+ Crear postIngresarRegistrate

#Asia

Fotos, gifs y packs de Asia subidos por la comunidad.

0
JJoaquinyjesicaLv1· hace 877 dRelatos

Mi cuñadita Nahiara me garcha en el colegio de ella (cap 42)

Para ese momento yo no me hacia ningún problema por básicamente tener dos turras en mi vida. Cómo ya había dicho en otros capitulos tanto tiempo en el mundo turro y sos un turró más, no te importa absolutamente nada. Ni lo pensas solamente disfrutas de toda la situación. Además la carita de nena de Nahiara me volvía loco. Tenía algo especial esa pendeja que me calentaba a otro nivel. Físicamente obviamente que su colita bien parada redondita sin ninguna imperfeccion propio de la corta edad era un golazo de media cancha, pero y más allá de sus pequeñas tetas que siempre podías notar que estaba sin corpiño lo que más más me gustaba era que llevaba lo villera lo turra bien al extremo. Se la pasaba escuchando cumbia al palo todo el dia le chupaba tres huevos los vecinos y sus quejas, era desordenada mal todo lo tenía hecho un caos y por sobre todas las cosas muy sucia. Por dios como me calentaba que fuera así. Una tarde por ejemplo mi suegra demoraba demasiado en el baño y Nahiara sin ningún tipo de vergüenza o complejo se puso a mear delante mío en el patio. Hizo flor de charco en la tierra y se cagaba de risa. Pendenciera como ella sola, le tenía un odio gigante a la policía a la "yuta puta" según ella y a los chetos. Hasta ese momento no sabía si mi villerita cuñadita desconocía mi pasado cheto, si me quería por haber dejado el mundo cheto y volverme turró o si simplemente le gustaba mi pija. Sea cual sea el motivo yo pensaba reventarle la concha una y otra vez hasta donde sea posible. Este capitulo va a traer algo de polémica pero sinceramente me chupa un huevo acá contamos las cosas tal y como sucedieron asique que salga como salga. La cosa venía más o menos así, si la familia de mi turra era disfuncional y complicada la vida de mi hermosa cuñadita había sido todavía peor y su actitud tan pendenciera hizo que en el colegio se lleve algo así como doce materias a diciembre. De las cuales con suerte si paso tres, a más de la mitad ni fue, algunas incluso por quedarse dormida. Para febrero tenía que rendir una banda de materias algo así como nueve. Mi suegra le rompía las bolas para que vaya y las rinda para que no repita (otra vez). Por su puesto que la turrita de nahiu cero bola le daba y seguía plenamente en la suya. Ensima en esos momentos fue cuando empezamos a noviar y garchar a escondidas. Todo eso sin contar que mi turra Jésica era igual que Nahiara pero más grande asique digamos que no había mucha chance de que la pendejita pase de año. Una media mañana y mientras mi turra dormía plácidamente desnuda en la cama, Nahiara se cambiaba para ir a rendir la segunda de las nueve materias. La primera se olvidó no fue y ya la habían reprobado. Mi suegra le había ido a romper las bolas asique supongo que para no aguantarla se comenzó a cambiar. Yo estaba en la cama todavía desnudo y sentía como mi verga se iba parando y poniendo dura viéndola cambiarse. Primero la tenía toda desnudita frente a mi, esa tetas bien chiquitas redonditas paraditas pero chiquitas hermosas y esa conchita todavía estrecha y un poquito peludita me volvía loco. Acto seguido se tomo el tiempo de elegir la tanguita entre sus tangas y eligió una hilito con triángulito atrás blanca bien chiquita diminuta. Una calsa gris que se marcaba por completo el triángulito de la tanga y una remera del club Laferrere. Así sin corpiño. El pelo suelto y unas zapas bien llamativas. Yo tenía la verga muy dura viéndola y me salió de adentro un: "querés que te lleve". Nahiara gustosa con mi oferta me sonrió y me dijo: "de una vamo cuchando unos re temas". Yo me puse un jogging obviamente sin boxer y una remera. Me acuerdo bien que apenas subimos al Fiat 147 la pendejita puso unos temas de Chapa C y Nene Malo que estaban de moda en esa época. Los beboteaba y hacia que toda la calle los escuché. Unas doce cuadras después llegamos a la puerta del colegio. Pare el auto apenitas más adelante y comenzamos a comernos a besos mal. Eran esos besos bien pasionales lengua con lengua bien calientes. Nahiara se me subió a upa mio en el asiento del conductor y cruzo sus brazos por detrás de mi cuello. Me empezó a comer la boca de una forma muy especial. Mucho fuego mucha calentura y con algo de ternura también. Cómo una nena enamorada. Yo sentía todo el calor y como mi verga se ponía durísima cabezona chocando contra su colita encalsada. Le metí la mano por debajo de la camiseta de Laferrere y comencé a acariciarle suavemente sus pequeñas tetas. Ella estaba con los ojitos dados vuelta muy caliente y sin mediar muchas palabras me dijo: "quiero que me cojas en el colegio". Suficientes palabras para que la calentura no te deje ni pensar asique asentí con la cabeza y bajamos del auto calientes y sintiéndonos sarpados mal. Aclaración obvia febrero del 2012 colegio secundario de la Matanza no había una camara ni por equivocacion asique cruzamos la entrada como si nada. Una vez dentro la pendejita enfilo para el lado de los baños. Los baños de caían a pedazos literal. Miramos de reojo que no viniera nadie, los pasillos estaban tranquilos asique apenas vimos la oportunidad entramos al baño de mujeres. Cruzamos la parte del lavamos donde una canilla perdía agua constantemente y las otras dos estaban tapadas de papel y vimos la fila de circo inodoros con puerta. Las primeras dos estaban rotas mal asique fuimos al tercero. Entramos y cerramos la puerta. Comenzamos a chapar con una adrenalina como jamás había sentido en mi vida. La pendejita me tenía en sus manos completamente. Me volvía loco con esa carita de nena trola. Nos besabamos sin apuro pero con toda esa adrenalina de estar chapando en el baño de su colegio. Mientras chapabamos yo le acariciaba las tetas y ella me clavaba la mano en mi bulto bien parado. Con un movimiento brusco me bajo el jogging y dejo mi verga dura y parada frente a ella. Se agachó y comenzo a chuparme la pija. Primero unos besitos suaves en la cabeza luego besos más apasionados por toda la verga hasta que se la metió toda en su boquita. Se atragantaba con la verga y a duras penas le entraba yo la tenía hinchadisima bien parada y ella no tenía una boca tan grande más bien al contrario. Me la baboseaba toda yo sentía un fuego recorrer todo absolutamente todo mi cuerpo. Me sentó sobre el inodoro y se bajó la calsa y la tanguita hilito. Se me sentó encima y con lo empapada que tenía la conchita mi verga deslizó rápidamente hasta ensartarse toda sin forro piel con piel dentro de ella. Tuvo que contener un grito para que no nos escuchen. Entonces comenzó a cabalgarme, yo sentía no solo su conchita bien estrecha como recibía mi verga hinchada sino toda la adrenalina de la situación. Más me saltaba ensima y yo más gozaba sentía que la verga me iba a explotar en cualquier momento. Fue ahí donde sentí que era un turró de ley, la verga estaba caliente hinchada pero no sentía que iba a acabar, una relación completa me gano el cuerpo y casi como que ese garche en el colegio de la pendejita fuese algo normal. De esa forma la agarre con ambas manos de su cinturita y acompañaba los movimientos de sube baja mientras la pendejita daba pequeños gemidos de éxtasis y placer. En un momento perdí completamente la noción de dónde estábamos y del tiempo y solo sentía esa cabalgada con la concha empapada. La puerta del baño toda escrita era el único fondo detrás de la carita de nena de mi cuñadita. Acabo ella primero, exploto en flujo sobre mi verga. Ahí si que pego un alarido. Nos quedamos quietos inmóviles durante unos segundos. O nadie escucho o abran pensado que fueron pendejos jodiendo en el patio porque nadie se acercó al baño. Ella me sonrió y soltó una risita: "perdón mi amor me vuelve loca tu pija". Con sus brazos cruzados detrás de mi cuello me clavo esos ojos en mi y con una voz de nena de bebota me dijo: "lléname toda de lechita mi amor la quiero toda papi". Se arrimo y me comenzó a comer la boca, mientras ella me besaba apasionadamente yo le llenaba la conchita de leche mal. Una acabada hermosa que ella gemia suavemente recibiendola toda. Cuando se incorporo y algo de mi leche salió de su concha la muy putita se pasó la mano por la concha y luego por la puerta del baño dejando parte de mi leche ahí. Se puso en cunclillas y les juro por dios que se puso a mear el piso del baño. Yo miraba como esa conchita algo peludita largaba el chorro de pis y algo incluso me salpicaba. Ella se reía sin importarle nada. No solo hizo un flor de charco en nuestro piso sino en el de al lado también. Se subió la tanguita y la calza y abrió la puerta del baño. No había nadie. Me hizo señas y salimos del baño rapidito. Caminando de vuelta para los salones nos cruzamos con una de sus compañeras. Amiga: eee Wacha q onda recien caes jaja. Nahiara en tono de risa: taba ocupada zorrita taba re en una. Amiga: khe hija de puta que SOS venís de garchar seguro Nahiara: obio llena de leche estoy que me importa el colegio este de mierda. Amiga: que Wacha que SOS presenta al meno. Yo me mantenía en silencio pero disfrutando su turrez y su putez. Nahiara: mi novio e y me pego flor de garchada el turro Amiga: day soy tranqui ustedes e Yo: Joaquín (la saludé con un beso en el cachete). Que onda que hacen? Amiga: vamo a la plaza amiga ya fue Nahiara mirándome a los ojos: vamo mi amor. Y salimos los tres caminando para la plaza como si nada.

