espectacular al que amaba, y ella más tibia que una cerveza al natural. Pero fue decirme eso, que había sido enfiestada a mis espaldas, verla a la cara confesándome el punto más alto de su putéz y su hija-putéz, que me disparó el orgasmo incontenible. Me quedé más sorprendido que ella, y mientras acababa y gozaba veía cómo Abi disfrutaba de mi debilidad y sonreía. Y ese rostro amado y diabólico no hizo más que desangrarme de leche hasta casi morirme. Me derrumbé sobre ella, agotado de casi no cogérmela. Ella me sacó de encima, fue a lavarse y se negó a volver a hacerlo. Y apagó la luz para dormir. La luna de miel fue de lo más bizarra, hicimos el amor solo una vez por cada noche, con el rumor de sus labios en mis oídos, escuchando cómo lo había hecho con uno o con otro, relatándome alguna de los más memorables cuernos que me había metido durante el noviazgo. Los polvos eran intensos pero muy, muy breves. Mi calentura llegaba a picos realmente altos en segundos. A veces le pedía que deje de hablar, pero ella no se detenía. Al contrario, lo disfrutaba. O en tal caso quería que yo acabara rápido. Nunca me permitía volver a poseerla, me dejaba caliente y expectante hasta la noche siguiente. Pero eso había sido un año atrás. Ahora estaba en mi cama con Servio, uno de sus machos, como lo hacía casi día por medio. Pero algo iba a ser distinto esta noche. En principio, Servio se la estaba cogiendo desde hacía larguísimas horas. Yo había entrado un par de veces a llevarles algo fresco para tomar, y encontraba a mi mujer tapada con la sábana, que me agradecía con una sonrisa y me echaba rápido para afuera de la habitación. Así, al otro lado, me quedaba escuchando el movimiento de la cama, sus jadeos, sus orgasmos, sus puteadas y las nalgadas que recibía de su verdugo. No me permitían espiar por la cerradura, Abi decía que se podía inhibir. Pero esa noche, después de más de seis horas de recibir pija y pija de Servio, mi mujer por fin me llamó. —Cornudooo… -me reclamó de un grito. Yo ya estaba en el sillón del living, tratando de dormir, pero me levanté como un resorte. No era habitual que me llamara “cornudo”, pero a veces lo hacía. Especialmente cuando Servio se iba luego de una sesión de sexo o cuando venía de la oficina recién cogida. Golpeé la puerta. —Entrá, Cuerno -Servio, en cambio, se refería a mí solo con el nombre de Cuerno. Siempre me decía Cuerno, jamás me nombró de otra forma. Cuando ingresé, mi mujer estaba cola para arriba, desnuda, sudada por completo, incluso el cabello empapado. Servio detrás de ella, arrodillado, en medio de sus piernas, con la pija enorme como un mástil, dispuesto a clavarla. Sin embargo: —Servio no da más -me explicó mi mujer. —Ya me echó no sé cuántos polvos… Está agotado, pero yo quiero uno más… Lo tenés que ayudar… Por un momento creí que me iba a dejar cogerla, cosa que por hache o be no me permitía desde hacía unos meses, casualmente desde que comenzara a cogerse a dos compañeritos más y a un amigo de Servio. Pero me equivoqué. —Sentate en la cama y empezá a moverte con ritmo -me pidió Abi. No le entendí. —Así, Cuerno -me indicó Servio, se inclinó hacia mi esposa y la penetró. Abi lanzó un gemidito. Yo tenía la pija durísima de ver esa cola perfecta y a merced de ese hijo de puta. Servio apoyó sus manotas en la cola de mi mujer y comenzó a bombearla. —Mmmm… -ronroneó ella. Pero con el movimiento se empezó a mover la cama. Y mucho. —Ahora movete siguiendo mi ritmo -dijo Servio. Sentado, yo comencé a moverme hacia abajo y arriba, empujando con mi cola, primero tímidamente y luego, cuando comprendí que tenía que seguirlo a él, con más seguridad. Pronto él y yo nos estábamos moviendo en perfecta sincronía, solo que él se estaba clavando a mi mujer con cada subida y bajada y yo solo los miraba. En segundos él se quedó quieto. El movimiento que yo le daba a la cama hacía que el cuerpo y la cola de mi Abi fuera hacia arriba y hacia abajo, dejándose penetrar por su verdugo. Ninguno de los dos se