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EEfectosexoLv1· hace 30 dRelatos

Capitán de Navió II ( 2 )

Llegué a Puerto Belgrano en un tren con otros dos mil conscriptos de entre 18 y 20 años, venidos de todos los rincónes del país; pendejos virgos en su mayoría con todo el esplendor físico y toda la testosterona a flor de piel. Yo, gay "tapado" encajaba entre todo sin que ellos sospecharan de mis gustos sexuales Con "carpa" aprovechaba pa ver y estudiar a cada uno de eso hombrecitos desnudos y exhibidos en todo su esplendor. La cosa es que "gay" y todo estaba conscripto en un lugar donde la hombría estaba expuesta a cada paso... donde los "hombres se hacian machos". Y era tanto el tiempo que pasabas con tus compañeros qué toda sugerencia sexual se volvía un desafío y al cabo de cierto tiempo y con mucha destreza podías lograr qye hasta "el mas macho" se entregara al placer del sexo entre hombres... Al cabo de los primeros tres meses de aislamiento, todos y cada uno entraba en un periodo de calentura irremediable. Los "pendejos" mas alfa o dominantes paseaban su desnudez sin prejuicios frente a los otros buscando algún otro pibe que le ayudara a bajar el nivel de calentura. Muchos se paseaban desnudos y exitados paseando por las noches con la verga al palo entre las camas buscando exhibir su hombría y en busca de una boca o mano amiga dispuesta a complacer sus orgasmos. Muchachitos calientes de todo el país ofreciendo su virilidad por un rato de placer...

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Jjm666arLv1· hace 31 dRelatos

Con mi Hermano 2

Relato de la RED Hola, queridos amigos, mi primer relato terminó en mi agotamiento, desfallecimiento y pérdida total de energías propias. Había sido brutalmente enculada por la enorme y gruesa polla de mi hermano y estaba deshecha, sin energía. Eso sí, la enculada había sido totalmente deseada por mí, solo que no calculé bien el tamaño de mi agujero anal y el tamaño de la verga del bestia de mi hermano Juan. A pesar de mi intenso dolor anal, me dormí enseguida (o me desmayé, ¡yo que sé!) y a la mañana siguiente (era domingo) me despertó una serie de suaves besos que notaba en mi mejilla y en mi frente y un intenso olor de bacón, café y otras cosas. Abrí pesadamente un ojo y vi a mi hermano que me besaba, él levantó su cara, me sonrió y me dijo: – ¡Venga gandula, levántate ya, que son más de las 12 y mueve ese culo hasta la cocina, que te he preparado un buen desayuno!. Intenté hacerle caso y me moví. – ¡El culo, mi culo! ¿qué me has hecho bestia?, Me duele una barbaridad. Mi hermano se rió mientras yo me volvía loca de dolor. – ¿No querías que te abriese el culito ese que tienes?, ya te lo advertí Mari, mi polla es demasiado para ese culo tuyo, pero no te preocupes, vamos a arreglarlo. Se fue al armario ropero, sacó una caja de zapatos y de su interior, un tarro que depositó en la mesita de noche, salió y volvió con el maletín de primeros auxilios y entonces me dijo: – Date la vuelta putita mía, vamos a limpiar y a curar "nuestro" culito frágil. ¡Joder tía, como lo tienes, debe dolerte un montón!. Perdona Maria, pero creo que esta noche nos hemos pasado y tienes el culo muy abierto y en mal estado. Voy a limpiártelo bien, lo desinfectaré y te pondré esta crema, me la dio hace tiempo un amigo farmacéutico, es analgésica, antiinflamatoria y cicatriza pequeñas heridas e impide que se sequen y hagan costra. Así pues, mi hermano se puso a arreglar, lo que rompió la noche anterior. Poco a poco fue rebajando el dolor, pero me fue subiendo el calor. Lo explico, yo estaba desnuda en la cama y mi hermano solo llevaba una bata corta de seda y por el espejo de su armario, yo le estaba viendo su polla, erecta y bien erecta y encima (detrás mio, quería decir) me estaba masajeando a base de bien, ya que la pomada me la introducía con el dedo en mi ano y pronto fueron dos dedos. El notar sus dos dedos dentro de mi y a pesar de querer pensar que "solo" era por meterme bien la pomada, me estaba calentando y empecé a acariciarme la entrepierna, mi hermano me dijo entonces: – Bueno María, se acabó esto. Toma esta pomada y todas las noches te haces lo mismo que te he hecho yo. Ya verás que bien quedas. Yo me volví y le agarré su verga. Le aparté un lado de la bata y quedó totalmente expuesta a mi vista. Era maravillosa, a plena luz del día se podía ver bien y su grosor era muy apreciable y no alcanzaba a cubrir mi mano. Oscura, llena de venas, con una cabeza enorme y le colgaban dos huevazos. Mientras la masajeaba me preguntaba ¡como era posible que eso hubiese estado dentro de mi culo e incluso, dentro de mi coño!, era el mayor pedazo de carne que había tenido nunca y me sonreí, mi hermano era mío y yo de él, así que había que dejar las cosas en claro, desde ya. – Juan, quítate la bata, quiero verte totalmente desnudo. Se la quitó y la tiró a un lado. Yo estaba ya mojada de nuevo y se me había pasado el dolor de mi culo. Deseaba esa polla de nuevo……….. eso sí, en mi coño, que el culo no lo tenía para muchas bromas. Le vi de pié, totalmente desnudo, serio, con la espada apuntando al techo, dura y empalmada y le dije: – Jódeme mi vida, ahora no estamos como anoche, ahora somos conscientes de nuestro amor, quiero que me penetres, deseo ver como entras dentro de mi. Mi hermano respondió: – Esto no es amor cielo, es solo puro sexo. Deseo follarte más que tu a mi y espero una respuesta tuya a mi pregunta de esta noche ¿deseas realmente ser una mujer totalmente sexual o solo deseas pasarlo bien, sin más?. Yo le respondí: – Ya te lo dije anoche, haz de mi tu puta más salvaje, si lo deseas. Enséñame a ser un objeto sexual. Seré lo que tu desees que sea, sin explicaciones. – No María, tal y como hablas parece que estamos hablando de sado y eso no es. Ser sexual es entregarse totalmente por placer y sacar de los otros el mayor placer. Placer y más placer, sin limitaciones, pero también, sin órdenes ni nada de sometimiento. Cuando seas capaz de sacar de ti, todo tu placer, sin mirar como ni a quien, entonces serás realmente lo que me gustaría que fueses. Asentí con mi cabeza, aunque realmente entonces no sabia muy bien lo que decía. Pero mi hermano se acercó a mí, me separó las piernas, pasó su lengua una y otra vez por mi húmeda rajita y poco a poco, lentamente, me fue introduciendo su enorme miembro. Yo miraba como entraba lentamente, como me abría las paredes de mi vagina, dilatándolas al máximo, no entendía como podía penetrarme semejante verga y empecé a mover mis caderas, después le cogí con mis manos su rostro y le acariciaba y de repente, mi hermano empezó a moverse fuertemente, entraba y salía con fuerza, la empujaba con brutalidad, chocaba contra el fondo de mi vagina, como queriendo entrar en mi estómago y me miraba a los ojos y entonces comprendí…………… me estaba probando y me entregué a él, movía mis caderas, el dolor de mi culo no me importaba, levantaba mi pelvis para que entrase mejor y empecé a besarle intensamente y a gozar de él en plenitud y a decirle con todo mi amor: – Jódeme mi vida, rómpeme y vuélveme loca de placer, no olvides que es solo sexo ¿no lo has dicho tu?. Y empecé a correrme, mis jugos salían con gran placer mío y también de mi hermano, que dando un gran grito y agarrándome fuertemente de las tetas, se corrió dentro de mí. Notaba su estremecimiento constante, como se movía cada vez mas lentamente, como sudaba y yo le acariciaba, le besaba sin descanso, sus labios eran míos y su lengua era una locura………….. ¡oh, como te quiero hermano mío!. Ya somos amantes para siempre, ya estamos unidos para el placer y el sexo. Me prometí no defraudarle y sé, que lo he cumplido hasta hoy. Sin ducharnos, desayunamos, juntábamos nuestras manos y nos mirábamos a los ojos. La verdad, es que "su salchicha" estaba mejor que las fritas por él. Se duchó y se marchó. Había quedado en comer con una amiga, lo siento por ella, mi hermano ya salía de casa con el depósito vacío ¡que se le va a hacer chica, es la guerra!. Me puse una bata (la que llevaba mi hermano) y me puse a pensar en todo lo hecho y lo dicho en las últimas e intensas horas. Cogí un cigarro (un nº 2) y empecé a saborearlo ¡empezaba a gustarme el sabor del puro!. Mi hermano me decía puta, hablaba del sexo total, del placer de la entrega y del ofrecimiento………. pero yo ¡ni siquiera era bisexual!. Ese pensamiento me hizo recordar que el origen de mi calentón nocturno era Marta y su "trabajo" con otra tía desconocida. Pensé que mi única conocida lesbiana era Conchi, pero era sobre 1,55 gorda y sobre todo, sudaba como una cerda. ¿Y si lo intentaba con Marta?, pero no sabía su número de teléfono, posiblemente Conchi lo sabría……….. intentarlo no me costaba mucho, así que la llamé, le dije que era para unos apuntes y…… me lo dio. Llamé a Marta y esta se puso y mas o menos así fue la conversación: – Marta, soy María Canovas, de 2º ¿sabes quien te digo?. – Si hija si, la imbécil que anoche no me quitaba la vista de encima en la biblioteca, ¿tengo monos en la cara?. ¿Por qué me mirabas así?. Su voz agresiva, dura, me impactó y me dejó perpleja. – ¿Sigues ahí idiota?, me dijo ella. – Si Marta, estoy aquí y no te miraba por los monos de tu cara, nena, sino por el polvo que te pegaste con tu amante, bajo las ventanas del baño ¿recuerdas tus corridas y tus gemidos?. Ahora fue ella, la idiota, la que guardó unos segundos de silencio. – María, ¡por tu madre, que no se enteren mis padres! (me decía muy bajito) ¿qué quieres de mi?. – Hablar contigo de este tema. – Vale tía, dime donde podemos vernos, en mi casa imposible. – Ven a la mía, estaremos solas. – Vale, a las 4 estoy ahí ¿te parece?. – Muy bien, hasta las 4, le di mi dirección y colgué. Miré el reloj, eran las 2,15 p.m., me preparé un baño cálido y con sales, me relajé, me tumbé en mi cama y……….. me dormí. De repente, un fuerte timbre me despertó, miré el reloj y eran las 4,10 ¡joder, sería Marta y yo durmiendo!. Otro timbrazo más prolongado, así que cogí la bata y sin nada más debajo, cruce el chalet, y abrí la verja de la calle. Efectivamente era ella, me miró, se sonrió y dijo: – Coño María ¿dónde vas así?. ¿No te acordabas de nuestra cita?. Por cierto, soy bisexual y tu me abres casi en bolas ¿también lo eres?. – No Marta, entra en casa. La miré desde atrás, venía con un supermini vestido estampado, con toda la espalda al aire y calzaba solo unos mocasines. Su espalda era amplia y se le veía mucho músculo, ¿tanto deporte hacía o era de moverse jodiendo?. Nos metimos en el salón y estábamos de maravilla, amplio, espacioso, moderno………. y con aire acondicionado, pero…….. desordenado desde anoche, con colillas de puros y cigarrillos, almohadones por todas partes y los papeles que mi hermano me puso bajo el culo, para recoger mis jugos. Marta los cogió del suelo, los olió y me dijo: – Vaya Mari, ¿has tenido una noche muy movida o son de la novia de tu hermano?. Yo no le contesté. Me acerqué a ella, le cogí esos sucios papeles y le dije: – ¿Qué te apetece beber, fumar o lo que sea?. Anda, siéntate, tenemos que hablar. Se sentó en un sillón, frente a mí, se le veían las bragas, un tanga marrón oscuro y me dijo: – Dame un whisky bien frío, sin agua y ¿puedo cogerte un puro de estos?, esta marca me encanta, es relativamente suave y tiene un buen sabor ¿te corto otro para ti?. Asentí con la cabeza, le di su vaso y yo me quede con el mio, recogí el cigarro de su mano y ella acarició la mía, mirándome a los ojos. Me senté frente a ella, con mi bata casi abierta, ella me veía prácticamente desnuda, encendimos los cigarros y esta fue la conversación: – Bien Mari, ya sabes que soy bisexual, dime que es lo que quieres pero prométeme que lo que hablemos aquí nunca lo sabrán mis padres. Si mi madre se entera que soy lesbiana ¡me mata!. – Marta, nunca he sido satisfecha por una mujer, siempre me han follado hombres y aunque he deseado (eso era relativamente falso) saber que se siente, siendo amada por una persona de tu mismo sexo, eso no ha sido posible todavía. Tu me gustas y al verte follar anoche con esa otra tía, me puso a cien, ¿quieres enseñarme y ser mi amante? Al mismo tiempo que decía eso, me levanté y me quité la bata, quedándome desnuda ante Marta. – Ya ves, mi cuerpo es para ti ¿lo quieres?. Marta se sonrió y haciendo una profunda inspiración al puro y exhalando su humo, me dijo: – Y tus deseos más brutales, ¿son también para mí?. Que me importa tu cuerpo, si no poseo también lo salvaje que dentro llevamos todas, ¡mírame!. Se levantó, sin quitarse el cigarro de su boca y se quitó lentamente su vestidito y a continuación su tanga. Tenía el coño maravillosamente rasurado y abriéndose sus labios, me enseñó su clítoris ¡atravesado por un piercing! Y empezó a acariciárselo. Se acercaba a mí, yo estaba sentada, me miraba a los ojos y me dijo: – ¡Mastúrbate novata!. Y yo empecé a masturbarme, estaba confusa. Sentada, desnuda, fumando un cigarro, masturbándome y frente a mí, de pié, una desconocida, en pelotas, fumando otro cigarro, con las piernas abiertas y masturbándose también, mientras me enseñaba con placer su piercing clitorial. Sea como sea, tuvimos las dos una gran corrida y mientras aún me estremecida de placer, Marta se inclinó y poso sus labios sobre mi peluda rajita, sorbiendo mis jugos, luego me ofreció los suyos y yo con un deseo enorme que salía de mi interior, apliqué mi boca a los suyos y lamí con fuerza, además me encantaba no solo su sabor, sino también ese metal que tenia clavado, debí hacerlo muy bien, porque Marta suspiraba, así que al terminar de limpiarle con mi lengua toda s