0 comentariosCompartir
0
DDaniputitahotLv1· hace 877 dRelatos

Hermana putita parte 3

En cuanto capté que mis papás estaban habían llegado y nos iban a encontrar en ropa interior, me preocupe demasiado tenía que pensar en algo pero no podía D- rapido tomen su ropa y suban al cuarto de Adrián Así lo hicieron y yo tomé mi camiseta y me la puse, justo a tiempo para cuando abrieron la puerta, no alcancé a ponerme de vuelta el short, estaba en ropa interior y la camiseta. Papá- Hola, que hace mi princesa? D- hola papi baje a recibir mi pizza, iba a ver películas pero sue fue la luz P- mmm y parece que fue en toda la colonia, iré a preguntarle al vecino si sabe que pasó Mamá- ¿y Adrián? D- En su cuarto M- ¿ya se fue su amigo? D- mm creo que ahí está con él M- ok, ¿Comieron? D- sip, yo era la que tenía antojo de pizza D- por cierto no vino el plomero M- sí me dijo que mañana en la mañana venía, porque hoy tuvo un inconveniente D- okey mami, yo lo recibo mañana mamá se fue hacia la cocina y papá salió a buscar al vecino, yo aproveche para levantar las cartas y la botella de tequila, que por suerte estaba tapada con mi short, tome todas las cosas y subi rapido a mi cuarto a esconderlos, baje de nuevo para ver que todo estuviera en orden, acomode los cojines que habíamos puesto en el piso, todo parecía estar en orden, fui a la cocina con mamá D- ¿cómo les fue en la fiesta, se divirtieron? M- sí estuvo muy divertida pero yo termine muerta, no aguanto los zapatos ya me ire a dormir En eso entró papá P- parece que trono un transformador, dice el vecino que ya llamó para reportarlo, solo queda esperar a que lo arreglen, tal vez por la mañana ya esté listo. estuvimos unos minutos más platicando en la cocina, pero concluimos que era mejor irse a dormir temprano ya que no había más que hacer, ellos se fueron a su habitación y yo a la mía. mi corazón estaba muy agitado, temía que mis padres averiguaran lo que estaba ocurriendo, me acosté en mi cama pensando lo que había pasado, sentía que no era real, ¿de verdad dejé que mi hermano y su amigo me vieran desnuda? aunque fue bastante divertido verles sus caras de sorpresa cuando baile para ellos, o cuando me quité la blusa, ¿a caso me gustó provocarlos? ¿es porque son menores que yo? o ¿es porque son inexpertos, y me miran maravillados? sin darme cuenta deslice mi mano hasta mi entrepierna, sentí húmeda mi ropa interior, metí mi mano debajo para revisarme, y si, mi vagina estaba muy mojada, en ese momento lo acepte, me excita provocar, sentirme deseada, juguetona, recordé los días anteriores, y realmente aprendí que esa sensación que me da al provocar, es tan rica y emocionante que no me importa mostrar mi cuerpo si así consigo salirme con la mía, ahora lo tenía muy claro. estuve varios minutos acostada, estaba ya medio dormida cuando escuche la voz de mi hermano susurrarme A- Dany ¿estás despierta? Estaban los dos al lado de mi cama D- Si si,¿que pasa? A- ¿quería saber si te dijeron algo mis papás? D- no, nada, escondí todo, creo que no vieron nada A- qué alivio Me di la vuelta para seguir dormida A-¿podemos estar un rato aquí? D- ¿no van a ir a dormir? O- no sin un poco de la pizza que pagué D- oh cierto la pizza - me levanté para ir por ella- con el susto de mis papás hasta el hambre se me olvido puse la caja de pizza sobre la cama y me acomode para comer recostada, ambos chicos se sentaron en la cama y todos tomamos un pedazo de pizza D- mmm esta muy rica!! gracias Santy S- jajaja gracias a ti por jugar con nosotros estuvo muy divertido, ¿verdad Adrián? A- mm no lo se, es muy extraño S- ¿Extraño?¿porque lo dices? A- pues para ti no lo es, pero ella y yo somos hermanos, y hacer cosas así pues… S- Bro no lo arruines, ella es la chica mas linda con la que hemos siquiera hablado A- ¿pero que tal si alguien se entera? S- Pues realmente no hemos hecho nada, yo lo veo como un juego de amigos no se.. A- ¿amigos? pero si soy tu hermano S- después de lo que nos hemos divertido yo creo que esto es el principio de una buena amistad ¿no? soy tu hermana obvio, pero ¿no podrías verme como una amiga? A- ¿porque quieres eso? D- pues porque me gustaría que pudieras ser más abierto conmigo, que me cuentes cosas de tu vida, que escuches cosas de la mía, no sé, ese tipo de cosas que harías con tus amigos, sin que te cohibas porque soy tu hermana mayor S- ¿y yo que? no me dejen fuera D- tu tambien Santy- le digo mientras le alboroto el cabello S- jajaja ok, se me ocurre algo ¿que les parece si hacemos un juramento? D- ¿Cómo que un juramento? S- sí mira, yo empiezo y luego ustedes dos ok.. pongan su mano derecha sobre la mía, y la izquierda sobre el corazón, juran que seremos los mejores amigos a partir de hoy? D- oh ok, lo juro A- lo juro D- ok mi turno.. juran que ambos me tratarán como su amiga y su hermana a la vez? A- está bien hermanita, lo juro S- ¿Cómo? No entiendo o sea ¿quedamos igual? D- ay o sea tú, Santy, me tienes que ver como tú hermana mayor y como tú amiga, y Adrián lo mismo, para estar todos en las mismas condiciones: hermanos-amigos S- oh ok ok ya entendi! lo juro!! A- bueno me toca a mí juran que lo que pase entre nosotros se quedará entre nosotros tres? S- claro Bro, lo juro D- lo juro!! Todos apretamos nuestras manos mientras lo hacíamos S- ok listo, ahora somos un equipo D- y ahora tengo dos nuevos amigos que me cuidarán cómo su hermana 😉 A- ok pero en público todos somos amigos ok? Para no tener problemas S- ya se, Los pásame tu número haré un grupo de WhatsApp D- ok S- ¿Cómo le pongo? ¿Creen que deberíamos de tener un nombre de equipo? D- mmm Da..nie..los? no sé soy malísima para escoger nombres A- es verdad nuestro último perro se llamaba sombra porque era negro D- ¿y? Es un buen nombre S- mmm por ahora le pondré Daners!! A- ¿de verdad? suena a club de fans D- a mí me gusta!! 😃 S- pues sin Luz no hubiera Sido esto posible A- pff… ok D- aww que lindos!!! 😍 Seguimos comiendo un poco de pizza D- y bueno cuentenme algo para conocernos mejor A- ¿Cómo que? D- lo que sea, que estaban haciendo antes de que se fuera la luz? S- estuvimos jugando videojuegos, a ti te gustan? D- hace mucho que no juego pero de niña jugaba mucho, Adrián me pedía ayuda cuando se le complicaba A- jajaja es cierto, estaba muy chiquito y siempre te pedía ayuda S- ¿y qué hay de ti Dany ? ¿Que cuentas? D- ¿que quieres que te diga que no te haya contado ya Adrián? Jajaja A- oh hace rato mencionaste que te fue mal en tu cita que fuiste mintiendo ir al Gym, ¿Que pasó? D- oh… sí… pues ví que realmente no era lo que yo creí, pero ya olvidemos lo del Gym, fué una pequeña mentira A- bueno lo lamento...te veías muy emocionada D- pues si pero creo que yo tuve la culpa jajaja así son las cosas del amor, complicadas Guiñé el ojo para aparentar que no había Sido nada y más porque el que me había decepcionado era el bullying de mi hermano A- ¿Cómo que tú culpa? Pues creo que la manera en que me acerqué a él no fue la correcta S- yo no estoy entendiendo nada díganme¿qué fue lo que pasó? D- está bien pero será nuestro secreto ¿ok? ¿Te acuerdas cómo iba vestida el primer día que fui a recogerte Adrián? Pues me puse ese short para que este tipo me viera A- vaya vaya hermanito! S- a ver pero ¿como? no entiendo D- ok deja me pongo un short Me levanté y fui al closet a buscar un short corto y mientras ellos estaban sentados en la cama me lo puse Justamente me puse el short que traigo ahí en la foto, me gusta por lo ajustado y porque queda como cachetero. D- lo traía puesto un short así y un top que me dejaba descubierto el abdomen para no ponerme un top, me levanté la camiseta y la anude debajo de mis pechos D- ok estaba vestida asi y fuí a su casa pero no estaba y le marqué, pero me dijo que estaba con sus amigos y que no estuviera molestando Empecé a hacer sentadillas para acomodar el short, parando el trasero, sentí como se me metia el short entre las nalgas, voltee hacia atrás para verlos y estaban con la boca entreabierta, se veían tan tiernos embobados S-¿si notan que se me sube el short? ambos asintieron con la cabeza únicamente S- pues que tarado el cambiarte a ti por sus amigos, yo no lo hubiera hecho Cambié de posición para seguir contando mientras hacía poses de ejercicio para llamar su atención me puse a gatas delante de ellos con el trasero levantado para que lo vieran bien sin dejar de mirarlos por encima de mi hombro, apoyada en mis antebrazos, comencé a elevar una pierna luego la otra, sentía como se subia mas mi short, mientras ellos me clavaban su mirada en mi trasero. apoyé mi cara en el suelo y levanté mi colita aun mas, dejando mis nalgas casi completamente descubiertas. S- uff D- ¿que pasa?- le dije sonriendo S- no nada... sigue contando Me levanté del suelo y me acosté de nuevo en la cama en medio de ellos D- y pues la vez que lo conocí salimos un rato y hablamos, hasta que nos besamos y era tan candente que íbamos a ir a otro lado pero tenía que ir por mi hermano y pues ahí quedó ( no les iba a decir que la primera vez que tuve un acercamiento con el también lo tuve con otro al mismo tiempo y que terminé desnuda en medio de ellos mientras me mandaban y yo los masturbaba, entonces sólo le dije que hubo besos y mucho menos le iba a decir de la segunda vez que me cogió en la casa el bully) S- lo arruinaste bro A- jaja yo no sabia que iria por mi, igual pudiste no haber ido D- no ya te lo había prometido, fui lo mas rapido que pude, ni tiempo me dio de cambiarme de ropa S- te fuiste vestida así a la escuela!! wow!! A- seee ¿te imaginas la que se hubiera armado si se enteraban que es mi hermana? por suerte nos escapamos D- si bueno el punto es que al dia siguiente, si nos vimos y pues me invitó a su departamento, y lo esperé mientras él se metía a bañar, luego salió desnudo mientras yo estaba distraída y me empezo a desvestir y… no les cuento más porque van a romper sus pantalones jajaja, les conté algo que sí pasó, sólo que cambié la historia del lugar y un poco los hechos a mis amigos porque no les iba a decir que el tipo era el bullying de mi hermano y mucho menos que me cogió en la casa, por eso lo de su departamento Ambos un poco apenados intentaron cubrirse la entrepierna pero estaban con un bulto en sus pantalones que era imposible esconder a pesar de estar a oscuras podía verlos con la luz de la ventana D- los calienta su hermanita? jajaja, A- de que hablas... no para nada, es solo que no me imagine que fueras asi de cachonda D- tu no te quedas atrás eh - le dije mientras le señalaba el bulto que intentaba esconder con su brazo S- o sea pero ¿si lo hicieron? D- si, y al dia siguiente fui a buscarlo, pero me ignoro, por estar con chicas más buenas supongo y sus amigos S- ¿más buenas? no lo creo, si tu eres perfecta D- que lindo Santy pero pues él no pensó lo mismo A- es un idiota D- pero bueno gracias a eso pudimos jugar y ser amigos ¿no? así que veamos el lado bueno.. S- eso si S- bueno chicos ¿y ustedes que? ya lo hicieron? A- yo no S- jaja yo tampoco, es mas los tuyos son los primeros pechos que veo en persona y seguro que Adrián igual D- jajaja ¿en serio? ¿estos?- me los agarre con las manos y los masajee delante de ellos- A- si, es raro pero si, tu eres la primera chica que vemos casi desnuda S- son muy bonitos tus pechos, se ven muy firmes D- aww mis niños, oigan…¿quieren tocarlos? S- ¿de verdad? Adrián se quedó callado, yo tomé sus manos y las puse sobre cada uno de mis pechos, moviéndolas para que los masajearan, ambos las presionaron, aplastandolas como si fueran frutas D- ouch! con cuidado, más suave, que no son globos con agua jajaja ambos se disculparon, solté sus manos y ambos empezaron a explorar mis pechos por encima de la camiseta, cambiando de uno a otro, yo estaba quieta en medio de ellos viendo sus caras, estaban fascinados muy concentrados, yo empezaba a exitarme, mis pezones se pusieron duros, ambos lo notaron, y me los acariciaron, cerré mis ojos, jugaban con ellos, los tomaban suavemente entre sus dedos y luego volvían a tomar con su mano todo mi pecho, acariciándolo, después de un par de minutos yo estaba muy excita

