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#Cruzadas

Fotos, gifs y packs de Cruzadas subidos por la comunidad.

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DdulcesplaceresLv1· hace 6 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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LlasextasombraLv1· hace 19 dRelatos

Sin bragas en la oficina

(modelo de la foto Isis Love) Hola me llamo Abigail, tengo28 años e intento abrirme paso en el mundo laboral, estudié Lic. en administración y comencé a mandar currículos a las empresas de mi ciudad, vengo de familia de nivel socioeconómico medio, así que en la universidad trabajaba y estudiaba para ayudar a mis padres, tengo dos hermanos siendo yo la mayor, ellos aún estudian en la prepa y uno en la universidad, Santiago de 17 y Diego de 21. Sali de mi casa hace dos años para estar más cerca del trabajo y para tener más independencia, rento un departamento cerca del centro de la cuidad, comparto la renta con una compañera que con el tiempo se ha hecho mi amiga se llama Alejandra, ella es Lic. en derecho y anda corriendo todo el tiempo, tiene 29 y es de complexión media con un ligero sobrepeso, pero eso hace que tenga un trasero de antojo con ganas de darle unas nalgadas -que lo he hecho jugando pero es otra cosa- es de cabello lacio y unos senos enormes, de estatura promedio un poco más alta que yo, tenemos horarios de trabajo distinto pero casi siempre cenamos las dos, y hacemos de todo, ver pelis salir al cine, alguna vez me ha sorprendido en la ducha o yo a ella momento en el cual puedo observar su linda piel y esos senos enormes, cualquiera podría pensar que somos pareja pero no, ella tiene su novio, que me cae mal por cierto, me da mala espina. Yo mido 1.65, ni alta ni baja, aunque en mi trabajo la mayoría son altas y además usan tacones entonces me quedo chaparrita a lado de ellas, piel clara, además soy delgada y mis senos de tamaño normal, bueno está bien un poco menos del tamaño normal, uso lentes de armazón delgado aunque el grueso esta de moda, lo prefiero así, mi cabello no es ni chino ni lacio, es quebrado, casi todos los días me lo alacio aunque eso me lo maltrata, odio mi cabello, mis ojos son cafés claros y me considero bonita, en la universidad muchos chicos me invitaban a salir pero siempre me concentre en los estudios, por ultimo mi culo pequeño pero respingón y firme, soy inmune a la gravedad todavía, además que me gusta correr todas las mañanas al parque, -si, mi suelo no me alcanza para el gym- pero bueno todo un paso a la vez. En la empresa donde estoy, llevo 6 meses y he subido de puesto por la experiencia que ya traía de las otras empresas en donde he estado, además de mi dedicación, esfuerzo y empeño para hacer mis actividades. Hablare del tema que me trajo a esa situación tan incomoda, pero antes comentaré un poco el contexto de mi situación sexual, tuve un novio anduvimos un año y termine hace dos años, fue un compañero de trabajo y fue muy mala experiencia, era muy posesivo y celoso yal final quien me engaño fue él, así que fui al psicólogo y me dedique a trabajar en mí, así que no he tenido otras relaciones y no he aceptado invitaciones de compañeros del trabajo actualmente, pero eso no significa que no me masturbe