+ Crear postIngresarRegistrate

#Extra

Fotos, gifs y packs de Extra subidos por la comunidad.

0
EEfectosexoLv1· hace 31 dRelatos

"El Jardín de los Faunos"

A los 26 años terminé yendo a Neuquén por trabajo, con mi título de Contador viajé al sur en busca de aventuras, legado a Neuquen capital me anoté como contador y administrador de un aserradero propiedad de un hombre gay llamado Eduardo P. Al que apodaban " La mosquito", dueño de un aserradero en Cipolleti que disfrazaba un prostibulo másculino para clientes gays de la alta sociedad sureña. Llegué ahí muy novato creyendo que mi trabajo solo consistía en calcular los salarios de los "obreros golondrinas" temporales... Pero Eduardo , " el propietario" tenía una idéa muy distinta de " empléo y trabajo"... Si bien contrataba pibes de todo el país llegados a Neuquén por "una changa"... dependiendo de su dotación y destreza sexual; les ofrecía trabajar haciendo "horas extras" en un prostibulo masculino. Las ganancias sexuales triplicaban el salario promedio que recibían por apilar madera e incluían una " habitación privada " en una mansión donde todo alquiler consistía en ser parte de un equípo de hombres dispuestos a complacer y aceptar las reglas de la casa. Chabóncitos con buenas vergas venidos de todo el país se "anotaban" para hacer "extras" en el oficio de prostituto. Pendejos vergudos de todo el país cojiendo por plata; olvidandosé de todo prejuicio.

0 comentariosCompartir
0
SSofia123454321Lv1· hace 31 dRelatos

Entrevista a n°2 @lore22 la putita de su marido 😘

1_ Edad  44 2_Nombre completo o apodo  Lore22 (gusano07) 3_Tus gustos  Hetero 4_¿Tienes quien te coga? * Si 5_¿En que posición te gusta más chuparla? * En cualquier posicion 6_Del 1 al 10, ¿cuanto te gusta chupar la pija? * 10 7_¿Te dejas coger la boca o preferís una mamada suave? * Mamada suave mejor 8_¿Cuantos orgasmos has tenido seguidos...hasta quedarte exhausta? * Mas de 6 9_¿Te tomas la leche? * Si 10_¿En dónde te gusta más sentir la leche? * En la concha bien adentro y en las tetas 11_Usas tanguitas muy chiquitas? * Hilo dental 12_¿Que fantasías te gustaría hacer realidad? * Encerrada en un cuarto con 10 tipos de pija bien grande y mi marido filmando 13_¿A que edad tuviste tu primer anal, con quien? Y¿Cómo fue esa experiencia? * De grande y fue doloroso. Me lo hicieron mal la primera vez 14_¿Cual es tu récord sexual? * Toda una noche cojiendo sin parar 15_¿Te descubrieron tocandote? Y si no es así ¿te gustaría? * Si y me calento mucho 16_¿te gusta que te chupen las tetas mientras te cojen ? * Muchisimo 17_¿te gustaria comer una pija negra? * Me fascina la pija negra bien grande 18_¿Te calienta la idea de una doble penetración? * Mmm siii 19_¿Te masturbas con porno? ¿con tu pareja verías porno? Y ¿Qué es lo más extraño que has pensado al tocarte a ti misma? * Si a mi pareja le encanta que me haga la paja mirando otras pijas 20_¿Cómo responderías si una pareja se acercara a ti para proponerte un trío? * Mmm no me.paso pero me gustaria 21¿Alguna vez has fantaseado con follar con uno de tus profesores? * Claro que si 22_¿Alguna vez has desnudado mentalmente a desconocidos solo por diversión?¿Y luego imaginas, con todo detalle sucio, cómo sería follarlos? * Muchas veces 23_¿Alguna vez te has acercado a los límites de la infidelidad y luego te has retirado solo por la emoción? * Y tal vez si, pero no me di cuenta 24_¿Tienes una fantasía favorita para masturbarte?¿cual? * Muchas pijas para mi sola, en la boca en las manos, en mi concha y culo 25_¿Cogerias con un casado? * He cojido 26_¿Compartirías una pija con otra mujer? * Tal vez 27_Si pudieras tener más de una pija para chupar, ¿cuantas pijas te gustaría que fueran? * Mas de 10 28_¿Le viste la pija a un ex de alguna amiga? por foto por ejemplo * Ay no. 29_¿su aventura mas alocada ademas de trios, cuartetos u orgias? * Provocar a varios tipos vestida de.putita 30_¿Te gustaría ver cojer a tu pareja con otra chica? * No 31_¿Has tenido el placer de estar en un trió? Mhm o hmh * Aun no 32_¿A quien le hiciste el primer sexo oral? ¿Te gustó? * A mi novio, y desde ahi no paré de mamar pijas 33_Del 1 al 10 ¿cuánto te gusta tomarla? * 8 34_¿El tamaño importa? ¿Cuanto? Y ¿como sería la perfección? * Siii. Bien grande.la pija, venosa, con mucho cuero que le tape la cabeza, cabezona y que tire mucha leche 35_¿Con cuantos y cuántas has tenido relaciones? ¿con cuantos a la vez? * No llevo la cuenta, pero fueron muchas pijas las que chupe. Solo una por vez 36_¿Qué tan satisfecha estás con tu vida sexual y qué tan activa eres? * Si muy satisfecha. Muy activa 37_¿Cual es el tiempo que debe durar el sexo? * No hay tiempo 38_¿Te gusta el bondage? * No mucho 39_¿Has tenido sexo por teléfono? Y si es así ¿te mojaste? * Si, mucho 40_¿que frases le decis al hombre en el momento de calentura cuando te esta x penetrar o cuando te esta cogiendo? y en especial cuando estan a punto de darte la leche...sos de pedirla? de rogarla? y de agradecer cuando te la da? * Ay siii, siempre pido la lechita, y le digo que me encanta la pija 41_¿Que palabras o frases te enloquecen a la hora del sexo? * Que me digan puta o putita 42_¿Cuanto tiempo podes chuparla sin parar? * Todo el dia 43_¿Eresde mente abierta en el sexo? * Si 44_¿A que hora preferís el sexo ? * No hay horario 46_¿Que es lo más alocado que hiciste con tus amigas? * Mostrar las tetas 47_¿Le darías o le diste un beso sexi a una amiga? * Si si 48_¿Enfiestada te gusta mostrar las tetas? * Enfiestada muestro todo 48_¿Te gusta usar pantalones cortitos para mostrar? * Siii 50_¿Te cojerias a alguien que recién conozca? * Aun no pero lo haria 51_¿Cuantas pijas chupaste en tu vida? ¿cuántas juntas?  Muchas pijas pero solo de a una. Me gustaria varias juntas 52_¿Tuviste sexo con alguien que no te diera importancia?  No. Siempre los calente para que le importe 53_¿Se te cruzo por tu cabesita alguna vez la idea de cojer con un familiar?y si es así ¿como fue y con quien?  Mmm creo que no jaja 54_¿Te gustaría que alguien te mirase tener sexo?  Siii 55_¿Se te cruzo alguna vez tener sexo con tu suegro o cuñado?  No 56_¿Tendrías sexo con algún ex sin necesidad de compromiso?  Si me encantaria 57_¿Alguna vez mandaste nudes? ¿A quién? ¿Te gusto?  Si y me recalento 58_¿Tendrías sexo con una mujer?  Tal vez 59_¿Te le insinuarias a algún electricista,plomero, etc mientras tu pareja no está para divertirte? Si 60_¿Alguna vez se te cruzo algo lésbico con alguna amiga?  En alguna oportunidad si 61_¿Te gustaría tener sexo por teléfono o en persona con algún amigo o amiga de tu pareja?  Si 62_¿te masturbaste al frente de alguien?  Si 63_¿Cuál es la fantasía más sucia que has tenido en el trabajo?  Cojer en la oficina arriba del escritorio 64_¿Cual fue el sueño más erótico que tuviste?  Soñe que me cojian entre 6 tipos todos con pijas enormes 65_¿Te gustaría entrar a un club swingers?  Tal vez 66_¿Tu pareja te venda los ojo y te regala un trio para tu cumpleaños que harías?  Lo disfrutaria 67_¿Cuál es la cosa más rara que te excita Y te de mucha vergüenza contarlo?  No tengo secretos

0 comentariosCompartir
0
AAnt55Lv1· hace 31 dRelatos

Alejandra recien separada 7 - El masajista 1

Después de la charla con Gracia , realmente me dejo pensando esto de estar cerca de una mina que vive garchando con cualquiera, era algo que nunca me lo hubiera permitido antes, por momentos me daba vergüenza pensar las cosas que había hecho con ella y no se, me decepcione conmigo misma, por eso empecé a tomar distancia de Gracia. Definitivamente somos distintas, ella es mas liberal y anda haciendo cualquier locura, pero yo no quiero eso; la última que me contó con los camioneros creo que me la pinto totalmente, en el fondo me da mucha pena que una mujer joven y linda tenga que entrar en esa para estar bien, me imagino conociéndola que van a envolverla, cojerla y después dejarla en banda como siempre. Bueno les cuento sobre mi, a veces estoy triste y extraño a mi pareja, pero por momentos me pongo el traje de fuerte y trato de vivir mi vida de otra manera, tengo otras amigas menos trolas con las que a veces charlamos o salimos a tomar algo, una de ellas Patricia me contó que ella paso por esto y que al final se quedo mas sola que nunca, espero no me pase a mi. Me recomendó que vaya a al masajista al que ella va frecuentemente , que me va a ayudar a disipar las tensiones de esta etapa y además el tipo es un rebuena onda y sabe guiarte para que salgas de estos transes.Me paso el número para que llame a la secretaria y le pida un turno. El miércoles a la tarde termine full y cuando llegue a casa veo un mensajito de Patri, el numero del masajista es 02915645XXX , apúrate que no tiene muchos turnos disponibles esta semana. Al toque hablo y me atiende una mujer, era su secretaria y le conté que era recomendada de Patricia y necesitaba un turno para descontracturar, la mujer me dijo que estaba todo ocupado hasta la otra semana , y si era muy urgente?, no se por que le dije que si que estaba muy dolorida, bueno en ese caso le puedo dar el último turno del viernes a las 20 hs. Si me parecía bien que me mandaba el cbu para que deposite el arancel y luego me vuelve a llamar para las instrucciones de la sesión, etc. etc. bueno le dije , me mando el importe $ 1200 y le hice una transferencia, le avise a la mina del consultorio y ella me dijo que fuera a las 1950 hs el viernes próximo, con poca ingesta de líquidos, ropa suelta y en lo posible con zapatos bajos, bueno pensé esto para una sesión de masajes jaja Bueno el viernes termine en la oficina a las tres de la tarde, me fui a casa a mirar tv hasta la hora de los masajes, me bañe y me puse un vestido medio largo, bombacha suelta y chatitas como me dijo la mina. Cuando llegue al consultorio en la calle Fitz Roy me atendió la mina con la que había hablado, ella me pidió que aguarde que aún ténia unos minutos de espera, que se retiraba y que ahora era mi turno. Pasaron mas de 15 minutos y se abrió la puerta del gabinete salió una mujer mas o menos de mi edad, con lentes y sin mirarme se fue, al toque sale un muchacho de unos 40 años, con una túnica hasta la rodilla y me llama por mi nombre, Alejandra?, si yo soy , adelante pase por favor. Al ingresar al gabinete bastante amplio con una ventana a un patio,  el encendio un saumerio, cerro el cortinado , se dio vuelta y me pregunto que me pasaba, por que necesitaba la consulta?, le explique que estaba pasando por un momento difícil; recién separada con algunas situaciones emocionales, companias no muy buenas y muy estrésada, con dolor de espalda, brazos, a veces la cabeza y con mucha ansiedad.. El me escucho y me dijo que era normal la carga de emociones fuertes que repercutían en el cuerpo, que había que hacer unas sesiones para reactivar mi circulación, libera endorfinas, alivia los dolores y las migrañas y bla bla.  La cosa que el tipo me pidió que me quitara el vestido y me acostara en la camilla , me quede en bombacha violeta media sueltita que me había puesto y un corpiño deportivo suelto, lo que después de los primeros masajes en la espalda también me pidió me quite, me dio mucha vergüenza pero de a poco me saque todo y la deje en la silla, me acosté otra vez en la camilla boca abajo, el se acercó nuevamente y me acomodo las piernas mas separadas, de pronto sentí algo frio en la espalda, era un gel o algo asi que me puso, y despacio comenzó a pasarme las manos de arriba hacia abajo, y asi otra vez , varias veces, llegaba hasta mis glúteos, cada vez mas abajo, desde los hombros hasta los muslos, asi casi 15 minutos creo, después me pidio que me diera vuelta y quedara boca arriba; toda desnuda, con las tetas y la chucha expuestas, el nuevamente se acercó y ahora pude ver que era un líquido que me desparramaba por todo el cuerpo, y otra vez comenzó a circular sus manos por todo el cuerpo, primero los hombros, después los laterales de los pechos, después la pelvis, y de ahí a los muslos hasta las pantorrillas. El me hablaba no se que cosas y que debía relajarme,  en un momento me empecé a aflojar toda, me pidió que cerrara los ojos y pude notar que levemente me hizo abrir las piernas , suavemente me pasaba la mano por el abdomen, llegaba hasta la pelvis, bajaba por los muslos hasta los pies donde sentía una suave presión sobre la planta y otra vez volvía a subir hasta los pechos, después otra vez abajo,  me gusto eran muy suaves sus manos, asi siguió un rato y yo me empece a calentar con los masajes que en realidad eran caricias, el seguía cada vez un poquito mas, cerré los ojos y en un momento sentí que me rozaba levemente la vagina , pasaba uno de sus dedos muy cerca de los labios , como estoy totalmente depilada podía sentir cada movimiento que hacia sobre mi pelvis y mis muslos, pasando despacio sobre mi intimidad, en una reacción casi involuntaria levante mi pelvis para encontrarme con su mano que me acaricio los labios de mi vagina, ahi me di cuenta que estaba mojada, el solo me tocada suavemente los labios y yo no podía mas terminé abriendo mas las piernas y subiendo mas las caderas para alcanzar su mano, me siguió tocando despacio, yo seguía con los ojos cerrados disfrutando esa sensación. Indudablemente el tipo la tenia muy clara, me siguió tocando despacio, con la otra mano me acariciaba interiormente los muslos, el se volvió a colocar ese gel en la mano que tenia sobre mi vagina y muy suave a masajeare la zona, se ve que estaba re exitada, y yo hacia movimientos casi sin querer hacia arriba, ahi sentí la verdadera sensación de acabar toda, me rozaba el clítorís con el dedo pulgar mientras que con los otros dos me acariciaba los labios. En un momento suena el teléfono o el timbre no se que era, el se sobresalto creo y me dice bueno por hoy estamos bien ya desanudamos algunos temas , deberías seguir por lo menos dos sesiones mas… De esta manera se retiro de al lado mío y fue al celular que tenia sobre el escritorio, solo oí decir ya termine amor, en diez minutos pásame a buscar.. Me sentí muy mal, bue no se por que, en realidad no se que estaba pensando en ese momento, asi me baje de la camilla, me vestí como pude y el me acompaño hasta la puerta,diciendome que hablara con la secretaria para coordinar la próxima sesión.. y allí mirándome a los ojos y con una sonrisa me dice “ la próxima empezamos donde dejamos hoy y vas a notar una gran mejoría…” , nos despedimos con la mano y me fui caminando a casa que queda a cuatro cuadras.. Cuando llegue estaba sola, mi hija se había ido a la casa de la abuela, no pude contenerme cerré la puerta con llave y la deje en la cerradura y aunque no lo hago muy frecuentemente, fui a la habitación a oscuras,  me saque la ropa, me tire en la cama y me masturbé mucho tiempo hasta acabar otra vez, estaba todavía con restos de gel y flujos en la conchita, lo mas loco era que pensaba que estaba garchando con el masajista mientras me metía los dedos, que en definitiva no me había hecho nada , ni tampoco dicho algo fuera de lugar; era raro lo que paso,  era gay o era una técnica para recalentar a una mina y después cojérsela bien, el tipo esta muy bueno, no se volveré a pedir un turno para última hora y me saco la duda…