0 comentariosCompartir
0
441627Lv1· hace 877 dRelatos

Mi camino a ser cornudo PT20: La tentación

C: Te querés pajear? Te tengo que mostrar una charla con Ludmi, la del almacén Así empezaba nuestra conversación, después de haber visto todo (O casi todo) lo que hablaron mientras pensaba que dormía. Me preocupaba bastante la confianza que tenían, como para que Lucia este desnuda frente a él como si nada, que sólo la separe una manta de la desnudez completa. Que Cristian haya visto a mi novia desnuda en persona, no una vez, sino dos veces. Sentía algo de celos, bah, bastantes celos. Pero a la vez no podía dejar de pensar que toda esa secuencia me provocaba erecciones, y no era la primera vez. La noche anterior también tenía mi pito duro cuando la vi arrodillada frente a él, o cuando ella tocó toda su verga. No sabía cómo sentirme. C: Eze? Y: Eh? C: Me escuchaste? Y: Ah Sisi, perdón, estoy algo dormido aún C: Bueno, Veni Cristian prende la compu y se sienta ahí, yo tenía una silla disponible al lado de él. Mientras me levanto, me llega un mensaje de Lucia L: Amorcito de mi corazón, te amo con toda mi alma, nunca lo olvides♡. Por cierto, ya me fui, tengo cosas que hacer, te di un besito antes de que me vaya, te veías hermoso dormido amor♡ Sabía que ella no había ni subido a verme, esa actitud me pareció extraña. Había visto toda su interacción con Cristian y jamás fue capaz de saludarme, había hasta abrazado de mas a Cristian ¿Debía pensarla demasiado o me estaba haciendo mucho la cabeza? Decidí deja de pensar tanto en eso. No podria desconfiar de Cristian, habiendo tenido miles de oportunidades anoche para cogerse a mi novia, no lo hizo. Sin embargo, Lucia me preocupaba ¿tan fácil me iba a engañar?¿era el alcohol o sólo fue una excusa? Realmente no estaba seguro C: Bro? Y: Perdón, me escribió Lu C: Ah, que dice? Le muestro la conversación C: Ay sí, fue más tierna ella Y: Ni la sentí, la verdad C: Estabas re dormido, entre los dos nos reímos porque se ve que estabas soñando lindo Y: Por? C: La tenías re dura jaja, alta carpa se te formó con la sabana No entendía por qué me mentian, aunque estoy seguro de que Cristian sólo le seguía la corriente a Lucia. Hacían lo que fuera para tratar de que no me de cuenta de nada... o tal vez sólo seguía haciéndome la cabeza Y: Ah si? Jaja, estaba soñando con tu vieja y tu hermana C: Pobrecitas, al menos decime que las soñaste cogiendo con una pija grande jaja Y: Era la mía, y se ve que les encantaba C: Literalmente, en tus sueños jaja Y: Jaja cuando vuelven? C: En dos semanas, ya tenemos esta casa para hacer el upd (último primer día) Y: Maaaal C: Seh, casa sola y todas nuestras compañeras en celo, es perfecto Yo me siento al lado de Cristian, ya la compu estaba prendida. Él empezó a buscar porno para poner de fondo como hacemos siempre. Mientras lo hacia sé bajó su boxer y su erecta y gran verga salió a la luz C: La semana que viene espero, mínimo, tener a dos putitas comiéndome la verga Y: Creo que si se enteran de cuanto te mide, más de una va a querer corroborarlo... C: Ya hay un par que se enteraron y se mueren por tenerla toda enterrada Y: ... quienes? C: Tu vieja y tu hermana jaja Y: Sos un pajero Cristian empieza a pajearse lentamente, era adictivo e hipnotizante ver como ese glande se cubría y descubría por su prominente prepucio. La punta de su verga lentamente empezaba a lubricarse con sus propios flujos C: Hace mucho no cojo, unas ganas de tener una buena puta acá Y: Y Ludmi? C: Ahí te muestro, pero antes... Pone un vídeo porno donde hay una muy buena culona haciendo twerk, próximamente ese culo iba a ser ensartado por una buena verga, pero ambos estábamos hipnotizados con los movimientos de ese gran culo. C: Ahora sí, te muestro el chat Cristian saca su celular y entra a Instagram, apenas entra veo que Ludmila había subido una foto, una mostrando mucho el gran culo que tiene. Cristian sigue masturbandose lentamente C: Mira lo que es eso boludo... no tiene sentido Y: Es un muy buen culo, la verdad C: Dale, Lucia no está acá, soltate. Sacate la ropa, hace lo que quieras Me empiezo a bajar el short, como él, saco mi pene y empiezo a masturbarme lentamente, poco a poco mi pito se ponía duro Y: No te duele? C: El que? Y: La verga? C: Por tenerla grande? Jaja Y: ... no, porque pajearte tanto C: Nah, además estoy acostumbrado, vos no? Y: Pero cuántas te vas haciendo? C: Y... ayer me habré hecho como 5, bah, me corrí como 4/5 veces. Esta es mi 2da paja hoy Y: Te pajeaste acá conmigo durmiendo? C: Si bro, pasa que me escribió Ludmi Entra al chat de Ludmila y lo último que se puede leer era un Lud: A las 14hs voy para tu casa, necesito verla en persona, a ver si es de verdad... Quedamos en silencio y miro la hora Y: Cristian, son las 13:53 boludo C: Ahí viene Ludmi, me la quiero coger toda Y: Pero yo sigo acá amigo C: No creo que le moleste que estés Cristian empieza a subir en el chat y había muchas fotos de su verga, las fotos de Ludmila estaban para ver una sola vez. Lud: Es enorme Dios santo, Posta tenes eso? C: Creo que mandé pruebas suficientes... (Foto oculta de Ludmila) Lud: Decís que entra ahí? Hace mucho no me lo usan... Está casi virgen C: Casi? Lud: Pasa que me gusta jugar con mi culito... C: Uff Lud: Pero nunca tuve una tan grande, creo que en mi vida, directamente jaja C: Hoy puede ser tu primera vez Lud: Siguen tus amigos en tu casa? C: Sólo mi amigo, Eze Lud: También es dotado como vos? C: Él? No, le mide la mitad Lo miro a Cristian con un poco de cara de molesto Y: ... no hacía falta Cristian C: Shh, así exalto mucho más mi verga Y: Ya resalta por si sola... Seguimos leyendo el chat Lud: Ah bueno, igual me gustan los tríos eh... C: Ya hiciste antes? Lud: Es una de mis metas en la vida, que me cojan entre dos C: Igual el tiene novia Lud: Pero la novia no está... Luego de esa frase hay una foto de Ludmila, está vez se podia ver. Su cuerpo flaco y figura de super modelo era totalmente increíble, en especial ese culo que podía matar a cualquier hombre. Esas tetas pequeñas eran hermosas, unos pezones dignos de ser chupados, era una mujer hermosa Lud: A ver si con eso cambia de opinión... C: Se la muestro? Lud: Cuando puedas, si jaja Cristian y yo nos seguíamos masturbando, el porno de fondo estaba fuerte y ya eran las 14hs. No sabíamos que tan puntual podía llegar a ser Ludmila, pero había que estar listos. Sin embargo, yo no sabía que hacer, no podía serle infiel a Lucia así por un momento de calentura. Se que ella tenía y tiene sus cosas que me hacen dudar y ponerme celoso, pero si algo sabía, era que no tenía que ser igual. Suena el timbre de la casa, ambos seguíamos desnudos C: Bro, tengo una idea Y: Uh dios mio, a ver C: Y si la recibimos así en bolas? Y: Vos te pensas que eso le va a gustar a ella? C: No seas boludo, viene literalmente a coger nomas, es una puta fácil, tenemos que aprovechar, cuantas veces soñamos con algo así? Es de fantasía bldo Por un lado, Cristian tenía muchísima razón, hemos estado noches enteras pajeandonos mientras fantaseabamos con estar con una mujer así, los dos, un trío. No quería serle infiel a Lucia, pero tampoco podía desperdiciar esta oportunidad C: Dale... Te juro que no le cuento a Lu Y: ... C: Vamos, dale Por inercia y por el apuro, seguí a Cristian hasta la puerta principal. Estábamos los dos desnudos y hasta hace un rato nos estábamos pajeando. Los dos seguíamos con las vergas muy duras, aunque la de él resaltaba mucho más. Nos paramos frente a la puerta. Suena el timbre otra vez C: Voy a abrir... Y: En que me metiste... Cristian se acerca a la puerta para abrirla, yo seguía teniendo mis dudas pero realmente estaba muy caliente. Mi pene estaba duro, pero el miedo hacía que este más gomoso que erecto. Cristian por su lado, la tenía demasiado dura, hasta se notaba que si pudiera, su glande estaría mucho más fuera de su prepucio, mojado y bien lubricado. Cristian abre la puerta. Lud: Apa... Hola, no? Jaja C: Hola Ludmi, pasa Y: ... Ahí estaba ella, estaba vestida cómoda, como si viniera del gimnasio. Ludmila no podía sacar su vista de nuestras vergas. Entra y se acerca a nosotros Lud: Mmm... me gusta que me esperen así eh... C: No hay nadie más en la casa, y tampoco va a llegar nadie, así que tenemos todo el tiempo que queramos Ludmila me mira de arriba hacia abajo, luego, fijamente mira mis ojos Lud: Tranquilo... tu novia no se va a enterar de nada, si? Y: ... Lud: Además, ayer cuando fuiste al almacén noté que me mirabas mucho Y: Bueno... sólo que... C: Pasa que Eze tampoco se puede resistir a una belleza como vos Lud: Ah no? Se nota bastante Su voz, como estaba vestida, esas miradas que sólo podían seducir, me estaban atrapando en algo que sabía que no iba a ser capaz de evitar. Ella clava su mirada en mi pito, el cual ya estaba muy duro. Tenía que tomar valor Y: Ay Cristian, en que me metiste Dios Lud: Ustedes tranquilos, hace rato que no me garchan, y hace rato que ando con ganas de dos a la vez... (mira la verga de Cristian) aunque esa cuenta como dos... jaja C: Viste que era real? Ludmila se acerca y empieza a acariciar la verga de Cristian Lud: Ufff está durísima Dios... Ludmila se arrodilla al frente de los dos, con toda su ropa puesta y con su carita, se lleva la verga de Cristian a la boca Lud: Mmm... C: Uy lpm... sos buenísima... Ludmila empieza a chupar, se notaba que lo hacia demasiado bien, su experiencia hacía que Cristian no pueda ni creerlo C: Como la comes hija de puta... Lud: Glogloglo... Ella se saca la verga de la boca y empieza a oler los huevos de Cristian Lud: Uf... ese olor a verga me está matando?... C: Perdón, no hice tiempo a bañarm- Lud: Sh... No me conocen aún, tengo algunos fetiches medios "raros" jaja... Mmm C: Entonces oleme toda la verga puta Ludmila empieza a masturbarse por encima de su calza, ya se notaba que estaba muy mojada. Empieza a gemir despacio, se la notaba muy diferente a como la conocí en el almacén. En el sexo parecía una puta enferma, creo que eso me estaba gustando. Ludmila se aleja de Cristian para ponerse al frente mío Lud: Voy también tenes olor en tu pitito? Y: ... Lud: Me vas a dejar olerte tus huevos?... los necesito... Luego de eso se acerca a mi agarrando mi culo, todo para evitar que no me aleje ni un poco. Metió completamente su cara en mi entrepierna y empecé a sentir su nariz, oliendo cada rincón de mi pene y huevos, especialmente entre mi pierna y mi pito, donde más se guarda el olor. Lud: Ahh... ahora quiero esto... Sin avisar se metió cada centímetro de mi pene en su boca. Estaba como poseída, parecía que realmente hace mucho que no cogía, hasta podría pensarse que hace mucho que no chupaba una pija. Lud: Glugluglu... Y: Ay dioos C: Viste lo que chupa la trola esta? Ludmila se la saca toda de la boca Lud: Ah... ahora seguís pensando en tu noviecita?... Y: ... Lud: Mira Cris, esta si que me va a entrar entera Ludmila mete toda mi verga en su boca, era increíble ver como todo mi pito desaparecía, como sus labios tocaban y mojaban mis bolas con toda su saliva. Ludmila se la saca entera de la boca C: Uhhh dios Lud: Ah... uf... bueno, eso fue fácil... con la tuya Cris... Sí que no voy a poder Y: Es muy chica mi pija? Lud: Cuanto te mide? Se ve chica, pero quiero saber medidas jaja C: Le mide 12cm nomas Lud: 12cm nomas??? Ay, y así tiene novia? Y vos con esa verga andas soltero? (Empieza a masturbar a Cristian) C: Uy si... por ahora Ludmila me mira Lud: Y sí... tu pito es chico ah, perdón que te lo diga asi Y: Nono, está bien, soy consciente de eso Me sentía muy extraño, realmente no estaba seguro de si quería estar ahí, estaba siéndole infiel a Lucia, aunque probablemente tenía varias razones para hacerlo, ella realmente nunca hizo nada. No sabía que hacer, una parte de mi no sabía que estaba pasando, de la nada Ludmila estaba en la casa, queriendo ser la puta de Cristian... Y bueno... coger conmigo también sólo para cumplir su fantasía de un trío, aunque no diera la talla con mi pene. Pero otra parte de mi quería irse y evitar completamente está situa