de vez en cuando, me gusta mucho leer libros eróticos y disfruto mucho el tocarme, en mi departamento espero a que Alejandra se duerma y después hago lo mío y duermo de lo mejor. Aunque creo que últimamente lo hago más seguido y por alguna razón miro a las mujeres en la calle y compañeras de trabajo sobre todo y no puedo evitar verle las piernas o su escote y más dela de mi jefa que es gerente del departamento en donde estoy y la otra gerente, son unas diosas. Mi jefa no sé su edad, pero debe andar en los 38 a 42, no le doy más, se llama Angelica, es rubia natural,1.75 unas piernas largas y divinas, un culo en forma de corazón cuando la miras de espaldas, unos senos que demandan la mirada de los hombres que laboran en la empresa, es de infarto esa mujer, y tiene un carácter muy amable y risueño, es la jefa perfecta, la más hermosa y elegante de la empresa, pero ella no es mi preocupación ni mi causa de estrés, si no la otra gerente. Laura, edad 40 tal vez 45, no lo sé y no me interesa saberlo, cabello negro y lacio, tez blanca, alta muy alta, diría que su belleza compite con Angelica, solo que ella usa lentes, son casi de la misma estatura, pero lo que tiene de bonita lo tiene de mal carácter, un genio de los mil demonios, excesivamente perfeccionista, sus asistentes renuncian después de un mes o menos, tiene una voz demandante e incluso cruel, estoy hablando más de su personalidad pero es lo primero que salta a la vista, una mujer fuerte y dominante, es un tren para trabajar llega antes que los demás y se va al último. Una vez a la semana tengo que ir a su gran oficina a que revise el plan de proyecto y nos autorice a seguir con los objetivos, es mi momento de mayor estrés, una vez me regaño y casi salí llorando, fue mi primera vez que presente el informe y no sabía como debía ser y en lugar de orientarme descargó conmigo su enojo de la semana fue un viernes lo recuerdo, pero fue la última vez, las demás veces me enfocaba en hacerlo del modo que ella lo aceptara, era un miedo que había creado en mí. Hoy era un viernes, un día anterior tuvo una junta y no pude entregárselo y que me firmara de recibido, entonces llegue temprano como acostumbro y al notar que ella ya estaba en su oficina mandé un correo preguntando a qué hora podía pasar a verla para el informe, a lo que me contesto en menos de un minuto que pasara en cuanto yo pudiera. Sali corriendo al baño, me mire al espejo retoque mi cabello, mi ropa, llevaba una falda lila, casi siempre las usaba a la rodilla, y zapatos de piso, no suelo usar zapatillas, me cansan mucho, y una blusa blanca con lila, después de haberme retocado, me dirigí a mi oficina tome el informe y se lleve, toque la puerta, escuche su voz de trueno, -Pasa Abigail -Buenos días Licenciada, le traigo- apenas iba a terminar la frase y me interrumpió -Déjalo en el escritorio, dame un minuto en lo que envío un correo- y no despegó su vista de la pantalla. Siéntate- me dijo- en lo que reviso el informe, esta vez hay detalles en los que quiero mas prisa de su departamento para tenerlo antes de fin de mes, Angelica está enterada- tomando el documento mientras yo me sentaba y miraba hacia el piso evadiendo su mirada y esperando que terminara de revisarlo y me dijera que estaba bien para