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#Busco

Fotos, gifs y packs de Busco subidos por la comunidad.

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DDx20cmLv1· hace 878 dOff-topic

20cm Pijudo y venoso primer post

Espero les guste mi pija, así se pone cada que veo poringueras Busco cornudo que quiera que me folle duro a su mujer Alguna turrita que me ayude a borrarme las letras con su lengua?👅 Imagínate de que tamaño está mi pija para que le cupiera todo el nombre 🔥 Por último les enseño lo que más me gusta, follarlas con sus pies así Si alguna poringuera que quiera abrirse así para mí? Mandé mensaje al priv

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DdulcesplaceresLv1· hace 1988 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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HHollowrapierLv1· hace 1995 dRelatos

Relato corto con temática cuckold

Ha pasado un tiempo desde la última vez que escribí aquí, en esta oportunidad traigo un nuevo relato correspondiente a la presente fantasía (cuckold) que tengo. Todo comenzó hace un tiempo como ya he relatado anteriormente, me llama la atención ver a mi mujer con otro u otros, pero no por que yo no sea suficiente, sencillamente es que realmente amo a mi pareja  y quiero experimentar lo más posible debido a que la vida es solamente una, no quiero pensar que años después pueda recriminar el hecho de no haber experimentado más o cohibirse a estar con alguien más por haberme sido fiel, no considero el cuckold como infidelidad debido a que siempre seria en complicidad mía y jamás a mis espaldas, no obstante a esto pienso que debe ser jodidamente sexy ver la cara de placer de mi chica al ser penetrada por otro delante de mí… Después de mucho hablar con mi pareja e intentar que mi fantasía se hiciera realidad por fin aceptó y comenzamos a planear todo, comenzamos primeramente con elegir al candidato adecuado para la ocasión, luego de estar un buen tiempo en tinder por fin ella se decidió, elegimos un día y un lugar, un hotel no muy lejos de nuestra ubicación, acordamos las reglas del encuentro y yo quise hacerlo un poco diferente, como no me llama la atención ser el tipo de cuckold sumiso que es humillado por ambos, le plantee a mi mujer que no quería eso en especifico y ella aceptó. El día por fin había llegado y yo era un manojo de nervios y emoción, por la cara de mi novia podía intuir que también estaba nerviosa ya que las veces que habíamos hablado sobre esto ella siempre decía que no me quería ser infiel, siempre intente explicarle que no era infidelidad y aunque se que aceptó a regañadientes quería que esta experiencia no fuese mala para que ella pudiese disfrutar sin remordimientos. Unas horas antes del dicho encuentro fuimos al centro comercial a comprar una lencería para el momento, mi chica se encargo de todo, eligiendo un conjunto negro bastante sexy el cual constaba de un colale, un brasier de encaje del mismo color y unas medias pantys negras a juego del conjunto. Nos dirigimos al hotel para preparar todo, ella se fue a duchar mientras yo me encargaba de ordenar una botella de champagne para hacer un brindis y otras cosas para el momento. Cuando la vi salir del baño casi me da un infarto, estaba demasiado hermosa y sexy, irradiaba sensualidad a cada paso que daba, ¿Y? Ella preguntó, como esperando que dijese algo pero realmente estaba sin palabras. Estas…. Titubee. Jodidamente hermosa, creo que el afortunado lo va a disfrutar… Una sonrisa de complicidad se reflejó en su cara, seguido de un te quiero mucho. El timbre de la habitación no tardó mucho en sonar, el momento había llegado, ¿Segura? Pregunte, ella solo encogió sus hombros como para decir sí y no al mismo tiempo. Fui rápidamente a abrir la puerta, le di la mano y lo invite a entrar a la habitación, cuando entró inmediatamente miro a mi novia y dijo, Uff estas espectacular, ella se sonrojo. Todo había comenzado, cada uno tomamos una copa y luego de una corta y entretenida conversación él se acercó a ella dejando la copa a un costado y la tomó por la cintura y la beso. Mi corazón por un momento se detuvo, era