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Día de lluvia

Ese día llovía y decidí quedar con una amiga que hacía tiempo no veía; debíamos de ponernos al día de nuestras vidas y es tarde era maravillosa para estar en casa, tomar algo caliente y charlar. Llegué a su casa a media tarde y tras los besos de rigor, comenzamos a contarnos cosas: se había enamorado hacía poco de un lindo muchacho, como ella decía, y estaba muy ilusionada. Charlamos, reimos, nos contamos cosas y de pronto, en esa tarde de lluvia, suena su teléfono: "Estoy en la puerta de tu casa, mojado y quisiera subir para verte y secarme" Dicho y hecho; subió y tras las presentaciones, se fue al baño para secarse. Que te parece, me preguntó Muy guapo, le dije. Que edad tiene? 56 años, como yo. Es un maduro muy interesante Al poco salió, seco y se sentó a nuestro lado. Sus labios carnosos y sus canas de gris perla me fascinaban. Charlamos y poco a poco entramos en más intimidades. Susana me ha dicho que sois muy amigos Si, es cierto, dije yo Es mi mejor amigo, dijo ella Espero contar con esa amistad y que podamos ser excelentes amigos los tres, dijo él. Se que eres gay, me confesó mirándome a los ojos Si, lo soy, nunca lo he ocultado Creo que con la edad vamos borrando fronteras y somos un poco de todo, o tú no lo crees así? me preguntó Si, quizás, si. No se, yo no me veo con una chica en una relación sexual si no hay un chico, dije yo A mi me pasa igual, si no hay una chica, tampoco me veo, pero, vaya, debemos de probar a ver que son esas cosas que no hacemos. Su sonrisa me fascinaba, nos estaba seduciendo a los dos. Ampliamos la conversación con hipotéticos deseos de romper fronteras sexuales, con experiencias y más sonrisas. Se notaba que los tres estábamos muy cómodos y había gran desenvoltura en la conversación. Optamos por abrir una botella de vino y beber y brindar. Entre el calor de la casa, las sonrisas, la conversación y el vino, decidimos poner música y bailar, y bailamos, yo con mi amiga, mi amiga con su novio, su novio conmigo.... los tres a la vez. Poco a poco me iba excitando y tenía miedo que se notara la erección, pero en un apretón de "acércate más" mi amiga me noto la dureza y puso su mano en ella; yo me puso rojo, avergonzado y la voz dulce del novio llegó a mis oidos "no pasa nada, el sexo es natural y todo aquello que nos excita, debemos vivirlo de forma natural y placentera". Nos acercamos más y comenzamos a besarnos, a tocarnos, a acariciar, a buscar.... Al rato nos fuimos quitando ropa y cuando solo quedaba la ropa interior, Susana planteó irnos a la cama. Aceptamos. Allá, seguimos con los besos, las caricias, las manos tocando y buscando partes del cuerpo, lamiendo y nos quitamos la ropa interior. Aquello me excitó mucho, nunca había tenido la posibilidad de un coño tan cercano ni un pene heterosexual. Estaba muy excitado y me bajé a lamerle la polla; me fascinaba chupársela a un hetero. Él me aparó y me besó los labios y puso mi cabeza para chupar el sexo de ella mientras él me hacía una mamada. Me exctaba sobre manera todo aquello, saber que un heterosexual estaba dándome placer y entregarme a él, me gustaba mucho. Chupamos, besamos, tocamos, lamimos, creo que no quedó una sola parte del cuerpo que no la pasáramos con la lengua: no solo los sexos y los anos, también las espaldas, los glúteos, las nucas, los pies... La excitación era grande y de pronto, Raúl, el novio, se sitúo detrás de mi empujando para que penetrara a su chica, era la primera vez que penetraba a una mujer, y de pronto, noto como su polla entra dentro de mi ano, abriendo y llegando hasta el fondo. Su boca mordía mi nuca y yo besaba a su chica y ambos penetrábamos; yo a su novia y él a mi. Sentirme penetrado por un hetero me fascinaba. Y seguimos, seguimos hasta que al fin nos corrimos. Notaba el calor de su semen en mi culo y notaba la corrida que yo había tenido en el coño, la suavidad del clítoris me fascinó porque hacía que el masaje fuese sedoso y muy placentero. Una vez que los tres nos habíamos corrido, en la cama, tocándonos, charlamos de la experiencia. Maravillosa y bonita y placentera Para repetir Debemos explorar más posibilidades Tenemos mucho para investigar Palabras que permitieron que esas fronteras desaparecieran, que la confianza fluyera, que el placer fuera amplio y satisfactorio y estaba claro, era el inicio de una excelente amistad, como el tiempo ha demostrado. Esa fué mi primera vez bi Alfpeen

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

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DDdominadorrLv1· hace 60 dRelatos

