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#Espira

Fotos, gifs y packs de Espira subidos por la comunidad.

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Eecocharly75Lv1· hace 1 dRelatos

Cuckold

Al fin convencerla, acordar un encuentro con un ex compañero de trabajo que según ella siempre le gustó, dejarlos solo en la habitación e irme al lado , dejarlos para que se conozcan , para que ella pierda los miedos ... Ella estrena ropa sexy Y poco a poco se desnuda para él mostrando su sensualidad, su cuerpo, sus desnudes por la puerta entreabierta observo desde la otra habitación, veo como lo desnudas poco a poco, le divierte saber la los observo , juega con su miembro, lo besa, lo pone en su boca, la excita sentir como crece y se endurece mientras su lengua lo acaricia, lo recorre, lo besa, lo abraza con sus labios, veo como brilla por la saliva, veo como ella sonríe... Luego se acuesta en la cama, sus piernas abierta dejan ver sus labios rosados, hermosos, mojados El la pone en cuatro, ella obedece, sumisa, pareciera que se conocen , que ya lo han hecho antes, me calienta, siente mi pene duro , a punto de explotar. El se acerca, su miembro erecto, bien duro , juega con ella, frota su pene por su cola, hurga entre los labios , ella respira agitada, caliente, le pide que la coja, gime y ruega. El glande roza su orificio, está en posición pero allí queda, apenas presiona... Al fín, Carolina siente como entra, la penetra despacio, cuando está todo adentro se detiene, ella espera pero él no hace nada, entonces Caro empieza a moverse, se coge, se mueve hacia adelante y atras , empezó despacio pero ahora se mueve rápido, gime, goza, no se detiene... Siento sus gemidos, el golpe de sus nalgas, se muerde las labios, se impulsa hacia adelante y hacia atrás, a veces se detiene y mueve su cadera en pequeños círculos, presiona su sexo contra el cuerpo marcado de su amante, él la deja tener el control un rato. Yo observo , me toco, disfruto de toda esa película, si participar , solo observo. Al fin, él la toma de la cintura, la controla, ella arquea su cuerpo, apoya sus hombros en la cama, empieza a cogerla, veo como la penetra, entra y sale de ella de forma rítmica, sus manos firmes no la dejan moverse, sus penetraciones son profundas, Caro respira con la boca abierta, gime , a veces con más fuerza, sus manos aprietan la sábana, se muerde lo labios, disfruta como nunca... Los gemidos, ver como la coge, ver como ella goza, como él la posee , todo me calienta, me excita, me vuela la cabeza. La coge y la coge, la penetra una y otra vez, ambos disfrutan, se entienden, gozan uno del otro. Hasta que al fin se corre, un poco adentro, un poco afuera y el resto en la boca, ella me mira feliz, un chorro de semen en su rostro , un poco correando de su boca, felices... lo tres...

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RRosroxLv1· hace 1 dRelatos

El secreto en la montaña de mi maridito

Salta tiene bellos paisajes, parajes pintorescos que guardan ecos de aventuras espontaneas y muchas veces prohibidas. Con Julian, mi amigo, nos encontrarnos una tarde para hacer trekking en uno los picos que rodean a La Linda. Empezamos el asenso al Cerro Elefante hablando de muchos temas, contandonos anecdotas y chistes, de a ratos caminaba detras suyo para apreciar sus fuertes y macizas piernas de macho que culminaban en un par de nalgas de generosas carnes ocultadas por ese pantalon deportivo que se ajustaba a cada movimiento suyo. Su cara de niño grande, blanco, sonriente, agradable y su barba poblada despertaban mi imaginación y mi deseo. Mil ratones en mi mente empezaban a idear maneras de coaccionarlo para aventurarnos a hacer algo que alivie mi tension sexual. La respiracion agitada por la travesia me sonaba a jadeos, su remera transpirada enmarcando su pecho velludo y el vaiven de sus brazos gruesos me llevaron como hipnotizado a proponerle apartarnos del sendero con la excusa de buscar un lugar alejado para orinar. Nos perdimos en la arboleda. Era el momento. Como en acto reflejo mientras yo lo hacia, de entres sus ropas saca una pija blanca y venosa de cabeza rosada, los chorros empezaron a caer, nos mirabamos de reojo... Al concluir empiezo a sacudirla empuñandola firme y lento. Mi ereccion no tardo en hacerse notoria y al girar veo tambien su dureza. Las palabras no eran necesarias. Camine hacia el pija en mano. No se movio un milimetro. Tambien lo deseaba. Cuando estuve de frente tome su mano y la acerque hacia mi, a lo que respondio con un movimiento de ordeñe que hizo que se me hinchara aun mas. Puse mis manos en sus hombros para bajarlo, accedio; en cuclillas me hizo sentir la tibieza de su boca, su lengua hacia maravillas sobre mi glande y mi tronco lo cual agradecia acariciando su nuca. Los sonidos de la naturaleza camuflaban los nuestros. Al incorporarse lo puse de espaldas para bajar sus pantalones, necesitaba ver y apretar esas nalgas peludas. La penetracion era inminente, mi piel morena contrastaba con la suya y solo atine a mojarme con saliva y apuntar con mi pija en direccion a su zona mas caliente. Mientras lo agachaba entraba en el abriendo sus carnes de a poco. El bombeo nos arranco suspiros intensos. Estabamos en la cima. Despues de unos minutos de moverme dentro suyo nos quitamos parte de la ropa, el objetivo era probar otras poses. No importaba nada, nos revolcamos como animales en la tierra comiendonos vivos hasta explotar. Sus jugos de macho me salpicaron la cara y los mios inundaron su interior, el bombeo se prolongo unos minutos mas. Al sacarla esperabamos ver caer mi leche, cosa que no sucedio, era la primera vez que preñaba un culo. Lo senti muy mio. Me senti muy suyo. El regreso a la realidad estuvo matizado por mas risas y charlas contandonos fantasias y dejando abierta la posibilidad de nuevas aventuras. Fue sin duda una tarde memorable. Un encuentro muy placentero

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Amarte en secreto

RelatoErotismo y AmorUSUARIO TEXTO:   -     + Toda mi vida te amé en secreto. Las mujeres iban y venían, pero los sentimientos por vos nunca cambiaron. Muchas veces intenté no verlo o enterrarlo en lo más profundo de mi ser porque no podía, no debía amarte. Pero cuando el sentimiento es fuerte, poco se puede hacer al respecto. Lamento tanto que nos hayamos conocido de la forma en que lo hicimos, pero a veces el destino es caprichoso y no podemos más que resignarnos a la realidad. Y mi realidad es que amo a la mujer de otro, amo a la mujer de mi mejor amigo. Tantas veces sentí envidia y celos por verte con él, pero lo cierto es que si no fuera por él, no te habría conocido. Tantas veces traté de contentarme solo con verte y que fueras mi amiga, pero lo único que lograba era tener que repetirme una y otra vez, es la novia de mi amigo, es la novia de mi amigo. Y acá estamos hoy, en el funeral de mi mejor amigo. Yo estoy destrozado y vos no encontrás la forma de contener tu dolor, pero soy tan basura que no dejo de pensar que ahora sos libre, que yo soy libre para amarte sin sentir culpa. Me acerco a vos y con toda la sinceridad te digo que entiendo tu dolor, que voy a estar ahí para ayudarte en lo que necesites. Y como siempre, respondes con dulzura, me agradeces y me abrazas rompiendo en llanto. No sé si sufro más por no volver a ver a mi amigo o por tu sufrimiento. El funeral termina y nos despedimos. Te repito que cuentes conmigo para lo que sea, incluso si es solo para hablar; soy sincero en mi palabras, pero no quiero perderte y aunque te enamores de otro quiero seguir estando a tu lado. Con pesar me volves a agradecer y te vas. Los días pasan y como no quiero ser pesado te doy un espacio y no te molesto. La pérdida de mi amigo me sigue pesando, pero entiendo que así es la vida y trato de seguir adelante. Sigo sin comunicarme con vos, no quiero perderte, pero tampoco sé qué decirte y no quiero estar revolviendo una herida, así que considero mejor darte un poco más de tiempo. Hasta que un sábado me llega un mensaje tuyo. Mi corazón salta de felicidad. Me pedís de venir a mi casa para charlar. Cuando llegas noto que tu pesar no ha cesado. Aunque no estás llorando, un poco tratás de disimularlo, pero te conozco, seguís destrozada. Te pregunto cómo estás y me decís que mejor, que de a poco estás volviendo al trabajo, que necesitas despejarte, salir de tu casa y que por eso habías venido. Me alegra tanto saber que de todos tus seres queridos recurriste a mí. Pero temo que nunca dejes de verme como un amigo. Continuamos hablando y sin pensarlo mucho comienzo a contarte una anécdota graciosa de antes de que mi amigo fuera tu novio. Logro hacerte reír, al menos un poco, pero luego caes en silencio y comenzás a llorar. Soy un idiota, cómo podría eso hacerte sentir mejor si lo que buscabas era despejar tu mente. Me siento a tu lado y te pido perdón mientras te abrazo. Me devolvés el abrazo y rompes en llanto. Me decís que no podés dejar de extrañarlo, aunque sabés que él habría querido que sigas adelante, pero sentís que no vas a lograrlo. Trato de consolarte diciendo que vas a lograrlo, que sos fuerte y no estás sola. Me suelto de tu abrazo y te miro a los ojos. A pesar de tus ojos llorosos e hinchados te veo tan hermosa y vulnerable que siento que no quiero dejarte ir, que no voy a poder contenerme. Pongo mi mano en tu cara y seco tu mejilla con mi pulgar. Trato de consolarte para poder seguir mirándote así de cerca y hacerte sentir mejor. No decís nada y desviás tu mirada hacia otro lado. Tus ojos vuelven a llenarse de lágrimas y no logro controlarme, tengo que hacerte sentir mejor. Te beso en la mejilla y me miras sin comprender. Ya no me importa. Con mucho cariño pongo mis manos en tu cara atrayéndote hacia mí y muy despacio te beso. No decís nada, pero tampoco me respondés el beso. Sigo besándote, no puedo contenerme, no quiero contenerme. Separo mi cara de la tuya y te miro a los ojos. Ya no estás llorando, pero no sé cómo interpretar tu mirada y tu silencio. Cierro mis ojos, me acerco más a vos para besarte de nuevo. Te alejas un poco de mí, pero no decís nada. Te miro sin soltarte, siento que pasan horas, una eternidad y de pronto pones tus manos sobre las mías y me besas. Tengo miedo, miedo de estar soñando, miedo de que esto sea mentira, que no esté pasando. Trato de controlar mis manos, mis impulsos, no quiero lastimarte por la emoción que siento. Me muevo con suavidad, toco tu pelo y siento como mis manos tiemblan. Nos seguimos besando y te abrazo. Si pudiera decirte todas las veces que soñé con este momento, que pensaba en vos y te deseaba en silencio. Pero no digo nada, temo asustarte. Comienzo a acariciarte la espalda. Necesito más de vos, me siento embriagado y no puedo detenerme. Pongo mi mano en tu pierna y eso te asusta. Te separas mirándome a los ojos. Tomo tu cabeza con ternura, aún temblando y por fin, después de tanto tiempo puedo decirte: ── te amo, te amo, no voy a hacer nada que no quieras ──. Dudas por un instante y volvés a besarme. Mi corazón va a explotar, la felicidad que siento es enorme y sigo besándote. Siento que voy perdiendo el control y mis besos son cada vez más apasionados. Vuelvo a tocarte la pierna y esta vez no reaccionas de la misma forma, sino que tocas mi cara y mi mano sobre tu pierna, apenas te separas y mirándome a los ojos me pedís que por favor te haga olvidar al menos por un rato. A pesar de que siento dolor al escuchar esas palabras, te miro, te entiendo y no me importa porque te amo y haría cualquier cosa para ayudarte, para estar a tu lado. Asiento con la cabeza y vuelvo a besarte. Ahora me doy cuenta que tus besos no son tan apasionados como los míos, pero ya no puedo controlarlo. Años pensando en vos, controlando mis palabras, mis acciones. Todo este tiempo me sentía atado y amordazado cuando estaba a tu lado. Y ahora que puedo ser libre ya no puedo volver atrás, aunque vos no me aceptes de la misma forma no me importa. Si necesitas usarme para poder salir adelante y sentirte mejor, por favor hacelo, porque quiero verte sonreír de vuelta. Acaricio tu pierna, cada vez más arriba, mientras te sigo besando. Vos comenzas a acariciarme la espalda y metes tu mano debajo de mi remera. Tu mano caliente se siente como una brasa gentil y amable que me quema, pero me satisface. Mi respiración comienza a acelerarse. Mi mano pasa de tu pierna a tu cola y de tu cola subo por tu cintura, sigo subiendo y me detengo en uno de tus pechos. Tu respiración también comienza a acelerarse. Tus manos acarician mi espalda y lentamente comenzás a acariciarme el pecho y luego bajas a mí cola. Acaricio tu pezón con suavidad y un leve gemido tuyo hace que me excite más. Sigo pensando que esto tiene que ser un sueño así que abro mis ojos y ahí estás vos, besandome. Te abrazo con fuerza, te pego contra mi pecho, no quiero dejarte ir. Sigo acariciandote la espalda, las piernas, tus pechos, todo de vos me encanta y no puedo evitarlo. Paso mi mano por debajo de tu remera y tu piel es suave, por favor que esto no se termine. Amago a sacarte la ropa y como no decís nada sigo adelante. Vos me sacas la remera también. Te observo semidesnuda delante mío y quisiera decirte algo, pero me aguanto. Sin que te lo pida te sacas el corpiño y miras para otro lado. Me causa ternura que sientas vergüenza y vuelvo a besarte mientras con una mano toco tu pecho desnudo y con la otra te traigo hacia mi cuerpo. Quiero sentir tu piel contra la mía. Te recuesto en el sillón tendiendome encima y pegando mi cuerpo al tuyo te beso y te acaricio y aunque todavía tenemos puestos los pantalones apoyo mi pene contra tu pelvis. Haces un leve gemido que me encanta. Pego mi frente contra la tuya y con mi mano acerco tu cabeza, quiero decirte cuanto te deseo y las veces que soñé con hacerte el amor en ese mismo lugar, pero me contengo y te beso con pasión. Seguís acariciándome, tus manos van de mi espalda a mi cabeza y a mi cola. Aprieto tus pechos y noto que eso te gusta, por lo que no dejo de hacerlo controlando mi fuerza para no lastimarte, mientras beso y lamo tu cuello. La respiración de ambos comienza a entrecortarse. Me acerco a tu oído y entre susurros te digo que me gusta mucho tu olor, esto te sobresalta y tu piel se eriza, sonrío y te doy una pequeña mordida en la oreja a lo que respondes con un leve gemido. Me doy cuenta que levemente te estás dejando llevar y me pongo feliz por eso. Vuelvo a besarte el cuello y muy despacio voy bajando hasta tus pechos. Los tomo a ambos con mis manos, los beso y los lamo por completo. Noto que tu respiración se acelera un poco más, cada tanto gemis y tus pezones se endurecen aún más, haciendo que no pueda evitar juguetear con ellos y lamerlos. De a poco vas gimiendo cada vez más. Por mi parte ya me siento bastante excitado, pero no quiero que esto termine todavía, así que comienzo a besarte y lamerte la panza hasta llegar a tu pelvis. Abro el botón de tu pantalón y lentamente bajo el cierre. Sin pensarlo mucho y sin mi ayuda te sacas por completo el pantalón y la ropa interior, así que te imito y también me desnudo por completo mientras vos seguís recostada y me observas fijamente. Tiendo mi cuerpo desnudo sobre el tuyo y te beso acariciando tus piernas mientras apoyo mi pene en tu entrepierna. Tu piel se siente muy suave y cálida y tu entrepierna ya se siente húmeda, pero aún así prefiero esperar y me dirijo a tu pelvis. Comienzo acariciándote suavemente con mi dedo pulgar tanto en tus labios como en tu clítoris observando tu cara de placer y escuchando unos leves gemidos. Pero como quiero que sientas más placer, me arrodillo, tomo con mis manos tu cadera que levemente levanto, me acerco a tu entrepierna y comienzo a lamerte. No necesito mirarte para saber que lo estás disfrutando, solo con escucharte gemir me doy cuenta. Tus gemidos ya no son tan leves y con tus manos acaricias y agarras mi pelo, lo que hace que me excite todavía más. Continúo lamiéndote y chupandote y lo disfruto tanto que yo mismo me sorprendo al escucharme dar leves gemidos de tanto en tanto. Tus caderas comienzan a moverse levemente, tus gemidos son más fuertes y rodeas mi cuello y mi espalda con tus piernas, las cuales empiezo a acariciar y me doy cuenta que no es el momento para detenerme. Tu nivel de excitación es tan grande que me decís que no pare, que siga y siento como tu humedad aumenta y me parece delicioso. Comenzas a jadear y a gemir más rápido, lo que me hace sentir realmente tan excitado que comienzo a tener un deseo muy grande por estar dentro tuyo, pero aún así te espero y te dejo terminar tranquila. Cuando terminas, me miras a los ojos y me agradeces diciendo que lo estabas necesitando. En ese momento no supe responder de otra forma que no fuera con un abrazo y un gentil y apasionado beso. Sin dejar de abrazarte me separo levemente, te miro y te pregunto si tu idea era dejarlo ahí y al escuchar tu respuesta me siento aliviado porque por el leve instante que reíste y sonreíste me dí cuenta que volvías a ser la de siempre, que tarde o temprano aunque fuese con otro podrías salir adelante. Me decís que no, que pretendes ir hasta el final, pero que tuviste la necesidad de agradecerme. Entonces vuelvo a besarte con mucha pasión mientras comenzás a acariciarme la espalda hasta bajar a mi cintura y a mi pene. Te separas de mí y esta vez sos vos la que baja hasta mi entrepierna y comenzás a lamerme y chuparme y yo el que gime de tanto en tanto. Pero no quiero que esto se acabe todavía, así que te tomo con delicadeza del brazo, te traigo hacia mí, rodamos haciendo que yo quede encima tuyo y te beso mientras acaricio uno de tus pechos. Ya estoy en mi límite y no quiero ser muy brusco, así que me incorporo, te acaricio las piernas hasta llegar a tu entrepierna y sin dejar de mirarte te toco con mis dedos y un leve gemido tuyo me hace dar cuenta que no puedo seguir esperando. Me levanto por completo de un salto y mirándome me preguntas si voy por un preservativo, t