largarme de ahí y continuar con mi día, salir temprano y terminar con mi semana feliz dela vida, ¡además es quincena! quiero llegar y desvelarme viendo series con Ale y comer frituras. En esto veo que sus piernas están cruzadas, lleva un traje gris, falda gris y blusa negra que se le ven divinas, ropa de marca pienso yo, la falda a media pierna y usa medias negras, con encaje alcanzo a perseguir, me pregunto si su sujetador también será negro y de encaje, el tiempo sigue su curso, se escucha el reloj marcando los segundos y el ruido del papel al pasar de una página a otra, se recarga en su sillón y muerde el lapicero, se ve hermosa concentrada así. Vuelvo a mirar el piso y ahora veo sus zapatillas y veo como se quita una y juega con ella con su mismo pie, es tan sexi, y no sé porque estoy pensando en ello, en tomar su pie, bajar su media y acariciarlo suavemente, acercarlo a mi cara y besarlo tiernamente, y después algo un poco más atrevido y morderlo, ella sigue jugando con su zapatilla, vuelve a cambiar de hoja y cambia de posición las piernas una encima de la otra y por un instante veo un poco más allá de sus piernas, y mi vista se pierde en esa parte entre sus piernas, esas piernas de infarto, miro un poco su piel a través de su media, la curva detrás del talón, su pantorrilla… ¡por dios! Que estoy pensando, comienzo a sentir un pequeño calor en mi entre pierna, dirijo mi mirada hacia un cuadro de pintura en la pared, pero al hacerlo no estoy segura, pero creo que ella estaba mirándome, y si lo hizo… ¿se dio cuenta que tenia mi vista fija en sus piernas?, intento pensar que solo fue mi imaginación, y me concentro en la noche estrellada de van goh, los tonos de azul, toda una obra de arte, como la mujer sentada enfrente de mí, vuelvo a mirar de reojo sus piernas en eso me interrumpe y me sobresalto. -Listo, solo hare un par de modificaciones, y si todo marcha bien el próximo mes arrancamos el nuevo proyecto- lo comenta en tono serio y no veo ni pizca de alegría por el nuevo proyecto en el cual hay muchas expectativas. -Si licenciada lo comentaré con Angelica- en eso me devuelve los papeles, y sin querer rozo su mano a lo que retiro mi mano rápidamente y mi propia brusquedad me sorprende y me hace soltar el documento y caen en la orilla de la mesa los intento agarrar pero caen al piso después, con la cara roja y diciendo le pido una disculpa me agacho a recogerlos y pero antes de levantarme miro sus piernas y tengo una mejor perspectiva por un par de segundos, me levanto me acomodo los lentes y ella esta vez si que notó que miré sus piernas, le deseo buen día y salgo de su oficina cerrando la puerta lo más despacio posible, mientras la observo y ella ya está tecleando en su computadora mientras toma el teléfono, y cierro la puerta y después doy un gran suspiro, y pienso ¡que nervios estar con ella! ¡pero objetivo cumplido!, pero ese solo era el comienzo de un día que nunca voy a olvidar…   Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, es mi primer relato (de muchos), tal vez es algo pasivo el relato, pero créeme que irá de menos a más, si te gustó y quieres comentar algo adelante, voy a leerte, ¡tus comentarios me ayudaran a mejorar! ¡Sígueme para que te enteres cuando publique la segunda parte!