movía, yo impulsaba todo con mis saltos de sentado sobre el borde de la cama. Era un espectáculo maravilloso. La piel oscura de mi mujer, transpirada y brillosa, moviéndose a mi ritmo, pero penetrada por su macho hizo que casi me viniera sin tocarme. Amagué hacerlo. —Ni se te ocurra -me advirtió Abigail. —Concentrate en lo que tenés que hacer… así lo ayudas a Servio, que está cansado… Me seguí moviendo mientras el otro hijo de puta se beneficiaba de todo. Comencé a transpirar. —Mi amor, me estoy cansando… —Seguí, cornudo… -me alentó mientras su cola viajaba una y otra vez hacia su macho, empalándose. —Seguí que vas bien… Y yo seguía saltando sentado sobre la cama. —Dale, así… -decía ella. Así, bien… Mmm… cómo la siento… Y yo dale que te dale, ayudándola a subir y bajarse ese pedazo de pija. —Mi amor, me canso… —Seguí, cornudito… por favor seguí que lo estás haciendo bárbaro… Sí que lo estaba haciendo bien. Servio solo se apoyaba en Abi, y ella no hacía ningún esfuerzo por subir o bajar. Todo lo hacía yo. Me sentía útil, por un lado, cansado por otro y definitivamente muy usado por Servio. Aunque sabía que se la había estado garchando por horas y horas y debía estar muerto, no pude menos que sentir algo de bronca por estar muriéndome de agitación para que él sintiera toda la conchita de mi mujer en su pija mientras yo hacía meses que nada. El cansancio hizo que yo perdiera ritmo. —Un poquito más, mi amor… Un poquito más… -me rogaba Abi yendo hacia atrás y adelante mientras jadeaba. —Seguí, Cuerno. No me aflojés ahora que le quiero echar el último polvo a tu mujer. La indignación por la humillación me dio un poco más de energía y logré mantener el ritmo un ratito más. Pero estaba exhausto. Podía ver cómo mi Abi se mordía el labio con cada estocada que yo ayudaba a que se clave. Le temblaba el brazo y tenía la cola en piel de gallina. Me di cuenta que el turro de Servio le iba a arrancar otro orgasmo, algo que yo nunca había logrado. Aunque de alguna forma me sentía partícipe de esta inminente acabada. —Seguí, cornudo, no pares… seguí que ya estoy… -decía mi Abi con los ojos cerrados. Agarró fuerte las sábanas, arrugándolas con violencia. —Venite, putita -terció Servio. —Mostrale al Cuerno cómo gozás con una buena pija. Abi tenía el cabello todo pegado a la cara, yo se lo corrí en un gesto instintivo de ternura hacia ella. Pero el movimiento me desestabilizó y se perdió el ritmo. —¡No! No pares ahora, no pares, mi amor… Pero yo no podía más. Me puse de pié, sin soltar a mi mujer, la tomé de los hombros, la incorporé un poco y comencé a moverla hacia Servio. —¡Bien, Cuerno! Empujala con fuerza que se la mando hasta los huevos. Abi me agarró de la ropa, del cuello, de donde podía. Parecía que se estaba desarmando. —Sí, mi amor, clavame contra su pija… clavame, mi amor… sí, sí… Y yo la seguía empujando contra Servio. Con los ojos cerrados, a veces abriéndolos, ella me gritaba “cornudo, aprendé” o “mi amor, así”, dependiendo de la oleada de morbo que sentía. Cuando le empezó a venir el orgasmo me agarró fuerte de los brazos y empezó a gemir y gritar como una puta. Servio comenzó a darle chirlos en la cola, un poco fuertes. —¡Así, Cuerno! Así hay que cogerse a tu mujer -y la seguía bombeando mientras le pedía: —Puta, mostrale cómo te gusta mi pija… Pero Abi estaba en una nube. Pronto abrió los ojos y mientras yo la seguía empujando, ya más suave, buscó mis labios y me besó en la boca con una pasión de enamorada. —Mi amor, -me decía —qué buen polvo me echaron… -y luego en mi oído. —Me hacés la mujer más feliz del mundo, cornudo… Servio se desplomó en la cama. Abi lo vio, sonrió y me dedicó un beso dulcísimo. Yo tenía una erección tremenda, estaba para cualquier cosa. —Quiero hacerte el amor -le supliqué desesperado. —Ay, mi amor, no seas egoísta -dijo sonriéndome con maldad. —Me están cogiendo desde hace seis horas, esto

0 comentariosCompartir
0
SSantiagoVerdascoLv1· hace 89 dRelatos

Encuentro cuckold de sabado por la noche.