Encuentro sin su marido

Y bueno después de tremenda salida seguimos en contacto y tuvimos un par de encuentros más A la semana de haber tenido el encuentro me escribieron en el grupo de wp que les gustaría seguir con los juegos de dominación. Los calentó mucho y querían ir un poco más allá. A mi juego me han llamado por lo que les di un listado de accesorios para comprar...  Jaula de castidad masculina, fusta, choker, cadena y cola de zorra. Cuando vieron todos los accesorios que hay además de los que les hice comprar se entusiasmaron y querían comprar todo pero como me gusta ir paso a paso no deje que los compren. Estuvieron toda la semana escribiendo y contactando para que les diga que íbamos a ser, cual era mi plan y cuando lo íbamos a estrenar. Por supuesto que no les conte ni una palabra y cada vez que preguntaban de mas les ponía penitencia. Todo esto de la dominación realmente me gusta y es lo que mas me calienta pero  nos había quedado pendiente tarea del encuentro anterior. La formación de una hotwife es facil pero requiere dedicación.  Le escribí por separado a ella y le dije que él no se tenía que enterar. Tuvimos una charla inicial de media hora, lo que le propuse era simple. Si vas a engañar a tu marido tenes que hacerlo bien… tengamos encuentros sin que él sepa… Le encantó desde un principio, hay cierto morbo que muchas hotwife guardan y es que aunque tienen toda la libertad del mundo de cogerse a otros hombres y poder  contarselo al marido no quieren hacerlo, de alguna manera se sienten mas putas si lo guardan en secreto. A la siguiente semana ella se tomó un día libre en el trabajo y arreglamos para encontrarnos. Por supuesto que para que él no sospeche y  humillarlo (que a ella le encanta) le pidió que la lleve hasta el trabajo. Alquile un hotel tipo campo para pasar el día, fui a buscarla hasta el trabajo y comenzamos el viaje hacia el hotel. Cuando subió al auto se inclinó hacia mi boca para besarme, me recliné hacia atrás y le pregunté qué haces putita?. Ella - Te quería saludar Yo - Solo yo puedo besarte en la boca, vos a mi solo cuando te lo pido. Ella - Perdón señor Yo - Desde ahora cuando nos veamos me vas a pedir permiso para saludarme y si yo te doy el ok me vas a saludar pero chupandome la pija Ella - Ok señor… Yo - … que estas esperando para preguntarme? Ella - Puedo saludarlo? Yo - Si putita, desabrochame el cinturón y el boton del pantalon, bajame el cierre y chumpame la pija, todo bien despacio. Claramente la hice chuparme la pija durante todo el viaje mientras yo manejaba. A 20 minutos antes de llegar el hotel frene en un bar, le dije vamos a desayunar pero antes quiero que sepas algo. Si en algún momento del día te sentis desorientada mira tu celular... Nos sentamos, pedimos dos café con medialunas y desayunamos…  Lleve una vibrador bluetooth que había comprado. Le dije que antes de llegar al hotel lo ponga en la cartera y que la deje abierta para que se viera desde afuera. Lo puso en un bolsillo frontal que tenía la cartera y dejó el cierre abierto, se veía a diez metros. Le di indicaciones de que cuando llegara al mostrador del hotel apoye la cartera arriba para que el/la recepcionista viera el vibrador. Estuvimos casi una hora, yo tenía un plan pero no estaba sucediendo lo que yo necesitaba.  Yo - Queres ir al baño antes de salir? Ella - Es lejos? Yo - Si Ella - Bueno voy Se levantó, caminó hacia el baño y en cuanto entró deje dinero suficiente en la mesa para pagar la cuenta y que se pudiera pedir algo mas y me fui... Emprendí viaje hacia el hotel, al cabo de quince/veinte minutos me llamó… Ella -Dónde estás? Yo - Te fijaste tu celular? Ella - Ay no!, perdòn… Yo - Estas castigada Y corte… Le había mandando un mensaje que decía: Si queres ser una zorra, vas a llegar al hotel como tal… Te voy a mandar un Cabify para que te pase a buscar y te lleve al hotel, una vez que llegues presentate en la recepción y decile que tenes una reserva en la habitación A332, que el señor “XXX” te esta esperando. Me contesto el mensaje diciendo ok. Llegue al hotel, fui hasta el mostrador y le hablé a un muchacho que estaba de recepcionista.. Yo - Tengo una reserva al nombre de “XXX”. El - Perfecto señor Se fija en el sistema... El - Señor veo que usted ya esta ingresado en el sistema, quiere verificar sus datos? Yo - No, gracias El - Perfecto, ya le entrego su tarjeta. Pasaron 5  minutos y me hace entrega de la tarjeta... Yo - Nene quiero pedirte un favor, estoy esperando una dama de compañia y quiero la mayor discreción… podrás entregarle esto cuando llegue y acompañarla hasta la puerta de la habitación? Dale una tarjeta para que entre y me avisas a mi cuando lo hayas hecho, yo voy a estar afuera en el bar. Le di una propina y medio dudando accedio… El - Perfecto señor, desea algo mas? Yo - No gracias. Lo que le entregue al muchacho era un vestido de sirvienta que habia comprado junto con el vibrador, tenia una percha y  me asegure de que el nylon negro que lo recubria quede mas corto de lo que era el disfraz para que se viera. Fui rápido a la habitación, me puse una maya y una musculosa, le pedí un cabify y le mande un mensaje con captura de pantalla de que auto la iba a buscar. Como la aplicación te deja ver el recorrido, cuando estaba llegando baje a la recepción y me escondí sentado en unos sillones detrás de unas plantas. Ella entra, se acerca al mostrador y me doy cuenta de que cometí un error… como hay distancia social ella no podía acercarse al mostrador lo suficiente para apoyar la cartera… Por otro lado la estaba atendiendo una chica que era la compañera del muchacho al que yo le había hablado. A punto de improvisar un plan b , veo que el muchacho se acerca, le dice algo a la compañera y empieza a atender a el a mi putita. Le da la tarjeta, le entrega el vestido en la mano y la acompaña hacia el ascensor. En ese momento la cara de mi putita no podía creer lo que estaba pasando. Aunque la idea original era hacerlo cuando tenga la cartera arriba del mostrador, ates de que llegue el ascensor se me ocurre prender el vibrador con la aplicación del celular (tuve que acercarme un poco porque no conectaba). Si mi putita estaba avergonzada cuando le dio el vestido, en ese momento quería que se la tragara la tierra. Deje que la acompañe hasta mi habitación, yo me fui al bar y espere que el muchacho venga a avisarme de que la putita había llegado. Al cabo de diez minutos maximo tenia al muchacho avisandome y a ella llamándome al celular. Ella - Ya estoy en la habitación Yo - Te pregunte? Ella - Perdón señor Yo - Esperame en cuatro patas como una gata al lado de la cama hasta que llegue. Corte... El muchacho - Señor ya está la señorita en su habitación Yo - Está buena? El muchacho - Desconcertado… S..S..Si señor Yo - Queres usarla después? El muchacho - Sonríe… no señor muchas gracias Terminè de tomarme mi cerveza que recien la habia pedido y subì. Estaba ella ya fastidiada de estar en cuatro patas pero trato de sonreir igualmente.  Ella - Señor lo puedo saludar? Yo - Otra vez putita? como te gusta la pija… dale veni, pero hacelo en cuatro patas como la gata que sos. Se acercó muy sensual , meneando ese culo hermoso que tiene, llego hasta mis pies, se sentó de rodillas y muy despacito me desabrocho el cinturon y el boton del pantalon, me bajo el cierre y se puso la pija en la boca con una suavidad como chupando el helado mas sabroso del planeta. Tenia preparado mi cinturon para usarlo de collar sado para ella, la noche anterior le habia hecho una serie de aguejos para que ajuste justo el ancho de un cuello… Me calento tanto la situación que enseguida quise sodomizarla. Me saque el cinturon, se lo ajuste al cuello y tome el otro  extremo… Le di dos vueltas a mi muñeca y me quedo la mano en su nuca. Con fuerza comence a meterme el miembro bien dentro de su boca hasta la garganta pero todavia quedaba algo fuera. Salivando me miro a los ojos y trato de decirme que no podía…  Yo - Putita ahora sos mía y te voy a hacer lo que yo quiera. El que decide que podes y que no soy yo. Retome el control y le meti la verga un poco mas. Nunca llegue a metersela completa en la boca pero era muy temprano para que me vomite los pantalones. Haciendo uso del cinturon la lleve hasta la cama como paseando a una perra en celo y la hice acostar en la cama, poniendo los dos pies en el piso y los brazos estirados hacia adelante. Yo - Zorrita vos querias dominación? te voy a azotar con el mismo cinturon que tenes en el cuello. Y le di una nalgada con la mano abierta que sono en toda la habitación…. Pego un grito como el gemido del primer encuentro cuando le manotie el orto y se retorció para un lado y para el otro. Yo - te ardio putita? Ella - S… s… si señor, me dolio Yo - Queres mas? Ella - Nooo.. Pafff, otra nalgada… Ella - Ayyy! Yo - Recién estamos empezando, que decepción… Ella - No aguanto, me duele… Yo - No te pregunte Le pedi que se de vuelta y quede con la boca en el borde de la cama Yo - Abrí la boca lo mas que puedas putita Muy obediente ella abrió la boca y se la cogi como si fuera la mejor concha del universo. Viendola desorientada por la cogida de boca que le pegue le pedi que se sentara arriba mio y me cogiera. Esa posición es una de las mas copadas para mi , puedo durar el tiempo que quiera sin acabar. Yo - Putita cabalga pero no vayas a acabar eh… No pasaron mas de 10 minutos que ella no aguantaba y quería acabar. Por lo que volví a tirarla arriba de la cama, boca abajo, con los pies en el piso y los brazos extendidos. Le saque el cinturon que todavia lo tenia puesto en el cuello y le di un cinturonazo (suave) Ella - AYSSSSS… suspiro hacia adentro Yo - Te gusto putita? Ella - Un poco Yo - Pafff, otro cinturonazo tambien suavecito Ella - SSSS. Asi si… Yo - No te pregunte Ella - Perdon Señor Yo - Queres acabar? Ella - Si por favor Yo - Tenes que aguantarte que te azote mientras tanto… pafff y esta vez fue un poco fuerte… Ella - Ayyyyyy! La lleve hasta el borde del orgazmo varias veces y le hice el mismo juego, le saque la pija justo antes y la azote.  Ella - No aguanto mas! cagame a palos pero haceme acabar! Yo - Era lo que estaba esperando putita…  La puse nuevamente con los pies en el suelo y las manos en la cama, le arrime la pija a la concha y le dije al oido…  Yo - Cada vez que te muevas yo te voy a dar con el cinturón Ella - No me importa… Ella se movia para meterse mi pija en la concha y yo pafff Ella Ayyyy!, se movía de vuelta y yo pafff… Así estuvimos varios minutos hasta que la cosa fue tomando ritmo y ya el Ayyyy! se transformaba en un Ayyymmmmm, y despues en un aajjhhhhhh, y a lo ultimo en un gggmmmm… Siii… Siii. dame… dameeee. aaaaaaahhhh!!!!, hasta que explotó en orgazmo… A penas acabo giro hacia un costado exhausta, retorciéndose del dolor que sentía en las nalgas. Yo - Putita que haces? yo no acabe… veni y chupame la pija Ella muy obediente pero dolorida se acercó y lo hizo. Acabe en menos de 2 minutos y le tire toda la leche en la cara y el pelo.  Yo - No descanses mucho putita que todavía te queda mucho trabajo por delante. La deje asimilar todo durante 15 minutos, en ese tiempo me dijo que era un hijo de puta que jamas la habia tratado asi pero que le gusto. Me senté contra el respaldo de la cama y le dije, dale zorrita empieza a chuparme la pija de vuelta y tocate.  Empezo a chuparme la verga casi sin ganas pero con el pasar de las chupadas y de que se clavara los dedos fue tomando ritmo. Cuando mi pija estaba erecta otra vez, me senté en el sillón y le pedí que se tocara hasta acabar frente mio. Le costó muchísimo acabar, me levante dos veces para que me chupara la pija y eso la ponía cachonda pero en cuanto me alejaba le volvía a costar. Por lo que me acerque y le dije que se tocara y me chupe la pija al mismo tiempo hasta acabar. La muy puta lo hizo y acabó enseguida. Nuevamente se tiró hacia un costado, agitada y rendida.  Yo - Putilda… que haces descansando Ella - Para que no puedo mas! Yo - Cuanto te falta putita.... Hubo

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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Jjosepp17Lv1· hace 71 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana

No sé cómo empezar, les diré que escribo esto ya que por la naturaleza de los hechos no puedo platicarlo a alguien más. Mi nombre es José, vivo en una zona suburbana, mi pequeña familia está confirmada de mi madre y mi hermana. Mi mamá se llama Fernanda, una mujer de de 35 años, se casó muy chica con mi padre, pensó que sería una salida a los maltratos que mis abuelos le daban, sin embargo se equivocó, mi padre después de años de carencias la engañó dejándonos abandonados. Ella apesar de todo mantiene una muy buena figura, no una espectacular y despampanante, pero si llama mucho la atención de quién la ve. Mi hermana se llama Laura, ella ha recibido muy buena herencia genética por parte de mi madre, sus senos son grandes, sus nalgas respingadas, es delgada, alta y con cara aniñada, hacen que sea un deleite mirarla. Desde que mi padre nos dejó yo me encargue de proveer al hogar, trabajando en lo que me fuera posible, mi madre, queriendo ayudarme quería lavar ropa ajena, incluso ya había conseguido entrar como trabajadora doméstica, pero sabiendo lo creídos y arrogantes que llegan ser las personas de dinero le dije que no. entonces se dedicó a vender productos por catálogo. Desde que cumplí la mayoría de edad logré emplearme en el almacén de una fábrica, entre como ayudante general, después fui auxiliar y así fui subiendo puestos hasta lograr ser supervisor y con ellos logrando aumentar mis ingresos. Había logrado solventar los gastos del hogar, había comida, ropa, zapatos, todo lo necesario y a mí me dio oportunidad de terminar la preparatoria y ver la posibilidad de estudiar alguna carrera universitaria aunque fuera en línea. Vivía, si así se le puede llamar a diez horas de trabajo, llegar a casa, comer, conectarme a la red de la universidad y hacer tareas, estudiar, comer, dormir y al día siguiente la misma rutina. Hasta que... navegando en esta página encontré un pack que me dejo pasmado, era mi hermana en calzones haciendo poses eróticas, en una de esas fotos aparecía una P! en su pubis, mismo lugar donde se miraban bastantes vellos púbicos a pie de la foto se leía. "Mi conchita virgen quiere una vergota". Sentí que quería gritar, estampar la palma de mi mano en su rostro, hacer mil cosas. Lo que quedó del horario laboral no me pude concentrar en realizar mis deberes. Apenas dio la hora de salida, encargué aún subordinado que entregará la documentación que yo debía entregar a la gerencia de almacenes dentro de la planta industrial. Salí a toda prisa hacia mi casa. Quería ordenar mis pensamientos para tener algo claro para decir, pero mi mente no fórmulaba ninguna idea precisa. Lo único que podía hacer era mirar en la pantalla de mi teléfono las fotografías de mi hermana. La verdad era que a mis 20 años solo tenía una experiencia sexual que había ocurrido antes de que mi padre nos dejara, después de esto yo había dedicado mi vida a trabajar y darles a mi familia lo más que podía, novias no podía tener, era salir con alguien o comer, tiempo tampoco tenía tenía que trabajar o estudiar. Básicamente me había privado del ámbito sexual y mi hermana muy campante enseñando su cuerpo semidesnudo a desconocidos o quizá hasta algunos conocidos ya la habían visto. Además de que no era la educación que se le había dado y eso me dolía más. Llegué a casa toque fuerte. ¿Quien toca así? Dijo ella desde adentro. Apenas abrió la puerta y le dije. Dónde está mamá. Salió, tuvo que ir por sus pedidos. ¡Dame tu teléfono! Le dije en voz fuerte. ¿Por qué, que te pasa? La tome de la mano y la lleve a su habitación, al llegar hice que se sentará en su cama. Saque mi teléfono y prendiendo la pantalla donde estaban sus fotografías lo dirigi hacía ella. Me puedes explicar que chingada es esto pendeja puta. Ella se quedó callada. ¡Que es esto chingada madre! Le volví a pregunta y ella nuevamente no contesto. A ver puta, te gusta enseñar los calzones, quiero que te desnudes. En ese momento llevaba puestos unos jeans negros y una blusa tipo bandeau top fruncido que yo le regale a petición de ella y ahora veía mi error, pues apesar de que la blusa básicamente solo le tapaba los pechos y lo proporcional en la parte de la espalda a mí no me hacía importado pues me interesaba lo contenta que se puso cuando se lo compre. Laura se empezó a quitar el pantalón, en el preciso momento en el que ella se bajó los jeans le vi un calzón "normal", de los que cubren tres cuartas partes de las nalgas color beige, por enfrente se notaba un monte de Venus estético, sus labios vaginales se marcaban también, ella prosiguió con la blusa dejando a mi vista sus pechos. Me dio más coraje ver frente a mí lo que seguramente ya muchos habían visto a través de la pantalla de un teléfono o de un monitor. ¡Cómo es posible chingada madre! Cómo es posible que te estés sacando fotos así, yo rompiendome la madre para que tengas que tragar, para comprarte ese teléfono y no seas la única sin uno y así me pagas, portandote como una prostituta. Ya no me digas así. Me contesto ella. Pues es lo que eres... Quítate el calzón. Le ordene. Ella al principio no accedía, pero le volví a ordenar una segunda vez. Mientras ella bajaba la prenda mire algo extraño, había una segunda prenda bajo el calzón. Un borde fruncido de encaje se miraba. ¿Que esto? Pregunte mientras me acercaba y tomaba la segunda prenda. baje el calzón que estaba encima y ante mi mirada aparecía una tanga rosa. Realmente no me molestaba que usará ese tipo de ropa, si no el fin de hacerlo. ¿De dónde chingada sacaste eso? No me contestaba. Hasta que confeso. Me la regaló un amigo. Ni siquiera intento mentir diciendo que la había comprado. A partir de ahorita no quiero que salgas de aquí y si lo haces mamá tiene que ir contigo, yo no me voy a estar partiendo la espalda para que seas una puta cualquiera, ni mucho menos para que cualquier imbesil te ande cogiendo. Quiero que borres esas pinches fotos en este momento. Lo hizo imediatamente. Le volví a quitar el teléfono y me marche ha mi habitación. Pensaba en que debía hacer, de cualquier manera yo estaba fuera de casa por once o doce horas al día y no podía vigilarla siempre. Me recosté en mi cama, cerré los ojos y al poco tiempo escucho que se abre la puerta, era ella iba aún desnuda. ¿Que quieres? Le pregunté. Me era imposible no mirar sus pechos y su pubis poblado de bellos, no era de aquellos que cubren todo, no, el de ella permitía ver si blanca piel. Perdoname. Me dijo al borde del llanto. Ya vete a tu cuarto a vestirte. Le contesté. Por la tarde se le notaba el nerviosismo y miedo a que le dijera a mi madre lo que había descubierto de ella. Esto sucedió el día de ayer, la verdad no sé que hacer y quisiera un consejo suyo he pensado en esas imágenes y aquella frase. Se que mi hermana ya no es una niña y que está en edad de "querer", como decimos por acá. No quisiera algún día llegar a casa y me dijeran que ya la embarazaron. También he pensado en regalarle algunas tangas, no tengo nada en contra de esas prendas lo que si es que las muestre a quien se lo pida o se tome fotos con ellas o que "amigos", se las regalen.

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LlasextasombraLv1· hace 79 dRelatos

Sin bragas en la oficina

(modelo de la foto Isis Love) Hola me llamo Abigail, tengo28 años e intento abrirme paso en el mundo laboral, estudié Lic. en administración y comencé a mandar currículos a las empresas de mi ciudad, vengo de familia de nivel socioeconómico medio, así que en la universidad trabajaba y estudiaba para ayudar a mis padres, tengo dos hermanos siendo yo la mayor, ellos aún estudian en la prepa y uno en la universidad, Santiago de 17 y Diego de 21. Sali de mi casa hace dos años para estar más cerca del trabajo y para tener más independencia, rento un departamento cerca del centro de la cuidad, comparto la renta con una compañera que con el tiempo se ha hecho mi amiga se llama Alejandra, ella es Lic. en derecho y anda corriendo todo el tiempo, tiene 29 y es de complexión media con un ligero sobrepeso, pero eso hace que tenga un trasero de antojo con ganas de darle unas nalgadas -que lo he hecho jugando pero es otra cosa- es de cabello lacio y unos senos enormes, de estatura promedio un poco más alta que yo, tenemos horarios de trabajo distinto pero casi siempre cenamos las dos, y hacemos de todo, ver pelis salir al cine, alguna vez me ha sorprendido en la ducha o yo a ella momento en el cual puedo observar su linda piel y esos senos enormes, cualquiera podría pensar que somos pareja pero no, ella tiene su novio, que me cae mal por cierto, me da mala espina. Yo mido 1.65, ni alta ni baja, aunque en mi trabajo la mayoría son altas y además usan tacones entonces me quedo chaparrita a lado de ellas, piel clara, además soy delgada y mis senos de tamaño normal, bueno está bien un poco menos del tamaño normal, uso lentes de armazón delgado aunque el grueso esta de moda, lo prefiero así, mi cabello no es ni chino ni lacio, es quebrado, casi todos los días me lo alacio aunque eso me lo maltrata, odio mi cabello, mis ojos son cafés claros y me considero bonita, en la universidad muchos chicos me invitaban a salir pero siempre me concentre en los estudios, por ultimo mi culo pequeño pero respingón y firme, soy inmune a la gravedad todavía, además que me gusta correr todas las mañanas al parque, -si, mi suelo no me alcanza para el gym- pero bueno todo un paso a la vez. En la empresa donde estoy, llevo 6 meses y he subido de puesto por la experiencia que ya traía de las otras empresas en donde he estado, además de mi dedicación, esfuerzo y empeño para hacer mis actividades. Hablare del tema que me trajo a esa situación tan incomoda, pero antes comentaré un poco el contexto de mi situación sexual, tuve un novio anduvimos un año y termine hace dos años, fue un compañero de trabajo y fue muy mala experiencia, era muy posesivo y celoso yal final quien me engaño fue él, así que fui al psicólogo y me dedique a trabajar en mí, así que no he tenido otras relaciones y no he aceptado invitaciones de compañeros del trabajo actualmente, pero eso no significa que no me masturbe de vez en cuando, me gusta mucho leer libros eróticos y disfruto mucho el tocarme, en mi departamento espero a que Alejandra se duerma y después hago lo mío y duermo de lo mejor. Aunque creo que últimamente lo hago más seguido y por alguna razón miro a las mujeres en la calle y compañeras de trabajo sobre todo y no puedo evitar verle las piernas o su escote y más dela de mi jefa que es gerente del departamento en donde estoy y la otra gerente, son unas diosas. Mi jefa no sé su edad, pero debe andar en los 38 a 42, no le doy más, se llama Angelica, es rubia natural,1.75 unas piernas largas y divinas, un culo en forma de corazón cuando la miras de espaldas, unos senos que demandan la mirada de los hombres que laboran en la empresa, es de infarto esa mujer, y tiene un carácter muy amable y risueño, es la jefa perfecta, la más hermosa y elegante de la empresa, pero ella no es mi preocupación ni mi causa de estrés, si no la otra gerente. Laura, edad 40 tal vez 45, no lo sé y no me interesa saberlo, cabello negro y lacio, tez blanca, alta muy alta, diría que su belleza compite con Angelica, solo que ella usa lentes, son casi de la misma estatura, pero lo que tiene de bonita lo tiene de mal carácter, un genio de los mil demonios, excesivamente perfeccionista, sus asistentes renuncian después de un mes o menos, tiene una voz demandante e incluso cruel, estoy hablando más de su personalidad pero es lo primero que salta a la vista, una mujer fuerte y dominante, es un tren para trabajar llega antes que los demás y se va al último. Una vez a la semana tengo que ir a su gran oficina a que revise el plan de proyecto y nos autorice a seguir con los objetivos, es mi momento de mayor estrés, una vez me regaño y casi salí llorando, fue mi primera vez que presente el informe y no sabía como debía ser y en lugar de orientarme descargó conmigo su enojo de la semana fue un viernes lo recuerdo, pero fue la última vez, las demás veces me enfocaba en hacerlo del modo que ella lo aceptara, era un miedo que había creado en mí. Hoy era un viernes, un día anterior tuvo una junta y no pude entregárselo y que me firmara de recibido, entonces llegue temprano como acostumbro y al notar que ella ya estaba en su oficina mandé un correo preguntando a qué hora podía pasar a verla para el informe, a lo que me contesto en menos de un minuto que pasara en cuanto yo pudiera. Sali corriendo al baño, me mire al espejo retoque mi cabello, mi ropa, llevaba una falda lila, casi siempre las usaba a la rodilla, y zapatos de piso, no suelo usar zapatillas, me cansan mucho, y una blusa blanca con lila, después de haberme retocado, me dirigí a mi oficina tome el informe y se lleve, toque la puerta, escuche su voz de trueno, -Pasa Abigail -Buenos días Licenciada, le traigo- apenas iba a terminar la frase y me interrumpió -Déjalo en el escritorio, dame un minuto en lo que envío un correo- y no despegó su vista de la pantalla. Siéntate- me dijo- en lo que reviso el informe, esta vez hay detalles en los que quiero mas prisa de su departamento para tenerlo antes de fin de mes, Angelica está enterada- tomando el documento mientras yo me sentaba y miraba hacia el piso evadiendo su mirada y esperando que terminara de revisarlo y me dijera que estaba bien para largarme de ahí y continuar con mi día, salir temprano y terminar con mi semana feliz dela vida, ¡además es quincena! quiero llegar y desvelarme viendo series con Ale y comer frituras. En esto veo que sus piernas están cruzadas, lleva un traje gris, falda gris y blusa negra que se le ven divinas, ropa de marca pienso yo, la falda a media pierna y usa medias negras, con encaje alcanzo a perseguir, me pregunto si su sujetador también será negro y de encaje, el tiempo sigue su curso, se escucha el reloj marcando los segundos y el ruido del papel al pasar de una página a otra, se recarga en su sillón y muerde el lapicero, se ve hermosa concentrada así. Vuelvo a mirar el piso y ahora veo sus zapatillas y veo como se quita una y juega con ella con su mismo pie, es tan sexi, y no sé porque estoy pensando en ello, en tomar su pie, bajar su media y acariciarlo suavemente, acercarlo a mi cara y besarlo tiernamente, y después algo un poco más atrevido y morderlo, ella sigue jugando con su zapatilla, vuelve a cambiar de hoja y cambia de posición las piernas una encima de la otra y por un instante veo un poco más allá de sus piernas, y mi vista se pierde en esa parte entre sus piernas, esas piernas de infarto, miro un poco su piel a través de su media, la curva detrás del talón, su pantorrilla… ¡por dios! Que estoy pensando, comienzo a sentir un pequeño calor en mi entre pierna, dirijo mi mirada hacia un cuadro de pintura en la pared, pero al hacerlo no estoy segura, pero creo que ella estaba mirándome, y si lo hizo… ¿se dio cuenta que tenia mi vista fija en sus piernas?, intento pensar que solo fue mi imaginación, y me concentro en la noche estrellada de van goh, los tonos de azul, toda una obra de arte, como la mujer sentada enfrente de mí, vuelvo a mirar de reojo sus piernas en eso me interrumpe y me sobresalto. -Listo, solo hare un par de modificaciones, y si todo marcha bien el próximo mes arrancamos el nuevo proyecto- lo comenta en tono serio y no veo ni pizca de alegría por el nuevo proyecto en el cual hay muchas expectativas. -Si licenciada lo comentaré con Angelica- en eso me devuelve los papeles, y sin querer rozo su mano a lo que retiro mi mano rápidamente y mi propia brusquedad me sorprende y me hace soltar el documento y caen en la orilla de la mesa los intento agarrar pero caen al piso después, con la cara roja y diciendo le pido una disculpa me agacho a recogerlos y pero antes de levantarme miro sus piernas y tengo una mejor perspectiva por un par de segundos, me levanto me acomodo los lentes y ella esta vez si que notó que miré sus piernas, le deseo buen día y salgo de su oficina cerrando la puerta lo más despacio posible, mientras la observo y ella ya está tecleando en su computadora mientras toma el teléfono, y cierro la puerta y después doy un gran suspiro, y pienso ¡que nervios estar con ella! ¡pero objetivo cumplido!, pero ese solo era el comienzo de un día que nunca voy a olvidar…   Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, es mi primer relato (de muchos), tal vez es algo pasivo el relato, pero créeme que irá de menos a más, si te gustó y quieres comentar algo adelante, voy a leerte, ¡tus comentarios me ayudaran a mejorar! ¡Sígueme para que te enteres cuando publique la segunda parte!