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Miradas

Hay miradas que te hipnotizan haciendo que te pierdas en ellas y besos que te reinician devolviéndote a la vida como si antes de no existiera vida puede ser algo serio o no pero a veces es necesario sentirse vivo y no me refiero a respirar y caminar pues muchos vivos están más muertos que otros ya enterrados...   Me llamo Valeria tengo veintisiete años una vida social un tanto activa novios cero pretendientes algunos y no tan interesantes, soy algo difícil para eso del amor no cualquiera llena mis expectativas y es valido o sea no es que yo quiera el hombre perfecto pero tampoco me gustan los hombres vagos sin metas, no me gustan los hombres pequeños pues para petisa me pinto sola, no tolero al hombre machista, celoso ni controlador. Soy más de tenerlo todo bajo control exageradamente independiente trabajo desde los dieciséis y vivo sola desde los dieciocho dígase cada cosa en su lugar.   Ya pueden ver por que no tengo pareja! jajaja apuesto que no soy la única gracias al cielo no soy una tóxica y tal vez esa es otra de las razones por las que sigo soltera, todos desean alguien que los controle en cuerpo y alma más no es un requisito para mí, en el único lugar donde me gusta que me dominen es en la cama, no me considero la mejor mujer del mundo digamos que estoy algo jodida y ciertamente todos lo estamos de una u otra manera.   Vivo sola con mí perro lucero, es el animalito más adorable que he tenido en la vida mí familia y mis amigos dicen que lo trato como un ser humano jajaj y aquí entre nos lo quiero más que a muchas de las personas que me rodean. Casi nunca estoy sola pues por mí trabajo debo lidiar con muchas personas y cuando tengo tiempo libre lo paso haciendo diligencias con mí mejor amigo y si pues como verán no tengo auto y gasto dinero como una psicópata entonces aprovecho que mí mejor amigo tiene un carro y lo ayudo con la gasolina así el me transporta de un lugar a otro sin problemas, mí amigo no se ve nada mal hasta tiene cara de que sabe coger como los dioses pero ignoremos eso por ahora.   Keiler tiene una novia a la cual no le agrado mucho y la entiendo pues se dicen tantas cosas de mí que si la mitad fueran ciertas yo a estas alturas pudiera morir en paz, ella y yo nos vemos poco y es que también paso más tiempo con su novio que ella misma pero vamos que el es taxista y yo soy un cliente más. Keiler es un hombre atrevido que sabe hacerse desear y aunque no estoy enamorada ni mucho menos me siento algo atraída por el, que conste que no he hecho nada yo respeto mucho su relación pero el no tanto. De vez en cuando nos damos besos aunque nada importante solo por botar el estrés y ultimamente siento que esto va más allá que una atracción mutua pues el ha dicho en varias ocasiones que soy su novia como si su boca predicara algo y su mente no lo asimilara, vamos no hay que ser tan inteligentes el es un mujeriego y yo bueno no tengo muchas emociones en mí vida excepto cuando el me besa! es algo extraño de explicar pues no es que una anda besando a cualquiera y sintiendo que el mundo se detiene por un beso, hasta ahora nos hemos besado de beso beso con lengua tres veces, la primera fue el año pasado Keiler iva conduciendo justo cruzando una intercesión, me dijo que me acercara para quitarme algo de la cara me dijo cierra los ojos y antes de que me diera cuenta estaba sintiendo su respiración mezclada con la mía, fue como si el mundo se desconectara por unos segundos para luego seguir su curso como si nada.   Hace unas semanas en casa de mí hermana Keiler se recostó por que se sentía mal y sí tenía algo de fiebre mi hermana le hizo una sopa mientras yo le ponía paños de agua fría para bajar la calentura, yo estaba sentada a su lado y el tomó mí mano deslizandome sobre el, en ese momento me miró a los ojos fijamente por unos segundos y me besó, no sé que tienen sus besos pero otra vez se detuvo el tiempo como si no existiera nadie más yo luego de responder su beso salí de la habitación sin decir nada hace unos salimos hacer varias cosas y me dijo que estaba mas linda que todos los días lo que me parece extraño por que casi siempre estoy igual, hizo referencia de llevarme a un hotel y yo como que wtf que te pasa estás loco eso no va a suceder por dos razones una tienes novia dos solo somos amigos y tres no nos gustamos y menos para eso. Pero a quien engañamos es como si nos amaramos en silencio la diferencia es que no lo amo o sea me gusta y sexualmente me atrae bastante pero no tanto para ceder y más si yo se que despues de coger la relación puede cambiar, siempre he dicho que no cambio una bonita amistad por un revolcón y aunque lo estoy considerando mí fuerza de voluntad es más grande que yo.   Estuvimos hablando de la conexión que tienen algunas personas que hasta con la mirada sacan chispas, el se desbordó y lo dejé ser ya que nunca lo había escuchado hablando así como si estuviera enamorado, me dijo muchas cosa yo me quedé sin palabras y le dije que no pensé que el era capaz de sentir algo así, no es que el no sienta pero para mí el sentía nada por nadie y es gracioso llevamos años de amistad y siempre nos han ligado aunque nunca había pasado nada hasta ahora y no creo que un beso sea la gran cosa pero de un simple beso inofensivo a sentir cosas bueno eso cambia un poco la situación, el me dijo que estaba aburrido y que necesitaba salir un poco de la realidad le dije -Eres igual que yo! por que si es así dime y ahora mismo te saco de esa monotonía pero el muy bobo me dijo que no podía por que tenía que trabajar y me dijo que podemos escaparnos sábado o domingo y adivinen que? hoy es viernes y el me invitó para una villa el y yo solos, ya hemos estado solos pero no con tanta tensión sexual, hace rato cuando salimos de la piscina me quité la parte de arriba del vestido de baño me vió los senos jaja me causó gracia su cara pero nada pasó pero no coman ancias que en el próximo relato les estaré contando que pasará chao los leeré luego ahora voy a cenar con mí mejor amigo...

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

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MmartinfcdLv1· hace 60 dRelatos

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.     El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...?   El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza.    En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos.   ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña..  y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella...  Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente...   Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla...   Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente.   Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad...  no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja...   Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven.   Lo peor de todo es que se fué con un amigo...    Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví.   "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..."  Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás.   Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos.    Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo...    Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa.   Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado.  Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento.   Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo.   Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse.   En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento.   La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos.  Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna.   - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí.   La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada...   Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé,  y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva.    Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'.     "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente.    De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen.       "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije.    "Me encanta", me respondió.   Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..."    A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá...   Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio.    Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!"          .. Gracias por leer.    A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión:   Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio.   Dejarme un comentario, bueno o malo.   Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:

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DdulcesplaceresLv1· hace 60 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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SsexisdesLv1· hace 60 dRelatos

La Mujer De Mi Jefe

Bienvenidos  Estaba en el trabajo como todos los dias, un poco aburrido y veo entra a un mujeron unos 40 años aprox un culo gordo hermoso y unas tetas preciosas para cualquiera era el cielo teniendo en cuenta que en mi trabajo somos todos hombres y nunca se ve eso. Mientras estaba limpiando unas maquinas la veia en la oficina jugando con un perrito dejando ver ese escote hermoso, como si no supiera que estabamos todos ahi mirando ella sonreia y miraba para donde estaba yo, era la primera vez que me veia ya que yo era nuevo ahi. Ella empezo a venir mas seguido como tres veces a la semana que era mucho para alguien que visita a su marido y nada mas, nos saludaba, nos traia comida, pero con el unico que charlaba era conmigo porque yo andaba ahi cerca de las oficinas y ella venia y se quedaba todas las tardes. Primeros Pasos Ella empezaba a venir mas seguido y a veces como el jefe no estaba lo esperaba en la oficina hasta cuando el marido viajaba venia a vernos. Un dia entro a la oficina a ver que onda porque no habia mucho para hacer y me saluda con un beso, tomamos unos mates juntos y empece a notar algo raro como ella se acercaba me tocaba las piernas yo cumpliendo mi sueño la mejor semana de trabajo ja.  Era lunes mi compañeros se habian ido de viaje con el jefe quedaba yo y uno mas pero estaba en el otro taller,Fui a saludarla a ella y me dijo que me quedara si total no habia nadie ella no queria quedarse sola ahi cerre la puerta me sente al lado de ella mirandola, tenia puesto un vestido suelto y se abria de piernas como si no pasara nada y yo ojeandola a lo que me dice -Que miras pendejo? Yo- No nada,Nada. Sonriendo mirando al piso Ella se quedo con las piernas abiertas y se veia una tanguita negra y roja toda metida en esos papos hermosos gorditos, De la nada se empieza a tocar la tanguita y me dice -Perdon es que me pica un poco a lo que se me ocurre responder - Si necesitas ayuda avisame jaja Ella -Que atrevido que sos pendejo! - a ver si te animas  me dice yo helado viendo como se corria la tanguita ya con las piernas de par en par me acerca y me agarra la cabeza diciendo -Sacame el ardor pendejo! me hizo chuparsela yo desquiciado estaba pasando por fin, ella me tenia ahorcado con las piernas no me dejaba respirar, solo gemia como una putita que no la atendian hace rato se ve. Se escucha el ruido de una camioneta y sali corriendo de la oficina ella me empujo y haciendo como que no paso nada Pero falsa alarma solo era un proveedor que venia a dejar unas cosas y se fue. al otro dia me dice -jaja como safaste! se reia y se metia en la oficina con su marido como si nada. Segunda oportunidad Era viernes habia que viajar a buscar unas cosas como yo no tenia registro el jefe me dijo que me llevaba el o veia como hacia, paso un rato y me dijo que me llevaba ella porque el tenia que quedarse haciendo unos papeles que no habia problema. Yo contento de pasar otro dia con ese bombonazo, Se sube a la camioneta con una pollera  bien al cuerpo y una camisa que dejaba ver todo lo que tenia para dar.  Ella casi no me hablaba manejaba y cantaba, yo con el celular haciendo como que contestaba mensajes pero espectante a ver si ella me decia algo o no, En la ruta se desvia hacia un campo que estaba a pocos kilometros y me dice -Tenemos 1 hora solos! despues salimos de nuevo  yo - Es seguro? - Es el campo de una amiga me deja las llaves para cuando quiera pasar. me dice y me guiña el ojo nos metimos y ella no daba mas se subio arriba de la mesa de la cocina nomas se abrio la camisa y el corpiño volo encima mio, nos besamos mientras ella se levantaba la pollera y le empece a chupar la conchita que ya estaba mojadita se la deje mas mojada todavia agitados los dos con la adrenalina y los nervios a pesar de que nadie sabia donde estabamos. Ella me bajo los pantalones y me la chupaba desesperada como si fuera su juguete me trataba y yo estaba a punto de acabar cada 2 minutos pero me contenia porque era solo una oportunidad y no iba a desperdiciarla, se pone en cuatro apoyada en la mesada de la cocina, yo viendo ese culo inmenso todo para mi se la mande y ella grito como desahogando un deseo incumplido. -Uff pendejo que bien, mmm que buena verga!! me decia y yo despacio iba acelerando el ritmo la penetraba y sentia como chocaba esas nalgas en mi, era un tren esa mujer de esos que te chocan y te destruyen, me tiro al suelo, me cabalgo como si yo no existiera pah pah pah se sentia y esas tetas rebotaban en mi cara. Yo no daba mas y ella seguia como queriendo disfrutar hasta el ultimo minuto me daba unos sentones que me dejaban sin aire -Voy a acabar me vas a dejar vacio! ella - mmmm si nene me la voy a tragar toda! salio de encima mio y me la empezo a chupar hasta dejarme vacio no quedo una gota de leche en mi cuerpo se la trago Toda -Esto no termina aca! Me decia ella mientras se vestia para continuar viaje  volvimos rapidisimo para no levantar sospechas y yo me fui a mi casa exhausto de tanto trabajo (o no?) Jaja. Segunda Parte? Comenta y deja puntos si te gusto  Besitos Calientes!

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AAderidoLv1· hace 66 dRelatos

Descubriendo V

Cuando llegamos todo alegría pero mi amigo me decía posta me duele mucho mi culo y yo con ganas de penetrarlo y que me penetre pues ya había el aprendido Sólo me decía que sentía abierto y como que le entraba aire jajaja me reí después entendí de que hablaba Armamos carpas prendimos fogata mi viejo hacia algo a la estaba y nos mandó a conseguir leña los demás nadaban Andamos comimos y llegó la oscuridad papá ya dormía y mama en su carpa la no dormían para estaban jugando en su carpa En ese momento mi hermano me dice que me tiene que contar algo pero que sea un secreto Y ahí me soltó el rollo muy parecido a lo que contó mi amigo Yo no le conté que yo también quería pero si que el me la chupada y se tomaba mi leche y mi hermano me dijo que sea nuestra putita estás dos noches Cuando todos se durmieron nos metimos ala carpa cerramos la cremallera de tull y la de lona Así que nos desnudamos y mi hermano guiaba todo yo ya estába con mi pito duro Mi hermano si se mandaba una verga de unos 22 larga pero más bien delgada la mía para mi edad normal diría pero grueso y venoso Mi amigo que en privado y de cariño esa noche lo bautizados cantina Tenía su ano rojo y le puso vaselina y le entró sin mucho esfuerzo la verdad se sentía tan caliente y era tanto mi acelere que no dure dos minutos en poner mi leche en la cantina de ahí lo cogío mi hermano se oía muy excitante por que la mezcla de vaselina y mi leche se oía como un Chu chu chu y mi hermano si se demoró una banda en venirse Y obvio a mi se me volvió a parar más por los gemidos de cantina el Chu chu chu de la cogida y la respiración de mi hermano Cuando le lleno de su leche mi hermano me dijo metele pero mi amigo nos dijo que no por favor así que me empezó a hacer un pete con mucha pasión y profundo Eso volvió a calentar a mi hermano entonces se engullia una y luego la otra así que cantina recibió leche en su como completamente dilatado y en su boca bueno mi segundo polvo fue poco aligual que mi hermano Nos pusimos boxer y a dormir Cuando amaneció yo personalmente me sentía débil Y mi hermano también pero cantinita no se podía parar se sentía enfermo débil Y papá se preocupó Y mientras tomábamos cosido se decidió que cantina mi hermano y yo nos íbamos Mi viejo nos bajo a la parada del pueblo y así volvíamos a la ciudad para llevar a mi amigo a casa Paro lo que pasó fue otra cosa......

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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MmartinricarrdoLv1· hace 66 dRelatos

Una sorpresa que cambio mi vida

Siempre que iba a lo de mi novia le avisaba de ante mano por mas que yo tenia una llave para entrar. Ya que ella vivía sola, pero nunca me atreví a invadir su espacio entrando a su casa sin dar aviso previo, hasta que una tarde  Salí antes de trabajar y decidí pasar por su casa sin avisarle ya que mi trabajo queda a 3 cuadras, al llegar noto que esta todo cerrado, golpeo y no salió nadie por lo que decido entrar para para ir al baño e irme. Una vez dentro de su casa me dirijo al baño por un pasillo el cual tiene su habitación a la derecha y el baño al fondo, al llegar a su habitación noto q la puerta esta entre abierta y se escuchan gemidos y una respiración agitada, no dude en espiar y lo que vi me cambio la vida, era ella en 4 patas con su mejor amigo garchando como toda una puta y para mi sorpresa no sentí nada de enojo al contrario me gusto verla así y me exite muchísimo a lo q decidí quedarme a ver todo hasta el final: Ella- dámela así bien fuerte por la cola papi como el cornudo no me la da. El- ¿te gusta mi pija? Ella- si la tenes enorme, llenale la cola a tu putita. El-¿sos mi putita?. Ella- si soy tu putita, me encanta que me cojas. Yo estaba de tras de la puerta escuchando y viendo como se la garchaban a mi novia y mi pija ya no daba mas a lo q comencé a pajearme ahí no mas, ellos seguían garchando hasta que el le dice a mi novia: El-gorda trola me acabo Ella-sii llenale la cola a tu gorda trola , dale papi .  El le metió unas embestidas dejándole toda la leche a mi novia adentro del culo mientras ella gemía como toda una puta, yo deje de masturbarme para no acabarme encima y me quede con la pija a mil y en lo q ellos se vestían corrí a la entrada y me fui a la vereda espere un rato y volví a golpear la puerta y me atendió mi novia toda con una carita de feliz recién cogida y me dio un pico que me dejo la pija al palo y me dice: Ella-como esta ese muñeco( me manotea el bulto). Paso a su casa y se escuchaba la ducha. Ella- vino un amigo a bañarse por q esta sin agua en su casa , espero que no te moleste. Yo- no esta bien, no pasa nada Nos pusimos a hablar hasta q salió de la ducha su amigo se vistió y se fue y no aguante mas y le conté q la había visto garchando con su amigo pero q esta todo bien que me encanto que la quería ver mas seguido (y mi pija se ponía cada vez mas y mas dura ) y me dice: Ella- que bueno que no te moleste por q ya venimos cogiendo hace dos meses así y me encanta, pero tu pija me enamora y mas como esta ahora. Mi pija estaba mas dura q nunca y cuando me dijo eso la agarre de la cintura le subí el vestido le corrí la tanga y callo una gota de leche de su cola recién hecha, ni lo dude y se la mande por la cola enlechada por su amigo mi excitación era cada vez mas y la puse culo para arriba en el sillón y se la di con todo y ella gritaba como puta otra vez pero esta vez conmigo y me decía: Ella-cojeme amor cojeme que me encanta, me encanta q me la metas así bien profundo Yo- dale puta de mierda pedime mas Ella-así amoor, como te gusta coger putas ajenas , me encanta ser tan trola. Se la di con todas mis ganas que me acabe y le rebalse el culo de leche y enseguida como terminamos de coger me la chupo hasta hacerme acabar de nuevo pero esta ves toda en su cara y en sus enormes tetas.  Esta historia paso hace unos años cuando vivíamos separados, pero ahora que vivimos en la misma casa me encanta que invite a su amigo para coger por mas q yo este ahí presente ya que me encanta ver como se la garcha ya que después es mi turno y me encanta coger a mi novia arriba de sus fluidos y los de su amigo.  Gracias por leerme y espero q les haya gustado mi relato.