0 comentariosCompartir
0
AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Amarte en secreto

RelatoErotismo y AmorUSUARIO TEXTO:   -     + Toda mi vida te amé en secreto. Las mujeres iban y venían, pero los sentimientos por vos nunca cambiaron. Muchas veces intenté no verlo o enterrarlo en lo más profundo de mi ser porque no podía, no debía amarte. Pero cuando el sentimiento es fuerte, poco se puede hacer al respecto. Lamento tanto que nos hayamos conocido de la forma en que lo hicimos, pero a veces el destino es caprichoso y no podemos más que resignarnos a la realidad. Y mi realidad es que amo a la mujer de otro, amo a la mujer de mi mejor amigo. Tantas veces sentí envidia y celos por verte con él, pero lo cierto es que si no fuera por él, no te habría conocido. Tantas veces traté de contentarme solo con verte y que fueras mi amiga, pero lo único que lograba era tener que repetirme una y otra vez, es la novia de mi amigo, es la novia de mi amigo. Y acá estamos hoy, en el funeral de mi mejor amigo. Yo estoy destrozado y vos no encontrás la forma de contener tu dolor, pero soy tan basura que no dejo de pensar que ahora sos libre, que yo soy libre para amarte sin sentir culpa. Me acerco a vos y con toda la sinceridad te digo que entiendo tu dolor, que voy a estar ahí para ayudarte en lo que necesites. Y como siempre, respondes con dulzura, me agradeces y me abrazas rompiendo en llanto. No sé si sufro más por no volver a ver a mi amigo o por tu sufrimiento. El funeral termina y nos despedimos. Te repito que cuentes conmigo para lo que sea, incluso si es solo para hablar; soy sincero en mi palabras, pero no quiero perderte y aunque te enamores de otro quiero seguir estando a tu lado. Con pesar me volves a agradecer y te vas. Los días pasan y como no quiero ser pesado te doy un espacio y no te molesto. La pérdida de mi amigo me sigue pesando, pero entiendo que así es la vida y trato de seguir adelante. Sigo sin comunicarme con vos, no quiero perderte, pero tampoco sé qué decirte y no quiero estar revolviendo una herida, así que considero mejor darte un poco más de tiempo. Hasta que un sábado me llega un mensaje tuyo. Mi corazón salta de felicidad. Me pedís de venir a mi casa para charlar. Cuando llegas noto que tu pesar no ha cesado. Aunque no estás llorando, un poco tratás de disimularlo, pero te conozco, seguís destrozada. Te pregunto cómo estás y me decís que mejor, que de a poco estás volviendo al trabajo, que necesitas despejarte, salir de tu casa y que por eso habías venido. Me alegra tanto saber que de todos tus seres queridos recurriste a mí. Pero temo que nunca dejes de verme como un amigo. Continuamos hablando y sin pensarlo mucho comienzo a contarte una anécdota graciosa de antes de que mi amigo fuera tu novio. Logro hacerte reír, al menos un poco, pero luego caes en silencio y comenzás a llorar. Soy un idiota, cómo podría eso hacerte sentir mejor si lo que buscabas era despejar tu mente. Me siento a tu lado y te pido perdón mientras te abrazo. Me devolvés el abrazo y rompes en llanto. Me decís que no podés dejar de extrañarlo, aunque sabés que él habría querido que sigas adelante, pero sentís que no vas a lograrlo. Trato de consolarte diciendo que vas a lograrlo, que sos fuerte y no estás sola. Me suelto de tu abrazo y te miro a los ojos. A pesar de tus ojos llorosos e hinchados te veo tan hermosa y vulnerable que siento que no quiero dejarte ir, que no voy a poder contenerme. Pongo mi mano en tu cara y seco tu mejilla con mi pulgar. Trato de consolarte para poder seguir mirándote así de cerca y hacerte sentir mejor. No decís nada y desviás tu mirada hacia otro lado. Tus ojos vuelven a llenarse de lágrimas y no logro controlarme, tengo que hacerte sentir mejor. Te beso en la mejilla y me miras sin comprender. Ya no me importa. Con mucho cariño pongo mis manos en tu cara atrayéndote hacia mí y muy despacio te beso. No decís nada, pero tampoco me respondés el beso. Sigo besándote, no puedo contenerme, no quiero contenerme. Separo mi cara de la tuya y te miro a los ojos. Ya no estás llorando, pero no sé cómo interpretar tu mirada y tu silencio. Cierro mis ojos, me acerco más a vos para besarte de nuevo. Te alejas un poco de mí, pero no decís nada. Te miro sin soltarte, siento que pasan horas, una eternidad y de pronto pones tus manos sobre las mías y me besas. Tengo miedo, miedo de estar soñando, miedo de que esto sea mentira, que no esté pasando. Trato de controlar mis manos, mis impulsos, no quiero lastimarte por la emoción que siento. Me muevo con suavidad, toco tu pelo y siento como mis manos tiemblan. Nos seguimos besando y te abrazo. Si pudiera decirte todas las veces que soñé con este momento, que pensaba en vos y te deseaba en silencio. Pero no digo nada, temo asustarte. Comienzo a acariciarte la espalda. Necesito más de vos, me siento embriagado y no puedo detenerme. Pongo mi mano en tu pierna y eso te asusta. Te separas mirándome a los ojos. Tomo tu cabeza con ternura, aún temblando y por fin, después de tanto tiempo puedo decirte: ── te amo, te amo, no voy a hacer nada que no quieras ──. Dudas por un instante y volvés a besarme. Mi corazón va a explotar, la felicidad que siento es enorme y sigo besándote. Siento que voy perdiendo el control y mis besos son cada vez más apasionados. Vuelvo a tocarte la pierna y esta vez no reaccionas de la misma forma, sino que tocas mi cara y mi mano sobre tu pierna, apenas te separas y mirándome a los ojos me pedís que por favor te haga olvidar al menos por un rato. A pesar de que siento dolor al escuchar esas palabras, te miro, te entiendo y no me importa porque te amo y haría cualquier cosa para ayudarte, para estar a tu lado. Asiento con la cabeza y vuelvo a besarte. Ahora me doy cuenta que tus besos no son tan apasionados como los míos, pero ya no puedo controlarlo. Años pensando en vos, controlando mis palabras, mis acciones. Todo este tiempo me sentía atado y amordazado cuando estaba a tu lado. Y ahora que puedo ser libre ya no puedo volver atrás, aunque vos no me aceptes de la misma forma no me importa. Si necesitas usarme para poder salir adelante y sentirte mejor, por favor hacelo, porque quiero verte sonreír de vuelta. Acaricio tu pierna, cada vez más arriba, mientras te sigo besando. Vos comenzas a acariciarme la espalda y metes tu mano debajo de mi remera. Tu mano caliente se siente como una brasa gentil y amable que me quema, pero me satisface. Mi respiración comienza a acelerarse. Mi mano pasa de tu pierna a tu cola y de tu cola subo por tu cintura, sigo subiendo y me detengo en uno de tus pechos. Tu respiración también comienza a acelerarse. Tus manos acarician mi espalda y lentamente comenzás a acariciarme el pecho y luego bajas a mí cola. Acaricio tu pezón con suavidad y un leve gemido tuyo hace que me excite más. Sigo pensando que esto tiene que ser un sueño así que abro mis ojos y ahí estás vos, besandome. Te abrazo con fuerza, te pego contra mi pecho, no quiero dejarte ir. Sigo acariciandote la espalda, las piernas, tus pechos, todo de vos me encanta y no puedo evitarlo. Paso mi mano por debajo de tu remera y tu piel es suave, por favor que esto no se termine. Amago a sacarte la ropa y como no decís nada sigo adelante. Vos me sacas la remera también. Te observo semidesnuda delante mío y quisiera decirte algo, pero me aguanto. Sin que te lo pida te sacas el corpiño y miras para otro lado. Me causa ternura que sientas vergüenza y vuelvo a besarte mientras con una mano toco tu pecho desnudo y con la otra te traigo hacia mi cuerpo. Quiero sentir tu piel contra la mía. Te recuesto en el sillón tendiendome encima y pegando mi cuerpo al tuyo te beso y te acaricio y aunque todavía tenemos puestos los pantalones apoyo mi pene contra tu pelvis. Haces un leve gemido que me encanta. Pego mi frente contra la tuya y con mi mano acerco tu cabeza, quiero decirte cuanto te deseo y las veces que soñé con hacerte el amor en ese mismo lugar, pero me contengo y te beso con pasión. Seguís acariciándome, tus manos van de mi espalda a mi cabeza y a mi cola. Aprieto tus pechos y noto que eso te gusta, por lo que no dejo de hacerlo controlando mi fuerza para no lastimarte, mientras beso y lamo tu cuello. La respiración de ambos comienza a entrecortarse. Me acerco a tu oído y entre susurros te digo que me gusta mucho tu olor, esto te sobresalta y tu piel se eriza, sonrío y te doy una pequeña mordida en la oreja a lo que respondes con un leve gemido. Me doy cuenta que levemente te estás dejando llevar y me pongo feliz por eso. Vuelvo a besarte el cuello y muy despacio voy bajando hasta tus pechos. Los tomo a ambos con mis manos, los beso y los lamo por completo. Noto que tu respiración se acelera un poco más, cada tanto gemis y tus pezones se endurecen aún más, haciendo que no pueda evitar juguetear con ellos y lamerlos. De a poco vas gimiendo cada vez más. Por mi parte ya me siento bastante excitado, pero no quiero que esto termine todavía, así que comienzo a besarte y lamerte la panza hasta llegar a tu pelvis. Abro el botón de tu pantalón y lentamente bajo el cierre. Sin pensarlo mucho y sin mi ayuda te sacas por completo el pantalón y la ropa interior, así que te imito y también me desnudo por completo mientras vos seguís recostada y me observas fijamente. Tiendo mi cuerpo desnudo sobre el tuyo y te beso acariciando tus piernas mientras apoyo mi pene en tu entrepierna. Tu piel se siente muy suave y cálida y tu entrepierna ya se siente húmeda, pero aún así prefiero esperar y me dirijo a tu pelvis. Comienzo acariciándote suavemente con mi dedo pulgar tanto en tus labios como en tu clítoris observando tu cara de placer y escuchando unos leves gemidos. Pero como quiero que sientas más placer, me arrodillo, tomo con mis manos tu cadera que levemente levanto, me acerco a tu entrepierna y comienzo a lamerte. No necesito mirarte para saber que lo estás disfrutando, solo con escucharte gemir me doy cuenta. Tus gemidos ya no son tan leves y con tus manos acaricias y agarras mi pelo, lo que hace que me excite todavía más. Continúo lamiéndote y chupandote y lo disfruto tanto que yo mismo me sorprendo al escucharme dar leves gemidos de tanto en tanto. Tus caderas comienzan a moverse levemente, tus gemidos son más fuertes y rodeas mi cuello y mi espalda con tus piernas, las cuales empiezo a acariciar y me doy cuenta que no es el momento para detenerme. Tu nivel de excitación es tan grande que me decís que no pare, que siga y siento como tu humedad aumenta y me parece delicioso. Comenzas a jadear y a gemir más rápido, lo que me hace sentir realmente tan excitado que comienzo a tener un deseo muy grande por estar dentro tuyo, pero aún así te espero y te dejo terminar tranquila. Cuando terminas, me miras a los ojos y me agradeces diciendo que lo estabas necesitando. En ese momento no supe responder de otra forma que no fuera con un abrazo y un gentil y apasionado beso. Sin dejar de abrazarte me separo levemente, te miro y te pregunto si tu idea era dejarlo ahí y al escuchar tu respuesta me siento aliviado porque por el leve instante que reíste y sonreíste me dí cuenta que volvías a ser la de siempre, que tarde o temprano aunque fuese con otro podrías salir adelante. Me decís que no, que pretendes ir hasta el final, pero que tuviste la necesidad de agradecerme. Entonces vuelvo a besarte con mucha pasión mientras comenzás a acariciarme la espalda hasta bajar a mi cintura y a mi pene. Te separas de mí y esta vez sos vos la que baja hasta mi entrepierna y comenzás a lamerme y chuparme y yo el que gime de tanto en tanto. Pero no quiero que esto se acabe todavía, así que te tomo con delicadeza del brazo, te traigo hacia mí, rodamos haciendo que yo quede encima tuyo y te beso mientras acaricio uno de tus pechos. Ya estoy en mi límite y no quiero ser muy brusco, así que me incorporo, te acaricio las piernas hasta llegar a tu entrepierna y sin dejar de mirarte te toco con mis dedos y un leve gemido tuyo me hace dar cuenta que no puedo seguir esperando. Me levanto por completo de un salto y mirándome me preguntas si voy por un preservativo, t

0 comentariosCompartir
0
AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Miradas