0 comentariosCompartir
0
EELNEGROCONTADORLv1· hace 878 dRelatos

Fantasía y cuernos 4

Parte 4 La dejo que se adelante unos paso y la sigo para ver dónde entra y si Daniel está solo veo que entra en un patio en penumbras o sea entraba por el patio a el depto y la ventana da a la calle que a esa hora tipo 23.30 andaba poca gente, picos autos pasaba. Yo a esa altura por intuición me pongo contra la pared al lado de la ventana para saber si era ahí donde entro Pao y si ese lugar era la pieza o que ambiente era, para mí suerte era el lugar y al parecer era un depto de un solo ambiente o sea que la cama de 2 plaza a tras luz de la cortina se vea que estaba contra la ventana que da a la calle, la sensación de morbo y calentura era demasiada, con contarles que mí boxer se sentía húmedo y el cierre del jeans me explotaba de mí erección. Presto atención afino mí oreja y escucho los besos de saludos las primera charlas de ellos asta que Daniel le dice a Pao te molesta la luz la apagó entra penumbra de afuera y queda más piola, Pao le responde si dale me gusta más. Se apaga la luz y escucho que la respiración de ambos se siente más nítida, más elocuente. Segundo después Daniel dice claramente mmm Pao no veía la hora que me agarres y acaricies la pija, Pao le responde sacate el pantalón que la sensación mía y tuya va a ser distinta, siento caer el pantalón porque la evilla golpea el piso. Ahí Pao donde guauu es más larga papi que lo que vi en fotos, eso todo no me entra en mi conchita, Daniel le responde Pao cómo estás empapada sola se va a perder en tu concha jejeje ....... Segira .............

0 comentariosCompartir
0
CcasadajovenLv1· hace 878 dRelatos

los juegos con mi jefe

Como les conté en relatos anteriores, soy una mujer casada de 30 años hace poco de la mano de esposo nos sumergimos en el mundo del cuckold, no somos expertos en el tema pero estamos aprendiendo a disfrutar de nuestra sexualidad, ambos disfrutamos el que yo me acueste con otros hombres, claro con el consentimiento de mi esposo. Para los que no han leído mis relatos anteriores, les cuento rápido: me acosté con mi jefe, el señor Arturo 20 años mayor que yo y fue una experiencia gratificante pues me hizo disfrutar mucho. Algunos días después de nuestro primer encuentro , estando en la oficina  l  mi jefe, me pedía que le llevara las facturas de un contrato que había pedido poner en orden. Contenta me dirigí hasta su oficina, al tocar, el me esperaba en la puerta, la abrió y al verme en seguida me invito a entrar, era fin de semana un viernes que recuerdo muy bien, yo llevaba puesto un vestido holgado por abajo pero ceñido por la parte del busto que hacía que el vestido se me pegara al cuerpo desde mi ombligo hasta mis pechos, debajo un brazzier y una tanga de hilo de color negro. En seguida que pase a su oficina, mi jefe tomo la carpeta de facturas que le llevaba y los puso sobre una mesa, me saludo como siempre, con un abrazo llevando sus manos a mi trasero los cuales apretó fuerte, dirigió su boca hacía mi cuello y me dio un pequeño mordisco, se separó regresando a la puerta asegurándose haberla cerrado con llave, me tomo de la mano y me llevo hasta su escritorio - “Te tengo una sorpresa, mi amor, no digas nada solo déjate llevar” - me puse roja de la excitación y me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo, mi jefe provocaba esa sensación en mi, sabía en el fondo que lo que pasaría en seguida sería una más de sus locuras y de algo estaba segura, lo disfrutaría mucho. Mi jefe, a pesar de ser una persona mayor tiene la mente abierta en cuanto a temas del sexo se refiere, es un hombre muy caliente y pervertido, este último lado de él me ponía hot haciendo que deseara estar más con él. Me llevo al sillón de su escritorio, se sentó y dejándome de pie abrió su cajón y tomo algo de ahí, me pidió inclinarme hacía el escritorio, lo hice postrando las palmas de mis manos sobre el cristal frio de su escritorio que adornaba su oficina, me alzo el vestido poniendo sus manos sobre mi par de nalgas, mismas que apretaba marcando sus manos en cada una de ellas. Afuera podían escucharse los sonidos de las conversaciones de los demás trabajadores con los pasos del pasillo, yo me estaba calentando que mi vagina se empezó a lubricar con mis jugos. Mi jefe tomo mi tanga negra y la hizo a un lado, ahogó su cara en mi trasero estimulando mi ano con su lengua, movía su lengua de arriba hacia abajo sobre la comisura de mi ano, podía sentir sus labios mordiendo muy cerca de mi puerta trasera, todo mi cuerpo respondía a tal suculenta mamada de mi jefe, lo estaba disfrutando tanto que mi cuerpo cayó sobre el escritorio con mi cara sobre el frío cristal del escritorio, mi jefe estuvo así unos minutos haciendo que mi ano se dilatara cada vez más, con los dedos en mi coño metiéndolos y sacándolos tuve que llevar mi mano hacía mi boca para ahogar los gemidos que salían de mi boca, de pronto sentí algo frio recorriendo el botoncito de mi clítoris hasta la cavidad de mi ano, eso me hizo estremecer, de repente sentí que eso mismo que sentía frío entraba por mi ano, esa sensación friolenta entrando por mi ano me hizo estremecer una vez más sacando un pequeño grito de mi boca que no pude ahogar. Mi jefe me estaba metiendo un dildo anal (plug) de esos que tienen una base circular, fue metiéndolo poco a poco para eso mi ano ya estaba estimulado y dilatado, mi jefe recorrió con la punta del dildo la comisura de mi ano y luego me la metió dejándola ahí, se sentía frio ese pedazo de metal. Mi jefe acomodo mi tanga dejando el pedazo de metal entre mi ano, bajó mi vestido y me ayudo a incorporarme. Con el dildo en mi ano, mi jefe me levanto poniéndome de pie, me tomo entre sus brazos y me pidió que no me lo sacara, que la diversión aún no terminaba, se me olvido por completo que estábamos en su privado, estaba tan extasiada que solo quería seguir gozando con las perversiones de mi jefe. Me tomo entre sus brazos, rodee con mis brazos su cuello y nos besamos, mi jefe movió la cabeza para comerme el cuello al tiempo que separaba el escote de mi vestido para tomar mis senos con sus manos. Me apretaba mis senos y jugaba con mis pezones por encima de mi ropa. Eso me prendió más, con cada movimiento que hacia sentía que dentro de mi ano se movía el pedazo de metal provocando más placer, estaba cachondísima, sentía hervir mi vagina la cual ya había empapado mi tanga con mis jugos. En seguida me arrodille a sus pies y baje su pantalón al igual que su bóxer para meterme su verga a la boca, ya estaba bien erecta, mi jefe se postro de espaldas al escritorio y con sus manos en mi cabeza me penetraba la boca con su verga, metía y sacaba su verga de mi boca dando lamidas a la punta de su verga gruesa, con mi mano masturbaba a mi amante mientras metía sus huevos a mi boca para succionarlos, me gustaba chupar su verga y a mi amante le encantaba que lo hiciera, pues con la mamada que le estaba dando veía su expresión de gozo intenso al sujetarme fuerte de la cabeza mientras me la metía hasta el fondo de mi garganta. De repente y pensando que alguien pudiera tocar a la puerta, seguí mamando la verga de mi jefe de forma descontrolada, empecé a masturbar su verga y con mis boca succionaba la cabeza de esa verga gruesa a un ritmo frenético que no tardo en que sentí salir una carga de semen caliente de su verga que fue a dar directo a mi garganta, se sentía espesa y no era desagradable, ya estaba acostumbrada a que mi jefe eyaculara en mi boca o en mis pechos, antes de levantarme me cerciore de limpiar muy bien la verga de mi hombre, acomode su bóxer y le asegure su pantalón, mi jefecito estaba tan feliz que al ponerme de pie volvió a ponerme contra la mesa levanto nuevamente mi falda, corrió mi tango hacía un lado y con el dildo aún en mi ano, me metió su verga en mi vagina. Empezó a embestirme provocándome una doble penetración su verga en mi vagina y el dildo en mi culo, fue tan intenso lo excitada que estaba que no pude evitar moverme a mi propio ritmo para comerme esa verga, no me di cuenta en que momento empecé a gemir que mi jefe me tuvo que poner su mano tapándome la boca para ahogar mis gemidos, no tarde más que unos minutos que me corrí en un rico orgasmo, fue tanto el líquido que expulse que la verga de mi hombre quedo como si luciera salido de una batidora por la mezcla de nuestros fluidos. Quedé acostada boca abajo sobre el escritorio, mi jefe saco el dildo de mi culo y enseguida lo metió a su estuche, sentía tanto mi ano como vagina aún dilatados, acomode mi ropa como pude y salí de su oficina a hacer mis deberes.