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MMartinGnzLv1· hace 70 dRelatos

En medio de la multitud

Hace unos años se hizo una manifestacion en la Plaza de Mayo por una causa que yo creo muy justa, por lo cual me hice un tiempo y arranque para alla para bancar dicha causa. Cuando llegue a la zona, era de verdad no un mar, un OCEANO de gente. Casi que no se podia ni avanzar un paso siquiera. Hasta faltaba el aire! La cosa es que una vez adentro ya no habia vuelta atras porque aparte no paraba de caer gente. Yo estaba ahi pura y exclusivamente para bancar la causa, mi cabeza estaba lejos del garche, los tipos, las pijas... Pero con tanta apretujada por todos lados, de repente comienzo a sentir algo abultado contra mi culo. La verdad, pense que o era que soy un calenton de mierda que se imagina que en cualquier lado lo pueden apoyar, o que estaba flasheando cualquiera y que nadie me estaba apoyando nada. Pero como les digo, asi como la apretada por todos los frentes era fuerte y casi no quedaba espacio para respirar, la apretada y el bulto ahi no solo se hacian mas intensas, sino que tambien mas duro y mas grande. Como pude mire para atras (era tal la cantidad de gente y lo apretados que estabamos todos que casi que ni voltear el cuello podias) y noto que, efectivamente, hay un chabon atras mio, que apenas lo miro me guiña el ojo. Apelo a intentar "tantear el terreno", como pude, porque no habia espacio ni para mover un dedo. Y efectivamente, ahi abajo habia una pija MUY dura y larga, latiendo a full bajo un jean. Ahi el que empezo a apoyarle el ojete fui yo, y el flaco agarro viaje enseguida. Con la excusa de "la avalancha" se me tiraba encima y me apoyaba y refregaba la chota a full. Yo estaba a mil, no solo por el hecho de que me este apoyando, sino por la situacion: en medio de la Plaza de Mayo con cientos de miles de personas alrededor! Era muy surrealista todo! En medio de ese trajin no se como hizo el flaco para agarrarme la mano, y llevarmela a su chota. LA TENIA AFUERA!! No podia creer el nivel de zafe del chabon, pero a la vez me recontralentaba toda la escena (ademas de que era bastante larga y estaba como fierro de dura!). Aunque sea con la punta de los dedos (no habia mucha libertad de movimiento) lo empece a pajear. Podia sentir los resoplidos del pibe en mi nuca. Mas caliente me ponia! En eso siento que me empieza a mandar mano al hoyo por dentro del pantalon. Me tenia que coser la boca para no gemir, HIRVIENDO me tenia!! Pero no contento con eso, lentamente me empieza a BAJAR los lienzos. Ahi ya me parecio como too much. Esta bien que el lugar reventaba de gente y que era IMPOSIBLE que se pudiera ver que pasaba abajo mas alla de tu ombligo (cabe destacar que estaba de noche, y que era epoca de frio, asi que habia camperas, mochilas, bufandas etc haciendo bulto extra), pero de ahi a ya ponerse a garchar en medio de toda la gente... Asi que me subi el pantalon como pude. Pero el intentaba de vuelta. Y yo volvia a subirmelo. Asi un tire y afloje hasta que en una no solo me bajo sino que me llego a apoyar la punta de la chota. Si, era una desubicacion, no daba, hay miles de lugares y situaciones mas propicios, pero alguien conoce a alguien que se haya puesto a coger en medio de una manifestacion? Bueno, ahora si, porque me calento TANTO el flaco que al final me deje hacer y me la termino mandando a fondo! Ahi, en medio de todo el tumulto. Y nadie se inmutaba de que carajo estaba pasando. Con los intentos de la gente por avanzar, y los empujones y tal, se dio un ritmo de entre y sale "natural". El pibe me manoteaba la verga pero por las dudas de que me haga acabar de toque (estaba MUY caliente) y termine enchastrando a alguien que nada que ver, le sacaba la mano. Pero mientras el me seguia garchando. Estuvimos asi un buen rato (unos 10 mins tranca) hasta que MUY de a poco se empezo a liberar todo. Obviamente que guardamos todo antes de que entre un poco de luz por abajo. Ahi nos pusimos a charlar. El flaco habia ido en auto. Estaba de novio con una mina, y vivia muy a trasmano de mi casa, asi que ni podiamos ir a mi casa ni a la suya. Tampoco telo: la novia lo estaba esperando en la casa y no podia demorarse mucho mas. Le propuse de acompañarlo en el auto hasta el punto mas lejano de su camino donde haya una estacion de subte, y ver si en el camino encontrabamos algun recoveco. No encontramos ningun lugar muy potable en medio de la oscuridad, pero la calentura nos pudo tanto que en donde vimos que los faroles de la calle no apuntaban tanto estaciono y le empece a tirar la goma. Tuvo que terminar de apuro porque en el medio del polvo nos dimos cuenta que nos habiamos estacionado frente a una casa y una señora nos estaba mirando desde la ventana! Asi que el flaco acabo y rajamos! Si bien nos pasamos telefonos y nos escribimos un par de veces, nunca mas lo volvi a ver. Pero esa garchada en medio de tanta gente, a pleno cielo abierto, en medio de la ciudad, me va a quedar para siempre en la memoria

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Ccount_of_warwickLv1· hace 70 dRelatos

"La Cuarentena, Mi Melliza y Yo" Capítulo 9

IMPORTANTE ANUNCIO! LOS CAPÍTULOS DE LA HISTORIA SE PUBLICARÁN TODOS LOS JUEVES. AQUELLOS QUE ME AYUDEN CON CAFECITOS PODRAN LEERLOS DOS DIAS ANTES DE SU PUBLICACIÓN EN LA PÁGINA.  (La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:  Capítulo 8: Durante al menos dos horas hicimos fotos con todos los conjuntos que Karina había traído, en mil poses y en todas las habitaciones del departamento. La pequeña tenía muchas ideas por lo visto. Yo hacía de fotógrafo y Mimi de iluminadora, las fotos casi parecían profesionales.  Teniendo a dos mujeres con la hermosura de mis hermanas a una totalmente desnuda y a otra solo con una tanga no hizo más que calentarme, ellas lo habían notado casi desde el primer momento, Kari se puso colorada y Mimi solo sonreía, encima a veces, para provocarme, me rozaba la cola o me la apoyaba sin disimulo.  - Sacate el short Chito, te va a hacer mal si no. - me dijo Mica directamente frotando su palma en toda mi verga. Era verdad en parte, ese short era ajustado y sumado al boxer sentía que en cualquier momento iba a romper la tela... O me iba a fracturar la verga. - ¿Seguras? - pregunté mirando a Karina, ella en ese momento estaba con las piernas abiertas sobre la mesada de la cocina, la tanga era tan chica que apenas cubría su conchita, hinchada de excitación. - ¡Sí! Dale. - respondieron ambas casi sincronizadas. Las miré y me bajé el short y el boxer a la vez, mi verga salió disparada, moviéndose hacia arriba y abajo como un trampolín. Los ojos de Kari se abrieron muchísimo y Mica se mordió el labio. Kari se bajó de la mesada y ambas se acercaron a mí. Mica empezó a besarme y con su mano acariciaba mi pecho, para mi sorpresa mi hermanita menor llegó hasta mí en 4, con sus manitos recorría mis piernas hasta llegar a mi pija y con sus labios me besaba el pubis y la cintura. Mis manos estaban una en la cola de Mica y la otra en la cabeza de Kari, necesitaba cojer o me explotaría el glande. Sentí la humedad de la boca de Karina, como su lengua recorría toda la extensión de mi verga al mismo tiempo que yo metía mis dedos en la concha de Mimi, nuestras lenguas seguían entrelazadas y nuestra respiración agitada iba en sincronía con nuestros latidos. Todo era demasiado perfecto... Hasta que sonó el teléfono de mi hermana menor. Era, nuevamente, mi madre. Yo atendí diciendo que ella estaba en el baño, me dijo que le dijera a Karina que debía volver pronto, que ya era tarde y que mañana temprano tenía una clase muy importante. Ella escuchó todo, teniendo aún la verga en su boca me hizo señas de que le pasara el celular. - Sí ma... ¿Era mañana? Me había olvidado - una lamida. - Uh, bueno ¿Me pedís un Uber? - otra lamida - No coman que ya voy. Bueno, les mando saludos. - cortó y se metió mi pija lo más adentro que pudo. - No me voy a poder quedar, mañana tengo una prueba y tengo que tener los apuntes sí o sí... - dijo casi con cara de tristeza. Todo era demasiado perfecto como para que durara más tiempo.  Kari se levantó, me besó y me pidió perdón. También abrazó a Mimi y se disculpó. Juntando sus cosas volvió al baño y salió ya vestida, tomó la computadora y, para mí sorpresa, Mimi se ofreció a acompañarla, fue a la pieza y se puso una remera grande, un pantalón jogging y unos Crocs, aún así estaba hermosa. Karina me abrazó de nuevo fuerte. - La próxima me tomo toda tu leche hermanito. - me dijo al oído y me apretó la verga que aún la tenía al aire.  Ambas salieron y yo me quedé preparando la cena, pensando en todo lo que pudo ser...  * /Nacho no lo supo hasta mucho más adelante pero Mica bajó con su hermana por la sencilla razón de que quería probar a Karina. Hacia rato venía fantaseando con ella y verla hoy tan suelta con las fotos, e incluso agachada chupándosela a su hermano mientras hablaba con sus padres no había hecho más que alimentar el morbo y el deseo para con la menor de la familia. Apenas llegaron al primer descanso de la escalera y mientras hablaban de temas intrascendentes, Mimi se quedó parada, cuando Kari se dió vuelta para mirarla, extrañada por no seguir caminando, la mayor la tomó de la cara, besándola profundamente, metiendo casi toda su lengua dentro de la boca de su hermanita menor. Karina correspondió y la tomó por la cintura atrayéndola hacia sí, había quedado demasiado caliente y la idea de volver con todas las ganas encima no le atraían para nada. "dichosa de vos que podés cojerte a Nacho" pensó mientras metía sus manos dentro del jogging y apretaba su cola. Mica no perdía el tiempo y metía sus manos dentro de la campera y debajo del buso de Kari, apretando las tetas de ésta por unos segundos, sin dudarlo bajó su mano derecha hasta meterla dentro de su calza la concha de la menor estaba muy mojada y sus gemidos eran acallados por los besos que ambas seguían dándose. Escucharon que alguien subía las escaleras y separaron sus bocas, escucharon atentamente, eran una mujer y un niño, la madre lo regañaba por subir corriendo y él solo la imitaba burlándose. Para fortuna de ambas hermanas los inquilinos se detuvieron un piso más abajo para entrar en uno de los departamentos. Cuando escucharon la puerta cerrarse ambas se miraron, el deseo se veía en sus ojos.  - Apurate... - le dijo Karina a su hermana, sabía lo que quería hacerle y debían apurarse, el tiempo les jugaba en contra. Mimi la puso de cara a la pared, se arrodilló y le bajó la calza y la tanga a la vez, abrió su cola y enterró su cara en medio chupando su cola y metiendo la lengua dentro de la concha de Kari. Era la primera vez que hacía algo así, actuaba por instinto pero logró arrancarle un orgasmo intenso a la pequeña. Mimi sacó la cara de en medio de la cola de su hermana, se paró y le acomodó la ropa. Kari se dió vuelta y volvieron a besarse, ahora con el gusto del flujo de ésta última.  - Dios, ¡Que mal que no puedo quedarme! - dijo la menor con ganas de más.  El celular vibró avisando que el Uber había llegado. Se apuraron en bajar las escaleras y ambas se despidieron normalmente, había testigos cerca, les hubiera encantado despedirse con un besito. Mimi se aseguró que su hermana subió al auto y volvió al departamento. / * Mimi subió muy caliente, se me tiró encima y apenas me dejó apagar la cocina. Nos tiramos en la cama del comedor, la que usaba para dormir antes de pasar todas las noches con mi hermana. Ella se bajó el pantalón y se clavó mi pija sin problemas, estaba demasiado mojada, no hubo tiempo para preguntarle qué había pasado entre ella y Kari cuando bajaron. Puso sus manos en mis hombros y empezó a cabalgarme con ganas, como si estuviera poseída. Mis manos en sus nalgas la abrían y cada tanto se me escapaba una nalgada que sonaba en todo el comedor. Junté algo de sus jugos y los pasé por su cola. - ¿Puedo? - me animé a preguntar suponiendo que ella entendería. - Sí, pero despacio. - me dijo, así era nuestra conexión.  Pasé de nuevo los dedos por su cola y de a poco presioné. La falange del índice entró apenas, ella gimió pero sabía que quería más. La metí entera, mientras mi pija seguía entrando y saliendo de su concha. Empecé a sacar y meter la falange hasta que el ano de mi hermana se dilató un poco más, pude meter con dificultad un segundo dedo mientras ella gemía aún más. Tal como dije, teníamos una gran conexión con Mimi, tanta que acabamos juntos, le llené la concha de leche caliente mientras su concha se contraía apresando mi verga y exprimiéndola hasta la última gota. Ella, exhausta se dejó caer, con la cabeza en mi hombro.  - ¿Me vas a contar lo que pasó con Kari? - le dije al oído... - Otro día, hoy no doy más. Llevame la comida a la cama por favor. - dijo ella saliendo de encima mío con algo de esfuerzo.  Minutos después y cuando Karina me avisó que había llegado bien, yo hacía lo que Mimi me pidió, le llevaba un plato de guiso de arroz a la cama. Comimos mirando una película a la que apenas le pusimos atención y dormimos como bebés.  * Al otro día, para variar, seguía lloviendo, Mimi tenía que prepararse para unos exámenes y yo me dediqué a armarle una cuenta a Kari para que vendiera su material pero por separado, tratando de que no se relacionara a una con la otra. Mi hermana menor me mandó un mensaje diciendo que por suerte pudo dar el examen y que esperaba la nota en unos días. Salí a tomar algo de fresco porque necesitaba comprar algunas cosas y de paso me puse a pensar en todo lo que había cambiado el mundo y principalmente mi mundo, como se había dado todo de forma tan sorpresiva que parecía increíble. Pasé de estar soltero con un trabajo estable y tener una relación distante con mi hermana melliza a ser una especie de proxeneta virtual de mis dos hermanas y cojía casi a diario con una de ellas. Lucas, mi hermano mayor, me cortó los pensamientos cuando me preguntó cómo iba todo por acá, le conté que las cosas de a poco se iban abriendo y que parecía que terminaría pronto. Él me dijo que no me ilusionara, en Europa estaba empezando la segunda ola y volvían a restringir todo, por fortuna él tenía un cargo importante en una empresa de ventas por internet por lo que no se preocupaba mucho, los envíos se seguían haciendo y el dinero no dejaba de llegar. Me preguntó cómo iba mi trabajo y si lo afectó el asunto de la cuarentena, le dije que de momento todo iba bien pero que tenía miedo de que me echaran, él se ofreció a ayudarme en lo que necesitara, ya sea enviando dinero o hablando por mi con algunos de sus contactos. Le agradecí y le dije que de momento estaba bien, él se despidió y me dijo que saludara a Mimi de su parte, prometí hacerlo y le dije que se cuidara también.  Al volver traía todo lo necesario para hacer una sopa abundante y completa, ideal para ese clima. Justo cuando estaba por cerrar la puerta me detuvo un hombre, me preguntó un departamento del edificio en el que vivía, departamento que resultó ser el mío, le dije que vivía yo ahí, me pidió mis datos, me hizo firmar y me entregó un paquete. Cuando entré al departamento Mica me esperaba tomando mates en la cocina, le pregunté si sabía qué había llegado y me respondió simplemente - Abrilo, te va a gustar seguramente... - con una sonrisa pícara y la bombilla apoyada en su labio inferior lo que la hacía ver muy juguetona.  Lo hice, rompí el envoltorio y saqué una caja, dentro tenía un juego de juguetes sexuales apuntados al placer anal junto con una botellita de gel lubricante. Mis ojos brillaron y Mimi se acercó, me abrazó de atrás y, apoyándome las tetas en la espalda, lo que me hizo erizar la piel, me susurró bien cerca de la oreja: - ¿Te parece si lo probamos hoy a la noche?  Continuará... 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AAnahistoriasLv1· hace 70 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