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RRosroxLv1· hace 23 dRelatos

Mi marido quiere una abogada asi

hace 2 años tuvimos una situación rara con mi familia con un tema de una sucesión, necesitabamos un abogado/a y ahí es donde mi hermano dice "le podemos decir a Laura"...grande fue mi sorpresa, no sabia que era abogada, no hubo ningún drama en la familia entonces decidimos que ella venga a la casa de mis padres un domingo a comer y hablabamos del tema (era conocida de mis viejos tambien porque ellos colaboraban de vez en cuando con el grupo de autoayuda) cuando la vi después de tanto tiempo nos pusimos hablar como si hubiésemos sido grandes amigos en alguna época, siempre tuvimos buena onda pero nunca fuimos amigos. Estaba muy linda, siempre tuvo una cola bien cachetona y el paso del tiempo no cambió ese hermoso culo. Muy simpatica como siempre y de golpe le suena el celu, era el marido, nos pregunta si puede venir a comer él tambien y mis viejos dieron el ok. Muy buena onda tambien él. Hablamos del tema que nos interesaba con toda la familia y ella se hizo cargo del tema de la sucesión. Pasaron los meses y cada tanto tenia novedad de ella y hasta nos mandabamos mensajes, un dia, a principio de éste año, estoy por La Plata (ellos viven ahi) y justo me cae un mensaje de ella, le digo que estoy por su ciudad y me dice de encontrarnos, me dio la direccion de la casa y hasta allá fui (estaba a 10 minutos) llego para la hora de la merienda pero con cerveza, ja (ellos birreros como yo) muy buena onda entre los 3 ( laura su esposo y yo) me invitaron a cenar, les dije que no podia, tenia cosas que hacer a la noche pero antes de irme le dije que tenían que conocer mi casa, pongamos fecha que los invitaba a cenar, enseguida coordinamos fecha y me fui, muy lindo encuentro, ambos muy agradables. Les avisé cuando llegue a mi casa y le di las gracias por la agradable tarde. Pasaron las semanas (3 semanas) y me llega mensaje de ella que el sabado venian a casa (ya me habia olvidado) le digo que no hay drama, que no tienen que traer nada, solo que me digan que quieren cenar que yo me arreglo, llega el sabado y al mediodia me manda mensaje que el esposo no podia ir y que haciamos, si lo dejamos para otro dia? o si podía venir ella sola?, me sorprendió y empece a hacerme la pelicula, le dije que como ella quería, si venia sola no habia drama, ya iba haber otra oportunidad para que vengan juntos, ella acepto a venir sola y desde ese momento tenia la certeza de que ibamos a cojer, se me revolucionaron todos los ratones. Llego a las 8 puntual en un uber, asi podia tomar cerveza tranquila dijo despues, saludo cordial como siempre, le hice recorrer la casa sin poder dejar de mirarle el culo (estaba con jeans y camisa) tetas las tenia chiquitas pero muy lindas, es una linda mujer, terminamos yendo a comer afuera a 5 cuadras de mi casa, estaba linda la noche y decidí invitarla a cenar afuera, muy linda la cena, alguna charla picante y miradas cruzadas despues de las cervezas, terminamos de comer y le digo "vamos a comprar helado y llevamos el postre a casa" dio el ok y cuando llegamos a casa ya sabia que no se escapaba, besos al entrar, manotazos mutuos y empece a sacarle la camisa para empezar a besar esos pechitos hermosos, ella agarrandome la pija que ya estaba al palo, la llevo hasta la habitación, yo en boxer y ella solo con jeans, besos y le pongo la pija en la boca, mientras me peteaba le empiezo a desabrochar el jeans, le saco la pija y le digo que se de vuelta, se pone boca abajo en la cama y empiezo despacio a sacarle el jeans, era impresionante mi vista cuando veo la tanga que tenia puesta, ese culo era mejor de lo que lo soñé, muchos besos a esos cachetes, chupones, la doy vuelta y empiezo a chuparle los labios humedos, enseguida acaba, estaba muy caliente ella, yo en llamas, enseguida empezamos a cojer, yo llevaba la iniciativa, ella muy gauchita, acabamos juntos, voy a buscar el helado y me pongo un poco en la pija, sonrie, empieza a chuparme la pija, le encanta y me encanta, extasis total, hacemos un lindo 69 y empezamos a cojer de vuelta, yo iba preparando su culo, meta dedo, le digo que la quiero en 4, se pone en 4 y empiezo a taladrar dandole nalgadas, ella está a full y me pone mas a full a mi, me dice que quiere leche en la cola, es muy viciosa, le llené el culito de leche y ya no podia mas, ella acabo cuando le termine de hacer un rico oral, bebí un poquito de sus jugos. Quedamos satisfechos en la cama, nos pusimos la ropa interior y nos pusimos una media hora aprox a hablar, me confesó que con la pareja son swingers y que vino sola a casa a propósito, el esposo me la entregó, él sabia que ibamos a cojer y ella no estaba tan segura, cuando me hizo esa confesión enseguida se me paró otra vez y se lo hice saber, empezamos a los besos y enseguida 69, empiezo a jugar con sus cachetes hermosos y ella con los mios, cosa que me encanta, se dio cuenta de eso y empezo a besarme el culo y con la mano me hacia la paja, me enloqueció "sos chanchito vos tambien eh" me dijo, ja, cuando estaba por acabar me dijo que queria leche en la conchita, asi fue, acabamos juntos. Hablamos de volver a repetir pero ésta vez los 3. Salgo del baño y veo que estaba hablando por telefono, corta y me dice "te manda saludos mi marido, algo ya le conté"...en 5 minutos llegaba el uber, quedamos en repetir

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JJHAIR_OHLv1· hace 38 dRelatos