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BBarby_jaz97Lv1· hace 79 dRelatos

La nocturna

Hola corazones acá les dejo un relato mío con algunas modificaciones esperó lo disfruten 💋 como yo en su momento 🔥 Y mil gracias por la buena onda de verdad ❤️ espero les guste 😈 Bueno para ponerlos en contexto, hace unos años atrás debido a que empecé a trabajar tube que dejar mis estudios y retomarlo unos años después, cursar a la noche era el único horario que me daba para hacer las dos cosas y poder terminar mis estudios de una vez por ende era mi única opción. Dentro de todo siempre fui aplicada no era una chica diez pero tampoco me iba mal salvó una materia que siempre fue mi nemesis MATEMÁTICAS será q no tuve buenas maestras ya que siempre fueron las mismas viejas amargadas. Pero para mí sorpresa ese año me toca un profesor super copado de unos casi 40 años lindo, simpático y exigente le daba otro gusto a las clases se notaba que le gustaba lo que hacía tanto que pase a prestar más atención y sin darme cuenta a gustarme más las clases, con el tiempo fuimos pegando buena onda y siempre algún chiste y miras nos hacíamos pero siempre con respeto tanto así que me sentía la consentida del profe. Tanto así que para la primera evaluación estaba súper segura que la hacía de taquito! y que por fin podía romper el estigma que tenía con esta materia ya que vení prestando atención y siendo participativa en clases osea no podía irme mal, pero grande fué mi sorpresa al llegarme la nota que me fue mal no lo podía creer estaba tan segura que mi cara de asombro y decepción se hizo notar, Estába indignada. A lo que el profesor al notar mi indignación dijo: -bueno chicos los que tengan alguna duda con su evaluación se quedan hasta el final de la clase para aclarar alguna duda. Listo! Dije, me quedo al final de la clase me quería sacar esa espina que tenía y me quedé era la última hora del día siempre y la mayoría siempre se iba antes porque la mayoría eran gente grande que también trabajaba y prácticamente nos le molestaba, entonces me quedé y el hdp me dejó para lo último estaba más indignada. Llegué me senté y comuna sonrisa me dijo: - dejo lo mejor para el final Con una mirada pícara. Me senté y me cerró el orto! Agarró mi hoja y me mostró punto por punto mis errores y no podía decirle nada y le di la razón, seguía mal igual pero hablamos un poco me bajo los humos y me dió más aliento para no bajar los brazos 😊, entonces tome mis cosa la mochila y me pare para irme y fue cuando veo por el reflejo del vidrio de la puerta que me re fichó el orto mal! Con una cara de pajero! Y me cayó la ficha del porque siempre era la consentida la buena onda y el trato, se me dibujo una sonrisa y dije este me las va a pagar 😈 me di vuelta con mi mejor cara de buena y le dije: - gracias profe le prometo esforzarme más para la próxima guiñándole el ojo 😉 Y el no sé si captó o que me responde: - yo sé que si Jaz! Entonces cada vez que iba a sus clases empecé a ir más producida como era de noche y la mayoría es gente grande que sale de trabajar, no eran tan exigentes con la vestimenta y me daba para ir un poco más perra y empezar a provocarlo hacerlo desear más! y en ese juego me di cuenta que me empecé yo a calentar y a excitarme la idea de ver hasta donde llegaba yo y dónde daba el, tanto fue que un par de veces llegue del colegio y bañarme de lo húmeda que me ponía, llego la hora de la revancha y está vez no iba a perder! Llego el día de la evaluación dónde me prepare más y dónde no iba a fallar. Pasado una sema llegó el día de las entregas dónde sabía que me fue bien! Pero está vez antes de entregarlas dice: - bueno chicos antes de repartir las evaluaciones los que tengan alguna duda nos sentamos al final de la clase para discutir la nota. Me hizo ruido y dije será que lo dijo por mi? No puede ser?. Cuando me da la nota Vi otra vez con asombro y sorpresa un 4 creo q la nota más alta que tube y dije no esté me va a escuchar ahora! Esa clase la hizo larga tanto que nadie se quedó ya para ver las correcciones pero yo si 👿 estaba caliente mal. Me siento yo con mi mejor cara de culo y el con cara de pícaro me dijo: - que paso Jaz? Te falta ponerle más ganas. Vení que te muestro que te faltó pero no me vallas a morder jeje Lo miro y veo q se va al fondo donde estaba se pone alado mío toma mi pruebe y me empieza a hablar y mostrar lo que me equivoqué. -asi te va a ir mal si seguís así - seguro? Le dije con mi cara de puta Le toca el hombro y le digo a ver mostrame mas y mientras más me explicaba yo más bajaba ni prestaba atención a lo que me decía solo pensaba hasta donde iba a llegar, me mira nervios a los ojos y nose cómo pero automáticamente le empecé a tocar el bulto y veo q estaba dura y yo más mojada no nos dijimos nada le baje la bragueta y se la empiezo a pajear mientras le digo: - bueno voy a esforzarme un poco más pero ese 4 me lo sacas 😏 Y se la empiezo a trabajar 😜 escupí mi mano y se la empiezo a masturbar más y más tenía una linda pija me toma la cabeza y me dice: - chúpamela un ratito hija de puta antes de llevarte a tu casa. me toma toma la cabeza y sin dudarlo se la chupe pero con unas ganas mientras me sujetaban la cabeza y no paraba de gemir. Mucho no fue calculo q 5 min. Pero fueron eternos me paro y le digo: - bueno dale llévame que te pago el remis 😏 Salimos del colegio y subí a su auto con una sonrisa pícara y el con una cara de lujuria me toma de la cabeza con una brutalidad y me la hace chuparla y ese profe copado y simpático se volvió un pervertido y sucio 😈 -sabes las ganas que te tenía putita! Te pensante que no me di cuenta que me buscabas la pija! Dale seguí así y te pongo el diez que te mereces por chupa pijas. Yo ya estaba súper mojada y tocando me a más no poder y le digo: - y te pensas que no me di cuenta yo que me querías reventar el orto ahora búscate un lugar donde vamos a coger. Seguí 2 minutos más chupándole la pija cuando empezó a notar que se estaba por venir en mi boca y por lo caliente que estaba más lo chupaba y pajeo cuando siento como literalmente me llena la boca de leche fue un chorro de leche que me trague en parte y se me salía de la boca 🤤 no sé si era la exitacion pero esa leche si que me encantó! Aclaro no me fue mal el resto del año y terminé bien mi secundario en la nocturna ❤️.

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EEntrenieblasLv1· hace 79 dRelatos

sumisa prohibida segunda parte

hola poringueros vengo a continuar el relato con mi sumisa. habiamos quedado que despues de esa rica chupada de pija en mi auto, la llevaria a casa para disfrutar de ese cuerpito blanco y delicado. mientra manejaba imaginaba que le iba hacer. ella broto mi lado perverso y queria saber hasta donde llegaria. le prengute que onda con el marido y ella respondio que era un aburrido que ella buscaba algo mas peligroso. la mire me rei y le dije. espero que no te arrepientas, una ves que entras a casa no hay vuelta atras. me miro con mucha ternura y me dijo, NO ME LASTIME TANTO SEÑOR, ella con muy poco tiempo de conocerme sabia como ponerme loco. llegamos a casa la hago pasar mientras le manoseo el orto, apenas cierro la puerta se me prende de la pija. yo la aparto y le digo ahora vas hacer lo que yo diga y cuando yo diga. se queda parada como no entendiendo la situacion, mientra me sirvo un vaso de jack daniels. me siento en un sillon y le digo quiero verte como te vas sacando la ropa. ella un poco incomoda se saca buzo, remera y jeans, queda con una tanguita rosa de encaje, su corpiño igual. la veia y me encantaba, su piel blanca, sus pechos chiquitos pero firmes, una cola redondita que estaba apunto de ser maltratada. termino mi vaso de un trago y le digo veni gateando putita. ella enseguida se arrodillo y vino hacia mi como una gatita en celo. llego le agarre de los pelos y le apoye con fuerza toda su carita en mi bulto. la hice que se pare en frente de mi, le comi la boca como un desesperado, saque su corpiño y le chupe esas tetas rosadita, casi me entraban toda en mi boca, escuchaba como susurraba" asi señor" se las mordi y ella grito de dolor y placer. en ese momento me pare la agarre del cuello y la puse contra la pared metiendole la lengua en la boca, ella muy chiquita al lado mio, hice que se arrodille y me saque el pantalon, mi pija salio como un resorte ya que no uso calzonsillos. me saque la remera mientras ella jugaba con su lengua en la cabeza de la pija. se la mete con fuerza y comence a cojerle la boca contra la pared, me calentaba ver como se augaba y me llenaba de baba la pija, se la saco de la boca le agarro los pelos para que me chupe los huevos y se noto que le gusto. le hice upa y la lleve al sillon. le saque la tanga y me encontre con una conchita depilada y toda babosa. me fui de boca, se la chupe con muchas ganas, tenia todos sus jugos en mi boca y cara, ella gemia muy fuerte y me apretaba contra ella como queriendo meterme adentro. la di vuelta la puse bien en cuatro le chupe el orto y senti que era la primera ves que se lo hacian xq se quizo resistir al principio. la vi toda abierta esperandome que se la meta sin asco, apoyo mi mano en su cabeza apretandola contra el sillo y con la otra le doy un chirlo que grito de dolor, eso me calento aun mas y lo volvi hacer y escucho decir "ahi sii que ricoo". ese fue el momento de meter mi pija hasta el fondo, volvio hacer ese gritito que se mezclaba el dolor y el placer. mi mano nunca se la saque de la cabeza y la bombeaba con fuerza. era apretadita la conchita y me mojaba mucho la pija, gemia cada ves mas fuerte, eso mas me calentaba y tambien notaba que se estaba x acabar, suelto su cabeza y le agarro de las manitos. si alguien hubiese estado viendo hubiese dicho la esta matando el hdp, ya que gritaba como una perra. me hacia sentir con mucho poder yo un hombre de 1.82cm y ella una mujercita frajil de 1.60. mientra la bombeaba con fuerza siento que explota, que me apreta la pija con su conchita y que da un alarido ya con poca fueza. saco la pija toda mojada, ella exsausta solo con la colita parada. apoyo la cabeza en el orto y se re trae, la verdad no quise forzarla a que me lo entregara. la doy vulelta le como la boca y la llevo a la cama. yo nisiquiera tenia gnaas de acabar todavia y notaba que ella estaba realizada. la acuesto boca arriba me arrodillo frente a ella. solita me agarra la pija y comienza a chuparme los huevos, mientras me hace una paja me dice, "que rico que cojes hdp" se me volvio a explotar la pija le levanto una ppierna y se la meto hasta el fondo con fuerza, ella me agarra de las caderas y me arañaba, ahi fue donde la ahorco y se puso loca y yo peor. la cogia con fuerza, la horcaba, y le daba cachetadas, ella me arañaba fuerte hasta que saque la pija y le acabe en la panza pechos y cara. ella me mojo toda la cama y quedo rendida toda enlechada. con mi mano desparrame toda la leche x ese cuerpito chiquito lo mismo en su cara, hice que me limpie la mano con su lengua y me recoste al lado de ella y le dije te dije que te ibas a ir toda enlechada a tu casa. ella respondio" lo re valio espero que no se corte" la lleve a su casa sin tanga ya que me la quede de trofeo este fue el primer encuentro pero no el ultimo pasamos muy buenos momento que seguro se los seguire contando muchas gracias por los comentarios y puntos del relato anterior, espero que este tambien les guste. buenas pajas para todos