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EEntrenieblasLv1· hace 78 dRelatos

sumisa prohibida en su casa segunda parte

una ves que le hice el orto a mi hermosa sumisa, nos fuimos a la ducha para sacarnos la transpiracion , ella se puso comoda un vestido sin corpiño y solo la tanguita. me dijo que me iba a cocinar algo rico ya que fui visitarla. para los que no leyeron el post anterior, estoy en la casa de mi sumisa, ya que sus nenas y marido no estaban. la veo en la cocina conn ese hermoso vestido celeste, con su colita blanca y pechos duritos, no me aguanto me acerco la subo a la mesada le corro la tanga y comienzo a chuparle la concha con muchas ganas, s ela saboreaba de una forma que podria estar dias haciendo lo mismo. ella enseguida se moja mucho y vuelve a gemir como esa putita que me calienta. mi lengua va a jugar con el clitoris mientras le meto dos dedos en su concha, ella dice "ay señor sus dedos son muy grandes" donde yo le respondo " hoy vas a sentir dolor". le meto muy a dentro los dedos y sumo un tercero, ella se mueve como si tuviera mi pija adentro, me ddedico a mirarla y jugar con mis dedos dentro suyo, los muevos los saco, los meto hasta el fondo, ella practicamente grita de placer y eso me pone mas loco. es el momento donde sumo un dedo mas, entran todos menos el pulgar, mi mano estaba mojada y ella se seguia moviendo como una puta en celo, no lo pense dos veces y meti el dedo que falba. es ahi donde note que le dolia, mi idea era meter la mano en esa conchita. le pregunto te duele? ella responde siii, eso saco lo peor de mi y trate de meter toda la mano, yon creo qye los vecinos habran escuchado como gritaba la putita y yo me ponia mas loco, la verdad meti la mitad de la mano, no pude mas, pero en ningun momento ella dijo no lo hagas. saco la mano toda mojada y se la paso por la cara y boca, ella lame un poco de su jugo y me da un beso de lengua. la bajo de la mesada la agarro de la mano y le digo llevame donde dormis con el cornudo, ella solo responde "si señor". entramos a la pieza y tenia una cama grande muy linda, la hago que se siente en en borde y le saco la bombacha, me paro frente de ella y me saco en cinturon, se lo envuelvo en el cuello y con una mano saco mi pija, ella enceguida se prende con su boquita golosa y es ahi donde comienzo apretar el cuello con el cinto como si fuera una perra castigada, ella solita se arrodilla y me chupa la pija, yo disfruto de tener el poder, le saco la pija de la boca y le pregunto" el cornudo no te coje si?" ella responde solo " NO" es ahi donde le doy un cachetazo y le digo te olvidaste de algo, ella responde, perdon no señor, le agarro la cabeza y le cojo la boca con fuerza no me importaba si vomitaba. la agarraba con fuerza de los pelos y le decia como te gusta la pija de este macho, ella juntando aire me dice me encanta su pija señor. pongo una pierna arriba de la cama, donde le quedan los huevos en la cara, ella comienza a languetearme el orto y los huevos, me encantaba como lo hacias. me paro le saco el cinto del cuello la doy vuelta, la pongo en cuatro y le doy dos cintazos en el culo, ella grita como una nena, casi llorando, el orto le queda marcado y eso me encantaba, vuelvo a ponerle el cinto en el cuello y comienzo a cojerla en 4, ella sacaba la lengua como perrita y yo la envestia con fuerza, solte por un momento el cinto y agarro sus manos, ella le encantaba ser dominada ya que me miraba de re ojo y sonreia. esa conchita estaba empapada, es donde la doy vuelta levanto sus piernas y le meto la pija hasta el fondo, ella vuelve agritar, yo le paso la lengua por el cuello y la boca ella me agarra con fuerza, ya sabia que iba acabar como a mi me gusta, es donde la aorco y comienzo a darle con mas fuerza pidiendole que me moje toda la pija, ella explota y moja toda la cama, nada mas placentero que causar eso en una mujer. ella rendida boca arriba yo saco la pija se esa conchita empapada y se la llevo a la boca, es ahi donde viene la parte mas caliente para mi. comienza a sonar su celular que estaba en la mesa de luz, suena un rato y no le dimos importancia, a los segundos vuelve a sonar y ella dice dejame atender que es mi marido. yo me levanto rapido agarro el celu y respondo, lo pongo en alta voz y le hago señas que hable. ella no entendia nada. la doy vuelta y comienzo a chuparle el orto, se escuchaba que el le preguntaba que hacia, ella le respondia y justo se habia acostado un rato, el le comentaba algo del trabajo, mientras yo le chupaba el orto a su mujer, me moje bien la pija y la puertie, ella ya respondia con la respiracion mas acelerada, la verdad lo que estaba haciendo era cumplir mi fantasia. le entro la cabeza y me movia lento y suave. ella mordia las sabanas para que el cornudo no la escuche. yo seguia llenandola de carne y ella gemia muy suave y respondia cortado. hasta que se escucha que le dice el marido, bueno te noto que te estas durmiendo hablamos despues, ella rapido le dice si dale mejor y cuelga. yo atras de ella se la saco y se la pongo en la conchita y viseversa. ella solo decia si papi o si señor cojame asi, la puse un poco de costado y comence a darle con mucha fuerza, mi segundo polvo fue largo pero sabia que iba a ser muy placentero, senti que iba a reventar la saque y la acabe en la panza y pechos, ella enseguida se paro y se tomo lo poco que me quedaba. nos quedamos acostados muy agitados y ella me dice mira como me dejaste, yo agarro una almohada y la limpio secandole la leche, te gusta mi aroma ahi tenes para que no te olvides. me levanto me pongo el pantalon y ella me dice quedate a tomar mates, yo ya habia hecho lo que siempre soñe y para mi era suficiente. le dije putita tengo que hacer cosas, levantante abrirme. se paro con cara triste me despidio en la puerta diciendome. cada ves me coje mejor SEÑOR espero que les guste amigos buena paja para todos

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EElpolla96Lv1· hace 78 dRelatos

Mi novia y su trio

Tengo 26 años y mi novia tiene 22 llevamos ya 4 años de novios. Esto pasó hace un año en junio de 2018, todo comenzo asi… la hermana de mi novia estaba organizando un viaje a la playa y mi novia y yo nos apuntamos a ir, fuimos a comprar mi ropa y sus bikinis juntos y siempre salía el tema de con quien dormiría cada uno y concluímos en que yo tendría una habitación para mi sólo y ella dormiría con su hermana. Se llegó el día del viaje en el que para mi desagrado iban muchos amigos de mi cuñada, algunos más grandes que nosotros, de unos 27 años iban algunas chicas y nosotros dos. Al llegar a el hotel entramos a la recepción y nos dieron nuestras habitaciónes nos vestimos y fuimos a las albercas y a desallunar. Así paso el día como hasta las 6 de la tarde cuando nos fuimos a poner algo más formal para ir cenar a un restaurante y tal vez a un antro más tarde. Cuando me estaba vistiendo tocaron mi puerta, fui a abrir y era mi novia, con su piel blanca cabello, castaño de 1.55 de estatura con unas nalgas paraditas y grandes, sus tetitas 32 B Pequeñas pero es su sitio y sus pezones rosas. Estaba pijama la pase adentro y comenze a besarla, no tarde mucho en quitarle la ropa y comenzar a lamerle el coñito depilado para después cojer como por una hora. Después de el sexo que nos dimos ella fue a vestirse para ir a cenar.   En la cena estábamos jugando mucho y riendo demasiado pues esbamos haciéndonos bromas y diciendo estupideces, en una de esas bromas me pregunta mi novia… ¿ Cual de las muchachas te gusta? (Y yo ya sabía que se tramaba, la respuesta que yo dijera le iba a parecer mal y se iba a hacer la enojada.) Y respondi: la rubia que tiene el tatto de una rosa en la pierna. – y te gusta o que? Me pregunta molesta – no para nada, pero tu me preguntaste cual esta mejor. – pues a mi me gusta Luis… Pero la rubia esa también esta guapa(Luis es un moreno cari lindo amigo de su hermana) Ahí quedquedo la cena ya con el ambiente un poco tenso. Más tarde fuimos a sentarnos en la playa y platicar un rato estábamos muy felices, en eso le doy un beso y le digo… Vamos a mi cuarto a pasar un rato -quieres cojer. me pregunta – no estaría mal -hay que hacer un trio. me sugirió ella en tono de broma y se río a carcajadas. – con la rubia si acepto. le dije. – a nooo mira que cómodo para ti. Mejor con un wey. me dice ella. Le dije que ni loco y así estuvimos hablando del tema un rato todo el tiempo en plan de broma pero lo hablamos tanto que yo me imagino que se guardó en su mente, y en la mía también porque yo siempre he visto porno de cuckold y talkies de cornudos me exita un poco el tema y cuando le coquetean a mi novia o se le proponen sexualmente via facebook, Ella me lo cuenta y a mi se me pone dura como piedra, pero pasar de la fantasía a realmente compartir a la mujer que amo. La verdad me muero de celos. Así nos fuimos a dormir sin sexo ni nada. Al día siguiente todo paso mas o menos igual, con la diferencia de que esta vez nos pusimos a tomar vodka desde temprano y ese día estaba planeada una noche de antro. Yo no estaba borracho solamente muy desinhibido, pero mi novia Claudia estaba ya algo borracha. A las 8 de la noche nos arreglamos para ir a el antro, yo me puse camisa blanegraantalón y zapatos y ella se puso en una falda roja y una camisaoblanca unos tacones un poco altos Y así nos fuimos. Ya en el antro nos pusimos a tomar más y me di cuenta que mi novia andaba de coqueta con algunos chicos y yo para no quedarme atrás me puse a platicar con la rubia de la habíamos hablado antes. Cosa que por sus ojos note que le molesto mucho, tanto que se fue a sentar conmigo y dejó a un lado a las personas con las que bailaba su hermana y sus amigos y amigas. Se quedó conmigo hasta que incómodo a la rubia, que se fue a bailar un poco después. En eso ella con ganas de molestarme me dice. -te la quieres cojer? -no pero como estabas con tus amigos yo me vine a platicar también. le brillaron los ojos de corage y me dice… Si ves que me están coqueteando, nadamas es que yo quiera y me enrredo con cualquiera. -Me dio corage escuchar esto y le dije pues haz lo que quieras, nadamas no te pases de lista. Y me respondió… me voy a cojer a uno o hacemos el trio tu elijes. Estaba súper borracha y a mi se me había puesto dura la verga con esas palabras. La intente tranquilizar un poco pero era en vano. Así que le dije a quien te quieres cojer pues. Y señaló a un amigo de su hermana que era de otra ciudad. Un muchacho moreno de 1.80no muy musculoso pero algo marcado. Le dije que estaba mal que mejor ya nos fuéramos, y ella sin hacerme caso se fue a bailar y comenzó a ponerse junto al tipo este, de nombre Carlos. Se contaban bromas y se reían mucho y mi novia ya a duras penas podía bailar bien, tenía la mirada pérdida y seguía bebiendo más. En eso veo que el tal Carlos y ella van al baño, y yo los sigo. No entraron juntos pero aprovecharon que nadie los veía y bailaron súper pegados hasta que veo que el Carlos le agarra con toda la mano el culo a mi novia y le dice cosas al oído, mi novia se ríe y comienza a refregar sin enormes nalgas en la entrepierna del tipo, mientras Carlos le soba el abdomen y con una mano se soba una teta. Se separan y Carlos entro al baño aproveche para acercarme a mi novia y decirle molesto… -Te estas pasando de verga culera, ya vámonos mejor. -VETE TU SI QUIERES YO AQUI ME QUEDO!!!. Me dijo súper molesta. – VAMONOS YA -respiro y me dice más tranquila. Okay vámonos pero Carlos se va con nosotros. Se me helo toda la sangre del cuerpo porque yo sabía lo que iba a pasar y también sabía que no me la podía llevar a la fuerza y también sabía que estaba muy borracha como para entender y hacerme caso. Así que le dije. ESTA BIEN PUTA MADRE. VAMOS A HACER TU PUTADA DE TRIO PERO QUE SEA LA UNICA PUTA VEZ Y QUE NADIE SE ENTERE!!!!. -me sonrrio con carra de juguetona y me dice sin mas… Va, ahorita le diga a Carlos. Me aleje un poco y cuando sale Carlos del baño ella lo abraza y le dice algo al oído con lo que Carlos me volta a ver y se ríe. Nos despedimos por separado. Nosotros dijimos que teníamos sueño y Carlos se despidió después. Llegamos primero al hotel y mi novia y yo hablamos en mi habitación, me puse a llorar un poco por lo descarada que se estaba portando. Se me paso un poco pero estaba muy nervioso. En eso tocan la puerta, era Carlos nos saluda y se dirije con ella y le dice Entonces…. Y ella dice dame un masaje primero, se dirije conmigo y me pide que le quite la ropa. Y así lo hago le doy unos besos y le quitó la falda y la acuesta en la cama boca abajo y Carlos se sube en ella y le empieza a masajear el cuerpo blanca como la nieve.  Le comienza a besar la espalda hasta llegar a sus nalgas. Después de eso ella dice… Están bien pendejos mejor saquense la verga. Carlos sin dudarlos se saca el miembro de unos 23 centímetros. A mi novia le brillaron los ojos y comienza masturbarlo vigorosamente yo también me desnude pero a mi ni me hacia caso… Hasta que me dijo. Tu mejor sientate, me senté en una silla y me comencé a masturbar muy lento porque estaba a tope de excitación y celos. En eso mi novia empieza a mamar a carlos y a decirle… Cojeme cojeme. Carlos la tira boca arriba, le levanta las piernas bien abiertas y le comienza a chupar el coño. Claudia bufaba de placer. Carlos subió hasta besarla en la boca y en un rápido movimiento se acostó el y se la puso encima. Claudia agarró la verga de Carlos y se la metió un poco en el coño. Y poco a poco se la fue metiendo hasta que le entró toda. Se quitó el sostén y comenzó a cabalgarlo acostada en su pecho pero mucha con fuerza. Sus nalgas rebotaban y hacian sonido como aplausos y su vagina con la verga de carlos entrando y saliendo sonaba como un perro tomando agua… Yo no me imaginaba lo bien que se veía el culo de mi novia desde atrás, parecía una actriz porno profesional. Después de un rato Carlos la volteo y se comenzó a cojer de misionero a máxima velocidad, a estas alturas Claudia ya gemía y no respiraba bien, sudaba como si estuviera en el gym. Yo sólo podía ver los pequeños pies de ella moviéndose al ritmo de las arremetidas. Después la puso de perrito hacia mi. Sus tetitas rebotaban y ella no me miraba a la cara. Después Carlos comenzo ó hacer sonidos de orgasmo y volteo a mi novia para meterle la verga en la boca se masturbó un segundo y le echo toda la leche en la boca, cosa que yo nunca había echó. Descansaron un momento y siguieron cogiendo dos veces más yo termine varias veces también. Al día siguiente lo repitieron pero esta ve, me dejaron cojerla por el culo y el Carlos se la cogía cuando quería. Al final del viaje se despidieron y le suplicamos que no le dijera a nadie. Ahora mi novia insiste siempre en hacer tríos

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CCFulanito12Lv1· hace 79 dRelatos

Te hice recordae un trío que no sabemos como empezó

No se como llegamos a esta situación pero cusndo me di cuenta yo estaba sentado en la cama recostado contra la cabecera y vos y ella estaban a los pies de la cama, besandosé apasionadamente. Las manos de ambas recorrían con desesperación sus cuerpos, como si les costara aguantarse las ganas de acariciarse. O como si se hubieran aguantado las ganas de hacerlo durante mucho tiempo.  Estaban las dos a medio desvestir. En tanha y con las remeras puestas. El beso, cada vez más apasionado. Sus manos apretaban tus nalgas mientras te presionaba contra ella. Tus manos la tomaban del cuello como si mo quisieras que se alejara.  Yo, solo en boxer, contemplaba desde la otra punta de la cama ese mágico momento.  De repente ella se separó. Te giró de forma brusca y quedaste de frente a mi. Ella desde atrás comenzó a besarte el cuello mientras sus menos se colaban bajontu remera. Vos levantabas la cabeza como dejando el cuello lo más expuesto posible para que ella mordiera cada centímetro. Sus manos levantaron tu remera hasta sacaralam y mientras bajabas los brazos desabrochó tu corpiño dejando completamente libres tus tetas.  Volvió a concentrarse en tu cuello mientras sus manos recorrían tu vientre y subían hasta llegar a acariciar tus tetas, para después pellizcar tus pezones. Cada pellizco iba acompañado de un mordisco en tu cuello, y se un gemido casi silencioso que dejabas escapar. Fueron algunos minutos contemplando esa escena hasta que te giraste y avanzaste vos sacándole la remera. Sus tetas se liberaron y quedaron a tu mercede. Te agachastes un poco para darle unos mordiscos a sus pezones mientras tus manos bajaban lo único que le quedaba puesto. Cuando estaba completamente desnuda la llevaste a la cama. Te termimaste de desnudar mientras ella se acomodaba quedando a mi lado. Le separaste las piernas y ti lengua comenzó a jugar en su concha. To me acerqué a sus pezones y comencé a morderlos como lo habías hecho vos antes. Ella gemia con cada caricia de tu lengua mientras tus dedos también hacían su juego. Pude sentir que su mano comenzaba a acariciar mi pija ya bastante dura.   Me incorporé y ella la sacó y buscó con su boca para empezar a recorrerla de apoco. Vos empezabas a acelerar el ritmo. Sus gemidos se hacía más frecuentes.  Me dejó para concentrarse en el placer que sentía. Sus manos em ti cabeza te empujaban contra ella.   Te vi en el borde de la cama arrodillada y no lo dude. Me paré atrás tuyo y comencé a metertela de a poco, pero bien profundo. Cada empujon era un gemido que te haciá dejar por un segundonsu concha.  Sua gemidos eran cada vez más intensos. Tu lengua se aceleraba mientras yo seguí enntrando bien profundo para que lo disfrutaras.  Su respiración se aceleró. Sus manos apretaron la sábana. Su cuerpo se contorneo y soltó un fuerte gemido mientras se sentaba en medio de un orgasmo intenso. Dejaste de jugar con tu lengua para concentrarte en disffutar. Empecé a acelerae mientras más gemias. Ella seguín frente a vos, desnuda y abierta mirando como empezabas a acelerar tu respiración y te aferrabas a la sábana. Te sentí temblar y en ese momento exploté. Explotamos. Los dos mientras bajaba la intensidad de los movimientos pero me movía para descargar hasta la última gota de placer adentro tuyo.  Caímos rendidos en la cama. Nos miramos los tres. Reímos en silencio. La habíamos pasado bien, pero los tres queríamos un poco más.