Todos lo hemos hecho aunque sea una vez

Ayer, cumpleaños de Mishel, lallevé a tomar unos tragos. Ella es asesora bancaria, excompañera de instituto ycómplice de diversas aventuras: le chupe las tetas en el sillón de la discotecamientras nuestros amigos bailaban, me meneó la pija en un KFC, cogimos en losbaños del instituto mientras su novio nos avanzaba la tarea. Ahora, sentados en esta mesa delbar, le sobo la concha, en la mesa del frente dos mujeres nos observan dereojo. Mishel se inclina hacia atrás con las piernas cruzadas, su jean aprietasu concha, su vulva hinchada traza dos montes en el pantalón. Las mujerescruzan palabras, no dejan de mirar. Con dificultad sacó el botón desu jean y el cierre cede hasta la mitad, ingreso la mano, palpo, su calzón estámojado, abre la pierna ligeramente, introduzco dos dedos por el costado de sucalzón, un olor a pescado inunda nuestra mesa, siento su bello vaginal, mojado,suave y viscoso. Sus labios vaginales están apretados, con apenas un dedo alcanzosu vagina, ese coñito insistentemente apretado que compartimos su novio y yo. Memuerde el cuello y susurra, mételo; dibujo círculos alrededor de su coño; lasmujeres de enfrente miran con atención como si presenciaran el final de sutelenovela favorita; el ingreso está apretado, empujo y por la lubricidad de sucoño, mi dedo se introduce de golpe hasta la base, Mishel tiembla de sobresalto,se repone y como si su coño fuera la ventosa de un pulpo, aprieta con el coñomi dedo, lo absorbe hacia adentro; perra, remuevo sus carnes, adentro estámojado y caliente. Con esfuerzo libero mi dedo, lo huelo, olor marino, cesta demariscos; diluyo sus jugos vaginales en nuestros vasos de whisky; le digo, saludpor tu cumpleaños. Mishel se cubre el pubis con su abrigo y las mujeres deenfrente desahogan el aliento de su pecho y vuelven a sorber su café.

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JJHAIR_OHLv1· hace 38 dRelatos

Todos lo hemos hecho aunque sea una vez

Ayer, cumpleaños de Mishel, lallevé a tomar unos tragos. Ella es asesora bancaria, excompañera de instituto ycómplice de diversas aventuras: le chupe las tetas en el sillón de la discotecamientras nuestros amigos bailaban, me meneó la pija en un KFC, cogimos en losbaños del instituto mientras su novio nos avanzaba la tarea. Ahora, sentados en esta mesa delbar, le sobo la concha, en la mesa del frente dos mujeres nos observan dereojo. Mishel se inclina hacia atrás con las piernas cruzadas, su jean aprietasu concha, su vulva hinchada traza dos montes en el pantalón. Las mujerescruzan palabras, no dejan de mirar. Con dificultad sacó el botón desu jean y el cierre cede hasta la mitad, ingreso la mano, palpo, su calzón estámojado, abre la pierna ligeramente, introduzco dos dedos por el costado de sucalzón, un olor a pescado inunda nuestra mesa, siento su bello vaginal, mojado,suave y viscoso. Sus labios vaginales están apretados, con apenas un dedo alcanzosu vagina, ese coñito insistentemente apretado que compartimos su novio y yo. Memuerde el cuello y susurra, mételo; dibujo círculos alrededor de su coño; lasmujeres de enfrente miran con atención como si presenciaran el final de sutelenovela favorita; el ingreso está apretado, empujo y por la lubricidad de sucoño, mi dedo se introduce de golpe hasta la base, Mishel tiembla de sobresalto,se repone y como si su coño fuera la ventosa de un pulpo, aprieta con el coñomi dedo, lo absorbe hacia adentro; perra, remuevo sus carnes, adentro estámojado y caliente. Con esfuerzo libero mi dedo, lo huelo, olor marino, cesta demariscos; diluyo sus jugos vaginales en nuestros vasos de whisky; le digo, saludpor tu cumpleaños. Mishel se cubre el pubis con su abrigo y las mujeres deenfrente desahogan el aliento de su pecho y vuelven a sorber su café.

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