Hay miradas que te hipnotizan haciendo que te pierdas en ellas y besos que te reinician devolviéndote a la vida como si antes de no existiera vida puede ser algo serio o no pero a veces es necesario sentirse vivo y no me refiero a respirar y caminar pues muchos vivos están más muertos que otros ya enterrados...   Me llamo Valeria tengo veintisiete años una vida social un tanto activa novios cero pretendientes algunos y no tan interesantes, soy algo difícil para eso del amor no cualquiera llena mis expectativas y es valido o sea no es que yo quiera el hombre perfecto pero tampoco me gustan los hombres vagos sin metas, no me gustan los hombres pequeños pues para petisa me pinto sola, no tolero al hombre machista, celoso ni controlador. Soy más de tenerlo todo bajo control exageradamente independiente trabajo desde los dieciséis y vivo sola desde los dieciocho dígase cada cosa en su lugar.   Ya pueden ver por que no tengo pareja! jajaja apuesto que no soy la única gracias al cielo no soy una tóxica y tal vez esa es otra de las razones por las que sigo soltera, todos desean alguien que los controle en cuerpo y alma más no es un requisito para mí, en el único lugar donde me gusta que me dominen es en la cama, no me considero la mejor mujer del mundo digamos que estoy algo jodida y ciertamente todos lo estamos de una u otra manera.   Vivo sola con mí perro lucero, es el animalito más adorable que he tenido en la vida mí familia y mis amigos dicen que lo trato como un ser humano jajaj y aquí entre nos lo quiero más que a muchas de las personas que me rodean. Casi nunca estoy sola pues por mí trabajo debo lidiar con muchas personas y cuando tengo tiempo libre lo paso haciendo diligencias con mí mejor amigo y si pues como verán no tengo auto y gasto dinero como una psicópata entonces aprovecho que mí mejor amigo tiene un carro y lo ayudo con la gasolina así el me transporta de un lugar a otro sin problemas, mí amigo no se ve nada mal hasta tiene cara de que sabe coger como los dioses pero ignoremos eso por ahora.   Keiler tiene una novia a la cual no le agrado mucho y la entiendo pues se dicen tantas cosas de mí que si la mitad fueran ciertas yo a estas alturas pudiera morir en paz, ella y yo nos vemos poco y es que también paso más tiempo con su novio que ella misma pero vamos que el es taxista y yo soy un cliente más. Keiler es un hombre atrevido que sabe hacerse desear y aunque no estoy enamorada ni mucho menos me siento algo atraída por el, que conste que no he hecho nada yo respeto mucho su relación pero el no tanto. De vez en cuando nos damos besos aunque nada importante solo por botar el estrés y ultimamente siento que esto va más allá que una atracción mutua pues el ha dicho en varias ocasiones que soy su novia como si su boca predicara algo y su mente no lo asimilara, vamos no hay que ser tan inteligentes el es un mujeriego y yo bueno no tengo muchas emociones en mí vida excepto cuando el me besa! es algo extraño de explicar pues no es que una anda besando a cualquiera y sintiendo que el mundo se detiene por un beso, hasta ahora nos hemos besado de beso beso con lengua tres veces, la primera fue el año pasado Keiler iva conduciendo justo cruzando una intercesión, me dijo que me acercara para quitarme algo de la cara me dijo cierra los ojos y antes de que me diera cuenta estaba sintiendo su respiración mezclada con la mía, fue como si el mundo se desconectara por unos segundos para luego seguir su curso como si nada.   Hace unas semanas en casa de mí hermana Keiler se recostó por que se sentía mal y sí tenía algo de fiebre mi hermana le hizo una sopa mientras yo le ponía paños de agua fría para bajar la calentura, yo estaba sentada a su lado y el tomó mí mano deslizandome sobre el, en ese momento me miró a los ojos fijamente por unos segundos y me besó, no sé que tienen sus besos pero otra vez se detuvo el tiempo como si no existiera nadie más yo luego de responder su beso salí de la habitación sin decir nada hace unos salimos hacer varias cosas y me dijo que estaba mas linda que todos los días lo que me parece extraño por que casi siempre estoy igual, hizo referencia de llevarme a un hotel y yo como que wtf que te pasa estás loco eso no va a suceder por dos razones una tienes novia dos solo somos amigos y tres no nos gustamos y menos para eso. Pero a quien engañamos es como si nos amaramos en silencio la diferencia es que no lo amo o sea me gusta y sexualmente me atrae bastante pero no tanto para ceder y más si yo se que despues de coger la relación puede cambiar, siempre he dicho que no cambio una bonita amistad por un revolcón y aunque lo estoy considerando mí fuerza de voluntad es más grande que yo.   Estuvimos hablando de la conexión que tienen algunas personas que hasta con la mirada sacan chispas, el se desbordó y lo dejé ser ya que nunca lo había escuchado hablando así como si estuviera enamorado, me dijo muchas cosa yo me quedé sin palabras y le dije que no pensé que el era capaz de sentir algo así, no es que el no sienta pero para mí el sentía nada por nadie y es gracioso llevamos años de amistad y siempre nos han ligado aunque nunca había pasado nada hasta ahora y no creo que un beso sea la gran cosa pero de un simple beso inofensivo a sentir cosas bueno eso cambia un poco la situación, el me dijo que estaba aburrido y que necesitaba salir un poco de la realidad le dije -Eres igual que yo! por que si es así dime y ahora mismo te saco de esa monotonía pero el muy bobo me dijo que no podía por que tenía que trabajar y me dijo que podemos escaparnos sábado o domingo y adivinen que? hoy es viernes y el me invitó para una villa el y yo solos, ya hemos estado solos pero no con tanta tensión sexual, hace rato cuando salimos de la piscina me quité la parte de arriba del vestido de baño me vió los senos jaja me causó gracia su cara pero nada pasó pero no coman ancias que en el próximo relato les estaré contando que pasará chao los leeré luego ahora voy a cenar con mí mejor amigo...

0 comentariosCompartir
0
FFerneteandoLv1· hace 31 dRelatos

El trio perfecto para la milf

Gastón tenía 19 años cuando conoció el mundo del porno, antes deeso era el mejor alumno de la clase, se la pasaba todo el díaestudiando. Todo eso, hasta que ingresó a la universidad, allíconoció a nuevas personas que lo invitaban a salir, tomar algo yempezó a gustarle esa vida. Cuando llegaba a su casa y viendo elcelular se hacía el desentendido y terminaba mirando una películaporno. Primero fue una película cuando llegaba de salir con losamigos, después una película durante el día cuando se quedaba soloen su casa, después a cada hora. Se registró en varias redessociales y comenzó a jugar cada vez más con su cuerpo, le gustabamostrarse. En las redes siguió conociendo nuevas personas y otrosplaceres. Ya no solo se masturbaba si no que empezaba a tocarse todoel cuerpo y a grabarse para que otros lo miren. Primero empezóviendo hermosas mujeres con grandes senos, después pasó a trans congrandes senos y después ya estaba viendo enormes vergas. Si locuento de manera muy lineal es porque es verdad, en menos de un añohizo todo un proceso de cambio. No era muy buenosocialmente, de hecho no se le acercaba a ninguna mujer que no fuerasu hermana o su madre. Pero comenzaba a cambiar... Un día se reuniótoda la familia, además también estaban invitados los suegros de suhermano. Era la primera vez que se hacía una cena tan numerosa y erala primera vez que iban a conocer a los suegros de German, suhermano. Cuando ingresaron a la casa no les prestó mucha atenciónpero al cabo de unos minutos, vió a la suegra de German, con unvestido muy apretado y donde la cola se le marcaba a mas no poder,las tetas sobresalían de ese vestido, parecían que iban a explotar.Grisel era una mujer muy coqueta, se pintaba hasta para salir alkiosco de la esquina y se vestía muy sensual. Caminaba como si ambaspiernas bailaran sobre sí mismas. De pelo lacio, muy largo, conzapatos altos, era la mujer que sobresalía de la gala, era objeto decharlas entre los parientes, sobre todo de los hombres pero tambiénde alguna otra mujer. Gastón vio suoportunidad en un momento que quedó sola sin la compañía de sumarido que le hacía casi marca personal. Era su momento y se mandó,comenzó a hablarle, a hacerle un chiste, no era él o por lo menosno era normal en él esa charla. Grisel se reía y lo miraba fijo, élseguía haciendo chistes, hasta que Grisel se acercó y le habló aloído. Grisel: Me podríasdar una visita por tu casa así la conozco? Gastón: Porsupuesto. Fueron habitaciónpor habitación, baños, living, cochera, por todos lados. Gastónesperaba que Grisel se le abalanzara como había visto en tantaspelículas, pero no. Llegaron al patio, se sentaron y Grisel comenzóa llorar. Gastón: Eh pero quépasa? Grisel: Nada, ya vaa pasar. Gastón: Insistoquiero saber qué sucede. Grisel: No le vas acontar a nadie no? Gastón: No, claroque no. Grisel: Desde haceun año tengo algo que contar pero no se lo puedo decir a nadie.Estoy muy contenta y feliz pero no puedo decírselo a nadie. Gastón: No tengasproblemas en contármelo. Grisel: Hace un añoque me estoy viendo con un chico de unos 30 años, es hermoso, meagarra y me coge con mucha fuerza, la pasamos muy bien. A veces vivoen su departamento y lo hacemos a cada hora, todo el día hasta lanoche, no paramos. Y estoy tan feliz de eso pero obviamente no se lopuedo contar a nadie, nadie tiene que enterarse de esto. Gastón: Qué locono poder contarselo a nadie, se te ve muy bien y feliz, eso esimportante. Grisel: Si, claroque sí. Me saqué un peso de encima, perdón. Necesitaba hablar. Gastón: Por favor,para lo que quieras. Gastón no perdíalas esperanzas y más que ahora se había enterado que Grisel se veíacon otro chabon. Pero eso no iba a suceder, al menos no esa noche. Gastón no se olvidónunca de Grisel, la buscaba por las redes sociales y mirando sucelular se tocaba mirando sus fotos. Se la imaginaba todo el tiempo,se pajeaba a cada rato cuando se acordaba de ella. Cuando iba lanovia de su hermano a comer a su casa, él trataba de hacer chistespero que eran reales sobre Grisel. Insistía tanto con que fueraGrisel a comer a su casa que la terminaron invitando para darle elgusto pero ella no fue. De a poco la fueolvidando y otros placeres comenzaron a aparecer. Comenzó a verporno gay, le gustaba el estilo de esas películas, de a poco se fueinteresando, de a poco también, se le paraba cada vez que veía unapelícula de ese estilo. Un tiempo después sequedó solo en la casa, era verano y él tenía que rendir losfinales que le quedaron colgados. Lo que menos hizo fue estudiar,probó de todo, comenzó a pajearse más seguido, vivía desnudo ensu casa, se había comprado un consolador y con él jugaba día ynoche. Le gustaba experimentar, estaba abierto a todo. Uno de esos días seexcito demasiado, ese día fue al lavadero de su casa y mientrasponía la ropa sucia en el lavarropas vio una tanga de su madre, sela guardó y fue a su cuarto. Encerrado, se probó la tanga y su pijase puso tan dura que no podía más de enorme. Se sacó muchas fotosque compartió en sus redes y mientras los otros lo miraba, él seseguía excitando, a tal punto que sin tocarse comenzó acabar. Unchorro de semen caliente manchó toda la tanga de su madre y eso loexcitó aún más, ese día consiguió muchos seguidores y una granacabada pero también se dio cuenta de lo que quería. Pasaron los días,su familia volvió de viaje y el seguía con las tangas de su madre,vivía con las tangas puestas. No quería comprarse unas para él,quería las de su mamá y las usaba todo el tiempo. Su madre no sedaba cuenta. Su hermano habíallevado a su novia de viaje y como agradecimiento, Grisel y su maridoinvitaron a toda la familia de Gastón a comer a su casa. Gastónpensaba en todo momento, esta es mi oportunidad pero Grisel no leprestaba atención, así que solo fue a conocer la casa, el patiopero nunca Grisel se le apareció. Después de algunas cervezas fue albaño pero estaba ocupado y entonces Grisel le dice que fuera al dearriba. Gastón subió las escaleras y entró al baño y mientrasorinaba, vio una tanga, no podía ser de la novia de su hermanoporque ese no era su baño y la otra mujer que habitaba esa casa eraGrisel. Lo dio por descontado, se la escondió en los calzoncillos yse la llevó, estaba totalmente excitado que llegó a su casa, fue asu cuarto, se puso la tanga de Grisel y empezó a masturbarse y agrabarse, subió el video a las redes. Pasaron unos días,cuando entró un mensaje extraño en el dm, era de una cuenta anónimapero decía “Te queda hermoso Gastón”. Obviamente que entró aponerse muy nervioso, no sabía qué hacer, qué pensar, nunca habíapuesto su nombre, ni su mail, ni nada que lo comprometiera, nomostraba su cara, nada. Decidió responder con mucho miedo y muchocuidado, “Hola, quien sos? Como estas?”, algunos minutos después“Hola Gastón, ya me conoces”, a lo que responde con una pregunta“No se quien sos. Sos hombre o mujer?”, “Soy mujer”. Gastónse puso a pensar y a recordar, a hacer memoria pero nadie se le veníaa la cabeza. “No se quien sos”, “No lo creo, me conoces muybien. Me gusta mucho esa tanga”. “Decime como te llamas, damealguna pista”, el tiempo se había hecho muy largo, la tensión muyalta y entonces responde, “Esa tanga es una de mis preferidas”.Gastón se dio cuenta y entonces dice “Grisel?”, a lo queresponde “Así es”. Gastón no sabía qué decir, qué hacer, norespondió más. Al otro día cuandose despertó, miró su celular y tenía varios mensajes de ella.“Hola Gastón, te fuiste?” “Gastón me gusta mucho tu video”“Hola Gastón, volvé” “Gastón mira lo que tengo para vos”Le había enviado un video con una de las mejores tangas que tenía yen el medio del video mostraba su concha toda depilada y bienhumedecida, se metía los dedos sin parar y gemía pidiendo la pijade Gastón. No lo podía creer, se fue sin ver esa hermosura todadesnuda pidiendo su pija. Pero no terminóahí, siguieron hablando e intercambiando videos, ella le mostrabacuando cogía con su amante, él cuando se pajeaba pensando en ella yasí siguieron hasta que ella le pidió que fuera a la casa a verlacoger con su amante. Ella le pidió que fuera con su tanga. Esa noche fue a lacasa de Grisel, estaba su amante, Ramiro. Estaban los tres sentadosen el sofá del living cuando Grisel comenzó a tocarse con Ramiro.Gastón estaba de frente a ellos en otro sillón y mientras miraba,su pija empezaba a pararse, a ponerse dura. Grisel y Ramirocomenzaron a besarse y tocarse cada vez más fuerte. Grisel comenzóa desnudarse, Ramiro se paró, se sacó el jean y el calzoncillo y sepuso en frente de Grisel, quien agarró la pija de Ramiro y la empezóa chupar, muy suave. En un momento paró todo y llamó a Gastón asentarse al lado de ella. Grisel agarró las manos de Gastón y lallevaba por todo su cuerpo, por sus tetas, por sus piernas, por suconcha, cola y después por las piernas de Ramiro, por la cola, laespalda, hasta las bolas. Gastón siguió tocando aunque ya no estabamás acompañado por Grisel que seguía chupando la enorme pija deRamiro. Gastón ya muy excitado comenzó a tocar la ver de Ramiro y amasturbarlo mientras la punta estaba dentro de la boca de Grisel.Ramiro también estaba muy excitado pero Gastón de a poco comenzaba asoltarse y empezó a desnudarse pero se quedó en tanga, se sentó,se recostó en el sillón y automáticamente Grisel comenzó a tocarloy sacó para un costado la verga bien dura de Gastón y se la empezóa chupar. Ramiro que estaba parado, se arrodilló y también se laempezó a chupar. Gastón no entendía nada pero disfrutaba,disfrutaba mucho. Grisel paró, mientras Ramiro seguía chupando, “Tegusta Gastón?”, “Me encanta”, “Ahora te toca a vos”. Ramirose levantó, dejó su pija dura frente a Gastón y este comenzó achupársela, como podía, no sabía pero Grisel le enseñaba. Eratanta la excitación de los tres que decidieron acelerar un poco,Grisel sacó unos preservativos y distintas cremas y aceites. Grisel se puso encuatro y mientras se la chupaba a Gastón, la enorme verga de Ramirola penetraba de atrás. Después intercambiaron y así cada ciertotiempo. Hasta que todo cambio cuando fue Ramiro quien se puso encuatro, le empezó a chupar la concha a Grisel y se dejó coger porGastón quien para ese momento ya la tenía tan dura y grande queRamiro sintió el empujón y le gustó, tal es así que empezó agemir de placer y a pedir más, a lo que Gastón respondía con másfuerza. Grisel veía tododesde lugar sentada en el sillón, veía a Gastón disfrutando y esola excitaba pero quería más. “Gastón salí”, Gastón hacíacaso a todas las directivas que le daban. “Vení, agáchate ychúpamela”, Gastón se puso en cuatro, sabía lo que se venía y nole importaba. Ramiro comenzó a chuparle el ano, se lo abrió de talforma que su pija entró muy suave y lento sin dolor. Gastón comenzóa disfrutar mientras que la concha de Grisel se ponía cada vez máshúmeda. Ramiro no se guardó nada, los cogió bien fuerte, con muchasfuerzas mientras lo masturbaba. Grisel no queríadejar pasar el momento. Se levantó, los dejó a ambos que comenzarona coger entre sí, se puso crema en el ano y llamó a los dosmuchachos, uno por la concha y otro por el culo, era un bien momentopara la doble penetración. Los dos comenzaron a tomar velocidad,cada vez más, ella disfrutaba, se retorcía de placer en el piso delliving. Gastón no daba másy le dice a Grisel que quiere acabar, Ramiro le dice que espere unosminutos pero no le hizo caso y termino acabando adentro de Grisel.Ramiro la siguió cogiendo por el culo hasta que no aguantó más, separó, Grisel se sentó en el piso y llamó a Gastón para que sepusiera a su lado y desde arriba Ramiro dejó salir un gran chorro desemen que baño la cara de Grisel y de Gastón. Después vino unasegunda parte, pero mejor para otra ocasión.