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Ttortuga7890Lv1· hace 81 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 1

Uno Estoy jodiendo con Tito mi mejor amigo cuando este dela nada, me entrega su celu mientras me dice antes de salir disparado – toma cuídalo, que de seguro si Mateo me ve con el en el baño no duda en quitárselo y arrojarlo  directamente al inodoro. Moviendo mi cabeza de forma negativa, le digo antes de sonreír – no le hubieras desinflado las ruedas de su moro. Vamos solo fue una broma – me dice Tito, a lo que yo le respondo – fue una broma que le salió como 600 pesos el arreglo. Dándome una última mirada me deja el celu y perdiéndose en el baño del colegio, espero a que salga. Mientras me pongo a hacer tiempo viendo si no me había olvidado el trabajo de historia que debía entregar hoy mismo, reviso mi mochila y notando que estaba allí me relajo enseguida. A lo que saliendo de esa duda veo el celu de mi mejor amigo en mi mano y agarrándome un momento de intensa curiosidad, prendo el mismo en tanto veo como aparece el patrón de seguridad que debo colocar. Tito no sabía pero conocía el mismo a la perfección por lo que colocandolo me adentro en el mismo y viendo unas cuantas aplicaciones que yo mismo tengo, me adentro a la galería de imágenes que tiene el celu. Apenas ingresó varias carpetas aparecen y husmeando entre ellas, noto por casualidad que una de ellas tiene la imagen de un par de grandes pechos que llaman rápido mi atención. Así que poniendo mis ojos sobre la misma me atrevo a tocar la imagen, que haciéndose grande me revela algo que me dejo completamente aturdido. Ya que la imagen de esos enormes pechos vienen acompañados de una figura y cara que reconocí apenas vi, no comprendiendo como mi mejor amigo tenía una imagen como esa pensé rápidamente y mandando la misma enseguida a mi dispositivo. Trato de ocultar velozmente lo que acabo de hacer, en tanto veo como mi mejor amigo regresa y me suelta – por suerte ese matón no estaba en el baño, así que está vez safe. Asintiendo intente darle por su lado y desconcertado por lo que acababa de ver, juntos vamos a lo que sería nuestra siguiente materia. Una vez que el timbre de salida sonó trate de zafar dela compañía de mi mejor amigo y escabullen dome por varios lugares, termino casi corriendo mientras pienso que debo ver de nuevo esa imagen que tanto me perturbo toda la mañana. Ya sintiéndome seguro agarró mi celular y yendo con desesperación a la galería de imágenes, me topo con la foto que deseaba ver y ampliándola nuevamente me aseguró de no haber visto mal. Rápidamente me doy cuenta de que no estaba equivocado,no obstante me pregunto como Tito llego a tener la imagen de mi madre completamente en bolas. No comprendía como mi mejor amigo tenía en su celular ami madre en bolas, por lo que aturdido mire mejor y mientras lo hacia reconocí el lugar en donde se había hecho la bendita foto. Era la ventana del departamento donde Tito vivía con su Madre, ya que de fondo reconocí el supermercado que tenía alado. Inquieto miro la imagen mas fijamente y sin poder quitar la mirada de la tremenda mujer que tenía por delante, una incipiente erección empezó a formarse dentro de mi pantalón. Mi madre iba con un conjunto extremadamente sensual que constaba de una especie de chaqueta de color bordo con unas mangas bordadas que por delante dejaba expuestas a la perfección sus pechos, los cuales eran más que abundantes. Mientras que debajo de su anatomía llevaba solamente una pequeña tanga que hacia juego con la chaqueta y que dejaba expuestas sus masque torneadas piernas. Pero fuera de esto destacaban a su vez sus pezones los cuales estaban tan erectos que sobresalían con facilidad en la imagen, por lo que no pudiendo contenerme intente que la erección que ya llevaba encima se acomodara dentro de mis pantalones. No deseaba admitirlo pero el morbo pudo conmigo y admití para mi mismo que mi madre en esa imagen simplemente se veía nos solo fantástica, sino que se notaba tan apetecible que incluso yo su hijo la veía como una hembra caliente. Maldiciéndome internamente y no sabiendo bien quehacer o como actuar, apague la pantalla de ni celu y quedándome parado allí por un largo rato. Me puse a pensar que rayos debería hacer. Tiempo después y ya dentro del colectivo que me llevaba cerca de mi casa, todavía no sabía que iba a hacer. Si encaraba a mi madre y le contaba todo a mi viejo, sabia como todo iba a terminar y lejos estaba el deseo de arruinar a mi familia. Por lo que descarte esa opción, mientras que la otra opción que había pensado era la de hablar con mi madre y darle una oportunidad de explicarme que era lo que estaba pasando con Tito. Pero para hacer algo como esto debía tener mas pruebas de lo que estaba pasando entre mi mejor amigo y mi Madre, a lo que pensando en ello decido esperar un tiempo mas hasta lograr tener mas pruebas. Por lo que notando como el colectivo se detenía, bajo del mismo y caminando directamente hasta mi casa me pongo a actuar como si nada malo pasará. Tito Mi madre como era ya su costumbre estaba de viaje por algún lugar del mundo, así que una vez mas mi casa solo quedaba para mi. Antes algo como esto tal vez me deprimía, pero desde hace algunos meses espero con ansias su partida ya que apenas se va lo bueno comienza para mi. Pensando en esto recibo un mensaje el cual dice –estoy cerca – seguido de una imagen que de inmediato levanta mi libido. En la misma aparece la imagen de una mujer madura que conozco desde hace varios años y la cual solo lleva encima un conjunto íntimo de color turquesa, la cual deja expuesto a la perfección sus pechos los cuales se ven como de costumbre, fascinantes. Emocionado por ver tal foto le envió en respuesta un par de emoujis los cuales le hacen saber a la madura lo contento que estoy por su llegada y nada más veo que me llega el mensaje, escucho como el timbre del departamento suena. Rápido dejo el celu a un costado y acercándome a la puerta, abro la misma a la vez que le digo a la mamá de mi mejor amigo – no sabes lo caliente que estoy de verte. Susana en respuesta entra a la vez que me empuja y una vez que logró cerrar la puerta a su espalda, Junta rápidamente su boca a lamía. El beso que nos damos es de otro mundo y mientras noto como la ansiedad va ganando terreno, es inevitable que mis manos empiecen a explorar todo su cuerpo. Empiezo por bajar mis manos y tomar sus mas que grandes nalgas las cuales aprieto con tal fuerza, en respuesta la madura arroja un fuerte gemido. Ocasión que aprovecho para colarme a su espalda y pegando su cuerpo al mío, le hago saber lo excitado que estoy apoyando mi erección directamente sobre su culo. Ella notando mi falo sonríe con picardia y apoyando su cola sobre mi pene, suelta enseguida – vamos a tu cuarto que no doy mas de lo caliente que estoy. Haciendo caso de su pedido y así como estamos nos vamos hasta mi cuarto, una vez en el mismo se separa de mi y viendo como se pone en mi delante. Observó como sus manos se empiezan a desacer de los botones de la blusa que lleva encima. Una vez que la prenda vuela deja a mi vista el mismo juego de ropa interior que me envío en la imagen y haciendo lo mismo que en la foto, baja su corpiño y deja expuesto para mi deleite sus pechos los cuales miro con autentica devoción. No conteniendo me mas me adelanto y acercando mi boca a sus grandes melones me hago con sus pezones, los cuales ya en ese momento están completamente erectos. Al tacto son un auténtico manjar, por lo que desesperadome me hago de ambas mamas y mientras estrujo esas masas de carne chupo a lo loco ambos pezones. Susana en respuesta suelta auténtico gemidos de placer mientras que con sus manos acaricia mi cabeza con devoción, a lo que saliendo de mi estado actual pongo mis manos por detrás de su cintura y haciéndome dueño del cierre de su falda, bajo la misma hasta que veo como cae directamente hasta tocar el suelo. Como imaginé la tanga es la misma que la de la foto,no obstante dejando esto de lado me levanto y mientras llevo mi mano a la cintura de mi pantalón. Le suelto con deseo – creo que es hora de que reciba mi premio, no crees? Sonriéndome con lascivia Susana da media vuela y encorvando su cuerpo, toma los pliegues de su tanga y bajándosela sin ningún tipo de problema. Deja a mi vista tanto la raja de su concha, como el agujero negro que conforma su apetecible culo. Deleitandome ante tal imagen termino de sacar mi ropa interior y quedándome solo con una camiseta encima, meneo un par de veces mi falo. Mientras con mucho deseo me acerco a esa increíble hembra, que se me ofrece sin pudor alguno. Apenas me coloco en su detrás y me tomo el lujo de acariciar sus macizas nalgas, las cuales como ya me he acostumbrado se sienten firmes a ni tacto. Por lo que dejándome llevar por la sensación que tenía de repente, sin pena alguna golpeó una de ellas con tanta fuerza que prácticamente dejo la marca de mano en una de ellas. La madre de mi mejor amigo se queja por el golpe recibido, pero sonriendo como una autentica loba mueve con erotismo sus nalgas a lo que no pudiendo resistir mas pocisiono mi pene en la entrada de su concha y notando el calor que desprende la misma. De a poco la voy penetrando . La sensación es más que increíble, por lo que dejándome llevar se la meto entera, hasta que mi pubis Choca directamente con sus nalgas. Apenas la sintió Susana suelta un suspiro de satisfacción, mientras que yo me aferraba a su cuerpo y empezaba un vaivén que hacia temblar todo su cuerpo. Sintiéndome en la gloria y sabiendo el sexo que a ella le gustaba me pongo más aguerrido y tomándole de forma repentina su melena,recojo su cabello en un moño y no teniendo delicadeza alguna jaló su cabello con fuerza para atrás mientras hago que me vea y a su vez le digo con malísia –te gusta no, te gusta que te trate como la puta que eres?. Susana solo sonrió en respuesta y dejándose llevar termino por tener un orgasmo, mientras que yo siguiéndole acabe por correrme directamente dentro de su cuerpo. Sudado y cansado me desplome sobre ella y mientras me preguntaba como podía hacerle esto a la familia que me había acogido como uno mas de los suyos, me recompongo y antes de que se fuera termino por cogerme a la madre de mi amigo un par de veces más.