la mezcla entre la excitación y unos celos momentáneos que intente dejar de lado, el beso paro por un momento y ella me miró como buscando mi aprobación, sigue amor logre a decir para que ella supiera que todo estaba bien, él inmediatamente bajo la mano al culo de mi novia y lo apretó con fuerza y seguido le dio una nalgada sonora a la cual mi novia respondió con un pequeño gemido, todo iba muy rápido así que el se comenzó a desnudar y yo me acosté en la cama, reposando mi espalda al respaldo de esta misma, aproveche en desnudarme un poco quitándome el pantalón y la polera, cabe resaltar que no iba a participar en forma de trio, solo quería estar presente mientras ella era cogida. (Hago un paréntesis en este momento para comentar que también llevaba puesta una jaulita de castidad debajo de mi boxer, la cual no se veía pero a mi me mantenía en abstinencia mientras mi chica recibía placer, lo cual para a mi lo hacia mas excitante, ella no sabía que yo la tenia puesta pero pronto lo descubrió). Imagen referencial para que tengan una mejor percepción de la situación. Mi chica de cierta forma decidió introducirme en la experiencia para no sentirme alejado, así que ella se acostó entre mis piernas para quedar en una posición parecida a esta. Sin embargo había unas diferencias, yo quería hacerlo más divertido, por lo que me levanté un momento para buscar una cuerda y amarrar sus manos a la espalda, también le coloque una venda en los ojos para así privar un poco sus sentidos y hacerlo más excitante. Retomamos la posición de antes sin embargo mis piernas estaban flexionadas y las de ella estaban reposadas sobre las mías lo cual hacía que permanecieran abiertas, era muy sexy la situación, cuando el chico se posiciono en medio de ella para penetrarla, nos movimos un poco para quitarle su panty y luego volver de nuevo a la posición, el chico me extendió el colale de mi novia el cual estaba mojado, como si le hubiesen dejado el chorro de agua en la zona del sexo, sin embargo eran los flujos de ella que claramente estaba muy excitada, mi chica desde su posición busco agarrar mi miembro con sus manos atadas a la espalda y cuando por fin lo logro se dio cuenta rápidamente que tenia la jaulita puesta, un suspiro de excitación salió de su boca al mismo tiempo que el chico aprovechaba para empezar a meter su miembro el la vagina de ella, mi novia se retorció un poco al sentir esto, sin embargo se dejo hacer, el marcaba un ritmo lento al principio y poco a poco fue aumentando la velocidad de sus embestidas, mi chica cada vez gemía mas y yo aproveche para tomar el vibrador que teníamos en la mesita de noche al lado de la cama, con una mano comencé a masajearle los senos, apretándolos un poco, acariciando sus pezones. Cuando coloque el vibrador y lo encendí ella dio un leve brinquito, quizás se asustó un poco o la emoción de lo que sabía estaba próximo a pasar, poco a poco el orgasmo de mi novia se comenzó a acercar, le hice señas a él para que aumentara el ritmo ya que sabía que ella estaba cerca del climax, todo esto se juntó y mi novia por fin alcanzó su primer orgasmo de la noche, nos retiramos un poco para dejarla descansar, el aprovecho en cambiar de posición a mi novia y la coloco en 4, unas de las reglas planteadas era que ella no le hiciera sexo oral, sin embargo en esa posición el acerco su miembro a los labios de ella y prosiguió a realizar una mamada, la escena si bien me molesto un poco, me excito mucho mas, pasado un rato de esto el se coloco detrás de ella y la comenzó a penetrar, yo estaba al frente de ella pero no me podía ver debido a la venda en sus ojos…. Me acerque a ella y la bese, ella me correspondió el beso mientras estaba siendo penetrada… El chico estaba apunto de acabar así que nos aviso, fue mi novia la que eligió el lugar donde él iba a acabar… Y así por primera vez vi como un extraño le acabo en las tetas a mi mujer, le dio un beso y nos pidió permiso para ir al baño, cuando este entró al cuarto de baño mi novia y yo no cruzamos palabras, un beso apasionado unió nuestros labios seguido de un te quiero mutuo que salió de nuestras bocas..