0 comentariosCompartir
0
Mmorte94Lv1· hace 31 dRelatos

9.Ahora nos toca visitar a Chloé II

Toca continuar con la segunda parte de esta historia. Justo como imaginé esa noche no pude dormir prácticamente nada. No nos fuimos muy tarde a dormir pero claro... Chloé y Eva abrazadas a mí, entre el calor que me daban y lo adorables que se veían, seguramente tardé dos horas en dormirme... tampoco ayudó mucho el que Eva se levantara temprano para ir al baño y al ver que me babeó encima mientras ella dormía... pues eso, que al intentar limpiarme para que no me enterara terminó despertándome.  Miré a mi izquierda y vi como Eva intentaba limpiarme con las sabanas, no tenía ni idea de que hacía hasta que más tarde me lo explicó, al mirar a la derecha vi a Chloé a mi lado, ya no estaba pegada a mi, estaba boca arriba, tenía uno de sus brazos sobre mí y el otro se le caía por un lado de la cama. Me acerqué todo lo que pude a Eva para susurrarle sin despertar a Chloé. - Eva... necesito que me ayudes con una cosita que te encantará... - ¿Tiene algo que ver con el sexo? - No... es solo molestar a Chloé. - Perfecto me apunto - Dijo Eva guiñándome un ojo. - Ok... solo tienes que hacer una cosita de nada. Contaré con la mano hasta tres, cuando cierre el puño tú le darás un beso en el oído derecho y yo en el izquierdo, cien por cien que se queda sorda y la despertamos. Eva puso un sonrisa que más bien parecía que estuviera abriendo un maletín lleno de dinero. Eva paró de limpiarme y empezó a rodear la cama completamente desnuda, de puntillas sin hacer nada de ruido y muy despacio, se puso junto a Chloé y acercó sus labios a su oreja, puse mi mano lo más que pude y donde Eva pudiera verlo mejor, imité a Eva acercándome a Chloé y empecé la cuenta atrás, tres segundos más tarde Eva y yo le dimos a Chloé un beso que jamás olvidará. Tras los besos Chloé se incorporó casi al instante, involuntariamente me propinó un golpe con su codo en toda mi cara. Chloé miró a ambos lados con ambas manos sobre sus orejas, al vernos y sumar dos más dos empezó a maldecirnos de todas las formas habidas y por haber, tanto en español como en francés y en un volumen exageradamente alto y no la culpo... literalmente la dejamos sorda un rato. Eva ignoró por completo a Chloé y se tiró a la cama de la risa que le estaba dando. Ya con los tres totalmente despiertos descarté el poder dormirme de nuevo, Chloé decidió irse al baño, no sé si a lavarse los dientes, lavarse un poco en general, mear o puede que masturbarse, ni idea... la verdad es que nunca me lo dijo, pero tardó un rato... rato que Eva decidió aprovechar bien. Me quedé mirando fijamente el culo de Chloé camino a la puerta y cuando salió me fije en que Eva estaba completamente embobada mirando en mi dirección, más concretamente un enorme bulto que se veía en las sabanas, obviamente ese bulto estaba en una zona muy concreta. Eva tiró de golpe de las sabanas y dio un salto de alegría, se lanzó a la cama quedándose tumbada boca abajo con la espalda erguida -Creo que hoy seré yo la primera en desayunar, un buen churro y dos huevitos para mí sola - dijo Eva y acto seguido comenzó a lamerme los huevos mientras me masturbaba muy despacio. Ya había olvidado lo bien que la chupaba Eva, mientras ella seguía yo la miraba a la cara, eso al principio pero luego aparté un poco la mirada y vi el precioso culito de Eva - ¿Te gustan mis pies? no sabía que fueras un fetichista hermanito, si quieres luego te dejo jugar con ellos... o los usaré para jugar con otra cosita si quieres... - Eva tenía las rodillas dobladas y balanceaba sus pies, pensó que en lugar de mirar su culo le estaría mirando sus pies, ya que estaban casi en el mismo sitio al que estaba mirando y no quise sacarla de su error... Al poco rato Eva empezó a moverse y se levantó para ponerse de rodillas alado de la cama, empezó a dar golpecitos en el borde de la cama para que me sentara donde ella decía - Quiero que me mires a mi carita y no a mi pies o donde sea que mires ¿si? y cuando estés listo me avisas - le hice caso y en realidad fue buena idea que decidiera cambiar de posición, de seguir así no aguantaría mucho mas, no gané mucho tiempo más y tras avisar a Eva de que me correría dejó de chupármela y solo me masturbó, terminé corriéndome por todo su pecho y ombligo, Eva sonrió y me miró muy fijamente como si tramara algo. - Ya verás lo que tengo pensado... - dijo Eva. - No sé yo... ¿no me gustará verdad? - No se... creo que te encantara... Chloé!!! corre ven!!! - Ya voy... ¿Qué quieres? - Pues nada... que le digo a mi hermanito que quiero desayunar y me dice: Pues toma la leche!!! y mira como me dejó... yo solo quería una tostadita y un zumo... no esto... ¿lo quieres tu? - Ya claro... y cuando me acerque a ti dirás que ahora si lo quieres... - No, no. Te lo prometo... si digo eso solo dile a Ángel que nunca me toque ni le dejé hacer nada... - Ok... - Chloé se acercó a Eva, alargó la mano y cuando estuvo a punto de tocarla Eva le di un bofetón en la mano a Chloé. - No no no!!! Tendrás que usar la lengua, vieja zorrita... - ¿Lo dices en serio? mocosa... - Bueno... tú decides, empiezas a limpiarme o me lo quito todo dándome una duchita... Chloé empezó a darle lametones a Eva sin parar, cuando vio que lo dejó todo impecable siguió con chupetones... los cuales le dejaron algunas marcas, Eva se dio cuenta de lo que hacía y apartó a Chloé de un pequeño empujón. Chloé me dirigió la mirada con los ojos entrecerrados, tenía aspecto de estar enfadada... se dio la vuelta y sacó a Eva del dormitorio, cerró la puerta y le puso el seguro, no sabía ni que existiera, seguro que se arrepintió de no ponerlo la noche anterior... Chloé se lanzo encima mío y empezó a chuparme la polla sin decir nada... Después del espectáculo que me brindaron Eva y Chloé no necesitaba ningún estimulo para prepararme. - Chloé, yo encantado de hacer esto pero... ¿no me dejarías descansar...? solo un poquito. - Silencio, después de anoche ¿me pides que pare? ni de broma y si te duele te aguantas como yo anoche. - Fue idea de Eva, yo no tenía nada que ver... - Silencio o en lugar de usar la lengua uso los dientes y no usarás a tu amiguito en meses... Dejé que Chloé siguiera, en parte porque no lo estaba haciendo nada mal y no me molestaba... Chloé lo estaba haciendo aun mejor que la ultima vez, parece que no le sentó muy bien lo de que Eva fuera mejor que ella... Cuanto más tiempo pasaba más calor hacía, tanto Chloé como yo empezamos a sudar y ella más aun ya que tenía el pijama aun puesto   - Quiero tu leche ya... ¿a que esperas para dármela? - No es mi culpa... para la próxima adelántate a Eva y aun así... ¿en teoría es como si me la hubieras chupado tu antes? - No, no fue suficiente, quiero mas... dame un segundo - Chloé empezó a quitarse el pijama y solo se quedó con unas braguitas rosas que le quedaban muy apretadas. - Ok... creo que así mejor... no sé si así terminare antes, pero me gusta más estas vistas. Chloé seguía con lo suyo y por mí ninguna queja, mientras tanto Eva se puso aporrear la puerta sin parar y todo eso acompañado de increíbles comentarios dirigidos a Chloé con mucho amor y cariño (los cuales se escuchaban muy flojos)al estilo de:   -Vieja bruja deja de abusar de un crio-  -Aprovéchalo mientras puedas que con esas arrugas no cataras más jóvenes - - ¿Necesitas condones? aaaaa no, que ya se te pasó el arroz ¿no? - entre otros muchos... Con el tiempo Chloé consiguió lo que quería y terminé en su boca. Chloé se levantó para abrir la puerta, lo primero que se vio fue a Eva - serás zorra tía!! - dijo Eva, desde mi punto de vista no pude ver nada ya que me dio la espalda, pero Chloé le saco la lengua y luego se trago todo frente a Eva.  - Serás hija de puta!!! - dijo Chloé desde el salón. - ¿Qué pasa? ¿Qué hiciste ahora? - le pregunté a Eva. - No nada... que me apetecía ir desnuda por casa y que todos lo hiciéramos también y subí la calefacción un poquito... o puede que mucho. - Con razón estoy sudando... ¿Y se cabreó así... solo por eso? ¿No te dejas nada sin contarme? - Bueno... puede que le quitara la ruedecita del termostato para que no pueda bajarlo... y también puede que la "perdiera" El resto de la mañana fue un poco caótica, Chloé y Eva se pelearon por el calor pero por mí parte no me importó mucho... ver a Eva completamente desnuda por todas partes y a Chloé con unas braguitas que prácticamente se las podía quitar ya que se le notaba todo. Comer así fue un poco extraño y al terminar Eva se puso a buscar los condones que escondió Chloe, desgraciadamente sin éxito. - ¿Vieja donde los metiste? necesito que mi hermano me folle YAAAA. - Nunca los encontrarás y te los daré cuando yo quiera, no cuando tú lo digas. - Ok... ¿y si lo hacemos sin? así no te necesitamos - Si quieres ser madre... ya verás lo bien que le sentará a tus padres... - Bueno... yo no dije que lo hiciéramos por ese sitio... - ¿Enserio? Ángel... ¿recuerdas cuando lo hicimos por detrás?  - Si... - Te hice ponerte un condón ¿no? digo yo que por algo sería... ¿no crees? - Imagino... ¿para no mancharme? - Puede ser... pero no me apetece llevarte al hospital... - ¿Lo dices enserio? - Puede... o puede que no... juégatela ¿no? Toda la tarde fue calurosa y para dormir Eva decidió poner la temperatura como debía ser, esa noche Chloé se anticipo y ahora si que cerraría la puerta con seguro incluido. Me metí a mi cama y acto seguido Eva entra a la habitación y en lugar de entrar en su cama se  metió en la mía con total naturalidad. - Ángel... porfi porfa porfiiii... puedes hacer que me corra. Lo necesito para dormir, usa tu boquita para darle besitos a tu queridísima hermanita en su conejito. - Supongamos que hacemos lo que tú quieres... ¿Te correrás en mi cara y me dejarás empapado no? - Puede ser... ¿pero... da igual no? - Pues no me apetece ducharme todas las noches y más aun que me duche hoy por tu gracia de poner la calefacción alta... - ¿Y si solo lo haces un ratito... no sé como cinco o diez minutitos y luego solo me masturbas? te prometo que te lo compensaré en el futuro ¿Qué dices? - Tú ganas... pero como sigas poniendo esas caritas para hacerme chantaje psicológico...  Eva se puso de rodillas sobre mi cara mientras susurraba - Yo gano... - saqué mi lengua y empecé a metérsela un poquito en su coñito, Eva puso sus manos sobre mi pelo y empezó a moverse por su cuenta, viendo el ritmo que llevaba terminé sacando por completo mi lengua e intentar llegar lo más profundo posible, Eva hacía todo lo posible por aguantar sus gemidos. No paraba de mover sus caderas, más bien parecía que Eva se follaba mi boca y no yo a ella... la dejé seguir pero al rato, cuando sus gemidos yo no eran para nada controlables saqué mi lengua, cerré la boca y paré de golpe. - ¿Por que paras? ¿Dónde tienes el botón de encendido? necesito darle para que sigas... - Si... bueno, déjame adivinar... ¿Te queda casi nada para correrte? y como no... en mi cara. - Ya entiendo... me bajo de tu cara ¿no? Pasé mis manos por debajo de las piernas de Eva y de golpe tiré de ella dirección a los pies de la cama, con Eva boca arriba y yo encima de ella, puse mi codo izquierdo sobre su hombro derecho y con la mano agarré su otro hombro, con mi brazo en esa posición y mi peso... Eva estaba completamente inmovilizada, puse mi mano derecha sobre su coño el cual ya estaba mojadísimo y empecé a masturbarla lo más rápido que pude y justo como esperaba... en menos de un minuto Eva empezó a soltar pequeñas patadas al aire seguido de unos pequeños espasmos entre los gemidos que más bien parecían gritos. Encendí la luz y vi como mi mano estaba completamente empapada por Eva y como cuatro o cinco líneas casi perfectas que quedaron dibujadas en las sabanas, ¿la dirección? del coño de Eva a la almohada directamente - Genial... ahora dejaste mi cama inutilizable... - Le dije a Eva, no le importó mucho ya que me agarró la mano derecha y empezó a limpiar su corrida con la lengua, pasé de tener la mano mojada por su coño a tenerla empapada de su saliva...  - ¿No pensarás que te dejaré ir a dormir con eso