0 comentariosCompartir
0
RrolachiLv1· hace 878 dRelatos

Con mi mejor amiga (parte 2) al fin

Así pasaron unos días siguiendo una clase de rutina, yo llegando de trabajar y pasando la tarde juntos como amigos, hasta que un jueves cuando llegue del trabajo tipo 3 de la tarde, la vi en la cocina preparando un plato de comida, dándole la espalda a la puerta y en tanga, la abrace por sorpresa y le dije en broma "O llegue en mal momento o en el mejor momento" ella solo río, me agarro una de mis manos y me dijo que se había bañado y al no tener que salir a ningún lado ya se había puesto cómoda para después acostarse, y creyo que era buena idea prepararme el almuerzo a mi ya que me habia olvidado de prepararme uno para llevar, le pregunte en tono sarcástico si eso significaba que no tenia corpiño y me dijo en un tono entre burlón y seductor dándome la razón, levantando la cara y quedando nuestras bocas a nada de tocarse, yo quise cortar ese momento convencido de que mi cerebro estaba mal pensando todo y le dije que iba a entrar a bañarme, al salir y por el mismo apuro del inicio no me llevé ropa, así que salí tapandome con mi toalla de la cintura para abajo, estando por abrir la puerta mi amiga me llama diciendo que ya estaba la comida, le dije que me diera tiempo de vestirme pero de un solo grito me convenció de sentarme en la mesa, estábamos conversando hasta que termino de comer, y sin avisarme ella me abraza y se sienta en mi entrepierna, dejando su cara muy cerca de la mía, agradeciendome que la cuide y la apoye en el momento que estaba pasando, cuando quise responder ella empezó a mover sus caderas haciendo que esta vez si mi pene se parara por completo, ella al tener solo una tanga puesta podía sentir toda mi verga rozando su vagina por encima de la ropa, pero lejos de incomodarse se mordió el labio y seguía moviéndose, por instinto baje la mirada y vi como sus pezones estaban super duros, se les marcaban tanto que parecía que no llevaba nada, mi amiga me levanta la cara y me dice riéndose que su ojos estaban ahí arriba, pero casi de inmediato empezamos a besarnos, inconscientemente mi mano derecha fue a parar a su culo el cual se seguía moviendo arriba de mi pene mientras que mi mano izquierda le acariciaba la cara, hasta que también por instinto pase esa mano por debajo de su remera tanteando sus tetas, le quiero sacar esa remera para dejar sus tetas a la vista pero corta el beso y me detiene, le pregunte si estaba todo bien y si quería que paremos y me respondió que si quería hacerlo pero le daba vergüenza sacarse la remera ya que ella misma consideraba que estaba gorda, le respondí que eso no lo sabía, pero si asi era el caso entonces era la gordita más sexi que conocí, nos besamos otro poco cuando ella misma es la que se saca la remera y me deja sus tetas en toda mi cara, yo procedí a chuparlas tal como lo había fantaseado años atrás, mientras pasaba mi lengua por una a la otra le estimulaba los pezones con mis manos, mientras que mi verga no aguantaba estar bajo la toalla al escuchar que ella había empezado a gemir muy despacio, al tener un bebé de poco más de un año y medio sus tetas aún estaban produciendo leche, la cual logre sacar luego de un rato chupando, esa sensación le produjo más placer a ella quien me agarraba la cabeza para que no me separe de sus pezones, a los segundos y sin sacar sus tetas de mi boca, se acomoda sobre mis piernas para poder sacar mi pene de la toalla y empezar a tocarme, quedando gratamente sorprendida ya que si bien tenía una referencia de como era al verme en ropa interior, jamás me había visto duro, y soy orgullosamente un team sangre de 20 cm, por lo cual ella empieza a pajearme, y yo con el rozar de sus suaves manos casi acabo sin exagerar, estuvimos asi unos minutos hasta que logre colocar mis dos manos en su culo para poder agarrarla y levantarla, para posterior sentarla en la mesa, le abrí las piernas y vi su vagina detrás de esa tanguita la cual no tapaba los plieges, dejando ver un anticipo, se la voy bajando sin decir nada y me pongo en posición para empezar a lamer, levanto la mirada y la veo con la cara al rojo vivo pero sin decir nada tampoco por lo que empiezo a lamer poco a poco hasta aumentar el ritmo haciendo lo mejor que podía sin perder la oportunidad de agarrarle una de las tetas con mi mano libre, ella gemia cada vez más lo que me motivaba a seguir adelante y me ponía la verga aún más dura, y si bien ella ya estaba caliente y lista para avanzar, yo quería hacerla acabar, por lo que seguí un rato más hasta que me empece a dar cuenta por sus contracciones que faltaba poco, con mi otra mano me empecé a ayudar dandole más estímulo y sin avisarme nada acaba a chorros en mi boca, se le notaba que hace mucho no la tocaban ya que se quedó quieta unos segundos viéndome y me pidió otro beso como excusa, yo aproveche y empecé a meterle mis dedos en la vagina de sorpresa mientras nos besabamos y al todavía estar sensible gimió más fuerte y acabo más rapido, me da una abrazo y fue ella quien va de sorpresa y me agarra la verga empezando a pajearme suavemente, yo solo la mire a los ojos viendo su cara de gusto con lo que estaba pasando, hasta que abre sus piernas y me guía el pene a la entrada de su vagina, agarra su cartera que estaba del otro lado de la mesa y saca un preservativo, dejando claro que ella ya tenia planeado llegar a esto, me lo coloco y se la metí sin llegar hasta el fondo para ver su reacción, ella soltó un gemido y su respiración empezó a ser agitada, empecé lento ya que no sólo ella estaba sensible si no que yo también, la tenia dura hace mucho pensando en llegar a ese momento y al sentir el calor de su vagina sentí un placer que nunca había experimentado, era apretada pero justa para mi, seguí asi hasta que poco a poco iba más rápido, ella gemia con cada embestida, todo esto aun sin metersela por completo aunque ella no lo sabia, me lo demostró al referirse a mi tamaño en uno de sus gemidos, cuando le dije que no era toda se ofendió y con sus piernas empujó sus caderas para recibirla, soltó por primera vez en toda la tarde un grito de placer y me exigió que aumentará el ritmo, pero cada vez estaba llegando más a mi limite y no quería que eso quede ahi por miedo a que no se repitiera en el futuro, "vamos a la cama, quiero ver ese culo rebotar" fue lo que le dije como excusa para parar un poco y asi recuperarme, ella sonrio y dijo que si con la cara demostrando que le gustaba la idea, la levante de nuevo dejando mi pene adentro de ella y la llevé a la habitación, la dejé caer en la cama y como si lo hubiéramos planeado ella se pone en cuatro al sentir el colchón, esa imagen hizo que todo lo demás se me olvide, me agache abrazando ese culo y empece a besar sus nalgas hasta que le di una nalgada y ella soltó un gemido pidiendo otra, le di unas 3 nalgadas más viendo como su culo se movía de un lado al otro y ya con mi cerebro en modo primitivo se la metí hasta el fondo de un solo envión, ese ruido de sus caderas chocando con las mías retumbaban en toda la casa, lo único que tapaba ese ruido eran sus gemidos, ella deja caer sus hombros sin bajar su culo y veía como sus tetas que sobresalían por los costados se movían como gelatina, asi que decidí agarrarla de los pelos y levantarla mientras les daba más nalgadas, eso no hacía más que calentarla más a ella que no quería parar, yo por otro lado escuchaba sus tetas rebotar al igual que su culo y parecía que mi pene iba a explotar, ella lo sabía y me provocaba hasta que pasó lo inevitable, Nunca en mi vida había acabado así, el preservativo casi que no daba a basto, ella da un último gemido y al sacarla me saca el preservativo y le hace el típico nudito, yo me acuesto y ella se tira a un costado mio apoyando sus tetas en mi pecho y con una de sus manos tocando mi pene, yo también aproveche y lleve mi mano hasta apretarle una de sus nalgas, hasta que ella se mueve y pone su boca al lado de mi pene ya a media asta, empezando a hablarle diciéndole que estuvo muy cerca de acabar por tercera vez dándole un beso en la punta, casi como si fuera independiente mi verga se para como si nada, ella le "agradece" y lo chupa unas dos veces antes de levantarse, ponerle otro preservativo y sentarse en él, empezando a cabalgarme mientras se tocaba, mostrándome como su culo me aplastaba en el proceso, estuvimos asi un rato hasta que ella volvió a acabar y cayó de costado, al verla así y aún teniendo mi pene preparado me acerque para volver a metersela pero dude ya que su culo apuntaba en mi dirección y considere por unos segundos metersela por ahí, pero no lo hice por el simple motivo de que llegar a su vagina era una cosa, pero para lograr hacerle un anal tenía que "atravesar" sus nalgas y no me tuve la suficiente fe, a menos que se las abra, mientras todo eso pasaba por mi cabeza, ella mira hacia atrás y me ve con la verga dura mirándole el culo y me dice en tono burlón si ya estaba cansado, cosa que me tome personal, le levante la pierna y la empecé a coger con todas mis fuerzas haciéndola gritar como al empezar, y aunque los dos ya estábamos sensibles seguimos así durante prácticamente toda la noche, perdí la cuenta de las veces que acabamos en conjunto, agotando todos mis preservativos y los de ella, hasta quedarnos dormidos desnudos y con mi pene en su vagina hasta la mañana siguiente que me levante a trabajar, yo creo que si dormí 2 horas fue demasiado, fui al trabajo pero era un muerto viviente del sueño que tenia, pero no me arrepiento de nada