Ya desde hacia algunos meses Natalia, mi mujer,  venia chateando con hombres por internet. Muchas noches yo me iba a dormir sabiendo que ella estaba chateando con otros hombres, incluso algunas noches levantándome a la madrugada la veía posar frente a la notebook enseñandole su cuerpo a sus amigos mientras ellos le enseñaban a ella como se ordeñaban la verga para ella. Eso me excitaba muchisimo, varias veces yo me sumaba al juego, la terminaba penetrando mientras veíamos como del otro lado un hombre desconocido para mi se masturbaba con el show. Otras noches ella me despertaba caliente con ganas de cojer, se sentaba encima mío y conmigo adentro mientras me contaba sobre amigos virtuales cosas como que tenían la pija mucho mas grande que yo y como se los iba a cojer mientras yo los miraba , me aceleraba el corazón y ella se estimulaba el clítoris mientras yo le decía que era una puta y ambos acabábamos en el mas profundo morbo Con Natalia llevábamos unos años practicando cuckold, en un principio ella tuvo un amante fijo pero al cabo de un año nos sumergimos en la aventura de conocer gente nueva. Si bien la forma mas directa de conocer a alguien era en boliches, a Natalia nunca le gusto ir directo al grano desde un bar o boliche con alguien que conoció en una noche. Normalmente se tomaba su tiempo para conocer al hombre y ver si realmente le gustaba y como se sentía ella con el tipo, si había onda, piel y detalles como la educación e higiene del bull ocasional. Chatear por internet y usar aplicaciones como tinder fue la solución. Por supuesto que muchos no entendían la onda, simplemente buscando un hueco donde ponerla pero de a poco ella se fue haciendo de un circulo de amigos con los cuales se sentía bien y con los que chateaba, se mostraba y muchas veces organizábamos encuentros. Un sábado ella me aviso que había organizado un encuentro para esa noche, como siempre ocurre en esa situación el corazón se me acelero a mil, la adrenalina y el morbo nos empieza a invadir. Comienzan los juegos verla sabiendo que posiblemente esa noche iba a estar con otro hombre me excita... la busco en la siesta  para tocarla... cojerla... pero ella me lo niega, hoy no me toca... hoy es de otro hombre. Minifalda de cuerina , un top colorado... zapatos negros con tacos... me pregunta como le queda la ropa y yo al verla y saber que vamos a vernos con otro tipo me provoca que quiera tocarla... ella me saca y yo me comienzo a pajear. Ella me dice que soy patético y tiene razón , me siento el tipo mas básico del mundo pero la calentura me puede.  Vamos... me dice... deja de pavear que si llegamos muy tarde se va a ir...  Vamos al bar , llegamos temprano. La veo cruzada de piernas nerviosa, yo con mucha adrenalina por saber que va a pasar esa noche. No seria la primer noche que después de unos tragos Natalia decida volverse a casa sin concretar nada con la supuesta cita... incluso no seria la primer noche que la supuesta cita no se presentase... ya desde hacia unos meses habíamos tenido una mala racha de encuentros con hombres que en internet decían animarse a todo y cuando concretamos una cita no se presentaron o pusieron excusas de ultima hora. Llegando al bar buscamos una mesa al fondo donde tuviésemos un poco de privacidad entre tanto ruido y pedimos una cerveza para matar la ansiedad y comenzar a relajar la noche. -Como se llama tu amigo ? - Se llama Andrés... respondió - y... vos decís que va a venir ? -si, creo que si... - te lo vas a cojer ? - jaja no se... o sea con Andrés es diferente, tenemos otro tipo de onda. Ya lo vas a conocer es re piola. A mi sinceramente no me importaba que tan piola sea el amigo de mi mujer, yo lo que quería era ver esa noche a mi mujer garchada por otro flaco. Cuando finalmente llego Andrés al bar entendí a que se refería Natalia con respecto a que era diferente. Para decirlo amablemente Andrés no era la clásica