0 comentariosCompartir
0
AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

0 comentariosCompartir
0
AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Agentes

Agente SALMA preséntese inmediatamente en mi despacho - se escuchó por los altavoces de la comisaría. Mi nombre es SALMA y soy policía. Soy alta, morena, de pechos grandes y piernas largas. Era mi superior, mi jefe DIEGO que me llamaba. Caminé por los pasillos pensando que coño querría. Diego era un poli duro y estricto en su trabajo, que no se abría mucho a los demás. Nadie conocía su vida fuera del cuerpo. Al entrar todo estaba muy oscuro. Escuché su voz que me ordenó que cerrara la puerta. Estaba sentado en un sillón, fumando y sirviéndose una copa de algo que parecía whisky con mucho hielo. - Señorita Salma tenemos que hablar de su trabajo como guardia nocturna. Nos han llegado comentarios de que usted y dos reclusos tienen encuentros subidos de tono en sus horas de guardia. Me tomé la molestia de revisar su taquilla y encontré material Pornográfico. Sé que lo comparte con los reclusos. Por no hablar de los juguetes sexuales, condones, etc, etc, etc - Repetía mientras hacía chocar los cubitos de hielo de su vaso. Pensé que lo mejor para salir de este lío era “Follarme a mi Superior” y así asunto zanjado. Cada cual seguiría su camino y no me molestaría más por lo que hiciese con los reclusos. Creo que eso era lo que él estaba buscando, así que decidí comenzar el juego y quedándome de pie frente a él le dije en voz alta. - Esta policía tiene muy claro de qué manera tratar a los reclusos y a los Compañeros del Cuerpo, sobre todo si tienen una buena pistola. – Dije, acercándome suavemente. Muchas veces las mujeres saben que para conseguir algo no hay nada como darle a los hombres lo que más desean. Y eso, evidentemente, no es otra cosa que SEXO. Parecía que mis palabras no le habían convencido. Se puso en pie y dijo: El amor y el sexo son cosa de dos. -Pervierte a los reclusos poniéndose delante de sus celdas, lo he visto en las cámaras y disfruta con su papel de policía cachonda. Debo darte un castigo ejemplar, esto no se puede tolerar - Me dijo poniendo sus manos en mi cintura y acariciándome la espalda. Bajó sus manos y me acarició las nalgas por encima del vestido. Me tocaba con mucha excitación y me deje llevar por el momento. De pronto tomo unas esposas y con fuerza me cogió las manos y me esposó a una cadena que colgaba del techo. Después de colocarme las esposas quedé sin poder tocarme ni moverme. Empezó a bajar la cremallera de mi traje azul y a decirme que tenia derecho a no guardar silencio y a decir todas las guarradas quisiera y que cualquier cosa que me diera placer sería utilizada a mi favor. -El amor es cosa de dos, pero nunca falta la maldita zorra que no sabe contar.- Dijo en voz alta. Se encendieron dos luces más a los extremos de la habitación y pude ver a los 2 reclusos con los cuales había tenido algún que otro encuentro. Diego llamó a los demás . ¡ Venid vamos a corrernos una buena juerga con esta zorrita. -Eres una zorra policía con muy poca autoridad. Intenté que no se acercaran pero era muy difícil ya que Diego era un hombre bastante fuerte y me sujetada con firmeza. La tensión me produjo excitación. Empezaron a tocarme y a arrancarme la ropa quedándome sólo con las botas y pantys, sujetador y tanga. Diego me bajó el tanga de una manera algo brusca y yo me limité a abrir las piernas y dejar que me comieran el coño con sus lenguas y me chuparan entera. Mi sujetador color blanco no tardó en ser desabrochado por las manos hábiles de uno de los reclusos. Este escondía mi par de tetas grandes, De pezones sonrosados y ahora duros por la excitación. Mi clítoris temblaba en medio del empuje de esos dedos experimentados. Despacio primero y luego con decisión. Un dedo completamente aceitoso comenzó a introducirse en mi culo. Las manos decidieron que la poca ropa que quedaba en mi cuerpo estaba sobrando y pidieron ayuda a otras manos para, entre las cuatro, dejar mi cuerpo al descubierto. El jefe Diego siguió su trabajo con la punta de su polla haciendo que sintiera una mezcla de dolor y placer, de anhelo y rechazo. Empezó a follarme sin tapujos, una embestida tras otra, y yo cada vez levantaba más el culo para sentir cómo me llegaba ese pedazo de polla erecta hasta el final de coño. Mientras me penetraba, otro recluso me penetraba lentamente por el culo con sus dedos. - Quiero follarte bien el culo, eres una zorra puta, es mi deseo desde que te asignaron a mi cargo. - ah ah ah sigue siiii ah ah ah. Mis pechos estaban mojados en saliva, con los pezones erguidos y absorbidos por dos bocas que se entretenían en chupar, morder y volver a chupar. De pronto me descolgaron los brazos, que empezaban a estar un poco adormecidos. No importó porque había seis brazos dispuestos a cogerme y acariciarme. Pasándome de unos a otros sin apenas tocar el suelo. Así empezó un masaje, en el que ni un solo centímetro de mi cuerpo quedó desatendido, Por detrás unas manos rudas manoseaban mi culo y lo escupían. Estaba completamente anulada en medio de la orgía de sensaciones todo me parecía poco. Antes de que pudiera orientarme en la nueva situación, y con culito todavía buscando respiro, uno de los reclusos con una polla enorme y con fuertes venas marcadas en ella, me penetró con decisión, entrando y saliendo a un ritmo pausado pero implacable. - Eres una policía implacable pero en el sexo eres mas bien sumisa, además de Zorra. Me dejé caer tocando con mis tetas mojadas un pecho masculino sudoroso que inmediatamente se puso a chupar y mordisquear mis pezones. Apenas habían pasado diez segundos y una segunda polla se empeñaba en meterse en mi culo. Era una Zorra en manos de mis acompañantes que no respondía al salvaje castigo al que estaba siendo sometida. Diego me insultaba y me agarraba de los pelos hacia atrás con fuerza levantando mi cabeza. - Follame follame follame ¡¡me corro me corro!!! -Joder!! Debe dolerte el coño con lo que te estoy dando, y tu sigues ahí pidiendo más como las perras de la calle -. Mis jadeos no cesaban. Yo necesitaba más polla, y cada vez chorreaba más y más jugos. Se cambió con el otro recluso y este empezó a meter su enorme rabo poco a poco en el culo. Me penetró con todo una y otra vez, y otra vez, yo gritaba de dolor y gemía de placer. - Sabes qué, Agente Salma? que si tanta falta de rabo tienes esta noche deberíamos de romperte ese culo sin parar. Humedeció todo mi culo, con el jugo que sacaba de mi coño, quedando completamente empapado. Listo para que metieran sus pollas poco a poco, primero uno, luego otro… luego a la vez. Tenía dos pollas en mi culo y yo seguía gimiendo, y pidiendo más. Eso les excitaba aún más, les volvía locos. Me trataban como su zorra particular, como si fuera sólo de ellos y seguían diciéndome obscenidades. - ¡Zorra veo que te está gustando,! Seguro que tu marido nunca te ha follado así, verdad?, y tampoco tus compañeros del cuerpo, ni siquiera estos dos reclusos a los que te follas!. Respecto a mí, he de decir que estaba que no podía más. Necesitaba follar... - Si por favor… dadme más… estoy realmente cachonda, seguid dándome rabo,, dadme más porque estoy que estallo de placer. Uno de los reclusos grito: - Menuda Zorra está hecha, Agente Salma … pero te has oído hablar? Joder! -Me estás reventando la polla, por supuesto que te voy a dar lo que te mereces. El placer era indescriptible, nunca imaginé que me pudiera pasar algo así, además sus cuerpos, sus miradas y el lenguaje soez y vulgar que empleaban conmigo me excitaban de sobremanera. - Ah sí? Te gusta?, A que esperas para abrirme ese culo, eh? Ábretelo con las dos manos –.Y obedecí. Volvió a ponerme el rabo sobre mi culito pero a pesar de mi excitación no conseguía entrar, sólo la punta iba haciendo hueco. La tenía exageradamente grande para mí. Se enfadó aún más de lo que ya estaba y me volvió a escupir. -Esto es lo que te gusta? es esto? no?… Ya sé lo que te hace falta a ti.. el empujoncito final. Este gesto hizo que inmediatamente se abriera el culo como nunca. Me metió su polla más adentro y me dio una enorme embestida, brutal, profunda, que me hizo gemir de placer. Empezó a encularme salvajemente. Yo estaba tan excitada que seguí poniendo el culo en pompa para que me lo reventara bien. El gemía, incluso gritaba mientras me seguía diciendo guarradas y dándome cada vez más fuerte. Así perra, déjate joder, pero qué rico culo tienes, te gusta eh? te gusta? Sus embestidas seguían y seguía. Me agarraba del pelo, me obligaba a mantener otra polla en la boca. Estaba a punto de correrme. El se corrió primero… dejó caer su cuerpo sobre el mío y no me sacó la polla, seguía dándome por el culo y yo conseguí un extraordinario orgasmo. Estaba tan excitada que no podía parar. De mi boca salió - Dame más y tu cómeme las tetas. Me hizo limpiar su polla llena de mis jugos de arriba abajo mientras me decía que si me portaba bien y obedecía tendría más rabo y más leche - Y yo con el calentón que tenía, pedía más. Siguieron en ronda corriéndose en mi cara también se vaciaron sobre mis tetas. Con su mano me agarró de los pelos, me tiró la cabeza hacia atrás y aprovechó que abrí la boca para soltar mi gemido de placer para meterme el rabo hasta el fondo de la boca. - Te has corrido demasiado pronto y no me has dado suficiente placer, deberás de esforzarte por esta falta. Esto aún no ha acabado. Diego cogió la porra de policía y me la metió por el culo. Seguía introduciendo la porra, paró hasta la mitad y empezó a sacarla y a meterla con un ritmo rápido. Yo gritaba y gemía, él lo chupaba, lo saboreaba, pasaba la lengua y succionaba. Me hacía que saboreara la porra recién salida de mi culo abierto y lleno de semen. Volvía a introducirlo con un ritmo frenético y no pude más, en ese momento, me volví a correr con el culo. Cuando una mujer está tan condenadamente cachonda se convierte en algo incomprensiblemente salvaje y placentero. - Le gusta Agente Salma? - Si… me encanta…sigue por favor, sigue. - Te gusta Zorra? Esos gemidos no los dan sino las Zorras sabes? Tienes un culazo digno de reventar y de esta noche no te escaparas. Nuevamente, puso su rabo sobre mi culo y luego de unos veinte minutos de follarme bien por el culo, ya no aguantó más y me puso de rodillas frente a el y me derramó todo su semen por la cara, entrando en mi boca. Mientras seguía introduciendo sus dedos en mi culo, dilatándolo aún más. No podía más. Diego miraba con lascivia la escena y de vez en cuando dirigía alguna orden nueva. Comienzan a penetrarme sin parar por todos lados. Uno de ellos faltaba por correrse y los otros dos parecía que querían repetir. Dos se corrieron sobre mi prácticamente a la vez. Chupé sus corridas, mientras el otro recluso me follaba sin parar, alternando mi culito y mi coño, yo tenía orgasmos constantemente, no tenía fin...hasta que no pudo más y se corrió en mi culito. Ellos me seguían acariciando todo mi cuerpo y yo lamía sus miembros. Sólo con sus manos me proporcionaron por fin, un orgasmo tan profundo y prolongado que volví a mearme sin remedio. - Tenía que haber traído a más hombres para que te abrieran bien el culo. Te gustó perra? cada vez que te quiera follar el culo tendrás que venir a verme, este culo es mío, y tu eres mi Zorra, así que ya puedes irte dejando de follar por otros, a no ser que yo te lo pida. Reconozco que de todas las veces que me han enculado, esta había sido la que más me gustó y no sé qué es lo que tiene ese hombre que me pone tan condenadamente excitada. Espero otro encuentro con la ley. Tenemos la intención de cumplir la fantasía,espero que pronto lo hagamos realidad. Pasamos la velada hablando de lo que podría pasar. La situación en casa se volvió de lo más caliente y follabamos como locos pensando en cuando llegaría el momento. ya les contare

0 comentariosCompartir
0
AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Mí cuñada☺️