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TthomasshelbyLv1· hace 81 dRelatos

Mi Sobrino, Mi esposo

Con el tiempo comprendí que mis sentimientos hacia él no eran de tía ni de hermana comencé a sentir por él extrañas sensaciones, mi cuerpo vibrara al verlo, me estremecía cuando su piel rozaba la mía y ni que hablar cuando nos saludábamos con un beso en la mejilla y sentía celos cuando Diego salía con alguna chica, pero todo eso terminaba cuando él estaba a mi lado. En soledad pensaba sobre mis sentimientos por él no podían ser, que debía olvidarme de mi sobrino. que debía buscarme otro hombre…y así miles de cosas, pensaba que debía alejarme, irme a vivir sola, alquilar un departamento, distanciarme para poder olvidarlo…pero todos esos pensamientos se derrumbaban como un castillo de naipes cuando al otro día me cruzaba con él. Cuando terminó sus estudios en la fiesta de egresados pidió que mi hermana y yo le entregásemos la medalla, y en el momento que nos sacamos la foto y nos tomó a ambas de la cintura, mi cuerpo se estremeció y en ese momento comprendí que nunca podría dejar de desear a Diego…nunca una mano en mi cintura me hizo estremecer tanto, y ese deseo  se potenció más aún luego de lo que descubrí unos pocos días después. Un domingo al llegar a casa Diego estaba solo en el living mirando futbol por TV, mi hermana y su esposo no estaban en casa ya que se habían ido a visitar a unos amigos, lo saludé, lo noté un tanto nervioso, charlamos un rato, yo estaba cansada  así que decidí acostarme un rato y ducharme. Cuando salí  de la ducha abrí el placard y mi ropa interior estaba algo revuelta, yo soy muy prolija y eso no estaba como lo había puesto, ahí comprendí el nerviosismo de Diego, él debió haber entrado en mi habitación y estuvo husmeando mi ropa interior, tangas, corpiños, baby doll, me sorprendió eso pero lejos de enojarme me sentí dichosa porque eso significaba que le gustaba como mujer. Me recosté en la cama e un tanto excitada, y no podía dejar de pensar en ello, en que ropa le había gustado con cual le gustaría verme, si se había masturbado con esa ropita, no podía dejar de pensar en ello, y me iba tocando pensando que era su mano la que acariciaba mi cuerpo me excité tanto que tuve el mejor orgasmo de mi vida, no era la primera vez que me masturbaba pensando en él, pero ese día fue  maravilloso nunca había sentido tanto placer… Cuando bajé a la casa vi a Diego sentado en el living, me fui acercando a él casi provocativamente, me senté a su lado apoyé mi cabeza en su hombro tomé su mano entrelacé sus dedos con los míos, hablé con él muy dulcemente y lleve nuestras manos al borde de mii pollera y sentí mi cuerpo estremecer cuando sentí su piel sobre una de mis piernas, pero todo terminó abruptamente, cuando escuché las voces de mi hermana y mi cuñado solté su mano, y me quede quieta, al rato subí a mi habitación y volví a masturbarme, nunca había estado tan excitada. Luego bajé para cenar, miramos los 4 una película, pero no recuerdo cual era. Yo no podía dejar de pensar en lo que había descubierto en mi habitación, no podía dejar de pensar en Diego, luego todos nos fuimos a dormir Diego había conseguido un trabajo y se levantaba muy temprano, así que apenas terminó la película se fue a dormir, se despidió como siempre con un beso en la mejilla pero  cuando lo hizo, mi boca casi besó la comisura de sus labios nunca me había atrevido a tanto… Pasamos las fiestas de Navidad y Año Nuevo con la familia de mi cuñado que vivían en Córdoba y que vinieron a nuestra casa, en esos días nunca pudimos estar a solas, pero mis deseos por Diego iban en aumento. El 3 de enero mi hermana y mi cuñado durante la cena dijeron que decidieron tener una segunda luna de miel ya que se irían de viaje a Bariloche al mismo hotel  donde estuvieron cuando se casaron. Ahí estaría 10 días  y los otros 10 lo destinaría a recorrer el sur y detenerse e n todos los lugares que les gustasen, por lo tanto volverían a fin de mes… eso para mis oídos fue maravilloso porque estaría a solas con Diego por 25 días si él  me deseaba como yo, nosotros también podríamos tener nuestra luna de miel, porque yo no trabajaba porque hasta fin de mes porque estaba la feria. Fui a mi cama, deseando que llegase ese viernes en que los 2 estaríamos completamente solos y así poder dar rienda sueltas a todos mis deseos. Si lo pensaba fríamente todo era una locura, pero no estaba para pensarlo así, mi calentura y mis deseos por Diego no permitían que lo pensase de esa manera. Lo que restaba de esa semana acompañe a mi hermana a hacer compras para el viaje, y disimuladamente empecé a coquetear a Diego y a mostrarme más provocativa con mi cortas polleras, ropa ajustada y escotes insinuantes, y delante de él ya no me cuidaba al cruzarme de piernas y eso hizo mella en Diego noté sus miradas penetrantes como intentando desnudarme con sus miradas Los días parecían eternos, parecía que ese viernes no llegaría nunca, cuando salíamos de compras con mi hermana lo primero que hacia cuando llegaba era ir a mi habitación a ver mi placard, mi ropa estaba más ordenada pero no en la misma posición que yo las había dejado, evidentemente Diego entraba en ella cuando yo no estaba en casa. Y así día a día mis deseos por él iban en aumento y ese deseo solo podía calmarlo masturbándome. Así llego el tan ansiado viernes a la mañana fuimos a llevarlos al Aeroparque, el día era sumamente caluroso a las 8 de la mañana hacía ya casi 30°, yo llevaba puesto un pantalón negro muy ajustado y una remera a tiritas también ajustada que marcaba mis senos e insinuaba levemente lo paradito de mis pezones ya que no llevaba corpiño, y  unas sandalias abiertas de taco bajo Iba manejando el auto con Diego sentado a mi lado y mi cuerpo era pura adrenalina, nunca había sentido tanta excitación, ese deseo por lo prohibido me ponía así, más lo miraba y más lo deseaba. Estuvimos algo más de una hora en la sala de espera, hasta que ellos subieron al avión, era normal que Diego me tomase de la mano, pero cuando el avión despegó la apreté fuertemente empecé a sentirme mucho más excitada, los 30 minutos del viaje parecieron eternos, quería llegar a casa y entregarme a Diego si todo salía como lo pensaba no quería desperdiciar un solo momento. Llegamos a casa, entré el auto al garaje, en el camino compramos helado, ya eran la 13:30, preparamos unos sándwich y eso junto con el helado fue nuestro almuerzo y  dije: C- Hace mucho calor… ya vengo me voy a poner algo más liviano D- Si yo también Entré a mi habitación y estrené el conjunto playero que me había comprado para ese momento, me cambié, me maquillé y di los últimos toques, llevaba mi cabello negro largo y suelto, ojos maquillados, mis labios en un rojo carmín, piel trigueña, unos aros en mis orejas. La parte superior de la bikini era de color rosa, los breteles se sujetaban por detrás de mi cuello, mis senos de buen tamaño estaban muy expuestos un pequeño triangulito que ocultaban mis pezones y una parte de mis senos debajo de ellos y una tirita que unía ambas tazas, llevaba una pulserita en mi muñeca que vino con el conjunto del mismo color y un solcito de jean color blanco de tiro bajo y muy ajustado por detrás asomaban levemente mis nalgas y llevaba chinelas rosas. Soy alta 1,72 mt, y mis medidas son 95-65-98, cuando bajé mi sobrino clavó mis ojos en mí, él estaba sentado en  el sillón con el control remoto viendo fútbol, yo me senté en el piso apoyada contra el sofá, tomé mi libro pero no pude  leer un solo renglón. Diego solo tenía puesto un short azul con vivos rojos. Lo miraba de reojo yo estaba sumamente excitada deseaba a Diego más que a nada en el mundo, sabía que mis sentimientos por él no eran lógicos pero no podía contenerme más, lo amaba, y deseaba sobremanera que él se adueñase de mi cuerpo, estaría sola con él durante 25 días y nadie podía interrumpir eso. Alguna vez tuve pensamientos incestuosos con Diego pero intente sacarlos de mi mente pero volvieron a reflotar cuando descubrí  que él entraba en mi habitación y revisaba mi ropa interior eso volvió a ocupar mi mente y a potenciar mis deseos. Diego es muy bonito de cara, de rasgo suave, cabello castaño levemente larguito, 1,82 de altura, delgado pero musculoso, de piel blanca, dorada por el sol, ojitos marrones, una boca seductora y carnosa. Luego de sentarme en el piso tomé mi libro de lectura  pero en realidad lo que menos hice fue leerlo mi mirada se desvía hacia él, miraba su torso desnudo, sus pectorales, su carita de ángel, sus brazos musculosos e imaginaba mi cuerpo envuelto por ellos y su boca besando mis labios, notaba que su mirada se desviaba  hacia mi casi disimuladamente, era evidente que yo le gustaba…pero por lo visto no iba a hacer más que mirarme, si quería cambiar la historia debía hacer algo pero no sabía que… y en un rapto de frustración por lo que estaba sucediendo tomé un almohadón del sillón y se lo arrojé con algo de bronca como diciendo “que esperas para hacerme tuya…”, él me lo devolvió arrojándomelo, y así comenzó esa guerra de almohadones, yo le arroje uno que impacto de lleno en su cara y que provocó una carcajada en mi… Él se incorporó y vino hacia mi llevando el almohadón en sus manos cuando quise darme cuenta el almohadón estaba sobre mi cara yo intente quitármelo pero Diego me lo impedía su fuerza era superior a la mía de tal forma que quede acostada en el piso, los dos reíamos a carcajadas. En el forcejeo él quedo prácticamente sobre mí, y yo me revolcaba en el piso intentando salir de esa situación, pero hubo un momento en el cual una de mis piernas quedo ubicada entre las suyas, en ese momento noté una leve erección en su pene eso me enloqueció y excitó aún más me seguí revolcado en el piso pero movía mi pierna de manera de obtener una mayor erección de su pene, poco a poco noté como mi objetivo se iba cumpliendo hasta notar una erección infernal el tamaño de su pene era mayor del que yo imaginaba lo cual hizo aumentar sobremanera mis deseos, entonces decidí no perder esa oportunidad estaba totalmente dispuesta a poseer ese maravilloso pene en mi cuerpo, no sé de donde saque fuerzas pero en ese movimiento continuo que tenían nuestros cuerpos en el forcejeo pasé yo a quedar sobre él, en ese momento noté que mi bikini dejaba ver la aureola de mi seno izquierdo, yo estaba completamente agitada, excitada y caliente podía sentir la dureza inconmensurable de su pene, extendí los brazos de Diego tomándolos de las muñecas acerqué mi cara a la suya y con voz agitada y entrecortada dije: C- Ya no estamos para jugar estos juegos, se te paró, estás excitado por mí, y yo también lo estoy por vos desde que descubrí que vas a mi habitación a revisar mi ropa interior, eso me excitó en demasía…te deseo tanto, quiero ser tuya…… Diego quedo un tanto paralizado por mi confesión, deje de presionar sus muñecas, me acosté sobre su cuerpo y le di dos o tres pequeños picos sobre su boca, recién ahí reaccionó sus manos se depositaron sobre mi cola y mis piernas ahí nos dimos el primer beso con un comienzo suave y tierno hasta convertirse en un beso por demás violento lleno de pasión enloquecedor y con nuestras lenguas unidas que se prolongó por más de diez minutos. Entonces nuestras bocas se separaron, y con voz agitada dije: C- Te amo y te deseo D- Yo también Claudia Me incorporé un tanto llevé mis manos  hacia atrás, desprendí el corpiño de mi bikini hasta retirarlo de mi cuerpo de manera que pudiese ver en todo su esplendor mis senos redondos y mis pezones rosados y erguidos; en su carita quedó reflejado todo el placer que mis senos le provocaban al verlos desnudos, entonces me pegué a su cuerpo como para que pudiese tomar contacto con ellos su boca emitió al igual que la mía un leve gemido, entonces mis senos se fueron deslizando por su pecho durante algunos segundos, una indescriptible sensación se apoderó de mi cuerpo. el placer como nunca se  había apoderado de mí y mis pezones al tomar contacto con su piel se habían hinchado y parado como jamás antes me había sucedido. C- Sentí mis pechos, te gustan, mi amor D- Si, todo en vo