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CCFulanito12Lv1· hace 1995 dRelatos

Te hice recordae un trío que no sabemos como empezó

No se como llegamos a esta situación pero cusndo me di cuenta yo estaba sentado en la cama recostado contra la cabecera y vos y ella estaban a los pies de la cama, besandosé apasionadamente. Las manos de ambas recorrían con desesperación sus cuerpos, como si les costara aguantarse las ganas de acariciarse. O como si se hubieran aguantado las ganas de hacerlo durante mucho tiempo.  Estaban las dos a medio desvestir. En tanha y con las remeras puestas. El beso, cada vez más apasionado. Sus manos apretaban tus nalgas mientras te presionaba contra ella. Tus manos la tomaban del cuello como si mo quisieras que se alejara.  Yo, solo en boxer, contemplaba desde la otra punta de la cama ese mágico momento.  De repente ella se separó. Te giró de forma brusca y quedaste de frente a mi. Ella desde atrás comenzó a besarte el cuello mientras sus menos se colaban bajontu remera. Vos levantabas la cabeza como dejando el cuello lo más expuesto posible para que ella mordiera cada centímetro. Sus manos levantaron tu remera hasta sacaralam y mientras bajabas los brazos desabrochó tu corpiño dejando completamente libres tus tetas.  Volvió a concentrarse en tu cuello mientras sus manos recorrían tu vientre y subían hasta llegar a acariciar tus tetas, para después pellizcar tus pezones. Cada pellizco iba acompañado de un mordisco en tu cuello, y se un gemido casi silencioso que dejabas escapar. Fueron algunos minutos contemplando esa escena hasta que te giraste y avanzaste vos sacándole la remera. Sus tetas se liberaron y quedaron a tu mercede. Te agachastes un poco para darle unos mordiscos a sus pezones mientras tus manos bajaban lo único que le quedaba puesto. Cuando estaba completamente desnuda la llevaste a la cama. Te termimaste de desnudar mientras ella se acomodaba quedando a mi lado. Le separaste las piernas y ti lengua comenzó a jugar en su concha. To me acerqué a sus pezones y comencé a morderlos como lo habías hecho vos antes. Ella gemia con cada caricia de tu lengua mientras tus dedos también hacían su juego. Pude sentir que su mano comenzaba a acariciar mi pija ya bastante dura.   Me incorporé y ella la sacó y buscó con su boca para empezar a recorrerla de apoco. Vos empezabas a acelerar el ritmo. Sus gemidos se hacía más frecuentes.  Me dejó para concentrarse en el placer que sentía. Sus manos em ti cabeza te empujaban contra ella.   Te vi en el borde de la cama arrodillada y no lo dude. Me paré atrás tuyo y comencé a metertela de a poco, pero bien profundo. Cada empujon era un gemido que te haciá dejar por un segundonsu concha.  Sua gemidos eran cada vez más intensos. Tu lengua se aceleraba mientras yo seguí enntrando bien profundo para que lo disfrutaras.  Su respiración se aceleró. Sus manos apretaron la sábana. Su cuerpo se contorneo y soltó un fuerte gemido mientras se sentaba en medio de un orgasmo intenso. Dejaste de jugar con tu lengua para concentrarte en disffutar. Empecé a acelerae mientras más gemias. Ella seguín frente a vos, desnuda y abierta mirando como empezabas a acelerar tu respiración y te aferrabas a la sábana. Te sentí temblar y en ese momento exploté. Explotamos. Los dos mientras bajaba la intensidad de los movimientos pero me movía para descargar hasta la última gota de placer adentro tuyo.  Caímos rendidos en la cama. Nos miramos los tres. Reímos en silencio. La habíamos pasado bien, pero los tres queríamos un poco más.

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