MI CUÑADA MONICA II Me encontraba recostado sobre la cama, mientras Mónica me la está chupando. Estaba disfrutando como un loco justo en el momento que me iba a correr, Abrí los ojos dándome cuenta que me había despertado. Patricia estaba tumbada a mi lado completamente desnuda. Se estaba riendo mientras me miraba. -         ¿De qué te ríes? – Le pregunte. -         ¿Qué estabas soñando? – Me preguntó en tanto me agarraba fuertemente la polla completamente erecta. -         Tú eres la única que me pone así. Patricia se colocó Sobe mí, metiéndose mi polla completamente empalmada en su cálido y húmedo coño. -         ¡Huy! Parece que yo también estoy cachonda. – Me dijo mientras me cabalgaba. -         ¡Podrías despertarme así todos los días! -         ¡CALLATE! – dijo entre gemidos. Nos dimos la vuelta y le agarre las tetas mientras le se la metía fuertemente y rápido mientras me decía. -         ¡Córrete cariño! ¡Córrete ya! El Semen extendió en el interior de Patricia mientras ambos suspirábamos de placer. *** Al cabo de un rato baje a desayunar Patricia había bajado un poco antes y me la encontré desayunando con su hermana. Las estaban con las tetas al aire tomando café y tostadas. -         No os podéis tapar un poco. – Dije extrañado sirviéndome un café. -         Anda no seas mojigato. – dijo Patricia Mosqueada. – Como si nunca hubieras visto tetas. -         No pero… – dije mientras ponía sobre la mesa la erección que me sobre salía del pijama. Le comenzó a dar la risa floja que poco a poco fue convirtiéndose es carcajadas tanto que incluso a una de las dos le salió el café por la nariz. -         Está bien me tapo – Dijo Mónica mientras se levantaba limpiándose la boca. Patricia comenzó a tocarse los mientras me sacaba al lengua sensualmente. -         Me voy porque si no al final vamos a acabar muy mal. Cuando Salía de la cocina me cruce con Mónica ya vestida, cuya mirada se cruzaba con la mía y continúo de reojo hasta que ella entro en la cocina. Dejándome con un calentó brutal con aquella mirada que derretía el hielo. Apunto de sentarme a ver la tele como la mayor parte de los días me dije a mi mismo. “voy seguir hablando con ellas. Cuando volví a entrar en la cocina, seguían hablando de sus cosas y tranquilamente pararon y me dirigieron la mirada extrañadas. Me senté junto a ellas que estaban sentadas una frente a la otra. -         ¿No te ibas? – Pregunto Patricia. -         Se ve que no estaba tan a disgusto. Me puse de pie dejando que se viera mi erección en toda su gloria. -         Mirar lo a disgusto que estoy. A Mónica sorprendida le dio la risa floja de lo que había hecho. Fue entonces cuando Patricia me dijo con voz cálida: -          Acércate. Me acerque y patricia se metió mi polla en la boca, haciéndome una impresionante mamada dejándome sin aliento ante los ojos atónitos de su Hermana Mónica. -         ¿Estas mejor ahora? – Pregunto Patricia, parando un momento. -         ¡Joder no pares! – Dije ansioso. Mientras Patricia volvió a lo suyo, Mónica se levantó y nos comentó acercándose a la puerta. -         Si molesto me voy. -         No solo será un segundo no te vayas. – le dijo Patricia volviendo a parar. Con un leve gesto de mi cadera le volví a introducir la polla en la boca casi sin dejarle terminar la frase. Y continúo chupándomela. -         ¿Te importa que se una tu hermana? – Le pregunte a patricia. Patricia me miro sonriendo a la vez que se sacaba la polla de la boca para después mirar a Mónica e indicarle con la mano que se acercara. Mónica aceptando la invitación se quita la ropa mientras yo le apuntaba con mi Polla. Patricia me llevo al suelo de la cocina y me acerco su chochito a la boca, al cabo de un momento pude sentir como la Boca de Mónica se encaramaba a mi Polla. Tumbe a Patricia sobre la mesa penetrando su cálida y húmeda vagina Mientras Mónica me besaba en la y podía notar como se pasaba los dedos por el coño. Apunto estuve de correrme en el interior de Patricias cuando paro sacándose de golpe mi polla y dijo mirando a Mónica. -         Ahora te toca a ti. Mónica apoyo las manos sobre la mesa poniendo el culo en pompa. Se la metí dándome cuenta que también estaba muy húmeda y caliente. Patricia se sentó en la silla tocando se mientras miraba lo que le estaba haciendo a su hermana. El coño de Mónica parecía absorberme en cada embestida que cada vez repetía un poco más deprisa. -         Podríamos probar algo nuevo. – Propuso patricia. -         ¿Qué propones? – Le pregunte. Patricia se colocó en la misma postura que su hermana separándose las nalgas, Mónica y yo comenzamos a pasarle al lengua por el ojete para lubricándoselos a la vez que le íbamos introduciendo los dedos de vez en cuando. -         Es el Momento. – Me dijo Mónica al oído. Me coloque detrás de ella colocando mi polla en la entrada de la cueva, para después introducirle toda mi polla con fuerza. Sonó un leve sonido como un bostezo que sala de los labios de Patricia. Mónica se sentó en la silla para vernos Follar como antes lo había hecho su hermana mientras le penetraba una y otra vez no podía dejar de mirar a Mónica mientras se tocaba tímidamente. Mónica se levantó después de un rato y nos interrumpió y no dedico unas palabras diciendo -         Creo que me toca a mí. Cuando se la saque el agujero del culo parecía un túnel. Patricia se apartó dolorida y Mónica se tumbó sobre la mesa con las piernas abiertas. Cuando la penetre vi como Patricia se acercaba para ofrecerme sus tetas mientras se la metía a su hermana. -         Me corro chicas, Me corro – grite excitado. No me dio ni tiempo a terminar cuando Mónica se encontró rellena de Esperma. -         ¿Te lo has pasado bien? – preguntaron al unísono. Abrí los ojos me encontraba Completamente extrañado y tumbado sobre la cama, Mónicame estaba haciendo un felacion. “Que extraño sueño” pensé. mientras disfrutaba de aquello.

0 comentariosCompartir
0
AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Mí vida

Llevo años casado y buscando salir de la monotonía encontré una web de anuncios porno  Me puso caliente leer algunos de los anuncios y decidí poner alguno por puro morbo. Me apetecía encontrar algo relacionado con cornudos; siempre me ha dado morbo el tema de cornear a otros, ver como se humillan ante sus mujeres y desean más la polla de otro tío que las tetas de su mujer Así que puse un anuncio: “Busco cornudo; enséñame fotos de tu mujer y pídeme polla” No tardaron mucho en contestar varios y fantasear un poco por mail, pero hubo uno que se llamaba Benja que me escribió para quedar y enseñarme las fotos mientras me comía la polla... Pase varios días dándole vueltas al anuncio hasta que por fin decidí que por qué no Me da morbo emputecer a un tío que viene a enseñarme a su mujer Así que quedamos una noche en un aparcamiento de la universidad, que estaba cerca de ambos Yo estaba nervioso y empalmado solo de imaginarme lo que venía Me llevé pantalón corto y camiseta, era verano Llevaba 5 minutos aparcado cuando veo que llega otro coche y aparca enfrente  Para el motor y sale un hombre con pantalón largo marrón y una camisa de cuadros. Parecía de unos 50 años, con barba no muy larga y pelo castaño. Toca mi ventanilla y me dice: soy benja, me abres? Veo que viene con el móvil en la mano y le abro la puerta. Joder me estaba dando mucho morbo Yo siempre me he considerado hetero pero me estaba poniendo cachondo pensar que ese tío venía buscando comerse mi rabo Le pregunto si ha traído fotos y nervioso me dice que si, que las ha elegido su mujer Eso me deja descolocado...perdona? Que has dicho? Mi mujer manda en nuestra relación y yo disfruto con lo que ella ordena y de vez en cuando me deja como premio elegir una polla que comerme Según me hablaba tímidamente me estaba excitando más pensando en su mujer sometiéndole y obligándole a ser cornudo Le pido que me enseñe una foto primero de los dos para saber que lo que voy a ver es real Y lo hace, ambos vestidos de fiesta para una boda o similar Su mujer morena con media melena, unos 50 años también. Buenas tetas y algo extradita en carnes Sin yo decirle nada pasa a la siguiente foto, que sale su mujer en lencería transparente...y en la siguiente sacando una teta del sujetador En ese momento benja apoya su mano en mi muslo y empieza a subirla hacia mi paquete Yo estaba bien cachondo ya Otra foto, su mujer enseñando el culazo con un tanga minúsculo  Y otra más metiendose un dedo con las tetas fuera Para entonces benja ya estaba sacando mi polla del pantalón corto  Mi polla babeaba y Benja me dio el móvil y empezó a pasar su lengua por mi polla mojada Sigo viendo fotos y aparece benja follado por su mujer con un arnés... Me pongo a mil La siguiente Benja bebiendo semen de un rabo que sujeta su mujer Estoy cachondisimo y cuando miro un momento por la ventana veo a un tío con la polla en la mano mirando como mama benja  Joder primero me asusté con la imagen pero al decírselo a benja me pidió que le abriese Según quito los seguros benja baja del coche y empieza a chupar la otra polla y me pide que me acerque Insisto, nunca había tenido ninguna experiencia con hombres pero estaba cachondisimo Benja cogió las dos pollas, las empezó a juntar y se las metió en la boca juntas Joder el otro tío era un chaval de unos 28 con buen cuerpo y buena polla, gorda y un poco más grande que la mia Mientras nos mamaba benja me cogió la mano y la puso en su culo desnudo y me pidió entre gemidos que le metiese un dedo Joeee que cachondo me estaba poniendo Le metí el dedo, primero el índice y luego el corazón  Empezó a gemirme en la cara: así así metemelo asi Benja no paraba de mamar Y el chaval cada vez más cerca de mi oído saco la lengua y me empezó a comer la boca Que puta sensación  Le dije que me iba a correr y el tío se agachó con benja a recibir semen Me corri muchisimo Se peleaban por rebañar mi polla El chaval se puso en pie y me beso de nuevo con mi semen aún por sus labios Y me dijo: ahora yo Joder sin pensármelo esta vez me agaché yo con benja a comer polla Y me volvió loco notar ese rabo caliente en mi boca Benja quería la corrida pero le aparté y me la metí en mi boca para que me lefase el chaval Se corrió y noté su leche por mi boca Se la escupí a benja que no dudó En rebañarla Luego el chaval se fue y benja recogió su móvil Antes de dirigirse a su coche me dijo que la semana que viene contactásemos De nuevo... que iba a contarle esto a su mujer y le iba a encantar..

0 comentariosCompartir
0
AallcripLv1· hace 60 dRelatos

Maestrita abusada

Apenas había entrado a trabajar a esa escuela como conserje,nada fuera de lo normal, ir conociendo a la gente, convivir levemente con losmaestros y soportar a los niños y desastres. Sin embargo, comencé a tratar auna maestra un poco más que a cualquiera, por el simple hecho de que ella solíaquedarse al último en la escuela, al punto de que, si no fuera porque yo teníaque quedarme a limpiar, ella sería la que cerrara a escuela todos los días.Sinceramente no me interesaba el porqué de sus horarios de salida, tampoco escomo que me incumbiera, a pesar de ello, ella se disculpaba por incomodar consu presencia, ante lo que yo le decía que no había ningún problema, solíaexcusarse con “es que me siento más tranquila en la escuela para revisar lastareas” o “es que tengo que preparar mi clase de mañana”, total que yo seguía alo mío, teniendo conversaciones amenas con ella mientras limpiaba su salón, yhasta a veces ella me seguía un rato. En este punto debo describirla, ella era una chica joven, deun metro cincuenta y cinco como mucho, con un muy buen culo, en el que se solíamarcar la tanga, unas tetas moderadas, pero bien firmes y una cara inocente quedaban ganas de verla cubierta de leche, o mejor aun haciendo muecas de placermientras tenía un orgasmo. Sin embargo, todos estos deseos se veían muylejanos, ya que había escuchado, por conversaciones de los maestros, que yamuchos la habían intentado meter a sus camas, pero ella simplemente no parecíainteresada en ningún coqueteo. Yo había notado una cosa rara en su salón siempre que nosquedábamos solos, y eso era que se sentía un olor, muy tenue pero que meresultaba familiar, olor que no estaba ni a principios ni a mediados del díaescolar, por alguna razón ese olor me causaba una leve erección, pero aun nolograba identificarlo. Todo relativamente normal hasta que cierto día llegué unpoco más rápido a su salón, ya que, milagrosamente, los otros salones se habíanmantenido limpios, por lo que llegué, como siempre, esperando verla sentadadetrás de su escritorio, pero esta vez vi algo que cambiaría por completonuestra rutina. Ahí estaba ella, sentada sobre su escritorio, con el pantalónhasta los tobillos, y la tanga más debajo de las rodillas y las piernas lo másabiertas que esta posición le permitía metiéndose tres dedos en su panocha conalgunos pelitos y con dificultad metiéndose uno más en su arrugado anito, sucabeza estaba torcida hacia atrás en éxtasis, motivo por el cual no notó mipresencia, así que decidí hacerme levemente para atrás y esconderme detrás deun muro. No les voy a mentir, la situación me excitaba sobremanera, pero no meatrevía a hacer ningún movimiento, al menos hasta que comencé a escuchar entresus gemidos y el húmedo movimiento de sus dedos: - Sí!, ¡soy una putita, dame duro! En ese momento, un demonio se apoderó de mí, comencé aconectar los hilos, sus horarios tardíos, sus sudores al encontrarla en susalón, el extraño olor que notaba, ese olor era el de una panocha, la panochade una zorrita deseosa de verga, amante del exhibicionismo y de la sumisión.Algo hizo clic, y sin dudarlo me acerqué a ella, que aún seguía en éxtasis, peroreaccionó casi como un látigo cuando sintió mis dedos entrando junto a lossuyos en su ya húmeda panocha, sus piernas se cerraron y sus paredes vaginalesapretaron. En ese momento, ella trató de decir algo pero ni tardo ni perezoso,le puse mi otra mano en la boca, sofocando toda queja o intento de pedir ayuda,acto seguido, comencé a manosearla con mi mano libre, se la saque de la panochay comencé a acariciar su abdomen, llegue a sus tetas con unos pezones oscurosque me estaban enloqueciendo, y comencé a pellizcárselos y después a mordérselos,mientras tanto seguía explorando su cuerpo con esa misma mano hasta que lleguéa su punto débil, tocando ese pequeño y apretado agujerito suyo, ese anitosemivirgen, una vez comencé a acariciarlo con un dedo, ella comenzó a temblar ysu piel a erizarse. - Mira nada más putita, resulta que quieres que te rompa elculito – - N-no…- me susurró como pudo – por favor no me hagas nada – - Nunca pedí tu opinión zorrita – en ese momento terminé deperder los estribos, le solté una cachetada y la obligué a darse la vuelta, yrecargar su cuerpo contra su escritorio y dejarme su culo a mi total poder, enese momento me agaché y le separé las nalgas para comerle un rato el culo, esohizo que dejara de resistirse, al menos hasta que sintió que enfilaba mi vergaen la entrada de su culo. - No, por favor, nunca me lo han usad… - no la dejé terminarcuando se la metí entera sin piedad, obligándola a ahogar su grito de dolor,mientras ella movía el culo desesperadamente tratando de zafarse, yo comencé adisfrutar de ese apretado agujero. Comencé el bombeo sin importarme su obviosufrimiento, y me centré únicamente en mi entero placer, la insultaba y le metíadedos en la panocha para luego metérselos en la boca para que probara suspropios jugos de zorra en celo, en un momento la agarré del cuello desde atrás,la obligué a voltear, y al ver esa hermosa cara inocente con lágrimas y siendo mancillada,no aguanté y le solté un profundo beso de lengua haciéndola saborear al mismotiempo el sabor de su ano, así seguí hasta que me aburrí y sin previo aviso sela cambie a la panocha ante lo que ella soltó un gemido que ya no era de dolor,si no de placer puro. - Dime que eres- le ordené entre jadeos - Tu putita – - ¿Qué dijiste? – - ¡Soy tu putita, me encanta que me trates como la zorritasumisa que soy! – gritó en éxtasis. Esas palabras fueron suficientes, le saqué la verga de lapanocha, la volteé y se la metí en la boca y se la cogí un rato, provocándole arcadas,hasta que sentí que me venía y finalmente pude cumplir esa fantasía de ver esacarita inocente cubierta de leche calientita, y mejor aún ella misma juntó todala leche con un dedo y se la tragó entera. Después de todo lo pasado, ella solo se levantóy, una vez vestida, se fue caminando con dificultad. Quedé con ciertapreocupación ya que pensé que a lo mejor me había pasado, al menos esa era miidea hasta al día siguiente, cuando todos ya se habían ido, cuando llegué a susalón y la vi sentada detrás de su escritorio y me recibió con una sonrisa,pero esta vez no fue una sonrisa amable, sino una sonrisa sumisa y picara.