imagen de un macho bull... o sea no era el clásico chongo de 1,85 con las abdominales marcadas que las mujeres normalmente buscarían. Por el contrario Andrés no media mas que mis 1,74... era morocho y como mínimo puedo decirle que tenia una panza prominente. Se podría decir que un gordito simpático y lejos estaba del target físico de mi mujer, si puedo decir que estaba impecablemente vestido con una camisa negra, un buen jean y unos zapatos espectaculares y tenia un perfume de esos que quedan en tu nariz después de que una persona pasa caminando a tu lado . Desde que llego rápidamente Andrés entro en confianza, Natalia nos presento y el arranco con un ... te felicito por la mujer que tenes es un monumento, te la deben querer culiar todos jaja... Yo sinceramente estaba un poco desilusionado por que claramente Andrés no entraba en los canones de belleza de Natalia . Claramente iba a ser otra noche perdida sin embargo ya habíamos salido y estaba bueno salir y tomar algo.  En pocos minutos descubrí por que Natalia y Andres habían pegado química en internet, Andres era muy divertido y se la pasaba contando anécdotas  que la hacían reír, era muy sociable y trataba con confianza a las chicas que atendían en el bar. Básicamente era todo lo contrario a lo que yo soy que encajo mas con un perfil introvertido socialmente. Entre chiste y chiste Andrés tocaba las piernas de Natalia, le tomaba las manos... hacia las cosas bien pero dentro mío sabia que tal vez Natalia solo estaba siendo amable con el permitiéndole esas caricias. Las horas pasaron rápido entre la birra y el fernet con coca y los chistes y anécdotas de Andrés y llegando a las 4 el se levanto para ir al baño. - Ya me vengo... cuando vuelva díganme si quieren que vayamos a otro lado o seguimos tomando algo... como quieran... dijo - Bueno... es re piola Andrés ...le dije... le digo que tomemos otro fernet ? - Ya es tarde, dijo Natalia... vamos... - Vos decís... ? pero mañana no trabajamos, nos podemos quedar un rato mas... - No dale... vamos al telo de aca cerca...  Yo quede descolocado... o sea nunca me imagine que Natalia iba a querer cojer con Andrés... - estas segura ? con el ? -si tengo ganas... es piola... vamos... vos no queres? - si por mi dale... pensé que a lo mejor no te iba a gustar... Andrés volvió del baño y entonces yo decidí ir al baño teniendo en cuenta que nuestras noche se iba a hacer larga. Cuando volví ella estaban besandose, ella encima de el , Andrés le comía el cuello y a mi mujer mientras ella le sobaba la verga por debajo de la panza encima del jean.  - que culiada te voy a pegar le decía Andrés... - si dale bebe vamos... estoy re caliente le decía ella... Andrés se ofreció a pagar la cuenta pero Natalia le dijo que pagaba el cornudo, el insistió pero no lo deje pagar. Fuimos a un hotel que estaba a dos cuadras del bar... en realidad para nosotros el bar era un punto estratégico por que sabíamos que a dos cuadras había 2 o 3 hoteles por turno en donde nos permitían entrar de a 3. Por supuesto que en mi rol de cornudo yo pagaba el telo y un champagne que consumimos dentro.  Apenas entramos a la habitación se empezaron a besar, Natalia se acostó en la cama y Andrés se arrodillo a chuparle la concha. Le corrio la tanga y empezó a comerle el chocho a mi mujer... - estas toda mojada putita... venís re caliente... - me tenes re caliente hijo de puta... quiero que me cojas toda respondió ella. - que rica concha tiene tu mujer, me dijo...no sabes como te la voy a dejar toda abierta... mientras chupaba le metía dos dedos y Natalia gemía. Natalia se levanto y empezó a sobarlo por encima del bóxer... luego se arrodillo y bajo el bóxer blanco de Andrés... - ufff que gorda que es ... me encanta dijo Nati... Ahí me termino de caer la ficha sobre el interés de Natalia por Andrés y como habíamos llegado tan lejos. Todo en Andres era bastante proporcional y así como el era gordito y morocho tenia una pija gorda y venosa como una lata de cerveza... si bien no hablamos de una pija larga larga de 20 cms si hablamos de unos respetables 16 cms y gorda... gorda...  