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EezequielsumdLv1· hace 79 dRelatos

Cornudo con Cecilia por primera vez (08 Sorpresa 2)

Continuamos despues de varios meses con nuestra historia.... -Eze, como estas?, hoy es sabado y hay planes....quedé con Claudio, vamos a un telo. -Mi amor, habiamos quedado que hoy saliamos juntos.... -Si Eze y vamos a salir juntos: hablé con Claudio y se banca que estés presente, asi que venite para casa a buscarme, pasa a las 21 por acá -Ceci no dá es tu compañero, me da verguenza -Daleeee preparate jaja, ya esta todo arreglado, es casado, queda todo acá. Arreglamos un encuentro especial, te pido por favor que no interfieras a no ser que yo te lo pido. Me cambié pensando que un nuevo capitulo se aproximaba, y cuando pensaba que nada podia superar lo anterior, o nada seria distinto, zas....me volví a sorprender. Claudio paso a las 21 hs en punto, me saludó con la mano timidamente, casi sin cruzar miradas. Subí atrás y ella adelante con el, y fuimos a un telo que está a pocas cuadras de su dpto. Ciertamente me pregunté porque a un hotel teniendo el dpto pero Ceci no me dejó lugar a muchas preguntas. Estaba radiante. Pelo planchado prolijamente, perfume en cantidad, y mucho maquillaje (prolijo pero bien marcado). Llegamos a la habitación y Ceci con tono firme y serio me dijo: -Está todo preparado cornudito, vos sentate allá en esa silla que pedimos y solamente dedicate a mirar, otra cosa igual con el CB no vas a poder hacer jaja -se sonrió humillandome- Se corrió el tapado que llevaba y para sorpresa mia, debajo solamente estaba en ropa interior. Un conjunto erotico nuevo color rojo, de encaje, que unia las dos piezas a la altura del abdomen , la tanga tenia un agujero horizontal en la parte mas intima. Lo miró insinuante y dejando caer el tapado le dijo: -Te gusta el conjuntito? -Me vuelve loco -contestó claudio acercandose a ella y acercandola con sus manos desde la espalda- Se besaron rapidamente y el de un tirón arrancó el conjunto, rompiendolo y dejando al descubierto sus tetas. Las chupaba apasionada y lentamente mientras Ceci gemia y le esbozaba que siguiera haciendolo de esa forma. Estuvieron asi unos cuantos minutos y ella gemia cada vez mas intensamente, no voy a entrar en comparaciones largas, pero claramente nunca le hice sentir eso a ella de esa forma. -Hay que ganas de que me cojas. -Shhhh te lo tenes que ganar eso....arrodillate Ceci se arrodilló y comprobé lo que me habia dicho al ver el pene erecto al descubierto de Claudio. Un tamaño descomunal. -Ahora mirame Cecilia, vamos a perfeccionar lo del otro dia, escuchame y hacé lo que te diga tal como acordamos a la tarde. Quiero que aprendas, convertirte en la mejor chupa pijas de todas. -Si Claudio dale -respondió sumisa y a la vez nerviosa- -Atate el pelo y empezá a chupar lentamente todo, desde mis huevos hasta mi pija, todo completo, quiero ver todo brilloso. Ceci acataba y lamia todas sus partes lentamente, desde sus huevos hasta su cabeza. -No, no la agarres, sin manos hacelo -ordenaba Claudio- Bien, ahora empezá a chuparla con ritmo medio. Dale así, chupala y no pares de hacerlo, asi. Vamos a bautizar esa carita. Sacó su pija con liquidos preseminales visibles y empezó a refregarla por su cara. No podia creer lo que veia. Ella cerraba los ojos y el fregó su pija por todos lados literalmente: por sus pomulos, sus orejas, por su nariz, se detuvo hasta en los agujeros de la nariz, un hijo de puta. Realmente era una humillacion para mi mujer pero no podia meterme, se lo prometí y si ella no frenaba no podia interferir. Su rostro cubierto de semen, algo despeinada porque hasta la frente le frotó y dejó al descubierto algunos pelitos de sus bellos rulos. -Muy bien abrí los ojos y mirame ahora, empezá a chuparla nuevamente y no dejes de mirarme - ella acataba lo que oia - No no, sin manos, seguí seguí y no dejes de mirar. Me gusta ver como se corre ese maquillaje rojo de tus labios, como te vas desalineando haciendo tu trabajo. Te gusta? -Si me gusta, a vos te gusta? -Mucho, se nota que antes eras una chupa pijas aburrida. Bueno a ver, pajeame con la mano izquierda. Ceci empezó a pajearlo e inmediatamente le pidió que abriera la boca y le metió la pija hasta el fondo lo que provocó una arcada. -No me gusta como me pajeás te lo merecias jaja. -Ayy que hijo de puta -Vení a ver ahora con la derecha -hizo lo pedido- -Bueno te merecés algo mas leve, sos mejor pajeadora con la derecha, así que de ahora en más siempre con la derecha, pero..... Una nueva embestida y una nueva arcada de Ceci. Con los ojos medio llorosos e intentando recuperarse, volvió a mirarlo. -Vení chupala sin manos - le dijo al tiempo que la miraba penetrante y la tomó de su cabeza con ambas manos y empezó a cogerle la boca- No conté el tiempo pero no menos de 2 minutos metió y sacó su pija a un ritmo rapido y parejo de la boca de Ceci. Mientras tanto el gemia intensamente y ella empezó a babear, cuando atinó a querer frenar para limpiar, el le corrió las manos y continuó sin permitirselo. La saliva corria por los costados de su boca y sus ojos cerrados mostraban el sometimiento al que estaba expuesta. Por mi lado sentia la humillacion a flor de piel como nunca la habia sentido y me preguntaba si realmente esto a Ceci le gustaba. Hasta ese momento pareciera que se habia olvidado de mi presencia, ni me miraba -Bueno descansá unos segundos Ceci Uffff- le dijo al tiempo que se refregaba nuevamente en su cara y ya la saliva enchastraba todo su rostro y desmejoraba el maquillaje- Ahora vamos de nuevo. Conté no más de 10 segundos y nuevamente se la metió y ya el ritmo era mucho mas rapido y profundo. Enseguida vino una nueva arcada y casi ni dejando recuperarla nuevamente se la metió en la boca y empezó nuevamente. Le empujaba la cabeza algunos pocos segundos suaves y despues dos o tres embestidas fuertes hasta el fondo provocaban la nueva arcada inevitable. Los ojos de Ceci cada vez mas llorosos ya mostraban su delineador corrido totalmente, respiración cansada y arcadas cada vez mas frecuentes. -Pará pará, dame un segundo - En ese momento me llamó y mi corazon empezó a latir fuertemente- vení acá Eze me decia con voz agitada y cansada- arrodillate junto a mi Me arrodillé junto a ella, y con su cara llena de liquidos preseminales y saliva me tomó de mi cabeza y me besó metiendome la lengua y manteniendo ese beso por algunos segundos. Apasionada, morbosa, sabia que no me agradaba pero que no la rechazaría nunca. Sentí olor a "todo lo que pasaba" junto, claro esta que al ver toda la secuencia ya estar ahí todo era mas intenso y reciente. Ordenó que me sentara nuevamente y le dijo que siguiera. -No, te voy a coger -Entonces esperá, vení Ezequiel, chupamela, igual estoy toda mojada. Efectivamente ella se recostó en la cama y cuando me acerqué a su concha descubrí que estaba mojada como pocas veces. Me acerqué y me empujó la cabeza y presionó sintiendo mi lengua que lamia con gusto y velocidad al escuchar los gemidos fuertes. -Ayyyy si Eze chupame la concha, dejala preparada cornudito que esa pija me la va a coger como nunca. Mirá ves -me dijo agarrandome del pelo y mostrandome a Claudio que se ponia el foro- ni el forro le entra casi, esa pija me vuelve loco cornudito, seguí chupando dale. Continué unos instantes y, cuando Claudio se acercó, me corrió y me odenó que vuelva al rincón. El la empezó a coger y Cecilia gemia fuertemente, a los pocos instantes acabó una vez y gritó como nunca la habia escuchado: -Ahhhhhhhhh que hijo de puta, vale la pena el sometimiento, cogeme por favor cogeme más. Realmente su compañero era admirable, la cogia velozmente casi sin dar tregua a sus gemidos que cada vez eran mas cortos y agudos....nuevamente acabó y Claudio le dijo que queria cogerla en 4. En ese momento, Ceci, me pidió que me sentará de frente a la cama a unos pocos metros y la mirara. -Despacio Claudio que la siento mucho así El empezó a metersela despacio y se movia lentamente, ella se estremecia y acostaba contra la cama a medida que iba entrando. Una vez que ingresó toda empezó a moverse más rapido y ahí ella con muecas de placer se estremecia y me miraba desfigurada: -Ves como me coge, así me siento con una pija como esta, es unicaaaa. Si cogeme cogeme cogeme cogeme no pares no pareeeeees - gritaba y gemia con fuerza- Rapidamente acabó una vez y seguida a esa otra vez más. El no solo era dotado, sino que tenia un cuerpo atletico y mucho estado fisico. -Vení arrodillate, no doy más Ceci. Ella se arrodilló exhausta y cansada y lo miró: -Otra vez?-exclamó cansada y agotada- -Si vení ya sabés cuales son las reglas....te quiero coger esa boca que tenés y llenarte de leche. A esta altura Ceci estaba toda despeinada, con su maquillaje y delineador corridos totalmente y mostraba un agotamiento propio de un "maraton" sexual importante. Empezó a cogerle la boca nuevamente y, previas dos arcadas y ahogo, que practicamente no lo hicieron frenar le ordenó: -Decime que querés la leche dale que te voy a acabar.... Ella interrumpió y sacandose la pija de la boca acató. -No no, decilo sin sacarte la pija de la boca -No puedo Claudio -Si que podés dale -ordenó al tiempo que presionaba mientras escuchaba la voz trabada y poco clara- Dale con la boca llena de pija, te quiero escuchar a ver decime: me gusta la leche caliente tuya -Ahrhrhme gruusta ldaa ldechee caaalsiente tuya Seguido a eso se la metió hasta la garganta logrando una gran arcada, y nuevamente: -Dale, decime: quiero tu leche, la quiero toda -Quierro tua Loeche da quierro troda -Ayyyyy sisi voy a acabar putita. En ese momento giró hacia mi Ceci: -Vení acá cornudito, arrodillate y mirá mis tetas,te quiero bien cerca. Sisi Claudio acabame en las tetas- le decia mientras se las juntaba y lo miraba con cara de puta. Claudio acabó un gran chorro de leche y cubrió sus pezones rapidamente, no dejaba de acabar y yo presenciaba "el espectaculo" a poca distancia. Mientras el se seguia pajeando y largaba resto de su gran acabada, mi mujer se dirigió a mi: -Mmmm porque esa carita?, sabés lo que se viene cornudito no?, tenés hambre? vení chupame las tetas limpialas todas. Resignado y ya sometido a su deseo me acerqué y empezé a lamer timidamente sus pezones. -Ayyyy si jaja lamé todo cornudito, alimentate, dale que se fué mucho para abajo y es poquito. Al mismo tiempo, Claudio se acercó y le acerco la pija a su boca para que la chupara en esos instantes post orgasmo de placer que todo hombre disfruta. Ella "limpió" su miembro prolijamente: -Vení abrí la boca - me dijo como quien contiene liquido al hablar- -No Ceci, esperá -Abrí la boca cornudito Abrí mi boca pestaneando y escupió burdamente una mezcla de saliva y leche que impactó en mi boca y restos por fuera que ella misma se encargó de empujar con sus dedos hacia mi boca. -Tragá todo cornudito, dale, chupá mis dedos, todo limpito como buen cornudo que sos. CONTINUARA Eso es todo. Si tienen comentarios o preguntas para Ceci o Eze las iremos respondiendo!

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VVigringoLv1· hace 79 dRelatos

Enemigas cercanas 2 "La semana de los cumpleaños"

El rebote con Cami me había dejado con la sangre en el cogote, no tanto porque me crea un tipo irresistible... Sin embargo tuve la sensación de que la mina me basureo y boludeo desde el minuto 1 del partido y para rematar me hizo un gol agachandose en la línea con la cabeza y sobre la hora (el futbolero sabe de lo que hablo). Entonces me juré por mi y por mi ego que me cogería esa mina mientras esté con vida . Llegué a mi casa, algo ebrio y me quedé en mi cama maquinando : Será verdad que tendrá pareja? (Sos un suertudo flaco le diría ) y a decir verdad, con el lomazo que tenía y lo lindo y gatuno de su rostro, sin dudas habría muchos tipos por detrás de ese camión. La verdad recordar la secuencia hizo que mi pija vuelva a tomar vida y se ponga como mastil... (pese a la deslechada monumental en el boliche) y fue como caí en cuenta que realmente estaba enseguecido con sacarme las ganas con esta mina, era personal.. una cuenta pendiente. No iba a quedarse así aunque sea lo ultimo que haga . Saqué mi celu y pretendí chusmear el perfil de Camila de whatsapp para ver si ahora podría ver su foto de perfil y por que no, clavarme una buena paja. Cuando me percato de un pequeño detallecito que se me estaba omitiendo , ella no me tenía agendado... y no pensaba quedar como un ebrio huele concha un domingo a las 7 de la mañana. Me haría el importante y valorizaría mi verga por supuesto, son principios que no pensaba quebrantar. Me estaba por dormir y con un dolor de huevos impresionante.. cuando por encima del nombre de Cami, se posicionó por obras del destino o no..el contacto de Belén que mostraba en su foto de perfil un generoso escote con un vestidito azul que combinaban genial con su rostro blanco y sus ojos azules. La idea de coger con la enemiga de mi "enemiga" valga la redundancia hizo que me calentara mas de la cuenta y entré como un caballo al chat. Logré ver la famosa ultima vez apenas un par de minutos antes... ojalá este despierta pensé yo y le tiré : dormis ya? Belen: no gordi, estaba esperando tu msj . No sabes lo caliente que quedé. Queria que me la pongas en la concha Gringo: ya habrá tiempo para el desquite, el también se quedó con las ganas (creo que fue la mejor foto de la pija que me saqué en mi vida) Belen: *grabando audio* ay gringo no me hagas así, vas a hacer que haga un desastre la cama , si me meto los deditos ensucio todo Gringo: no te creo (en realidad había sacado al toque que Belén era bastante putita y audaz, ella si era capaz... pero había que echarle leña al fuego) Pasaron unos 10 minutos... inclusive se me había bajado un toque la erección cuando suenan al rededor de 5 o 6 msjs seguidos . Eran de Belén, 2 fotos de sus grandes tetas con los pezones bien parados y rosados , una foto de ella con la tanga azul bien metida en el culo (que si bien no era su fuerte,con la calentura encima estaba mas que aprobado), una en la que hacia la parte delantera de la tanga a un lado y me mostraba su concha en todo su esplendor . Era una concha grande y rosada, totalmente depilada y mojada con el clítoris hinchadisimo. Para finalizar dos archivos de audio en los cuales se la escuchaba gemir bastante fuerte y chapotear sus dedos . No hizo falta mucho mas para que mi verga reviviera , me haga una terrible paja y saque los litros de leche que venía juntando entre la calentura con Camila y el espectáculo que me estaba brindando Belén . Belén: ahora si soy capaz? Gringo: así parece, que rica paja que me hice con tu orgasmo... me sacó la leche que me quedaba encima y tenía para darte Belén: No te toques mas que no suelo tener periodos largos, el martes cumplo años , me vas a hacer el regalito en la joda? Gringo: si me lo pides así... Belén: si, quiero que vos me cojas . Me voy a dormir . Te espero a vos ese dia eh! Gringo : dale dale. Nos estamos viendo Luego de esa paja me morí, dormí hecho una porquería hasta las 4 de la tarde , me levanté y me bajonié una docena de empanadas con una coca de vidrio... que placer celestial. Solo en casa, estaba pensando seriamente en decirle a Belén que se venga a mi casa en una de esas hacia buena letra invitandole a ver una peli y ligaba un pete o una cogida. Pero decidí no apresurarme... por el contrario quede intrigado con Cami pensaba si no era momento de mandarle un mensaje ya para tantear el terreno y sepa de mi presencia. Quedé debatiendo con mi mente... Belen no me gustaba pero era cogida segura, Cami me encantaba por mas que solo la haya visto una vez pero me la puso mas difícil que limpiarse el culo teniendo parkinson . Me suena un mensaje que me hace salir del transe en cual estaba inmerso: Franco(mi amigo,el de guita) : fútbol con la barra a las 18 y después birras para esperar el partido . La verdad que juntarme con los pibes a reirme , quemar el alcohol y escuchar anécdotas de finde me parecía genial y me ayudaba a no pensar en estas minas por lo menos un buen rato. Al turco (Franco) le había llegado fresca la data que Belén se metió conmigo al reservado que el se pagó y si bien me chupaba un huevo que los pibes se enteren de ello, yo por dentro sabía que se vendría la famosa "compensación" de mi parte . Ya se podrán imaginar que pidió... "Vía libre para encararse a Camila" (aparentemente le habría dejado de charlar en el momento que ella me ninguneó y yo la saqué a bailar a pesar de ello) Turco: Dale gringo, las queres todas para vos viejo. Yo me estaba chamuyando con la mina antes que caigas del reservado que yo pagué Gringo: (si algo me da por las bolas es que me quieran tirar a menos con guita) mira hno yo no te pedí un peso a vos, salimos juntos porque somos amigos , tampoco te buitree la mina.. yo fui el único que puso las bolas en la mesa y la sacó a bailar por lo menos. Se respiraba un ambiente tenso la verdad, nunca me había peleado con el turco y menos por una minita. Pero el hecho que con la guita me haya querido pobretear me hizo calentar a tal punto que casi le pego una mano. Gringo: si la mina te da calse, te aplaudo frente a los pibes. Ni lo dudes! Pero ganatela, no me tildes a mi de amigo malaleche frente a los vagos. Turco: esta bien, tienes razón.. cada uno hace la suya por su lado y si el otro se la gana. El que perdíó cierra el orto? Gringo: es lo correcto amigo. De cierto modo me daba algun cagazo mi "rival", Franco medía mas de 1.90 y pese a ser el chabon mas normal del planeta , tenía muchisima guita y en ese punto iba recontra perdido. Decidí que tenía que jugar mis fichas rapido... en el entretiempo de boca vs san lorenzo el partido que estabamos viendo con los pibes me decido enviarle un msj a Camila diciendole quien era y como andaba. Los famosos tics azules se vieron en la pantalla, escribiendo... pero nunca me envió un msj. Estaba hervido , también se daría el gusto de boludearme por aquí? Sentía que había perdido mi hombría en el intento. Cogerme a Belén a estas alturas se sentía como un premio consuelo mas que un merito y me puteaba a mi mismo por encapricharme tanto por una concha. Ya eran como las 2 de la mañana y al otro día tenía facu cuando me llega un msj de voz, era Camila . Estaba muy curioso sobre el contenido del mismo pero no quería parecer desesperado. Sin embargo empecé a pensar que tal vez lo cagaba borrando luego de un rato y me quedaba con la duda (asi de hdp son) comentandomé que había viajado a ver a su papá (se radicó en la provincia vecina del sur al separarse de la mamá de Cami) porque había fallecido su abuela, pero que se volvía porque al igual que yo tenía examen en la facultad. Como sacándole charla le pregunté que estudiaba y me dijo que relaciones internacionales (la carrera mas de cheto que ofrece la uni privada mi pcia) con razón no la vi nunca por los pasillos de la universidad . Siguió la charla un par de horas, la verdad era tardísimo y le tiré. Bueno me iré a descansar... a lo mejor te reta tu novio por estar conectada hasta tarde. Cami: el no es mi dueño, yo hablo con quien quiero y sin horarios Gringo: si si lo que digas, hace caso.. no te hagas retar por mi culpa Cami: anda gil! Me quisiste comer la boca y no pudiste . Me la re picanteo Gringo: puede ser.. y si tanto no querías para que me das explicaciones de por que no podías? Cami: sos mas inteligente de lo que pensaba... la verdad esta todo re mal pero aun asi no quiero mandarme ninguna cagada Gringo: todo bien, pero no te confíes.. acordate que somos enemigos . Nos vemos Continuará...