0 comentariosCompartir
0
Ttortuga7890Lv1· hace 60 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 4

Cuatro Tito llego como era ya una costumbre un sábado por la mañana, todavía estábamos desayunando cuando toco el timbre de la puerta. Por lo que apresurándome le fui a abrir, pero apenas lo hice un mensaje me llego al celular. Al verme intento saludarme pero no prestándole atención intente ver quien me había escrito, no obstante apenas vi quien era. Rápidamente apague el aparato. Fastidioso rápido puse mala cara, a lo que mi mejor amigo percandose de mi expresión me pregunta con curiosidad – era, ella no es cierto? Cintia era mi casi ex novia, era una chica de mi edad que iba a un curso diferente al colegio que yo y Tito asistimos, era una chica preciosa que lamentablemente tenia un problema y es que era bastante celosa. Por lo que varias veces tuve que aguantar una escena de celos que de verdad ya me habían cansado, así que la última vez que pasó yse puso espesa. Quise ponerle un alto y aunque quería mucho a Cintia, tuve que cortar con ella. Desde entonces no ha dejado de mandarme mensajes diciendo – que quería hablar conmigo, para así poder arreglar las cosas entre nosotros. Realmente no sabía que hacer, por un lado me gustaba estar con ella. Pero por el otro me embolaba que estuviera todo el tiempo,intentando acusarme de algo que no había hecho. Intentando no darle mas rodeos al problema dejo que Tito avance y una vez que llega a el comedor, saluda primero a mi padre.Continua con mi hermanita y finaliza dándole un suave beso en la mejilla a mimadre. Esto hizo que ella soltara rápidamente una gran sonrisa, pero acostumbrado a que ella sea tan optimista. Trato de no darle mayor importancia. Vamos siéntate que te paso algo para que desayunes –comento mi madre con todo maternal, a lo que Tito acomodándose a un costado de mi padre le suelta – no es necesario que se moleste, comi algo antes de venir. Mi madre como si estuviera mirándome a mi, réplico agregando– tienes 19 años y estas solo, así que me imagino que clase de cosa te llevaste a tu boca – claro que mi madre hacia referencia a la comida chatarra que mi amigo de seguro consumía. Poniéndose colorado Tito no argumenta nada mas y viendo como mi madre se pierde en la cocina, terminamos con el desayuno. El resto del día tanto Tito como yo nos pusimos las pilas con un proyecto que debíamos terminar para nuestra clase de biología,siendo muestro último año en la secundaria queríamos terminarlo bien. Por lo que mientras estábamos en ello, sólo paramos para almorzar a mediodía. Luego de comer estábamos descansando un rato, hasta que nuevamente sono mi celular y sabiendo quien era. No quise atender. Al ver esto Tito me pregunta – hasta cuando piensas seguir así? Hasta que me deje en paz supongo – le aclaro, pero al parecer este no quería dejar el tema. Ya que insistiendo me dijo – porque no te juntas con ella y hablas, tal vez así o se arreglan o logras terminar con ella definitivamente. Sonando sabio su consejo me pongo a pensar que hacer por unas cuantas horas, hasta que decidiendo. Le pregunto sin más – crees que puedas acabar el proyecto tu solo? Claro – me indicó a la vez que agregaba – pero a donde vas tú? Voy a seguir tu consejo – le aclare – voy a verla y depende de que me diga, veré que hago. Estando de acuerdo conmigo, tome una campera debido al frío que hacia afuera y despidiéndome de él. Salgo al pasillo y cuando pasó por el cuarto de mis padres, veo que mi madre está ingresando a su baño con su bata puesta. No diciéndole nada paso en  silencio y siguiendo mi camino, bajo las escaleras. Ya en la sala veo que mi padre también se prepara para salir también, a lo que preguntándole a donde iba. Escuche cuando este me dijo – tengo asuntos que arreglar con Simón, cosas del estudio. Al escucharlo me quedo callado, pero recuperando el habla le preguntó – me puedes llevar? Tito Apenas escucho el auto del papá de mi mejor amigo alejarse me incorporó y observando al vehículo alejarse por la ventana de su habitación voy directamente hasta la puerta, una vez fuera me encaminó hasta lograr llegar al cuarto de su hermana y con cuidado termino de acercarme con la intención de ver que hacia. En un principio y como habíamos acordado el día anterior con Susana, me iba  a comportar correctamente. Pero cuando recibí como todos los días una imagen pornográfica de ella y su esbelto cuerpo posando desnuda en su cama de matrimonio, la razón se fue por el caño y deseando quedar con ella estaba buscando una chance para tenerla conmigo. Una que gracias a mi suerte llego, sin planear nada. Ya allí pongo la oreja detrás de la puerta y no escuchando ningún tipo de sonido, abro un poco la misma y comprobando que Mara duerme tranquilamente. De inmediato voy en la búsqueda de la mujer que prácticamente esta en todos mis sueños eróticos. Primero trate de localizarla en su cuarto, pero al no encontrarla ahí escucho de repente como vienen ruidos de su baño privado. Imaginándomela de inmediato desnuda dirijo mis pasos hacia ese lugar y abriendo  un poco la puerta, me pongo a espiarla como si fuese un auténtico enfermo. Al instante la veo que está casi con el cuerpo entero sumergido en el agua y tomando lo quesería un baño de tina, pero dejando a su vez expuesto una parte de su cuerpo que mas me enloquece. Ya que sus pechos parecían estar flotando por fuera del agua, al verla me adentro con sumo cuidado y mientras la veía disfrutar del agua con los ojos cerrados. Con rapidez y sigilo empiezo a desnudarme. Ya en bolas y con la excitación al máximo me acerco a ella muy lentamente y una vez que estoy cerca, le suelto con una voz triunfal y altanera – se que no sabes que desayuno regularmente, pero yo si se de algo que te gustaría probar todas las mañanas. Apenas me escucha abre sus ojos con profundo pánico,sentimiento que solo aumenta cuando me ve completamente desnudo y totalmente empalmado a su lado. No pudiendo creer lo que estaba pasando, soltó al instante muy asustada – estas loco? Al verla con esa expresión de puro pánico me agacho y mientras aprovecho de tocar uno de sus pechos con uno de mis dedos, le suelto para intentar calmarla – tranquila, Román y tú marido se acaban de ir juntos. Haciendo caso omiso de mis palabras, agregó con miedo y furia – igual eso No te da derecho a aparecer de forma repentina en mi baño y desnudo como estas. Tenia el mismo tono de mi madre cuando se enojaba conmigo, a lo que riéndose por tener ese pensamiento. Intento darle un beso, pero ella esquivandome, me suelta con evidente enfado – deja de jugar Roberto,aunque mi marido e hijo no estén puede regresar en cualquier momento, fuera deque Mara todavía está en la casa. Ella está en su cuarto durmiendo como un tronco – le amoneste,mientras agregaba – no pongas esa cara, ellos regresarán tarde. Y como estas tan seguro de ello? – acotó de inmediato,a lo que sonriendo le respondí – simplemente tengo esa corazonada – en realidad antes de que saliera le dije a Román que me contase antes de volver, como había terminado todo y sabiendo que tardaría, me sentía seguro de que cumpliría su palabra. Dicho esto no le doy tiempo de pensar mas y acercando mis labios a los suyos, la beso como si nada más en el mundo importara. En un principio intento resistir a la caricias que le daba con mi boca, pero no dejando de insistir logré colar mi lengua dentro de la misma y comenzando un pequeña batalla de voluntades. Conseguí que al final yo saliera victorioso. A esa altura mi amante ya estaba casi entregada, por lo que incorporándome deje mi pene a la medida de su boca y hablándole suciamente, le dije – vamos puta, chupa bien que se cuanto te gusta hacerlo. Hasta un par de meses atrás descubrí el lado más salvaje de la madre de Román, al principio nuestros encuentros eran más que todos calmados y llenos de pasión. Pero se daba cada vez mas frecuentemente que a la madura le gustaba el trato fuerte, le encantaba que la hablará suciamente y hasta le excitada que la tratase como a una cualquiera y a mi que decir. Debía admitir que darle ese tipo de trato, me encendía de tal manera que terminábamos cogiendo tan demencialmente, que parecíamos ser auténticas bestias en celo. Se notaba que mis palabras la habían calentado ya que poniendo la sonrisa de una golfa se arrodilló en la bañera y luego de menearme la pija un par de veces, sin más quejas se metió mi cipote directamente dentro de su boca. Apenas siento la calidez que invade todo mi pene aguanto las ganas de correrme, no obstante y una vez que recuperó el control de mis sensaciones me posesión de su cabeza y aferrando con ambas manos la parte trasera de su cabeza. Lentamente comienzo a cogerme su boca, al instante sonidos indecentes resuenan en el baño, pero encantado de escuchar como su boca se traga todo mi pene no dejo de cogérmela. Como ya estaba acostumbrada ella aguanto mis acometidas sin problema alguno, dejando que mi falo llegue directamente hasta su garganta. A lo que sintiendo muy rico, era inevitable que mi primera corrida estuviera a punto de llegar. Pero antes de tener ese placer escucho como el sonido de un celular empieza sonar, a lo que liberando mi presa veo que me mira al son que me suelta – es el mío. Incorporándose veo que se levanta y mientras noto como las gotas de agua recorren todo su cuerpo, sale desnuda como esta. Pero antes de salir del baño toma su bata al son que me dice antes de salir – quédate y manten la puerta cerrada. Haciéndole caso me quedo en silencio parado y desnudo,pero  para mi suerte solo se perdió un par de minutos ya que regreso con el aparato en su mano escucho que soltaba – porque no me lo dijiste cariño? En silencio espero la respuesta del otro lado y mientras me miraba no perdí mi oportunidad, ya que de inmediato me levanté y acercándome a ella me arrodilló en su delante. Sabiendo que estaba hablando con el padre de mi mejor amigo, no me importó y mirando el tesoro que tanto andaba buscando tome la cinta de su bata de baño y deshaciéndome de ella. Abro la bata de paren par. De inmediato veo como su depilada concha se encuentra casi a la altura de mi boca y mientras que sus labios vaginales sobresalían, sabia a su ves que estos escondían una perla que se halla dentro de su concha y que yo ansiaba tocar con mi boca. Tragando el nudo que se me había formado en el pecho, coloco mis manos sobre su cintura y acercando su pubis a mi cara.Enseguida le  hundo la lengua en el centro mismo de su ser. Apenas ingresa mi lengua la meto hasta donde no mas puedo y excavando dentro suyo, muevo la misma con bastante maestría hasta lograr hallar un pequeño botón que es claramente su clítoris. El mismo no es de gran tamaño, pero le produce tal gusto a mi hembra, que ahogando un gemido le pregunta a su marido reprimiéndose  – entonces iras en busca de Román y volverán juntos a casa? La situación era demasiado morbosa, ya que mientras la madre de mi mejor amigo hablaba con su padre, yo le practicaba sexo oral sin que él se diera cuenta. Eso extrañamente me calentó mas, por lo que siguiendo con mi juego vuelvo a atacar se botón de placer y mientras está vez no le doy paz a la madre de mi mejor amigo, muevo de tal forma mi lengua que inevitablemente logro que tenga su primer orgasmo. No pudiendo contenerse arquea su cuerpo y mientras lo hace deja a mi costado la bocina del celular, por lo que escucho perfectamente al padre de Román preguntar – cariño estas bien? Pasando los segundos se recupera del orgasmo que le provoque y poniendo de nuevo su celu sobre la boca, le escucho decir – lo lamento amor,es que pensé que Mara me estaba llamando. Hablando por algunos segundos mas, termina por cortar el llamado y mirándome como una autentica trola. Termina de desprenderse de la bata que cae al suelo, una vez allí se pone contra la pared a la vez que apoya sus manos sobre el frió cerámico del lugar y mientras arquea su cintura y abría bien sus piernas me suelta con picardía – que esperas pendejo, no que querías comerte a esta hembra, pues aquí esta y es toda para ti. Totalmente excitado siento como mi pene da dos pequ

0 comentariosCompartir
0
CCarlita_transLv1· hace 60 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