Mientras Natalia hacia el esfuerzo para comerse la pija de Andrés con la boca se sobaba la concha , mientras tanto yo era un fantasma en el cuarto tocándome la pija mirando el show... - te la voy a abrir toda a la flaca me decía.... ahora te la vas a comer toda le decía a Nati. Natalia después de chuparla un rato y escupirle la pija le dijo ... - dale... vamos... quiero que me la metas... Natalia se puso en 4 patas en la orilla de la cama y el parado se puso en posición y empezó a hundirse en la concha de mi mujer... -uuuuy para hijo de puta... me estas abriendo toda... dijo Natalia... despacio me va a arder... Andrés se detuvo, la saco unos cms y la metio unos cms y empezó a bombear despacio hasta que a la tercer bombeada empujo fuerte hasta al fondo y Natalia grito y se cayo sobre la cama, acto seguido por el impulso Andres cayo sobre ella...  - uy me clavaste toda hijo de puta... le siento toda... que hijo de puta decía Natalia. Andrés la tomo de la cintura y la ayudo a incorporarse en 4 patas sin sacar la pija de la concha de mi mujer...  - no la saques por favor... dijo Natalia... Andrés empezó a bombear lentamente , una , dos , tres veces... a la cuarta empezó a bombearla con fuerza... - te gustan las pijas  gorda puta... - te la voy a dejar abierta puta... Decía Andrés mientras le daba con fuerza cachetadas en la cola... - movete puta... dale mostrale a tu marido como me culeas puta... Natalia gemía , lo miraba a el y le decía que la tenia muy puta y que iba a acabar pronto... me miraba y me decía que Andrés la tenia muy gorda que la sentía toda dentro. Al cabo de unos minutos Natalia comenzó a gritar... voy a acabar... voy a acabar y se desplomo sobre la cama... Andrés nuevamente se cayo sobre ella y siguió bombeando pero a los segundos grito te voy a llenar de leche y tomándola nuevamente de la cintura se puso de pie y levanto a mi mujer tomándola de la cintura y hundió su pija para acabarle dentro. Natalia estaba exhausta... acostada boca arriba... su piel brillaba con la transpiración de la faena... ya Andrés no tenia el rico perfume con el que había llegado, el también estaba muy transpirado  y con cierto olor mas bien rancio su pija mas pequeña de largo pero gorda mojada con los jugos de mi mujer. Yo me había descubierto desnudo, agitado y transpirado después de haber eyaculado un par de veces seguidas con el show que me habían dado. - uff amor veni, me dijo... veni a ver como me dejo... Me acerque a ver los labios vaginales hinchados y  dilatados de mi mujer... brillantes por los jugos propios del sexo... - me abrió toda... que hijo de puta...me decía Nati mientras abría sus labios con los dedos... mira como estoy me dijo... yo me mordí los labios y la bese... nuevamente la pija se me volvió a poner dura... - chupame... me dijo... dale chupame... yo estaba nuevamente caliente me sumergí a lamer la concha dilatada de mi mujer... mientras ella me decía chupame putito... chupame... al cabo de unos minutos ella volvió a acabar en mi boca. yo seguramente me comí cuando la chupe los jugos de Andrés pero les juro que me daba lo mismo que fuesen los jugos de Andrés o de mi mujer, ese néctar salado para mi era el elixir de los dioses . Al pie de la cama Andrés se reía a carcajadas... están re locos ustedes...  El se fue a duchar y luego nos dejo la habitación y un resto de champagne para nosotros...todos la habíamos pasado muy bien...  en los minutos del turno que  nos quedaba yo intente por todos los medios montar a mi mujer pero la pija de Andrés la había dejado ardida en sus zonas intimas... vos ahora solamente me podes hacer mimitos dijo ella... igual después de Andrés a la tuya ni la voy a sentir... the end...