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BBruno12801Lv1· hace 79 dRelatos

Día de los enamorados

fue un 14 de febrero hace unos años.  habíamos planeado ir a un parque con mi novia. es un parque muy grande que tiene varios sectores algunos con mas gente y otros mas solitarios. decidimos ir al lugar mas solitario ya nos gustaba mandarnos manos entre beso y beso. aun eramos vírgenes ambos por lo que estábamos muy calientes. estaba llegando cuando recibo un llamado de ella  llamado: -amor donde estas? -estoy viajando bebe y vos? -ay es que se me hizo tarde, así que no te apures mejor nos vemos a las 16hs (una hora mas tarde) -esta bien amor te veo a esa hora. tenia tiempo, así que al llegar compre un ramo de flores y decidí ir a esperarla en un banco. total ya estaba ahí. ya casi llegando veo a lo lejos que ella estaba en ese banco pero con otro chico al lado. ella vestía unas calzas grises muy pero muy apretadas. (siempre que nos veíamos las usaba ya que se facilitaba mas el contacto con su conchita y culo)  Me quede parado a lo lejos mirando a ver que pasaba. al principio solo se veía que estaban hablando separados normal. ella se reía mucho con el. desearía saber que hablaban en ese momento. los minutos pasaban y la cosa había cambiado. repentinamente ella se puso de pie se subio la calza casi hasta pasar su ombligo y se sentó en sus piernas. a pesar del calor sentí todo mi cuerpo frío al ver eso. ellos se estaban besando y ella lo abrazaba por encima de sus hombros. quizás en señal de que le gustaba el beso. pasaron unos 10 minutos de besos y ellos dos se pararon y el se la llevo de la mano hacia un lugar "secreto" del parque. donde hay una garita de seguridad de cemento abandonada (lugar que se sabe es usado para ir a petear, culear e incluso se usa como baño) decidí ir y acercarme lo mas posible para ver que estaban planeando. ellos entraron al cuartito y yo me acerque. el lugar esta muy deteriorado por lo que tiene algunos huecos en la pared asi que aproveche para espiar.  cuando miro el estaba contra la pared y ella encimada besándolo muy apasionadamente por lo que se escuchaba (sonido de su saliva)  el la tenia agarrada del culo con las dos manos apretándoselo como si estuviera amasando. en un momento páran de besarse y el pregunta "y el cornudo de tu novio?" y ella le responde casi sin dejar de besarlo "le dije que venga mas tarde jaja" el dice "bueno le vas a dar besitos con sabor a pija y leche entendiste?" ella responde ya un poco agitada un casi gemido "ajah..." inmediatamente ella se agacha y comienza a desabrocharle el cinturon y el pantalón. se lo baja hasta las rodillas lo mismo con su boxer y comenzo a chuparle la pija. el tipo con los ojos cerrados la agarraba del rodete en su cabeza y la hacia chupar con velocidad. por momentos ella daba arcadas y tenia que parar para respirar. y asi una y otra vez. la accion no duro mucho ya que es peligroso porque podian descubrirlos asi que el la agarro y la puso contra la pared rápidamente. yo creí que se la iba a cojer pero no. simplemente le bajo la calza hasta las rodillas y su ropa interior hasta casi la mitad de sus muslos. y comenzó a pajearse por momentos le frotaba la cabeza de la pija por los labios de la concha de mi novia mientras se besaban frenéticamente. ella con sus manos agarro su ropa interior y la estiro hacia los costados hasta que el largo todo ahi. fue mucha leche (mas dela que yo puedo largar) en su bombachita. ella cuidadosamente se la subió para luego acariciarse por arriba de la tela para que la leche se le pegue aun mas. el le subió la calza a su gusto. y volvió a besarla. "ahora anda a pasar el día con el cornudo pero con mi leche ahí presente sin que el lo sepa" le dijo en tono dominante. ella agitada aun solo asintió con la cabeza. ellos salieron y se fueron. no me vieron ya que estaba atrás de la pared contraria a la salida. llegue a verla, le di las flores y le pregunte porque la demora. a lo que me respondió "no había comido nada y se me hizo tarde hasta que me hice una merienda" le respondí "y que merendaste?" y ella pensando que yo no sabia irónicamente me respondió "comi unas galletitas y me tome la leche"  el día termino normal. pero con mi corazón roto.

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Ccount_of_warwickLv1· hace 79 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 8

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:   Mica estaba despierta cuando volví de acompañar a Karina y me preguntó adónde había ido. Le conté la situación de que ella había venido sola, que la ayudé con algo de la PC y se fue. Ella me dijo que escuchó ruidos entre sueños y la voz de una mujer pero creyó que era justamente un sueño, lo peor fue cuando le conté que Kari me preguntó por la marca en el hombro, más precisamente cerca del cuello (trapecio creo que se llama ese músculo, sí, la anatomía no era lo mío). Su cara se puso blanca del susto, casi rompe en llanto diciendo que estaba todo perdido y que seguro le diría a nuestros padres. La tranquilicé diciéndole que Kari sabía guardar secretos muy bien (obviamente no le conté de los regalos que le hice y que le iba a hacer) así que no debía preocuparse. Me dijo que no estaba segura, que quería hablar con ella, le dije que no, que si lo hacía sería sospechoso, que me dejara actuar a mí. Agachó la cabeza y lo entendió. Esta vez le traje yo el desayuno a la cama, ya un poco más tranquila se puso a estudiar y yo a manejar el negocio. "Quiero saber en qué andan ustedes, sabes que podés confiar en mí" me mandó Karina, como para convencerme de esto último me envió una foto de su cola en primer plano.  "Te lo voy a decir, pero todavía no, la próxima que vengas lo hablamos los 3, te pido paciencia y tolerancia nomás." Fue mi respuesta, no sabía cómo iba a tomar todo esto y no quería pensar en ello, un escalofrío recorrió mi espalda. Estaba muy nervioso a pesar de saber que Karina era confiable. Magic Mike me dijo que el video fue genial, como siempre e incluso nos mandó un regalo de 3 cifras verdes a nuestra cuenta. El negocio estaba yendo más que bien. * Algunos días después cuando todo iba ya más tranquilo y mientras a Mimi se le terminaba el período, justo después de cortar la videollamada con mis padres Karina me mandó un mensaje preguntando que cuando podría recibir alguno de los regalos que me pidió. Para matar dos pájaros de un tiro fui a mi pieza y encontré a Mica en el escritorio, rodeada de libros, apuntes y fotocopias. Se estiró hacia atrás y con sus manos tocó mi cuerpo, se sobresaltó y miró hacia atrás, el pelo despeinado y la blusa desalineada le daba un encanto peculiar.  - Estaba pensando en comprarte algunas cosas, ropa interior, tal vez algún juguete más o algo así, ¿Qué opinas? - le dije agachándome para abrazarla, ella correspondió y descansó su cabeza en uno de mis brazos.  - ¡Dale! Quiero un vibrador y conjuntos bien sexys, esos que me trajiste la otra vez parecían para Karina. - "Si supieras" pensé yo... - Ok, ya mismo me pongo a ver y pido algo para la cena. - salí de la habitación y me puse a buscar algunas cosas en la página donde compré anteriormente, gasté bastante pero compré un vibrador y un consolador, uno para cada una de mis hermanas y dos conjuntos iguales para ambas. Esta vez aclarando bien para donde iba cada cosa y asegurándome que no ocurriera lo de la última vez. Para la cena pedí algo ligero y un kilo de helado.  Fui a la pieza nuevamente luego de traer la comida. Mimi seguía estudiando, nuevamente me acerqué por atrás, ésta vez no la abracé, solo me quedé mirando como uno de sus pezones se había escapado de la blusa de tirantes y el frío lo había endurecido. Ya tenía la verga al palo y llevábamos al menos 4 días sin cojer. - Mimi llegó la comida... - al voltearse me vio a su lado, con la pija apuntando a su cara.  - Ya era hora... Tengo un hambre...- me dijo acariciándome la verga por encima del pantalón. - Creo que voy a comer otra cosa antes. - me bajó el pantalón y se puso a chupármela ahí mismo, su boca tibia y su lengua juguetona me sacaban suspiros. Llevé una de mis manos a sus tetas, bajé la blusa liberando ambos pechos y me puse a jugar con ellos mientras con la otra mano guiaba su cabeza.  - Si no estuviera así todavía te diría que me cojas toda Chito... - me dijo cuando sacó la pija llena de saliva de su boca.  - Pero podemos probar por atrás si querés... - la desafié en broma. - Ni ahí boludo, dejala así que está bien. - respondió sonriendo.  - Te voy a comprar un rosario anal, así la vas entrenando. - tomé su cabeza con ambas manos y empecé a cojerle la boca, sabía que eso la calentaba mucho. - Así te quiero cojer la cola Mimi, bien cojida vas a quedar pendeja. - ella tenía arcadas y las lágrimas bajaban por sus mejillas.  - Me la vas a cojer hijo de puta, pero todavía no, ¡Ahora llename de leche! - me dijo cuando se tomó un respiro. Y volvió a metérsela toda en la boquita. - Ahí te lleno toda putita! - terminé de hablar y empecé a eyacular. Todo a su garganta. Ella tragaba lo que podía y lo demás se escapaba por sus comisuras. Siguió chupando hasta dejarme toda la verga limpia y como era habitual me dió un beso aún con el sabor de mi leche en su boca. Aproveché para apretarle la cola con ambas manos. - Que lindo va a estar estrenar esta cola. - le di una palmadita y ella sonrió.  Comimos sin sobresaltos y terminamos la noche con helado y una película. Durmiendo abrazados. * Al otro día el paquete llegó temprano, justo cuando estábamos desayunando. De nuevo bajé yo y volví con un paquete más grande que la vez anterior. El contenido ahora sí era el que había pedido, lo mejor fue que mientras subía las escaleras Kari me decía que en la casa de mis padres también había llegado su regalo y que estaba muy contenta. Luego me mandaría fotos y videos usando lo que le mandé. De más está decir que subí con una erección más que notable. Mimi me trajo el alcohol y una remera para cambiarme, yo me saqué la que llevaba y después de desinfectar mis manos fui directo hacia ella, le comí la boca. La miré como preguntando si ya se podía, ella me entendió y asintió. Ahí mismo, sobre la mesa de la cocina la cojí corriéndole la tanga a un costado, abriendo su cola, pasando mi verga por ahí y presionando un poco para dilatarla. Ella gemía a más no poder, se agarraba de los bordes de la mesa para no caerse y ésta se movía, haciendo el típico ruido de la madera sobre la cerámica. Los vecinos de abajo tal vez vendrían a quejarse. Preferí no pensar en eso y concentrarme en reventarle la concha a pijazos a mi hermanita gemela. De repente tuve una idea. - ¿Te gustaría que me la coja así a Kari? - le decía mientras le daba nalgadas sin dejar de penetrarla a fondo.  - La vas a romper toda, es muy chiquita ella. Uffff... Me imagino que le acabas en esa carita de inocente que tiene y yo después la limpio toda. - contestó de la mejor forma, la calentura le nublaba la razón.  - Cuando venga la cojemos entre los dos, ¿Dale? - estaba por acabar, no iba a aguantar mucho, a mi también me calentaba la imagen de mi hermanita menor con la carita llena de leche caliente.  - Sí, ¡Seguro tiene una conchita chiquita y rica! Llename la cola de leche Chito, ¡Me encanta! - me pidió casi a los gritos. Como el buen hermano que soy hice lo que me pidió. La saqué chorreando de su concha y la apoyé en la entrada de su cola, los chorros chocaban contra su ano y salían en varias direcciones, mayormente caían sobre los cachetes de su cola, algunos me salpicaban cayendo sobre mi abdomen. Sin dudarlo Mimi se agachó y empezó a lamer los restos de semen que habían caído sobre mí.  Prácticamente pasamos todo el día cojiendo. Los regalos quedaron olvidados en la mesada de la cocina.  A la noche, cuando ya estábamos en la cama y después de un buen polvo ella me preguntó - ¿De verdad querés cojerte a Kari? - me preguntó con sinceridad, mirándome fijamente. - Es hermosa la pendeja, me encantaría pero si pasa que sea como con vos, no quiero forzar nada. - respondí también de forma sincera. Forzar las cosas era arriesgado y peligroso.  - Bueno, pero me voy poner un poquito celosa... - me dijo ella haciendo un puchero. - No seas boba, sabes que te quiero más que a nadie. - la besé en la frente para tranquilizarla y se durmió.  * Recién en la madrugada, como ya era costumbre, me puse a revisar los mensajes. Karina me había mandado varias fotos, casi 20, desde distintos ángulos, con y sin la ropa interior nueva y por último, como frutilla del postre un video con el consolador. Casi 5 mins en los que la ví disfrutando, saltando sobre aquel pene de goma pegado al suelo del baño. Ella se tapaba la boca con las manos para aguantar los gemidos, verla acabar entre convulsiones y con sus ojitos claros en blanco fue de las cosas más excitantes que ví. Definitivamente tenía a las mejores hermanas del mundo. La mejor respuesta que se me ocurrió fue mandarle un video acabando seguido del texto "Apenas puedas vení, quiero que hablemos los tres". Y me fui a acostar.  * Al otro día hicimos varios sets de fotos y videos con los nuevos conjuntos y los nuevos juguetes. Magic Mike compró todo lo que le pusimos delante pero dijo que de momento no pediría nada, me agradecía por poder disfrutar de la tremenda mujer que era mi hermana y dijo que pronto se comunicaría con ambos.  Ambos decidimos que por unos días o semanas no haríamos nuevo material, teníamos suficiente como para un mes o dos, a lo sumo haríamos material personalizado si lo solicitaban, pero nada más. Estábamos bien de momento.  * Pasaron al menos dos semanas desde la vez que Karina había venido a visitarnos (visitarme mejor dicho), cuando mi madre me llamó una tarde lluviosa y me dijo que nuevamente tenía problemas con la computadora, que si Kari podía traerla nuevamente, la respuesta fue un enorme sí, me había tomado por sorpresa porque mi hermanita me dijo que no sabía cuando podía volver. Eso me había desanimado pero por lo visto no fue más que una treta, al terminar de hablar con mi madre, Kari me dijo que bajara a abrirle porque ya había llegado. Con el invierno ya instalado y los días más cortos y fríos, mi hermanita bajaba del coche que inesperadamente partió al ella salir del vehículo. Me quedé confundido y ella lo vio en mi mirada. - Tranquilo, le dije que vuelva más tarde...- me dijo luego de saludarme con un beso en la mejilla, gesto que ahora se veía raro si tenías un barbijo puesto.  Eran casi las seis de la tarde, mientras subimos ella me explicó su plan, me dijo que la compu estaba perfecta, que ella le dijo a mi madre que funcionaba mal para, nuevamente, venir a visitarme.  Cuando entramos al departamento la vimos a Mimi yendo a la cocina en tanga y con las tetas al aire. Nos alcanzó el alcohol y ropa para cambiarnos. Una vez sanitizados fuimos todos a sentarnos mirando al ventanal que daba hacia afuera. - Bueno, la cosa es así Kari, a mí me despidieron hace ya casi dos meses. Estuve sin trabajo por algunas semanas y por obvias razones no le conté nada a los viejos - ambas escuchaban atentamente, aunque Mimi ya sabía la historia - . Estaba bastante descolocado y sin saber qué hacer, con Mimi nos estábamos llevando mejor casi a la fuerza y le sugerí hacer y vender fotos suyas, haciendo yo de fotógrafo, dividiendo las ganancias que al fin y al cabo usamos para sobrevivir y comprar algunas cosas. A todo esto aparece un tipo que nos empieza a pedir contenido personalizado más y más caliente primero fue un pete y después quería vernos cojiendo. Y bueno, después de muchas idas y vueltas lo hicimos pero por una buena razón. No quiero que pienses que lo hicimos de puro vicio, vos sabés que antes de esto con Mimi apenas cruzábamos palabra. Y nada, creo que eso es todo. Espero nos entiendas y puedas guardar el secreto. - Terminé mi relato y tomé un mate que me alcanzó Mimi. La cara de sorpresa en la cara de Kari fue tal que por un momento pensé que no respiraba. - Bueno, me toman por sorpresa, no me esperaba algo así pero algo sospechaba, sobretodo cuando me mandaste el vibrador y esas tangas. - Mimi me miró sorprendida, se dió cuenta de que cuando dijo que esos conjuntos parecían para Karina

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MMondar4kLv1· hace 79 dRelatos