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MmowshaLv1· hace 81 dRelatos

Madre e hija cojidas por el mismo hombre

Lo que voy a contar jamás lo contaría personalmente a nadie, ni a mi mejor amiga y ni siquiera a un psicólogo, por eso tome la decisión de escribirlo porque no puedo vivir con esto sin contárselo a alguien. Mi amante Desvirgo a mi hija – fue el hombre que la hizo mujer. Fue el hombre que me rompió la cola. - Esta es mi historia Mi nombre es Silvia tengo 40 años me casé embarazada a los diecisiete, y a los dieciocho ya era madre de una niña - dos años después nacieron mis gemelas. Después de varios años de matrimonio nos separamos – jamás fui infiel mientras estuve casada. – mi ex marido intento en varias ocasiones sodomizarme pero jamás se lo permití cuando me pedía tener sexo anal le decía que eso era para las putas. Soy mexicana de piel blanca, de cadera ancha – siempre me la pase haciendo dietas y ejercicios cuidando la figura – tratando de hacer feliz a mi marido. – Después del divorcio me refugie en mi negocio, rechace cualquier intento de acercamiento de un hombre me sentía herida, lastimada – pase unos meses sin salir de casa hasta que mi amiga Susana me invito a salir y poco a poco fui saliendo de mi encierro por medio de mi amiga conocí a Brandon un afroamericanos de 30 años –amante de la música del jazz y fotógrafo profesional al principio le mentí le dije que era una mujer casada y que no era fácil de llevar a la cama – intentando alejarlo de mi vida. – como muchas veces lo evadía mi amiga Susana era la chaperona para invitarme a salir y me decía necesitas un hombre que te sacuda con algo grande y Brandon lo tiene “estás loca siempre le contestaba “en una ocasión me mostró unas fotografías de Brandon desnudo y llegue a pensar que esas fotografías eran un truco por el tamaño del miembro. - poco a poco me sentí mas en confianza mas desinhibida --Comenzó a pedirme que estuviéramos a solas – yo lo ignoraba – no quería ser una más en su lista pero siempre terminábamos platicando de sexo y yo misma me sorprendía cuando le contestaba -- ¡ay que cochino eres eso no se le hace a una mujer! - – ¡Estás loco como crees es antinatural hacerlo por ahí –antihigiénico –además a de doler bastante! -¡Ay no que asco ha de saber horrible! Llego el día en que nos besamos – quise oponerme – no lo logre pues en el fondo lo deseaba – sentir sus labios me hizo estremecerme - reaccione cuando alzo mi vestido y le pedí de favor saca el dedo de ahí no te da asco y además me lastimas me duele – ya te dije que nunca he hecho el amor por ahí ni con mi marido ni con ningún otro – me estremecí al escuchar sus palabras – tengo un deseo enorme por hacerte la cola tienes unas nalgas preciosas que no me cansaría de morderlas y chuparlas. Me olvidé de todo y comenzamos a salir como pareja por dentro tenía el morbo de ver su pene y comprobar si era verdad el tamaño pero no quería verme como una ofrecida. --Brandon fue el primer hombre en mi vida que me hizo el sexo anal – muchos lo intentaron pero nunca se los permití – entre ellos mi ex marido. - fue mi amiga Susana quien me invito a una fiesta en una finca cuando fui estrenada en el sexo anal - Era la primera vez en muchos años que conocía a mi amiga que aceptaba ir a una de sus fiestas – sabia que en esas fiestas todo estaba permitido – la gran mayoría asistía por placer - Me fui en busca de Brandon y me senté en sus piernas comencé a tallar mi trasero en su pelvis –pero en el fondo estaba preocupada por que se le pudiese ocurrir meterme su pene en la cola a ningún hombre le había permitido hacerlo, pero si se trataba de el estaba dispuesta a dejar que me lo hiciera en ese momento. -alce mi vista solo para encontrarme con la mirada de mi ex marido – quien me miraba fijamente a los ojos no dando crédito a que estuviera en las piernas de otro hombre tallándole el trasero delante de la gente. - –Me tome unas copas de vino y unas cervezas - me levante para ir a la recamara al regresar pase frente a mi ex marido y menee las nalgas con mas cadencia Sentí las manos de Brandon en mis nalgas – de reojo mire a mi ex marido y quise vengarme. -me sentía excitada pero igual me sentía cohibida de que mi ex marido me observara, me di valor, me sirve una copa más y decidí romper la barrera de lo prohibido. --Perdí la moral no me importo en lo mas mínimo que los demás hombres me miraran –Lo escuche decirme – te voy a estrenar la cola y dar el placer que tu cuerpo pide a gritos – me olvide de todos mis miedos - me abrase con fuerza a su cuello – lo bese - y le dije al oído – hazlo tomo uno de sus dedos y lo metió en mi boca – ensalívalo me dijo y después – sentí su dedo hurgar en mi intimidad anal. -mi mente era un caos de sensaciones – sabia que me iba a doler pero lo quería intentar – lo bese con fuerza y le pedí que nos fuéramos a una habitación yo misma me desconocía de mis actos – el vino y las cervezas que había ingerido no me dejaban pensar con claridad. Lo escuche preguntar por vaselina y en ese momento sentí todas las miradas estuve a punto de arrepentirme y salir corriendo pero el me tomo de la cintura y me abrazo, así abrazados nos fuimos a la recamara me sentía entre excitada y sonámbula pero Camine decida a darle mi virginidad anal. Estaba nerviosa debo admitirlo sabia que seria mi primera vez y tenia, miedo, excitación y deseos por probar el sexo anal Me sentía incrédula – no podría creer que estuviera a minutos de ser iniciada en el sexo anal comencé a tallar mis caderas buscando que el reaccionara - me tomo de la cintura y comenzó a acariciarme las nalgas a separarlas buscando mi pequeño orificio. Nos desnudamos lentamente, me coloco boca bajo, sentí sus manos separar mis nalgas y dejo mi ano ante su lengua me lo chupo una y otra vez, hasta dilatarlo, tenia los ojos cerrados y tumbada en cuatro patas sobre la cama con mi trasero al aire y Brandon detrás de mi dándome lengua a mi hoyo sin parar. Fue hacia mi bolsa y busco la vaselina se unto en uno de sus dedos y comenzó a meterlos suavemente buscando no lastimarme - relájate me decía – afloja el cuerpo – tengo que dilatarte no quiero lastimarte y tú me tienes q ayudar. Coloco su cara en mi sexo y comenzó a chupar fue como si recibiera una descarga comencé a moverme a gritar, que por la fuerza como me agite saque el dedo que me tenia clavado en mi cola Comenzó a meterlo nuevamente a moverlo de una lado a otro sintiendo lo estrecho y caliente de mi recto. Ah ya no sigas por favor detente ya no puedo mas - Házmelo o me voy arrepentir de haber venido – tomo la vaselina y se embarro su miembro por completo --despacio – házmelo despacio por favor le dije - lo intento una y otra vez sin lograr vencer la resistencia de mi agujero lo regrese a ver y le mire el pene hinchado que me pareció imposible que lograra entrar sin lastimarme Lo note desesperado, ansioso por estar dentro de mi cola —Tome su camisa y la mordí lo regrese a ver y me tumbe sobre la cama – “hazlo le dije no te detengas solo hazlo si grito - lloro no te detengas solo tómame o me voy a arrepentir de haber venido.” Se puso más vaselina y me afianzo de mis caderas sentí la presión en mi pequeño orificio Cerré mis ojos para ser sincera lance un quejido cuando la cabeza de su pene comenzó a penetrar a vencer la resistencia que ofrecía mi anillo se afianzo de mi cintura con fuerza evitando que me zafara de su pene. Me mordí los labios evitando gritar -llorar - Quiso levantarme – y me afianzo con fuerza - abrí mis ojos y sin decir palabra le hice señas inclinando mi cabeza de que me dolía que me estaba lastimando – salte dame unos segundos le balbuce - – me dio unos segundos me deje caer sobre el colchón respirando con dificultad -me coloque apoyada sobre la cama boca abajo con los pies en el piso completamente doblada en cuatro patas con los senos y mi cara boca abajo - -- le dije que me pusiera mas crema - él se acerco separando mis nalgas me aplico la crema – mordí la camisa con mas fuerza y le dije hazlo – no importa que me lastimes solo hazlo. --se coloco detrás de mi y comenzó a empujar, poco a poco comenzó a penetrarme y por fin logro afianzar la punta en mi abertura anal --arañe el colchón sacudí la cabeza – Comencé a quejarme – tenia los ojos llorosos por el esfuerzo de no gritar – de reprimir el dolor - – hasta que no aguante más y comencé a gritar con fuerza cuando Brandon comenzó a meterme el resto de su pene – me doble por completo – intente levantarme para evitar que me siguiera penetrando sin conseguirlo - me mantuvo firme pegada a su pene. -- se mantuvo quieto, dentro de mi cola no dándome oportunidad de moverme. -- comenzó despacio a moverse, a penetrarme poco a poco comencé a gemir, a rotar las caderas, a menear mi cola al encuentro de su pene – lo hacia suavemente - , fue el momento que el aprovecho para penetrarme por completo. Grite y mordí las sabanas se me rompió una uña por el esfuerzo de sujetar la sabana con fuerza al sentirme completamente penetrada – me doblegue por completo – comencé a decirle ya salte – termina me estas lastimando – por favor salte – siento que me partes – - comenzó con su vaivén de entrar y salir con fuerza, afianzado a mis caderas. -cada vez que me penetraba me empujaba contra el colchón. Lo sentía hasta lo mas hondo de mis intestinos – me saco excremento pero no le importo se limpio con la sabana y siguió penetrándome - Me sentía desfallecida – con mi trasero -desflorado. --perdí el tiempo de cuanto duro pero fue bastante tiempo antes de bañar mis intestinos con su semen para rodarse a un lado bufando agitado sudoroso. -- me puse de pie me temblaban las piernas y el cuarto olía a excremento mire las sabanas manchadas, sucias. – Estuvimos juntos mas de tres horas – intente detenerlo y le dije ya no me lo hagas me lastimas por favor me duele, no logre evitar que lo hiciera y me volvió a penetrar de la cola por segunda vez en mi vida – cuantas veces me lo hizo perdí la cuenta termine con el cola llena semen. --entre los muslos de mis piernas y en las sabanas había excremento apenas podía Caminar – me trajo papel y jabón para que me limpiara – cuando cruzamos el patio sentí las miradas de morbo de varios hombres. Al otro día no podía levantarme de la cama por el dolor que sentía en mi cadera y en mis piernas me dolía horrible mi ano compre una pomada de vitacilina y me puse fomentos de agua caliente para mitigar un poco el ardor y el dolor que sentía cuando iba al baño. Esa primera vez jamás la olvide quedo grabada en mi mente fue un nuevo despertar en mi vida sexual. Sabía que había sido una experiencia que sería difícil de olvidar. cuando descubrí la relación con mi hija reaccione con violencia, le grite lo corrí de la casa lo arañe – me sentí traicionada y me deje caer nuevamente abatida pensé que – había cometido un error al permitirle el paso a mi propia casa - pero cuando mi hija me confesó que se sentía atraída por el – que mis gritos y mis gemidos cuando él me hacía el amor habían despertado en ella el deseo por el sexo por sentirse mujer - me escandalice al escuchar a mi propia hija decirme que deseaba entregarse a Brandon que deseaba que él fuera su primer hombre - pensé que esto no podía estar pasando pero mire en sus ojos el deseo y la decisión por sentirse mujer con él y la apoye – ese es nuestro secreto que jamás me atrevería revelar – la desfloro oral –vaginal y anal tal y como lo hizo conmigo He violado una regla fundamental, he cometido tal vez un gran pecado que quizás sea algo imperdonable pero no me arrepiento y volvería a darle mi apoyo para hacerlo. Pero esa es otra historia.

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