0 comentariosCompartir
0
EEziobrosini201Lv1· hace 878 dRelatos

La madre de Pedro y el bully 14

-Me están llamando…debo…debo…Aajj Marcelo seguía taladrando el orto de la mujer que tenía dificultad en hablar. -Noo…Mmmm…Debo…Aajj… -Tu debes? -Yo debo…debo… -Tu debes que cosa perra? Marcelo aumenta la fuerza de sus golpes. -Ah, ah, ah, Dios mío, ah, ah -Tu debes que cosa? -Mi hijo…mi Jonás…debo…Aaaajj…Debo… -Jajaja, debes que cosa puta? No te entiendo. -DEBO RECOJER A MI HIJO!... A JONAS…Él…Él me está esperando…Mmmm Teresa apenas logra a articular palabras y apenas puede terminar una frase con sentido, el placer es demasiado pero todavía trataba de luchar contra su lujuria para cumplir su deber de madre. -Por favor….Ah, ah, ah, déjame, déjame… -Puedes irte cuando tu quieras linda. El bully le estaba dando la elección a ella pero seguía penetrándole el culo sin piedad. Teresa podía tratar de moverse o de hacer un cualquier gesto para pararlo pero no lo hacía. Repetía y repetía que tenía que parar, que tenía que hacer su deber y recoger a su amado hijo pero no lo hacía. BRRRR Otra vez el celular suena pero ella sigue recibiendo las embestidas de Marcelo. -Te…Aaaj, ah, ah…Te odio. -Jajaja. Me odias? -S…sssiiiiii -Y amas a tu hijo? A tu familia? -Siiiiiiiii -Entonces porque estas todavía aquí? -Ah, ah, ah, ah, ah -Tu me odias y a ellos los amas pero entonces porque mierda estas aquí? -No…Ah, ah, ah, ah…no se! -Si, lo sabes. La mente de Teresa comienza a nublarse de nuevo mientras el sonido del celular parecía volverse más bajo cada segundo. -Dime puta, que tendrías que hacer ahora? -Yo…debo…recoger a mi hijo, mi Jonás. -Si, eso es lo que debes hacer pero…es lo que quieres hacer? -…Ah, ah, ah, ah, ah -Responde puta! -NOOOO! -Que cosa no? -No, no, no. No quiero, ah, ah, ah, ah, ah -Que cosa no quieres? -Mmmm…No quiero recoger a mi hijo. -Jajaja, y que cosa quieres? -Quiero…quiero… -Dímelo ahora o me levanto y me voy. -Quiero…Ah, ah, ah, ah, ah…QUIERO TU VERGAAAA!!! Dicho eso Teresa explotó en un magnífico orgasmo que la hizo temblar todo su cuerpo, asta su alma. Terminado el orgasmo el bully le levantó la cabeza tirándole el pelo y la besó en esa misma posición. Ella no entendía nada en ese momento pero lo mismo recambió ese beso. Su cabeza después, calló sobre la almohada donde la última cosa que logró ver fueron las plumas que eran primero lo que llenaban la almohada de su esposo. “Si, así me siento” fue el último pensamiento de Teresa primero de cerrar los ojos. TRIIIIIIIN. Era el timbre de la casa que sonaba que levantó a la bella durmiente. Esta todavía en su cuarto, sobre su cama, desnuda, con el trasero al aire. Tardó un segundo en darse cuenta de lo que pasaba. -NO, NO, NO, NO! Repetía Teresa desesperada, se había dormido, se había olvidado de … de todo porque … La vergüenza, el miedo y la culpa eran tan fuertes que la madre de Pedro no osaba terminar sus pensamientos. Lo que sabía era que tenía que ser rápida, más rápida de lo que siempre fue. Prueba a pararse pero justo en ese momento las consecuencias se hacen vivas. Teresa estaba destruida; físicamente y mentalmente. El dolor de su trasero le hacía difícil moverse y para empeorar las cosas escuchó el ruido de la ducha en su baño. El bully todavía estaba ahí. Dio una rápida mirada a su celular: 6 llamadas perdidas 3 mensajes Eso empeoró su ansia de ese momento. No sabía cómo podía salvarse de esa. Sus piernas eran débiles, temblaban como si caminara por primera vez, su trasero ardía y tenía que esforzarse mucho para lograr agarrar su bata y ponérsela. Empujó la puerta del baño que no estaba cerrada para ver la figura de Marcelo que tranquilo se hacía la ducha. -Dios mío, que estas haciendo? Están tocando a la puerta! El la mira y sigue duchándose. -Tienes que irte…te lo ruego. -Relájate linda. Apenas termino me voy. -Pero…Apúrate ok? Teresa se va lanzándole un ultimo vistazo al miembro de Marcelo. Bajar las escaleras recogiendo las pruebas que la incriminaban fue difícil pero lo hizo lo más rápido posible. Teresa estaba delante de la puerta y aprovechó un rato para ajustar su apariencia como si pudiera hacer alguna diferencia. Su mano temblaba agarrando la manilla y su cabeza pensaba a algo que decir para salvarse. Continúa…

0 comentariosCompartir
0
LLazarus_Lv1· hace 1133 dRelatos

Mi compañera de trabajo me da clases de sexo

Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para  comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por  sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco  esa fruta deliciosa,  - Ey eso no te le enseñado -  -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los  mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada.  También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.

0 comentariosCompartir
0
DdulcesplaceresLv1· hace 1133 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

0 comentariosCompartir
0
MMaridocornudoLv1· hace 1592 dRelatos

Ana despierta pasiones.