Los masajes de mamá

No sabía por qué se había dejado las bragas. En realidad, ni siquiera lo pensó. Ella estaba entrando en su habitación para darle las buenas noches. No fue inusual. Llevaba puesto su camisón. Ella misma estaba lista para irse a la cama. No fue nada inusual. Ella fue a su habitación solo para darle las buenas noches, nada más. No lo había visto mucho en varias semanas desde que se fue a la universidad. Ella lo había echado de menos. Estaba muy feliz de tenerlo en casa para las vacaciones. Llamó antes de entrar. Era una simple cortesía, establecida desde hace mucho tiempo como la norma para ellos. Si su puerta estaba abierta o cerrada, eso era lo que haría. Ella llamaría. Él le daba la misma cortesía cada vez que iba a su habitación. Ella se sentó a un lado de su cama y lo miró con amor. Estaba acostado de espaldas, leyendo. Cuando ella entró, él cerró su libro y la miró, notando lo hermosa que se veía en su camisón de seda. Su forma curvilínea no se oscureció del todo. Jugaba con gracia justo detrás de la tela ligera, atrayendo su atención, despertando su interés. No llevaba camisa, notó, pero las sábanas eran suficientes, cubriéndolo de cintura para abajo. Observó, con un interés cuidadosamente moderado, que se había convertido en un hombre joven y elegante, muy en forma, muy guapo. "Estoy tan contenta de que estés en casa", le dijo en voz baja, extendiendo la mano para acariciar su mejilla. "Yo también", le aseguró, con una leve sonrisa en su hermoso rostro. Él miró su rostro, sus labios carnosos, esa hermosa sonrisa suya, las pequeñas arrugas de sus ojos brillantes y amorosos. ¿Tenía algo en mente ?, se preguntó. Ella le devolvió la mirada. Era tan guapo, su hermoso niñito, ahora un hombre joven. De edad. Ahora, ¿por qué pensaba en eso ?, se preguntó, mientras se hundía en la cama, reclinándose a su lado, despeinando su cabello con la mano derecha, estudiando su rostro. Muy guapo. Sus párpados estaban pesados ​​por su satisfacción. Los cerró, a punto de dormirse. Quería estar con él, quedarse y saborear su presencia. Lo había extrañado terriblemente. Sintió que podía quedarse allí acostada con él toda la noche. Había sido el hombre de la casa durante años. Ella no tenía otro. Ella lo apreciaba. Su mano izquierda le acarició el brazo, perezosamente acariciándolo desde la muñeca hasta el hombro y la espalda y otra vez, con las yemas de los dedos rozando su caja torácica desnuda. Olía un poco a almizcle, varonil. Ella suspiró, luego le besó la mejilla suavemente, acomodó su rostro en su almohada, su aliento en su oído. Dejó el libro a un lado y se quedó perfectamente quieto, sintiendo su pecho presionando ligeramente contra su hombro, moviendo su ingle. Pensó cuidadosamente en lo que debería hacer ahora. "¿Mamá?" "¿Mmm?" respiró suavemente. "¿Recuerdas los masajes faciales?" El pensamiento la devolvió a la vigilia total. "Sí, cariño, lo recuerdo", dijo, incorporándose sobre su codo, lista, como siempre. "Creo que la universidad me ha estado poniendo un poco tenso", sugirió, deteniéndose en eso, esperando, preguntándose. "¿Quieres un masaje?" preguntó, sonriendo felizmente. "Sería bueno." "No lo hemos hecho desde que eras pequeño". "Sí, supongo ... no lo sé." Sin embargo, él lo sabía. Se detuvo con la pubertad, con los cambios que estaba experimentando, su creciente ansiedad por las mujeres. Y luego su padre se fue, y ella se distanció por un tiempo, y no hubo más masajes. Fueron olvidados, hasta ahora. Ahora, eso es lo que él quería, y por eso preguntó. Ella se sentó y se inclinó sobre él, sus pechos cayeron, casi alcanzando su pecho desnudo. Ella presionó sus pulgares en su frente y luego los atravesó en direcciones opuestas a lo largo de la línea del cuero cabelludo, terminando con un pequeño remolino alrededor de cada sien. Sin embargo, fue incómodo desde esta posición. Para masajear una cara, se necesita el ángulo correcto. Ella consideró sus opciones. Podía hacer que se acurrucara un poco dejándola sentarse en el lugar de su almohada, con la cabeza descansando en su regazo como solía hacer cuando él era pequeño. Pero ella razonó que no necesitaba molestarlo, posiblemente aumentando su tensión. En cambio, con cuidado pasó su pierna izquierda por encima de él, luego se sentó, sentándose a horcajadas sobre sus muslos. Él vislumbró su pubis mientras hacía el tránsito y notó que no usaba bragas. Su tensión aumentó. Su hombría respondió con entusiasmo. Una vez en la posición correcta, volvió a colocar sus pulgares contra el centro de su frente, en la línea del cuero cabelludo, y comenzó de nuevo. Lentamente arrastró sus pulgares por su frente hasta sus sienes, rodeando cada uno con firmeza, luego de regreso a su frente, solo un poco más debajo del cuero cabelludo, e hizo el tránsito una y otra vez, lenta, muy deliberadamente, abriéndose camino hacia la suya. mejillas, luego su mandíbula. El se quedó quieto, sin hacer ruido. ¿La tensión? Bueno, eso era otro asunto. Era joven, apenas dieciocho años. Estaba preocupado por todo lo sexual. El simple hecho de que una mujer atractiva, sin bragas en su negligé, montada a horcajadas sobre la parte inferior de su cuerpo, tuviera un efecto predecible. No le preocupaba su edad ni el hecho de que fuera su madre. De hecho, sintió que casi la tenía donde la quería y sus esperanzas aumentaban rápidamente. Luchó por ser paciente, pero sabía que tenía que tomar la iniciativa en este pequeño y atrevido baile. Sutilmente, bajó las mantas desde su cintura. Ella estaba tan concentrada en su trabajo que no se dio cuenta. Pero el tiempo pasaba y rápidamente se acercaba una crisis. Ella estaba masajeando su barbilla ahora, casi terminada. Si quería salirse con la suya, se estaba quedando sin tiempo. Necesitaba actuar, pero sabía que tenía que ir despacio, no alarmarla, atraerla, llevarla a un punto en el que no pudiera volver atrás. Con mucha suavidad, colocó sus manos en sus caderas. Ella sintió su toque. No le sorprendió del todo, la emoción que le produjo y los efectos que sintió en su cuerpo. Sus pezones se hincharon. Su estómago revoloteó. Su vagina se humedeció. Ella eligió no insistir en esas respuestas físicas a su toque. Ella disfrutaba de este pequeño juego que él parecía estar jugando con ella, las pequeñas indulgencias, la emoción de tentar al destino. Había pasado mucho tiempo desde que su marido se había ido. Un tiempo largo y solitario. Tragó saliva y redujo la velocidad del masaje, manteniendo a raya el tiempo que pasaba lo mejor que pudo, manteniendo el momento, el momento encantador e íntimo que se desarrollaba lentamente para ellos. Ahora puso un poco de presión en su trasero, empujándola ligeramente hacia adelante. Ella permitió solo un pequeño ajuste de su posición, dando paso a sus impulsos, casi imperceptiblemente, pero definitivamente cediendo ante él, al menos un poco. Pero ella no se rindió por completo. Todavía no. Tampoco trató de forzar el tema. Mantuvo sus impulsos sutiles, lo suficiente para avanzar, pero no lo suficiente para hacer sonar las alarmas. Terminó el masaje y se detuvo, pensando en los sentimientos amorosos que tenía hacia él y en cómo el momento íntimo pronto podría pasar. Entonces, ella le preguntó, apenas audible, casi susurrando: "¿Eso fue suficiente? ¿Quieres que lo vuelva a hacer?" "Sí", respiró. Ella volvió a poner los pulgares en su frente y comenzó de nuevo, el ajuste provocó que su trasero subiera un poco más por sus piernas. Empujó un poco más las mantas mientras ella se movía. La punta de su pene erecto acaba de salir de debajo de la sábana superior. Si mirara hacia abajo, lo vería, pero no lo hizo. Ella estaba mirando su rostro, el hermoso, joven y amado rostro que estaba masajeando. Algo en su expresión lo animó a seguir adelante un poco más. Comenzó a acariciarle el culo muy levemente. Ella apenas pareció darse cuenta, suspirando solo un poco ante su suave y amoroso toque. Se sintió aún más animado por el sonido, por leve que fuera, pero se contuvo, dejando que ella le masajeara, esperando pacientemente y luego apretando un poco más. Otro pequeño suspiro. "Creo que te estás portando mal", observó casualmente, su voz sonaba ronca. Eso lo animó aún más. Estaba casi listo para hacer su movimiento. Ella estaba a la mitad de su rostro de nuevo, pero siendo muy deliberada, tomándose su tiempo. Su tensión no se redujo en lo más mínimo, pero jugaron su juego. Ella le pasó los pulgares por el labio superior y subió por sus mejillas, luego dio ese pequeño remolino alrededor de sus sienes, la mejor parte siempre; y mientras ella se arremolinaba, él tiró de su trasero, con firmeza pero con suavidad, y de nuevo ella avanzó un poco. Ella dio otro pequeño suspiro, como si aceptara algo, resignándose. Su respiración se volvió audible para él. Se animó de nuevo y le soltó el trasero para poder empujar las mantas más hacia abajo y exponerse más completamente. Ella sintió sus movimientos y se incorporó un poco, dejando que sucediera, pero, de lo contrario, optó por ignorar las libertades que se estaba tomando. No era nada, se dijo a sí misma, evitando la responsabilidad. Trató de calmar su respiración. El masaje llegaría pronto a su inevitable final. Algunas cosas son simplemente inevitables, pensó para sí misma. No puedes controlarlo todo. Ella permaneció tímida sobre su intención exacta. Volvió a empujar las mantas. Ella lo sintió y supo exactamente lo que estaba pasando, y se levantó un poco de nuevo, permitiendo que se desarrollara lo inevitable, como si ella no tuviera intenciones propias, como si no pudiera evitar que él se exponga a sí mismo, a cualquier cosa que se le ocurra. Terminó el masaje y, sin una palabra, sin un pensamiento claro, desató el lazo en la parte superior de su camisón, dejando al descubierto la plenitud de su escote. Luego movió sus manos a sus hombros, apretando, sintiendo su poder. Ella se inclinó hacia delante para besarle la frente, y su escote se abrió por completo, exponiendo sus pechos desnudos a su vista. Ella lo besó suavemente en la frente, luego en su nariz, sus labios cerca de los de él. Ella consideró agacharse más abajo, presionar sus labios juntos, pero lo pensó demasiado, no del todo bien en este momento. Ella se levantó para mirar de nuevo su rostro, ahora sonrojado, con tintes rojos en sus mejillas. Sus pechos se balancearon ante sus ojos ansiosos. Eran pesados ​​y llenos y colgaban allí, atormentándolo. Se lamió los labios y se quedó boquiabierto, y ella le permitió hacerlo durante uno o dos minutos. Luego, bajó la cabeza y finalmente miró su desnudez, palpitando debajo de ella, observando que su propia desnudez humeante estaba a sólo unos centímetros de la de él. Inclinó la cabeza hacia atrás y arqueó un poco la espalda, empujando las caderas hacia adelante. Ahora podía ver que ella estaba abierta a él, aunque sintió que aún debía ir despacio, no apresurarse, dejarla sucumbir a lo inevitable a su paso. Volvió a poner las manos en su trasero, esta vez debajo de su camisón, sintiendo su piel desnuda. Nunca antes había tocado su trasero desnudo. Ella jadeó en voz alta, pero no dijo nada. Escuchó su respiración, aún más audible, más rápida, excitada. "Te amo, mamá", susurró con voz ronca. Cerró los ojos, saboreó el momento, la cercanía, el amor. "Yo también te amo, bebé", le susurró ella. Ella estaba tan rígida como su virilidad, su espalda todavía arqueada, su cabeza hacia atrás, sus ojos cerrados, sus pensamientos confusos. Sus intenciones aún eludían sus pensamientos conscientes. Pero su cuerpo le imponía exigencias que no podía rechazar. Él apretó firmemente su trasero desnudo y de nuevo ella jadeó. Tiró de nuevo y su trasero húmedo entró en contacto con su escroto. Podía sentir sus testículos llenos descansando sobre sus muslos, y sintió que quería frotarse contra ellos, pero se contuvo, aún sin reconocer completamente sus intenciones, la inevitabilidad de lo que harían. Sin embargo, el conocía claramente sus propias

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MmarcedibairesLv1· hace 80 dRelatos

Sexo con ex compañera de trabajo

Hace un tiempo que venia con ganas de contar una experiencia personal y no encontraba el ámbito de confianza para hacerlo. Indudablemente el momento ha llegado por varias razones que no vienen al caso y aquí voy. Diariamente trabajo en una oficina en el centro, con compañeras y compañeros de todas las características que se les ocurran, y con mis compañeros varones, a la hora de almorzar hacíamos los típicos comentarios de a quien te cojerías, o tal o cual debían ser buenas cojedoras; en fin, creo que es el nivel clásico de chusmerio entre varones en el trabajo. Cierto dia, una compañera (la cual no tenia en la mira) va a trabajar sin corpiño, vale la aclaración que sus pechos eran mas bien pequeños; en un momento se pone en una posición (entiendo que sin querer) en la cual el escote de su remera deja ver (para mi posición) sus hermosas y pequeñas lolas; debo confesar que tuve una erección, y que a partir de ese momento no podía sacármela de la cabeza, las ganas de cojerla fueron increíbles, pero dada mi posición y “educación” una vez mas reprimí los impulsos y los logre contener, soltándolos fugazmente cuando, estando solo me tocaba para imaginarme entre sus piernas o besando sus hermosas tetis. Cierto día, otra compañera, me dice al pasar, -tene cuidado con fulana que te quiere dar. Ahí me calenté del todo y ya con ganas de querer manifestarle mis ganas de estar con ella. Quiso el destino que al poco tiempo, se fuera del trabajo, cosa que a fin de ser sincero no me significo ningún estado de animo, solo quedo en las ganas de tener sexo con una compañera que se había ido y punto, al fin de cuentas había mas y mucho mejores, y vale aclarar aquí, en este relato que yo seguía en pareja y muy bien. Al tiempo, en un día como cualquiera, pensé en ella y le escribí un mensaje cortito para saludarla y ver como andaba, me contesto muy amablemente y diciéndome que estaba muy contenta porque le había escrito, ese día no paso mas de ahí, hasta que un par de días después, me escribe ella y me dice que había soñado conmigo, (típico cuento, pero que no iba a dejar pasar), a lo que le contesto, -espero que haya sido un buen sueño; y a lo que me responde sin mediar ninguna introducción, que si, que había soñado que nos encontrábamos y nos cojiamos todo!, a lo que luego me pregunta si los sueños se podían hacer realidad. Debo confesar que volví a esquivar el tema pero ya no lo podía sostener mas, me excitaba de solo pensar en ella. Pasó el tiempo, separación mía mediante, le escribo y le digo que quería pasar a saludarla por su nuevo trabajo, (era una fabrica reciclada donde había diseño de indumentaria y esas cosas); me dice que si, que le encantaría así nos veíamos luego de casi un año. Debo admitir que estaba nervioso, realmente muy nervioso, pero tome coraje y fui a su encuentro, me estaba esperando en la recepción, cuando me acerco, le voy a dar un beso en el cachete, como acostumbraba, pero ella me gana de mano y me abraza, (estaba sin corpiños), yo estaba de traje sin saco, al abrazarme sentí sus pechos tan libres y sus pezones, que estaban duros (se notaban) me rozaron a través de mi camisa que era muy fina, en esos microsegundos, me exité tanto que no la quería soltar, y con la excusa del tiempo que hacia que no nos veíamos seguimos abrazándonos y ella presionaba contra mi miembro que estaba cada vez mas duro; yo agarrándola desde la base de la espalda, allí donde comienza la cola y apretándola también; ninguno de los dos quería soltarse. Nos soltamos, pero los dos sabiendo que era cuestión de tiempo estar desnudos en una misma cama, a esta altura en el aire se respiraba sexo y del bueno. Charlamos de todo y nos despedimos, a la noche le escribo y le digo que la verdad que me había excitado y quería que cojieramos, a lo que me dice que si, que esta supercaliente, y ahí comenzamos a intercambiar fotos y a tocarnos a full sexting dirían, y nos vimos los cuerpos desnudos por primera vez cosa que fue increíblemente excitante. Y quedamos en encontrarnos en su trabajo ya que a partir de una hora no había nadie según me dijo. Así fue, una tarde le escribo y me dice, dale venite, voy, nos saludamos nuevamente con un abrazo y me dice que vayamos al primer piso que estaba mas “tranquilo”, subimos y ni bien salimos del descanso de la escalera, da vueltas y me da un beso, ahí la agarro de la cola y nos trenzamos en un descomunal beso donde los labios y las lenguas se movían excitadas en ese mundo húmedo de la baba que precede al sexo. Mientras le metía mi mano por la base de la cola (por la raya, para ser mas claro), ella me comenzó a acariciar mi verga a la vez que me miraba y me decía, -que ganas de garcharte tenia por dios, y yo mientras le recorría toda la cola húmeda con mis dedos le pedía por favor te quiero penetrar. Y asi fue, la senté arriba de una “mesa de corte” y le saque la remera verde que tenia y quedaron sus hermosa lolas en todo su esplendor y sus pezones rosados apuntándome hinchados y duros, a los cuales no me pude resistir. A esa altura me había quitado mi camisa y bajado los pantalones, y con sus delicadas manos me había agarrado el tronco de mi pija que a esta altura estaba como un hierro y comenzó a pajearme suavemente en la medida que mi liquido preseminal se lo permitiera, ya que se le resbalaba y lo aprovechaba para acariciarme los huevos. En un momento me dice, -por favor cojeme ya!, pero le digo que todavía no, que antes le queria chupar la concha hermosa, que entre toqueteo y toqueteo se la había rozado y estaba infernalmente caliente y toda mojada. Le abro las piernas (ella estaba acostada boca arriba en esa mesa gigante, y realmente no me acuerdo en que momento le baje las calzas) y le empiezo a besar los muslos y a recorrer esa piel extremadamente suave hasta llegar a su concha que estaba tremendamente sabrosa. Mientras se la chupaba, ella con una mano se chupaba los dedos y con la otra me agarraba los pelos a un nivel, diría de dolor (para mi) y eso me duplicaba el nivel de placer. Luego de algunos minutos me dice, -basta, métemela ya; me subo a la mesa y de tantos fluidos que había en las zonas sexuales, mi pija le entro de una, suave, caliente, y muy húmeda; ahí nos miramos a los ojos y nos volvimos a besar con las tremendas, calientes y mojadas lenguas a mas no poder. Mientras yo se la metia, ella me agarra de los cachetes de mi cola y empezó a jugar con mi cola, (admito que otras oportunidades me hubiera negado por vaya a saber quien por que, pero aquí no), y comienza a meter uno de sus dedos mientras, mi pija la cojia y ella me cojia con su lengua y su dedo, que en un momento fueron dos. El nivel de placer que estaba teniendo no lo había experimentado antes, obvio que porque era con ella. Luego de unos minutos cambiamos de posición, me puso de espaldas y se sentó arriba, y me dice, déjame que te la chupe así acabas, claro ella había acabado un par de veces. Me abre las piernas y mientras me miraba con sus grandes ojos negros, me empieza a pajear mientras me masajeaba nuevamente mi culo que pedia agritos que le entrara algún dedo!. Se pone la cabeza de mi pija en la boca (tremenda boca) y me empieza a pajear con su boca, mientras me introducía un dedo que previamente me había metido a mi en la boca para que le de saliva; al segundo dedo no aguante mas y le dije -cuidado que acabo, y apurando los movimientos de su mano tomando el tronco de mi pija, y con sus dedos hasta la base de su mano dentro de mi culo, empecé a acabar, digo empecé porque fue un chorro inimaginable que, si bien no tragó, puso su boca para que fuera allí, luego siguió chupando mi pija con toda la leche haciendo de lubricante, y luego subiendo con sus tetas pegadas a mi cuerpo y todas cubiertas de leche, se acerco a mi boca y me clavo un beso como en mi vida me habían dado. Boludeamos un poco mas, nos secamos con unas toallas que vaya a saber de quien eran y nos fuimos, al día de hoy cada cual sigue con su vida, pero cada tanto nos damos una revolcada, que ha ido creciendo en nivel y sofisticación, que ya contare por aqui, y estando ahora en la búsqueda de un tercer@!!.   Espero les haya gustado y recuerden tener cuidado con lo que desean, se puede hacer realidad. Besis y sean felices.