0 comentariosCompartir
0
22003zorroblancoLv1· hace 60 dRelatos

Siete madres desesperadas

Ellis, Aisha Estoy en el hospital Saint Memorial, pregunto por mi hijo, me han llamado diciéndome que lo traían aquí, que había sufrido un accidente compitiendo con unos amigos en un circuito muy peligroso en la montaña. Por fin lo veo, está intubado y hablo con el doctor, él me da la terrible noticia, no va a poder caminar. Cuando vuelve en sí, lo abrazo, lo beso, ambos lloramos, ¡está vivo! Su novia también viene a verle, es buena chica, llora cuando se saludan, ya fuera le comento la terrible noticia, llora más, se derrumba. Me dice que le quiere mucho y que no lo dejará. La consuelo, no es momento para hablar de ese tema. Pasan seis meses, Theo no acepta su nueva situación, discute conmigo, discute con su novia, discute con los que tratan de ayudarle. Un año más tarde explota, rompe con su novia, me saca de quicio, no hace nada en todo el día, se le ve cabizbajo. Intento hablar con él, pero no me quiere, rehúye hablar. Esta noche le he preparado un baño, eso le relaja y le ayuda a dormir. El único inconveniente es que tengo que ayudarle a meterse en la bañera con el agua lista y luego aclararlo, secarlo y ayudarle a salir. Todo un poco aparatoso, pero bueno. Se que no le gusta que lo vea desnudo, por eso trato de hacerlo lo más natural posible tapándolo cuando puedo con una toalla. Cuando está metido dentro con cuatro dedos de espuma, por fin hablamos. — ¡Gracias mamá! Últimamente no te las doy. — Gracias hijo, es cierto, últimamente no me las das. — Creo que tengo que cambiar, ¡lo haré mamá! — Eso está bien hijo. Él echó un poco más de agua caliente. — El otro día me encontré a Brooke comprando, me preguntó por ti. Theo no tuerce el gesto, aún le duele hablar de ella. — Creo que deberías llamarla. Insisto sin obtener respuesta. — No quiero hablar de eso mamá —me dice. — No se hijo, ella parecía querer verte. Sigue sin mirarme. — Ya sé que me meto donde no me llama, pero te quería Theo, ¿por qué rompisteis? — ¡De verdad quieres que te lo diga mamá! —protesta alterado. — Son cosas vuestras, no tengo porqué saberlo. — Bien, pues te lo diré, lo dejamos porque no se me levanta mamá, nunca podré hacerlo con ella, ¿entiendes? Rompe a llorar, le consuelo arrodillada en la bañera junto a su cabeza. — El doctor dijo que nunca se sabe, hay gente que pasado un tiempo tras la lesión sienten en esa parte. Le digo para mantener la esperanza. — Creo que no es mi caso mamá —se lamenta. Le froto la espalda y se relaja, luego le sigo frotando el resto del cuerpo, hoy no le importa que lo haga, le froto las piernas y voy subiendo, sé que no siente nada, pero hay que lavarse. Echamos el agua fuera y lo aclaro, ahora está desnudo completamente, cuando siento que necesito hacer pis al levantarme, no aguanto más. Así que se lo digo y lo hago, me bajo las braguitas y me subo la falda discretamente, me siento en la taza y el pipí cae con fuerza, luego me seco con un poco de papel mientras mis bragas están a mitad de mis muslos, lo tiro, me las subo y dejo caer los pliegues de la falda. Entonces descubro a Theo mirándome. — ¡Me estabas espiando! —le sonrío. — ¡No no! —contesta poniéndose colorado. Me acerco risueña dispuesta a hacerle cosquillas y entonces lo veo, creo que él ni se había dado cuenta aún, lo mira y sorprendidos ambos nos miramos. Su pene se ha puesto erecto, tiene una buena erección diría yo. No sé qué decir y él tampoco, finalmente se pone colorado y lo admite. — Perdona mamá, ¡no sé que me ha pasado! — No hay nada que perdonar Theo, ¡mira, ahí está tu erección! —exclamo sonriente. Vemos que empieza a bajársele entonces no lo pienso se la cojo y comienzo a movérsela. — ¡Pero mamá, qué haces! —me grita intentando apartar mi mano avergonzado, casi ni se atreve a tocarme. — Tenemos que ver si esto se mantiene Theo, vamos, ¡hazlo tú! —le ordeno. La suelto, Theo lo intenta, pero veo como me mira de reojo, se avergüenza de que lo vea hacerlo. — ¡Vamos Theo, ha sido el principio, ahora cuando estés en tu cama inténtalo, piensa en algo que te excite! ¿Lo harás? — Bueno, lo intentaré mamá. No hablamos más, le ayudo a salir, lo visto y se va a dormir. 2 Desde lo de anoche no hemos vuelto a hablar del asunto, hoy en la cena saco el tema y Theo me rehúye de nuevo la conversación. — Vamos Theo, ¡no pasa nada hombre! Soy tu madre, puedes confiar en mí. — Lo se mamá, pero aún me da vergüenza, no sé por qué se puso dura anoche y no he conseguido repetirlo. — Bueno no importa Theo, ya volverá, quien sabe, ¿te preparo el baño? — Está bien mamá. De nuevo en la bañera, le froto la espalda y repito el ritual de ayer lavándolo, Theo se relaja y me deja que lo acaricie, llego incluso a rozar con la manopla su miembro, pero este no despierta. Entonces recuerdo, pis me viene a la mente. Voy al váter y me bajo las braguitas, hago un poco de pipí, me levanto y me limpio, lo hago disimuladamente, pero me tomo mi tiempo, miro a Theo y él me mira, entonces me subo las bragas muy despacio, las ajusto a mi culo y me dejo caer la falda. Me acerco a Theo y ambos miramos abajo. Hoy no ha surtido efecto. Me niego a rendirme, me pongo delante de Theo y me levanto la falda, me nuestro desnuda ante él, me giro y lo vuelvo a mirar. Permanecemos en silencio. — Sabes Theo, a veces me masturbo, no puedo evitarlo, desde tu accidente no salgo con hombres, no te sientas culpable, no lo necesito, cuando me toco me doy mucho placer. Le digo con la falda levantada delante suyo. — Vamos mamá, ¡me da mucha vergüenza! — ¿Tú ya no recuerdas lo que se siente al meneártela Theo? ¿Tú lo hacías verdad? ¿Pensabas en Brooke? Le atosigo a preguntas mientras le muestro mis muslos desnudos y metiéndome las braguitas en la raja de mi culito me giro para que me vea. — Guardo un buen culo aún de mi juventud, siempre lo tuve bonito, ¿no crees? —le pregunto. — ¡Mamá, esto no me ayuda mucho! — Bueno hijo, ¡al menos tenía que intentarlo! ¿No? —protesto. Tiro el agua y lo aclaro, lo seco y le ayudo a salir y a vestirse. Vamos a su cuarto y se acuesta. Me siento en su cama y entonces noto que se está fijando en mis pezones. Se me ha n puesto duros y manchada por el agua, no me he dado cuenta de que mi camiseta se ha pegado a uno de ellos y se transparenta un poco. Entonces meto la mano entre las sábanas y, ¡ahí está de nuevo! Theo tiene una media erección, no lo dudo, le meto las manos en los calzoncillos y a flor de piel se la muevo. Tiro de la sábana y se la saco, Theo la mira asombrado y me mira a mí. Tomo su mano y la poso sobre mi pecho mojado por el agua, no llevo sujetador, para dormir me lo quito y sólo llevo la camiseta. — Mira qué duro mi pezón, te imaginas que soy Brooke y estoy aquí contigo, ¿eh? Le insinúo y sigo masturbándolo. Me levanto la camiseta y me la saco por los hombros, sin perder un segundo empuño su pene y sigo moviéndolo. — ¿Puedo? —me pregunta Theo refiriéndose a mis pechos. — ¡Claro, tengo una idea mejor! Me inclino y le pongo uno en la boca. — ¡Chúpamelos Theo, como cuando eras bebé y mamabas de estos pechos, vamos no te avergüences hijo! Siento como lo hace, es una sensación extraña pero placentera, sigo meneándosela, su erección es cada vez mayor, está realmente tiesa. Siento que se estremece, al menos su torso lo hace, su pene empieza a soltar andanadas de semen que sube y vuelve a caer manchando mi mano, su pelvis, los muslos y su barriga. Nos quedamos anonadados mirando el espectáculo, se la estrujo y tomando una toalla lo limpio. — ¡Qué has sentido! —le pregunto emocionada. — No sé mamá, no ha sido un orgasmo exactamente, pero: ¡me ha gustado! —concluye sonriente. Le doy las buenas noches y me voy a mi cama. La noche aún no ha acabado para mí, me acaricio mi sexo, estoy tan excitada y caliente que me deleito largo rato aproximándome al orgasmo y retrasándolo hasta que me corro por todo lo alto. ------------------ o -------------- SieteMadres Desesperadas cuenta la historia de siete madres que por distintas razones mantendrán sexo por y a veces con sus hijos. Lo que habéis leído aquí son dos de los cuatro capítulos que se dedican a cada una de ellas, hasta hacer un total de 28 de los que consta la novela...

0 comentariosCompartir
0
SSelina_hotLv1· hace 60 dRelatos

cuando tomas por segunda vez, segunda parte

Buena noches amigos y amigas, por fin acabe de redactar la segunda parte, aqui les dejo mi relato, para los que no hayan leido la primer parte, aqui les dejo el link : Sin mas que decir, aqui les dejo la continuacion de mi relato, disifrutenlo. Al escuchar eso sentí más nervios delos que sentía, quería pararla y salir de ahí pero no pude por alguna razón me quedéahí con ella aceptando sus besos y caricias. Su lengua jugaba con la mía yadmito que eso me estaba gustando mucho pues me estaba mojando demasiado,después dejo de besarme para poder quitarme mi blusa y mi sostén, ella hizo lomismo y junto mis pechos contra los suyos, al momento de estarlo haciendo medecía que le encantaba mi cuerpo y que siempre quiso rozar sus pechos en losmíos.  Debo admitir que la sensación era tan rica y placentera que hizo excitarmemucho más de lo que estaba, después bajo su boca hacia mi pecho derecho paso sulengua contra mi pezón y empezó a chuparlo de una forma tan rica que no podíacon en placer al mismo tiempo apretaba y jugaba con mi otro pecho, no tardomucho tiempo en besarlo y chuparlo también. Después junto los dos y pasaba sulengua contra ellos repitiendo lo que les había echo a ambos separados, chupándolosy besándolos de una forma tan rica que sentía que podría llegar a explotar encualquier momento. Ella paro y extendió una toalla en el piso de la regadera despuésme dio la orden de quitarme el pantalón y acostarme sobre la toalla, por algunaextraña razón obedecí su orden y me acosté. Estaba muy nerviosa pues sabia loque se aproximaba , abrió mis piernas cuidadosamente empezó a besar y a pasarsu lengua contra mis muslos lentamente, la sensación que sentía era tan rica yplacentera que era casi imposible soportarla y lo peor fue que aumento máscuando puso su lengua contra mi clítoris moviéndolo  en todos los sentidoshaciendo excitar cada vez más  Después la introdujo en mi vagina haciéndola entrar y salir tan rico queno podía con el placer, movía su lengua por todos mis labios y después empecé achupar toda mi área subió sus manos a mis pechos los apretaba y  jugabacon mis pezones mientras su lengua seguía jugando conmigo. Dejó de tocar mispechos, bajo sus manos a mi vagina e introdujo sus dos dedos dentro de mi yempezó a moverlos de una forma algo brusca pero poco a poco me fue gustando yexcitando ya que me penetraban de una forma que yo pensaba que no me gustaba, ami esposo nunca lo dejaba ser brusco ya que pensaba que me dolería, y con miamiga no pude detenerla. Ella simplemente lo hacia y yo me convertí en una sumisaa sus juegos, solo me disponía a disfrutarlo. En lo personal soy una persona muygritona, cuando estoy disfrutando grito, y de mi boca salen gemidos que son involuntarios. Mi amiga me estaba haciendo disfrutarmucho con sus dedos dentro de mi y su lengua en mi clítoris, yo sentía que queríavenirme, pero me aguante lo mas que pude, estaba disfrutando tanto que no queríaque ese momento llegara a su fin, quería aguantar toda la noche, tenia miedoque no se volviera a repetir y quería estar con ella   cada segundo de esa noche. Mi amiga por fin saco sus dedos y me dejo descansar unos segundos, yo tratabade decirle que esto estaba mal, que mi esposo estaba en la sala, pero no teniavoz, mis palabras no salían de mi garganta, y en el fondo solo estaba pensando esopor culpa de lo que hacía, mas aun así no quería que ella se detuviera, subiódando besos desde mi clítoris, subió lentamente hasta mi boca y me beso tanapasionadamente, esto me estaba volviendo loca, quería terminar, me daba losbesos mas ricos que nunca hubiera imaginado, con otra mano me apretaba mipecho, mis pezones y con otra jugaba con mi clítoris, mi amiga era una expertaen esto ( por un momento empecé a preguntarme, donde aprendió esto mi amiga,nunca me conto que ella hubiera estado con otra mujer, sabia hacerlo muy bien,tenia experiencia, me empecé a sentir molesta ya que la imagine haciéndolo consus otras amigas y sentí que me dejo hasta al final, se que fue tonto pensar eneso en pleno acto pero me dieron celos de mi mejor amiga). Empezó a escurrir mucho liquito de mi vagina, por mas que me contuve seme escapo un gemido tan fuerte que mi amiga me dijo que me calmara que suhermana estaba cruzando la puerta y las podía escuchar, yo le pedí disculpaspero otro grito se me escapo, era imposible, mi amiga se canso de callarme, y rápidamentese dio la vuelta y sentó su vagina en mi cara, por dios me sorprendí tanto,estaba completamente depilada, no tenia ni el mínimo vello, ella encontró la mejormanera de callar mis gritos, cada que yo quería gritar, ella presionaba suvagina contra mi, no puedo encontrar las palabras para describir tal acto, solopuedo decir que ha sido el mejor 69 de mi vida, ambas haciéndonos disfrutar, nopude mas, ya no tenia fuerzas para aguantar mas, llegue al orgasmo que tanto queríaevitar, mi amiga al escucharme no aguanto mas y termino en mi cara, sus jugoseran de un sabor fuerte, pero que me obligaban a no dejar de comerlos, fue lomas placentero que había echo en el sexo hasta ese dia, mi amiga saco el ladomas oscuro de mi, y lo mejor fue que me gusto.   Chicos y chicas, hasta aquí dejare el segundo capítulo, espero y leseste gustando, por favor comenten, síganme y dejen sus puntitos, paracompartirles la tercera y última parte. Pd:ya me calenté de escribir todo esto, iré a tocarme muy ricamente pensando en miamiga, los dejo amores, seguimos en contacto.

0 comentariosCompartir