0 comentariosCompartir
0
Ssumiso_argLv1· hace 99 dRelatos

Cornudo una vez más

ESto ocurrió mientras promediaba la relación con la que ahora es mi ex novia. Como habran leido en mis relatos anteriores, ella era una petisa multiorgásmica insaciable y yo solía acabar muy rápido, ella quedaba con ganas de más. Incluso a veces no se me paraba. Para subir mi autoestima yo habia comenzado clases de boxeo en un gym cerca de casa. Entre los que iban a la clase había uno en puntual que tenía 19, 20 años que me intimidaba. ERa flaco, tenía el cuerpo algo marcado y era muy impactante en su manera de pegar y de moverse. En el guanteo intimidaba a más de uno y hacía balancear a la bolsa. Desde el primer momento supe que él sería el perfecto amante para mi novia, él era super seguro de si mismo, en resumen tenía todo lo que a mi me faltaba. Una noche ella me fue a buscar a la salida de la clase. Los presenté. El no paraba de verle su rico culo y ella lo notaba. Un dia lo invité a nuestro departamento para que me enseñe unas técnicas de boxeo, yo a propósito ya le había contado a él que no me la cojía muy bien, pero no le dije nada de mis fantasias de que el estuviera con ella. No hizo falta. + Ella ese dia usaba un jogging y un top fitness escotado. Se notaban muy bien sus redondos pechos, no tan grandes, pero bien definidos, redondos como limones. El vino con un short y una musculosa negra. El eras bastante mas atractivo q yo, mejor cuerpo y muy seguro. Yo a propósito me habia ido a comprar unas cosas y llegaría más tarde que la hora que le había dicho a él. Ella notaba que él la miraba con deseo y le gustaba. El le propuso empezar a entrenar pero con ella y se puso en cueros y empezó a pegarle a la bolsa de boxeo. El notó que ella le miraba el lomo y se calentaba con el. En un momento le dijo que se pudiera delante de la bolsa y apoyándola le indicó como pegarle. Haciendose medio los tontos empezaron a acentuar cada vez más ese franeleo. A ella le gustaba que el fuera petiso como ella. El era petiso pero tenia un cuerpo super bien formado. Ponia su mano en su espalda y poco a poco iba bajando hasta su cintura y luego hasta su culo. Ella se volvia loca cuando le tocaba el culo- Pensó que se enojaria pero ella hizo como que no se habia dado cuenta. Su mano poco a poco masajeaba ese rendodo culo y su dedo pasaba por su entrepierna, por arriba del jogging de ella, y ella solo se sonreia y no decia nada. Con una mano le agarraba el culo y con la otra le acariciaba su mano. Y sus tetas? se les iban marcando los pezones en el top. Ella sonreia y seguia actuando como si no pasaba nada. Y ahi tuvieron la mejor idea: Hacerme una videollamdaa a mi y que yo viera todo. Era increíble, yo veia como la zorra de mi novia se dejaba tocar por mi compañero dominante de la clase. Ella estaba con sus pezones erectos, él le dijo que estaba hermosa esa noche y ella le respondió que gracias pero que no le dijera eso delante de su novio. El le preguntó por qué, mientras le seguia metiendo el dedo en su culo por encima del jogging. Ella le decia que me queria pero que no podia seguir siendo mi mujer. Y el le preguntó que por qué, solo se quedo en silencio, el sabia que si queria que se lo dijera tenia que calentarla mas Le comenzó a acariciar sus tetas por encima del top y le dijo lo linda que le quedaba, de repente la comenzó a besar en el cuello y ella le dijo que no podian hacer nada porque el era de confianza mia. Haciendo gala de su seguridad el le dijo que con él no podia fingir que sabia que ella era una puta y que se la iba a culear esa noche Ella se puso roja y solo sonrio, el bajó su mano hasta su entrepierna y le dije que queria meterle su verga dura en su concha y su culo y que lo haria muy ricp- Eso la calento mas y su respiracion comenzo aumentar, la besó con fuerza y sus manos la tocaban toda, yo veia todo eso en