Como les platicaba... Estaba a punto de llegar a mi auto cuando una mano me agarró del brazo y su propietario me dijo, cabrón, te acabas de coger a mamá! Por muy cabrón que se considere una persona el hecho de que te descubran y encaren en una situación por demás incómoda, te deja mudo. Me le quede mirando sin atinar una respuesta coherente, lo más seguro es que nos vio desde la reja, pero analizando, por qué no hizo un escándalo en ese instante? Quizá pensaba chantajearme? Aparte la presión de su mano en mi brazo no representaba amenaza en sí, así que tras esforzarme por serenarme le dije que abordará y que fuéramos a platicar, en el camino me reveló que encontrar a su madre en esas circunstancias lo descolocó bastante, pero que su padre siempre la maltrata y de alguna manera debería encontrar alivio, que tampoco se imagino que yo fuera la salida para las frustraciones que ella tenía... Pero que también le daba mucho morbo y que muchas de sus pajas juveniles fueron a costa de las nalgas maternas, así que fui lo más directo posible preguntando si aún deseaba follar con su madre, se quedó callado unos instantes, para al final reconocer que le encantaría metérsela y dejarla llena de esperma, que muchas veces pensó en abusar de ella cuando se encontraba borracha perdida, más aún, que en sus arranques de ebria, casi siempre se quitaba parte de la ropa lo que aumentaba en deseo por su cuerpo, le dije que yo le ayudaría a concretar su fantasía, unos días después, me habló por móvil para decirme que su padre saldría una semana del pueblo, a cerrar negocios pendientes, el día siguiente a la ausencia del padre y justo el día que Erika descansa, salí con el pretexto de hacer un viaje, había quedado con Ana para follarmela, llegué al negocio y entre por la puerta trasera, en el camino le envié mensaje a Ramiro (su hijo) que estuviera atento y que más tarde le avisaría para que entrara, mientras tanto a solas con ella la desvesti por completo, le comí las tetas, la vulva, el ano y me la cogí por sus tres agujeros, esto sin correrme, algo muy difícil pues imaginar que su hijo se la cogería también me ponía al 100. Mientras recuperabamos el aliento le servi un trago bien cargado y le dije que tenía ganas de jugar, ella pregunto de qué manera y le dije que si alguna vez le habían vendado los ojos y amarrado las manos, Ana respondió que no, pero que le parecía bien, le servi otros dos tragos igual de cargados y los signos de embriaguez se hicieron presentes, vende sus ojos mientras le metía mano, le puse la blusa, con los botones sin cerrar y coloque su falda, la verga se me puso dura de nuevo con esa visión, la zorra se veía muy sexy y además estaba indefensa, por último amarre sus manos tras su cuerpo y le envié el mensaje a Ramiro, fui a abrir la puerta, Ramiro entro y le hice señas para que se desnudara, al ver su verga se me quitó la congoja al ver qué en tamaño era casi idéntica a la mía, así que su madre apenas notaría la diferencia, supongo que la excitación tan grande de Ramiro hacia que las venas del pene se vieran tan marcadas y el glande tan hinchado, por mensaje le dije que esperara un poco para que viera como le gustaba tener sexo a su tierna y dulce progenitora, fui hacia ella, apreté sus tetas y jale su pezón, Ana gimió gustosa, le dije que se pusiera de rodilla y apunte mi verga a su boca, al tiempo que le ordenaba tragar, se la envié hasta la campañilla jalando sus cabellos y dejando mi pene unos segundos al fondo haciendo cosquillas con mis pelos en su naríz, tras uno o dos minutos haciendo eso, deje que Ramiro ocupará mi lugar, el chamaco, (tiene 24 años) había lubricado su verga con bastante saliva, le agarro de los pelos a su madre y le hizo levantar el rostro para pasar el miembro por todo su rostro, Ana abría la boca para engullir la verga, que en pocos instantes entro también al fondo, aghhhh aghhhhhh ....ahhhhh así cabrón, folla mi boca, yo estaba de pie junto a Ramiro y le decía, ohhhh que bien tragas puta, eso es, traga hasta el fondo perra, así! El chamaco la jalaba con cierta saña el cabello hundiendo una y otra vez su miembro en la boquita que muchas veces lo había ofendido por defender a su macho y ahora estaba ahí, de rodillas siendo humillada sin saberlo por el resultado de su semilla, el rostro de Ramiro se congestionó y empujó más la verga en la boca de su madre, así puta, dije yo, traga todo y que no salga nada, ahhhhh putaaaaaaa, en ese momento también me corrí sin tocarme siquiera, el morbo estaba por las nubes, así que mis palabras no fueron fingidas, Ana presa de un orgasmo también psicológico, mojó el piso bajo ella, de la boca escurría solamente baba, la muy zorra se había tragado toda la leche de su hijo, en mis planes estaba mostrar a Ramiro como cogerse a su madre, pero se me adelantó, la hizo acostarse sobre el piso y se lanzó a comerle las tetas y pezones, los que mordía y chupaba con frenesí, su mano bajo para meter dos y tres dedos en la jugosa fruta, haciendo que la loba se corriera más veces, luego levanto sus piernas y apunto a la hendidura, metiendo de una su mástil, seguí la comedia al decirle cosas obscenas a la putita mientras su hijo acribillaba la concha que no paraba de soltar jugos, mientras Ana soltaba improperios por la boca, rompe mi concha, así cabrón, dame verga, ahhhhh siiiii cógeme puto, siiiii, después de un rato de intensas embestidas, la volteó para pegar su rostro al frío piso y con las enormes nalgas bien paradas, se las abrió con ambas manos paso la lengua por todo el canal haciendo a su madre suspirar, ahhhhh que rica lengua, después me comes, dame verga de nuevo, Ramiro se acomodo entre las grandes nalgas mientras yo le decía a Ana, te voy a romper el culo puta, su hijo entendió a la perfección, pues se puso a darle sonoras nalgadas mientras insertaba un dedo en el arrugado anillo, aghhhhhh hijo de puta, con cuidadooooo dijo Ana tras la furiosa embestida, Ramiro no le hizo caso y saco el ariete para empujarlo de nuevo por completo, aghhhhhh noooooo, decía ella, pero no hacía por quitarse en ningún momento, pronto agarro un ritmo bestial que sacudía los enormes cachetes a cada golpe de cadera, tras dos corridas el aguante del chamaco subió bastante y le machacaba el ano con fuerza, hasta que tomándola de la cintura, pego su pelvis y dejó salir la tercera carga de leche, Ana estaba desfallecida, bajo ella un charco de jugos y leche filial manchaba el piso, Ramiro seguía pegado a su madre haciendo esfuerzos por no hablar y decirle que era la mejor puta que se había tirado jamás, antes de perder la erección, entro por la concha de su madre y de vuelta por el ano, para asegurar que ambos hoyos hicieran contacto con su madre y para culminar la humillación, la acostó boca arriba y metió su casi dormido pene en la boquita para que lo limpiará, en completo silencio se vistió y antes de retirarse, volvió a comerle las tetitas como gesto de agradecimiento, la dejé ahí un rato, mientras yo recuperaba fuerza, le puse otro vaso bien cargado en los labios que bebió hasta la última gota, creo que es hora de ir a descansar, me dijo ella.... Estoy destrozada, anda, libera mis manos, no le hice caso, le hice dar vuelta parando su culo y follando el dilatado agujero una vez más, hasta soltar mi carga en su intestino, ahora sí zorra, ve a bañarte y nos vemos después.

0 comentariosCompartir
0
DdulcesplaceresLv1· hace 1981 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

0 comentariosCompartir
0
DDulcewhiteLv1· hace 1986 dRelatos

Mi Jefeby yo después de cenar

Mi jefe me invitó a una cena de trabajo cuando sucios Yo estaba muy feliz pues había que algo habría de esa noche algo tendría que salir de ese lugar y no me equivoqué. Aquel día me avisó que debía irme temprano del trabajo para que fuera a cambiarme y arreglarme para la ocasión así que así lo hice llegué a mi casa me bañé me depile todita como es de costumbre y me puse una tanguita negra calada y de tela muy fina transparente de color negro se veía muy bien un vestidito negro de noche que a los laterales era traslúcido esto lo solucione poniéndome una especie de licra y con esta logré tapar desde mi cadera hacia abajo y de cadera hacia arriba se veía sexy así que no tendría problema de que se viera mi cuerpo. Pues bien resulta qué cenamos y como tal no era una reunión de trabajo pues hablaban y se divertían como amigos tomaron demasiado y todo reíamos a carcajadas como si fuera una fiesta de amigos después de esto mi jefe ya estaba algo Ebrio a lo que le pregunté si se sentía bien y él me respondió que sí que me tranquilizara que no pasaba nada puso su mano en ese momento en mi pierna y comenzó a acariciarla subiendo poco a poco hasta que llegó a sentir mi licra con esto yo me empecé a mojar demasiado y no sé qué es lo que sucedió Yo creo que la situación en la que estaba pero me mojé demasiado tanto que me jugó salieron y traspasaron la tanga y la lycra y el pudo sentirlo, vi como humano salió de debajo de mi vestido algo húmeda Y discretamente el lamió sus dedos sonriéndome eso me prendió muchísimo justo en ese momento él dijo que nos teníamos que ir que yo tenía que estar temprano o relativamente temprano en mi casa nos despedimos de ellos en el camino empezamos a juguetear a reírnos de todo lo que haya pasado en la reunión. En el camino comenzó a decirme que me via hermosa y que lo volvía loco, y nos empezamos a besar muchísimo como dos amantes desenfrenados. Yo ya no aguante más y baje mi licra para que el pudiera tocar más a fondo y así lo hizo, empezó a jugar con mi clitoris empapado y yo me retorcía d placer, el se desabrochó su pantalón y se sacó esa verga algo grande, muy venosa y eso si gruesa y muy rica, esta muuuuy mojada, se le salían los juguitos a su verga, así que me agache y mientras el jugaba conmi clitoris yo le empecé a mamar su verga era deliciosa, el sabor se su líquido era maravilloso sabia a hombre a rico. El empezó a mover la verga y me la metió de golpe a la garganta, de pronto empezó a cogerme con mucha rapidez la boquita, parecía una escena porno, pues la saliva se me salía escultura por el tronco de su verga y por sus huevotes, se me salía por la nariz y de tan profundo que llegaba, mis ojos lloraban y se me corrió el maquillaje. Yo saboreaba esa verga - Ah tremenda puta que eres ehhhh la mamas delicioso -me fascina tu verga es deliciosa no se que tiene pero sabe riquísima - cometela puta, desde que te vi sabía que te gustaba la verga. - ahhhh papi que rica verga -ooooh puta chupamela, así así, los huevos mamamelos -si papi, te beso estos pinches huevotes? -si mamamelos -mmmmmmm papi que ricos están donde deliciosos, riquísima verga la que te cargas papi De pronto los dedos que estaban jugando en mi puchita los llevo a su boca y los lamió diciéndome que mis jugos sabía a gloria que eran deliciosos y los saboreaba, que macho más rico, ver como se tomaba mis jugos..... me saco la verga de la boca y me metió los dedos a la boca con agresividad, los lleno de saliva y los saco, y volvió a meterme su rica verga a la boca, el llevo su mano hacia mi colita, hizo a un ladito mi tanguita y haciendo circulitos me lleno de saliva mi culito rosado, yo estaba tan excitada que el culo se me dilató rapidísimo sentía muy rico, el metió un dedito y me arrancó un gemido y yo gemir como toda una puta haciéndole saber que quería más, empezó a meter y sacar su dedo t de pronto metió otro dentro de mi, mi culo los engullia, los devoraba, era delicioso sentir sus dedotes jugando en mi ano. -ahhhhhh papi que ricooooo, me encanta que me metas los deditos en mi culito - si puta? Sabia que eras así de puta que tu culo está hambriento de una buena verga - hhhhmmmmmm papi que rico que ricl que rico así papi así así así asiiiiiiiii ahhhhhhhhh mi colita papi - si mami, que tiene tu colita? Tiene hambre quiere verga? - si papiiiiii quiere tu verga hasta adentro, le das de comer papi? - si zorrita vamos a darle de comer. El me levanto, yo con mi licra me limpié la saliva de la boca y mentón, el comenzo a manejar mientras yo lo masturbaba muy rico, llegamos a un hotel, al entrar íbamos jugando, nos dábamos besos y el me daba nalgadas. Al entrar el lugar era lindo había jacuzzi y una pequeña alberca era muy lindo. -oye hermosa me dejarías sacarte unas fotos para divertirme después? - mmmmm si papinpero con mi celular y yo te las paso okey? -esta bien mami Estas perfecta mamasita, justo en ese momento el beso mi panochita. -mmmmm papi deliciosos tus jugos mami están riquísimos uuuuf que rico -ah papi que rico -ponte ahí mami Ahora en la cama mami, quiero recordarte así -uuuuf hermoso culo, ahora yo voy a ser tu macho, soy yo quien se va a coger ese culo rosado, y tu panochita, entendido gringa putita? -si papi soy tuya, me encanta que seas mi jefe, pero y tu esposa? -ella que mami tu estas divina ella es una mujer que ni siquiera me complace, en cambio tu mi cielo tienes un cuerpazo que muchos se quisieran coger.... Fue entonces cuando me acordé de ustedes jeje y le pedí que me sacar más fotos En fin este fue mi fin de semana, si quieren saber como me cogio en este hotel dejen sus puntos y comentarios diciéndome que quieren parte dos y les cuento a detalle cada palabra y cada lugar que el me relleno con su hermosa verga. Los amo papis, ah y si quieres fotitos exclusivas mías en este lugar díganme algo muy rico por el chat, pues me gusta fantasear con ustedes y con gusto les mando una fotito exclusiva. No se olviden de leer esto, yo quiero contarles como me cogio pero quiero saber si ustedes quieren. Me despido amores son los mejores.