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DDannyCBALv1· hace 81 dRelatos

El tío mirón (parte 2)

Despues de un par de pajas para descargar la calentura de ayer, les sigo contando lo de mi sobrina. La wacha se sentó en la pija de su amigo dando un largo suspiro cuando le entró hasta el tronco. Ahi se quedó un ratito sintiendo cómo la abría semejante chota, pero no duró mucho, despacio empezó a cabalgarla quejándose como una putita en celo.  Yo los mirb sin siquiera tocarme las bolas porque estaba a punto de explotar.  Mily subía y bajaba por ese pedazo de carne y sus tetas acompañaban tan bien que era una delicia ver esos pezones endurecidos bambolearse con los quejidos de la pendeja. El amigo desde atrás empezó a amasarle esas hermosas tetas y la pendeja gozaba más todavía. - Te voy a acabar en la pija... boludo, no doy mas... La pendeja estaba re caliente y aceló el ritmo. El flaco también empezó a moverse más rápido.. yo contenía la respiración... no quería largar la leche porque intuía que eso era solo el principio. Mily se quejaba como loca... - aaayyy hijo de puta... ayyyy... me haces mierda... aaayyy...  El amigo le estaba pegando una cogida tremenda. La pendeja arqueaba su cuerpito y se venía la acabada. Mily se sacó la pija de la concha y saltaron dos hermosos chorros... ahí se quedó un rato... tratando de recuperarse.  - Me estaá haciendo mierda, tio...  - See.. pero te gusta... - Obvio, boludo... mirá lo que es esa pija! Mily se fue hacia un costado y se puso en cuatro. - Vení mi amor, cogeme así que al tio lo vuelve loco El flaco se acercó y le dijo algo al oido. Mily se rió... - no se.. pero despacio.. el amigo volvió a susurrarle, mi sobrina miraba a cámara y se reía. El flaco empezó a besarle el culo y abrirle las nalgas metiendole lengua. Se venía lo mejor.. sin dudas. Sale paja, dejo fotito de mi sobri

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SSan34Lv1· hace 81 dRelatos

Pili, millonaria y entrega el culito

Les dejo el link a la primera parte, lectura recomendada, pero no obligatoria:  Pili es una rubia hermosa, 1,60m, de pelo lacio, de cuerpo nada exuberante, un cuerpo balanceado, bien de tetas, bien de culo, flaca, divina. Hija única de una pareja recontra millonarios que vivían viajando, ella tenía 19 años, yo 24. La primera vez que estuvimos está contada en el link, después salimos algunas veces terminando en telos y un par de veces yo había ido a la mansión de sus viejos, pero ese culito se hacía desear cada vez más. Nuevamente sus padres de viaje, nuevamente agarré la autopista con el 147, llené el tanque de GNC y me fui a su casa, esta vez más de noche, ambos teníamos compromisos para la cena. Esta vez me llevé una cajita con algunos juguetes sexuales. Llegué y ella me esperaba directamente en la entrada, ya estaba media borrachita, nos dimos un beso y entramos, era una noche hermosa, fuimos a una pequeña terraza que tiene en su habitación, abrimos un champagne y con unas Red Bull empezamos a tomar y a emborracharnos a la luz de la luna. Pusimos música, bailamos, seguíamos tomando y tomando mientras nos besábamos, nos tocábamos y de a poco nos íbamos quitando la ropa hasta que Pili, que estaba solo con una tanguita me llevó a la cama, me acostó y me terminó de desnudar yendo directamente con su boca hacia mi pija, directo a metérsela en la boca, chuparla y succionarla con toda su energía. La hice girar para que quedemos en un 69 corriéndole la tanguita descubrí que para esta vez estaba depilada al 100%, no pude aguantarme y zambullí mis labios y lengua contra esa conchita hermosa y deliciosa. Pili se incorporó y así, de espaldas y con la tanguita corrida empezó a cogerme como loca hasta que acabó y se tiró boca abajo a mi lado. Fui a buscar mis juguetes, le saqué la tanguita y con las piernas abiertas empecé a meterle un plug chiquito en la concha y pasarle la lengua por el ano, ese culito hoy iba a ser disfrutado por mi y obviamente por ella. Una vez que su respiración se fue agitando empecé a cogérmela y con el plug chiquito comencé a dilatarle de a poquito el culo, una vez que fue cediendo lo cambié por uno un poco más grueso, Pili ya estaba disfrutando de tener algo metido en el culo, pero todavía no era mi pija, agarré un consolador y rápidamente lo metí en su conchita reemplazándome la pija. Ella gemía cada vez más fuerte, yo la estaba cogiendo con los 2 juguetes. Pili entre gemidos me dijo: Probá ahora Santy, antes que me hagas acabar otra vez. Le retiré el plug y despacito fui metiéndole la pija en el culo, apoyándola, casi sin hacer fuerza, ella levantó un poco las caderas para facilitarme el ingreso y pasó su mano por debajo para agarrar el consolador y moverlo ella misma. Despacito, despacito pero sin pausa le metí la pija entera en el culo, la dejé así por unos segundos y lentamente ella solita empezó a moverse y disfrutarlo. Seguimos así por un ratito, hasta que quiso cambiar, la acomodé al borde de la cama con sus piernas sobre mis hombros y seguí haciéndole el culito en esa posición mientras ella se tocaba la conchita se colaba un par de dedos. Pili volvió a acabar y a los pocos segundos acabé yo tirándole toda la leche sobre el vientre y las tetas. Nos vimos algunas veces más, incluso conocí al padre, la tengo en redes, está cada día más fuerte, se fue a vivir a Europa y está en pareja.

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Mmaury_solo_yoLv1· hace 81 dRelatos

Guadalupe: mi negrita cubana y putita.

hola amig@s de Morboseo.net. quiero agradecer a todos mis seguidores y mis lectores por su buena onda.  y espero segir interactuado con uds.  asique comenten .  hoy les presento a Guadalupe.  la hija de mi amiga Dayana. la protagonista del relato anterior.  cuando Guadalupe se fue de viaje me encargo que cuide a su madre, con un beso casi en la boca. algo que me dejo pensando en lo atrevida que estaba la nena.      digamos que hice mas que cuidarla a la mama.  ya que su mama se convirtió en mi puta mientras ella no estaba.  cosa que ella no sabia o si ? la verdad no sabia.  ya que ellas son muy unidas y supuestamente son de contarse todo.    pero bueno el tema que la nena, adelanto su regreso.  la madre no podía ir a buscarla porque tenia mucho trabajo y nadie que la remplacé.  asique me pidió como favor retirar a su hija en el aeropuerto. a si fue que me dio el horarios y la fui a buscar.  al llegar la negrita me esperaba en el salón del aeropuerto. ella no me vio hasta que la llame por su nombre.  estaba ahí parada con unos jeans muy apretado con una camisa.  que resaltaba su figura y su cuerpo espectacular.    la negrita esta muy buena y lo sabe.  cuando me vio, vino corriendo a mi encuentro.    me sorprendió al llegar a mi.  se me trepo del cuello y con un salto me rodio con sus piernas y brazos. quedando a upa mío.   me beso en la boca que me dejo desorientado. fue un beso intenso y muy tierno.  que seguro le llamo la atención algunos curiosos que pasaban por el lugar.   Guadalupe:     hola hermoso.... que bueno estar en casa. siempre quise hacer eso perdón, lo vi en una peli.  y siempre quise hacerlo y que mejor contigo.  y cuéntame como te digo amigo o papi nuevo? jaja.. yo:   bienvenida nena.  soy tu amigo, no se que carajo decís?    Guadalupe:   no me digas que mi mama. no aprovecho estos días a solas? se que ella siempre gusto de vos. igual no soy celosa. jaja....  yo:  no hables pavadas y vamos.  ella se rio a carcajadas. yo no sabia que le pasaba.  nos fuimos para la camioneta .  ella abrazada a mi brazo mientras yo llevaba sus valijas. donde la nena quería saber mas que paso con la mama y yo.  Guadalupe:    dale cuéntame. mi mama y vos paso algo? no seas malo cuéntame.  yo:   discúlpame, no se que hablaste con tu mama.  tu madre y yo somos grandes.  y si tuvimos intimidad, es eso intimidad.  no da para que cuente nada.   Guadalupe:    jajaja... que misterioso sos. después de unos kilómetros.  paso para atrás en la camioneta. y se cambio de ropa, con la escusa que tenia calor.   la pendeja trola se saco el pantalón largo.  dándome una hermosa vista de su redondo y prefecto culo negro. y se puso un short de jeans. bien cortito que lucia y mostraba sus hermosas piernas.  lo hiso bien despacio. para que yo pudiera ver bien su lindo culito y lo bien que le quedaba su tanga y no me perdiera nada de ese espectáculos.   se saco la camisa y se puso una musculosa. primero de espalda y luego de adelante.   donde pude ver algo de sus tetas con el corpiño.  fue un strip. que la pendeja me regalaba. cambiándose muy lentamente.  ella miraba por el espejo retrovisor que yo la observaba. mi verga pedía carne negra para almorzar.  la pendeja jugaba con fuego.  Guadalupe:    chofer mire hacia delante. puede causar un accidente jaja... yo:    nena estas loca sabias? a que jugas? Guadalupe:     yo a nada. me estoy cambiando tengo calor.  estaba harta de vestirme como una monja. como cuando estaba con mi papa. fue una tortura estar toda tapada con el calor.   ahora que estoy acá estoy mas tranquila, te molesta? yo:   hace lo que quieras. tan mal la pasaste? Guadalupe:       bueno vos dijiste que eras mi amigo.    te puedo tener confianza no?  igual no se me vio nada o si?  la trolita jugaba a seducirme.  pasándose al asiento delantero mientras me contaba.  Guadalupe:   fue un calvario. mi papa no me dejaba sola ni un minuto.  y lo peor que tenia que vestirme como alguien seria. sin que se me viera nada.  si no da con su estilo de vida.  su mujer y el,  son muy de ir a la iglesia y hasta la playa tenes que andar toda tapada.  son un amor los dos, pero muy estrictos.  yo:     bueno, ya te vas a acostumbrar.  es otras costumbres.  y esta bueno que pases tiempo con tu papa.  Guadalupe:    y Uds. como la pasaron cuéntame algo.  mama estaba muy feliz por teléfono.  paso algo entre los dos? yo:   yo y tu mama somos buenos amigos.  solo le hacia compañía mientras no estabas. pero mejor que ella te cuente. no se que decirte. Guadalupe:    jajaj que misterio.... no se te insinuó? yo:  no, y deja de hablar pavadas .  justo salí del momento incomodo al llegar a su casa.  yo:    bueno ya llegamos. nos vemos luego. Guadalupe:    ya te vas ? no me vas hacer unos mates y me vas hacer compañía? o tu compañía solo es para mi mama?. jaja... aparte no sabes como extrañe tus mates.  yo:   jajaj no hables pavadas nena.  Guadalupe:   no son pavadas.  dale y charlamos un rato si? yo:  ok dale. pero no preguntes pavadas.   subimos al departamento .  ella se adelanto, porque tenia las lleves.  y otra vez ella meneaba su culito frente de mi.  mi verga no tenia descanso con esa pendeja que se mostraba muy sexi.  mientras puse el agua para el mate. tratando de escapa de la  mirada de pendeja.  ella no dejaba de ver la erección que había causado.   ella fue a su habitación a llevar la valija.  donde yo respire con alivio.  no quería tener quilombo incluso me arrepentía de haber subido. Guadalupe:       Maury.... podrías venir a mi cuarto ? necesito una mano .  yo:   si que paso ? Guadalupe:    toma mi celular , puedes sacarme una foto para mi mami ? para que vea que llegue bien.  Guadalupe:    que linda foto me encanto .  tenes buena mano para sacar fotos yo me saque un par y me salieron feas .  yo:   bueno gracias.  me gusta sacar fotos.  queres posar para mi ? total ya lo hiciste en mi camioneta.  Guadalupe:     mmm a ver juguemos .  te gusta así ? yo:    si salís muy inocente y tierna .  Guadalupe:   a si ??? jjajaj  justo lo que no me gusta. yo:   que no te gusta? Guadalupe:    salir inocente y tierna.  yo:  bien a ver como lo mejoras ? Guadalupe:   mejoro a si ?? yo:   un poco  mejor aunque sigue siendo tierna.  Guadalupe: vos decís que así no caliento nada? yo:   seguís siendo una nena dulce y tierna?  no quiere decir que no calientes jajá.  Guadalupe: no quiero ser una nena dulce ni tierna.  yo:  bueno si no te animas terminamos.  Guadalupe: mm... ok una mas y me decís que te parece? yo:   muy bien esta mucho mejor.  tenes un hermoso culito nena.  Guadalupe:  no... nena no.... yo:   sos una nena para mi.  que queres que te diga? Guadalupe:   soy una mujer.  porque nena?  no me podes ver a si ?? yo:  ya te vi así en mi camioneta. jajaja Guadalupe:  que malo que sos.  ok a ver a si ??? Guadalupe:   ahora te parezco una nena tierna o una mujer? yo:   sos una nena sexi pero una nena.  Guadalupe:   no quiero ser una nena.  te estoy odiando sabias.  Guadalupe:    ni poniéndome en bolas te parezco una mujer malo ? pensé que me querías ver así.  mientras la negrita hablaba y posaba baje mi pantalón .  dejando mi falo erecto al descubierto.  yo:   veni nenita. demuestra que sos un mujer.  y no una nena calienta pija.    la pendeja quedo mirando mi verga.  con cara de asombro.  yo:  dale veni nunca viste una pija? no era lo que querías ? Guadalupe:   no tarado jamás vi una.  no así ni en persona.  yo:   vez que sos una nena jajá. bueno cortemos el juego acá.  cuando crezcas seguimos.   Guadalupe:   no seas malo.  trato de ser una mujer para vos y me decís nena? yo:    sos una nena para mi.  te llevo muchos años.  queres tener algo con migo.  Guadalupe:   si. y no me das bola.  o mi mama ya es tu mujer? yo:  no tengo nada con tu mama.  sacatelo de la cabeza.   si queres se una mujer yo te ayudo.  ni lo pensé la negrita quería ser mujer y así será.  la tome de la mano y la traje hacia mi .  puse su mano en mi verga mientras le comí la boca.  ella acariciaba mi pija.  y yo su conchita .    Guadalupe:   que caliente y suave que es.  aparte de re dura.  yo:   te gusta nena? Guadalupe:  no... me digas así...  si me gusta mucho....  tus dedos en mi clítoris se sienten genial.  la lleve a la cama.  le abrí bien las piernas y mientras le daba unos besos en el cuello.  fui bajando, pasando por sus tetas negras y esos pesones negros.  baje mas y mas.  al llegar a su empapada conchita ella largo un suspiro.  mi lengua recogía su humedad. mientras la negrita gemía y disfrutaba las caricias de mi lengua.  su cuerpo daba señales de que ya estaba lista para un rico orgasmo.  sus gemidos intenso y su respiración agitada fuero el punto justo para un sabroso orgasmo.  Guadalupe:  uy dios que increíble fue eso.   ufff... es mejor que masturbarse  ufff .. yo:  bien a hora te toca. darme placer a mi.  veremos si aparece esa mujer.  Guadalupe:  ok. eso me gusta mas.  siempre quise hacer una mamada.  pero tu me dices que debo hacer.  yo: quiero mimos en la poronga.  que me chupes como un helado o un chupetín lo que mas te guste o inspire.    la nena no paraba de pajearla y no sabia como encarar.  como tomarla con la boca.  arranca con besos le dije.  y ella comenzó a darle besos.  ya mas por curiosidad se lo metió suave en la boca.  le ponía voluntad pero no era una buena mamada aun.  la pare y le indique como poner la boca.  y con pequeños movimientos fui metiendo y sacando mi pija .  suave y despaciosa así ella aprendió y se largo sola.  y como nena con juguete nuevo.  lo disfruto y no paraba.  haciendo cada vez mejor .  la pendeja cada vez chupaba mejor .  y yo agradecido .  Guadalupe:  mmm me gusta chupar tu pija.  es tan dura y suave y me gusta su gusto.  es algo que nunca sentí antes mm.. que tan nena me veo ahora.  yo:  ahora sos una nena golosa . veni que ya no es hora que seas virgen.  esa conchita caliente de mi negrita estaba deseosa de una buena penetrada.  su primer penetrada.  ella tenia todos los miedos, pero mas eran las ganas de cojer.  para mi seria un placer desvirgar a esa hermosa negrita.  que pensé que ya estaba cojida.  por su forma de ser y buscarme.  la tome de la mano y la lleve hasta la cama.  puse las almohadas en el respaldar de la cama para quedar medio sentado. la hice subirse sobre mi.  le di unos besos.  mientas mi verga buscaba su conchita.  mi poronga blanca hurgaba su conchita negra con su interior bien rojo.  no se podía negar que la pendeja era virgen.  mi poronga trataba de entrar pero sus estreches era inmensa.  esa conchita negra se abrió y dio paso a la cabeza de mi verga.  Guadalupe:    ay........ despacio me arde ay........ me duele Maury. yo:   tranquila es lo normal.  solo relájate nena.  Guadalupe:   si... ay... es muy grande... no entra... no .... va a entrar mas uf.... ay.... dios me sangra mi chochita Maury.... yo:   tu himen se rompió por eso sangra es lo normal tranquila.  tu conchita esta bien.  ya sos una mujer y yo tu primer hombre.  y en un ratito ya no te ardera mas y te va a gustar mucho .  solo relájate. Guadalupe:     ay... si.... sos mi hombre.... ay... desde que te vi  quería q lo seas.      cada ves que mi verga, se metía un poco la negrita pegaba un saltito.  que para que mi pija no se salga yo la tenia tomada de sus caderas. la negrita estaba empalada en mi verga y no saldría de ahí.  sus quejas se convirtieron en jadeo y gemidos.  mientras mi verga se metía por completo en su estreches.  cuando mi verga hiso tope la pendeja exploto en un gran orgasmo que se escucho en todo el departamento. la negra clavo sus uñas en mi espalda.  pero su conchita estrangulaba mi verga.  sin que le diga nada ella sola se comenzó a mover. buscando mas y mas.  Guadalupe:  ay dios mío.....  que bello es esto mmm.... que rica sensación explotar así . mmm.... la pija le encanto a la negrita. se movía con linda intensidad.  teniendo varios orgasmos. mi verga estaba empapada en los jugos de la negrita, al igual que m

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