la video llamada y estaba a mil. No podia creer como mi novia era toda una puta con el. La notaba super caliente pero no podia hacer nada. El le quitó el top y pudo ver sus redondos pezones muy erectos y ella disfrutando como él los chupaba. Lo hacia con fuerza que casi podia sentir el corazon de ella latiendo. En 20 minutos él logró lo que yo no había logrado en 2 años. El se exitaba más al saber que ella era la novia de su compa de clase y que yo veia todo y es mas, yo ahi por la llamda dije que podrian hacier lo q quisieran. Le comence a bajó el jogging y despues notó que se habia puesto la tanguita mas pequeña que habia visto. Enseguida él pensó que esa putita sabia que se la iba a cojer y sabia que él iba a convertirme en un cornudo esa noche Le sacó poco a poco su pequeña tanguita y pudo notar que estaba muy humeda, olia a hembra en celo, se nota que le encantaba culear pero queria parecer santita con su novio La agarró y se la cargó encima y ella se la empezó a chupar mientras con sus piernas alrededor de su cintura se la llevó al cuarto. EL notaba esa humedad, ese olor a hembra conganas de sexo. Bajó sus pantalones y le mostró su gruesa y grande verga, ella enseguida la agarro con su mano y se la puso en la boca de nuevo, yo veia todo y el me hacia señas de que ella se lo estaban chupando muy rico. LUego le abrió las piernas, notó que ella estaba mas mojada, seguramente mamar verga la habia puesto arrecha y al borde de un orgasmo. Le dijo que usara sus dedos para abrir su humeda concha y ella muy obedientemente abrio sus labios vaginales y el pasó su lengua por su raja, le gustaba su concha, luego le metió los dedos en su vagina y ella comenzo a gritar de placer. De pronto la puso en cuatro, la agarró del pelo y le dijo que la iba a llenar de leche sus dos huecos. Ella gritaba que le abra sus huecos con mi verga dura. Le hablaba sucio mientras su verga dura y gruesa entraba y salia por su humedo y apretado hueco, su vagina botaba muchos jugos sobre el colchon de la cama, podia sentir su verga toda mojada con sus jugos y eso hacia que le diera mas duro. De repente su verga explota dentro de su entrecha vagina y la empieza a llenar de leche caliente. Yo en la videollamada la escucho gimiendo fuerte. A ella le encanta el dolor y la sensacion de ESA verga en su concha y termina tambien, él podia sentir su hueco contrayendose en su verga, como la apretaba, y su cuerpo temblando de placer. Y yo pensando en como la ibaa ver a la cara a partir de ahora. Su verga estana humeda por la combinacion de los jugos de su concha y su leche ,que se mezclaron dentro de ella. No le due dificil a mi compañero de box poner su verga gruesa en la entrada de su culo e ir sintiendo como poco a poco se iba entrando en ese hermoso redondo estrecho y caliente culo que varias veces yo habia deseado. Su verga comenzo a entrar y salir de su estrecho culo, la leche hacia que fuese facil entrar en ella, era como un lubricante. Y mientras le agarraba del pelo le dijo "este culo esta usado, seguro sos la puta del barrio como lo eres conmigo" ella gimiendo dijo "ah ah ah si Juan soy tu puta y la de muchos". Lo decian mirando a la cámara. y el le dijo "solo quiero usar tu culo, el que no le das a tu novio" y ella comenzo a gemir mas fuerte. A ella le gustaba que él la trate como una zorra. Muy caliente por sentirse una servidora sexual. Su cuerpo de repente se puso tenso y pudo sentir como su culo se abria y cerraba en la verga de él, ella estaba teniendo un orgasmo y se sintio tan rico que el también explotó y su leche le llenó el culito a ella- Ahi me cortaron la video llamada, pero ya no importa lo que pasó después. Yo me había recibido de cornudo definitivamente. PD: Si alguno quiere puede continuar el relato con lo que pasó después de q me cortaron la videollamada. Comentenme o hablenme al chat.

0 comentariosCompartir