0 comentariosCompartir
0
AallcripLv1· hace 1987 dRelatos

Maestrita abusada

Apenas había entrado a trabajar a esa escuela como conserje,nada fuera de lo normal, ir conociendo a la gente, convivir levemente con losmaestros y soportar a los niños y desastres. Sin embargo, comencé a tratar auna maestra un poco más que a cualquiera, por el simple hecho de que ella solíaquedarse al último en la escuela, al punto de que, si no fuera porque yo teníaque quedarme a limpiar, ella sería la que cerrara a escuela todos los días.Sinceramente no me interesaba el porqué de sus horarios de salida, tampoco escomo que me incumbiera, a pesar de ello, ella se disculpaba por incomodar consu presencia, ante lo que yo le decía que no había ningún problema, solíaexcusarse con “es que me siento más tranquila en la escuela para revisar lastareas” o “es que tengo que preparar mi clase de mañana”, total que yo seguía alo mío, teniendo conversaciones amenas con ella mientras limpiaba su salón, yhasta a veces ella me seguía un rato. En este punto debo describirla, ella era una chica joven, deun metro cincuenta y cinco como mucho, con un muy buen culo, en el que se solíamarcar la tanga, unas tetas moderadas, pero bien firmes y una cara inocente quedaban ganas de verla cubierta de leche, o mejor aun haciendo muecas de placermientras tenía un orgasmo. Sin embargo, todos estos deseos se veían muylejanos, ya que había escuchado, por conversaciones de los maestros, que yamuchos la habían intentado meter a sus camas, pero ella simplemente no parecíainteresada en ningún coqueteo. Yo había notado una cosa rara en su salón siempre que nosquedábamos solos, y eso era que se sentía un olor, muy tenue pero que meresultaba familiar, olor que no estaba ni a principios ni a mediados del díaescolar, por alguna razón ese olor me causaba una leve erección, pero aun nolograba identificarlo. Todo relativamente normal hasta que cierto día llegué unpoco más rápido a su salón, ya que, milagrosamente, los otros salones se habíanmantenido limpios, por lo que llegué, como siempre, esperando verla sentadadetrás de su escritorio, pero esta vez vi algo que cambiaría por completonuestra rutina. Ahí estaba ella, sentada sobre su escritorio, con el pantalónhasta los tobillos, y la tanga más debajo de las rodillas y las piernas lo másabiertas que esta posición le permitía metiéndose tres dedos en su panocha conalgunos pelitos y con dificultad metiéndose uno más en su arrugado anito, sucabeza estaba torcida hacia atrás en éxtasis, motivo por el cual no notó mipresencia, así que decidí hacerme levemente para atrás y esconderme detrás deun muro. No les voy a mentir, la situación me excitaba sobremanera, pero no meatrevía a hacer ningún movimiento, al menos hasta que comencé a escuchar entresus gemidos y el húmedo movimiento de sus dedos: - Sí!, ¡soy una putita, dame duro! En ese momento, un demonio se apoderó de mí, comencé aconectar los hilos, sus horarios tardíos, sus sudores al encontrarla en susalón, el extraño olor que notaba, ese olor era el de una panocha, la panochade una zorrita deseosa de verga, amante del exhibicionismo y de la sumisión.Algo hizo clic, y sin dudarlo me acerqué a ella, que aún seguía en éxtasis, peroreaccionó casi como un látigo cuando sintió mis dedos entrando junto a lossuyos en su ya húmeda panocha, sus piernas se cerraron y sus paredes vaginalesapretaron. En ese momento, ella trató de decir algo pero ni tardo ni perezoso,le puse mi otra mano en la boca, sofocando toda queja o intento de pedir ayuda,acto seguido, comencé a manosearla con mi mano libre, se la saque de la panochay comencé a acariciar su abdomen, llegue a sus tetas con unos pezones oscurosque me estaban enloqueciendo, y comencé a pellizcárselos y después a mordérselos,mientras tanto seguía explorando su cuerpo con esa misma mano hasta que lleguéa su punto débil, tocando ese pequeño y apretado agujerito suyo, ese anitosemivirgen, una vez comencé a acariciarlo con un dedo, ella comenzó a temblar ysu piel a erizarse. - Mira nada más putita, resulta que quieres que te rompa elculito – - N-no…- me susurró como pudo – por favor no me hagas nada – - Nunca pedí tu opinión zorrita – en ese momento terminé deperder los estribos, le solté una cachetada y la obligué a darse la vuelta, yrecargar su cuerpo contra su escritorio y dejarme su culo a mi total poder, enese momento me agaché y le separé las nalgas para comerle un rato el culo, esohizo que dejara de resistirse, al menos hasta que sintió que enfilaba mi vergaen la entrada de su culo. - No, por favor, nunca me lo han usad… - no la dejé terminarcuando se la metí entera sin piedad, obligándola a ahogar su grito de dolor,mientras ella movía el culo desesperadamente tratando de zafarse, yo comencé adisfrutar de ese apretado agujero. Comencé el bombeo sin importarme su obviosufrimiento, y me centré únicamente en mi entero placer, la insultaba y le metíadedos en la panocha para luego metérselos en la boca para que probara suspropios jugos de zorra en celo, en un momento la agarré del cuello desde atrás,la obligué a voltear, y al ver esa hermosa cara inocente con lágrimas y siendo mancillada,no aguanté y le solté un profundo beso de lengua haciéndola saborear al mismotiempo el sabor de su ano, así seguí hasta que me aburrí y sin previo aviso sela cambie a la panocha ante lo que ella soltó un gemido que ya no era de dolor,si no de placer puro. - Dime que eres- le ordené entre jadeos - Tu putita – - ¿Qué dijiste? – - ¡Soy tu putita, me encanta que me trates como la zorritasumisa que soy! – gritó en éxtasis. Esas palabras fueron suficientes, le saqué la verga de lapanocha, la volteé y se la metí en la boca y se la cogí un rato, provocándole arcadas,hasta que sentí que me venía y finalmente pude cumplir esa fantasía de ver esacarita inocente cubierta de leche calientita, y mejor aún ella misma juntó todala leche con un dedo y se la tragó entera. Después de todo lo pasado, ella solo se levantóy, una vez vestida, se fue caminando con dificultad. Quedé con ciertapreocupación ya que pensé que a lo mejor me había pasado, al menos esa era miidea hasta al día siguiente, cuando todos ya se habían ido, cuando llegué a susalón y la vi sentada detrás de su escritorio y me recibió con una sonrisa,pero esta vez no fue una sonrisa amable, sino una sonrisa sumisa y picara.

0 comentariosCompartir
0
Ttortuga7890Lv1· hace 1987 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 4

Cuatro Tito llego como era ya una costumbre un sábado por la mañana, todavía estábamos desayunando cuando toco el timbre de la puerta. Por lo que apresurándome le fui a abrir, pero apenas lo hice un mensaje me llego al celular. Al verme intento saludarme pero no prestándole atención intente ver quien me había escrito, no obstante apenas vi quien era. Rápidamente apague el aparato. Fastidioso rápido puse mala cara, a lo que mi mejor amigo percandose de mi expresión me pregunta con curiosidad – era, ella no es cierto? Cintia era mi casi ex novia, era una chica de mi edad que iba a un curso diferente al colegio que yo y Tito asistimos, era una chica preciosa que lamentablemente tenia un problema y es que era bastante celosa. Por lo que varias veces tuve que aguantar una escena de celos que de verdad ya me habían cansado, así que la última vez que pasó yse puso espesa. Quise ponerle un alto y aunque quería mucho a Cintia, tuve que cortar con ella. Desde entonces no ha dejado de mandarme mensajes diciendo – que quería hablar conmigo, para así poder arreglar las cosas entre nosotros. Realmente no sabía que hacer, por un lado me gustaba estar con ella. Pero por el otro me embolaba que estuviera todo el tiempo,intentando acusarme de algo que no había hecho. Intentando no darle mas rodeos al problema dejo que Tito avance y una vez que llega a el comedor, saluda primero a mi padre.Continua con mi hermanita y finaliza dándole un suave beso en la mejilla a mimadre. Esto hizo que ella soltara rápidamente una gran sonrisa, pero acostumbrado a que ella sea tan optimista. Trato de no darle mayor importancia. Vamos siéntate que te paso algo para que desayunes –comento mi madre con todo maternal, a lo que Tito acomodándose a un costado de mi padre le suelta – no es necesario que se moleste, comi algo antes de venir. Mi madre como si estuviera mirándome a mi, réplico agregando– tienes 19 años y estas solo, así que me imagino que clase de cosa te llevaste a tu boca – claro que mi madre hacia referencia a la comida chatarra que mi amigo de seguro consumía. Poniéndose colorado Tito no argumenta nada mas y viendo como mi madre se pierde en la cocina, terminamos con el desayuno. El resto del día tanto Tito como yo nos pusimos las pilas con un proyecto que debíamos terminar para nuestra clase de biología,siendo muestro último año en la secundaria queríamos terminarlo bien. Por lo que mientras estábamos en ello, sólo paramos para almorzar a mediodía. Luego de comer estábamos descansando un rato, hasta que nuevamente sono mi celular y sabiendo quien era. No quise atender. Al ver esto Tito me pregunta – hasta cuando piensas seguir así? Hasta que me deje en paz supongo – le aclaro, pero al parecer este no quería dejar el tema. Ya que insistiendo me dijo – porque no te juntas con ella y hablas, tal vez así o se arreglan o logras terminar con ella definitivamente. Sonando sabio su consejo me pongo a pensar que hacer por unas cuantas horas, hasta que decidiendo. Le pregunto sin más – crees que puedas acabar el proyecto tu solo? Claro – me indicó a la vez que agregaba – pero a donde vas tú? Voy a seguir tu consejo – le aclare – voy a verla y depende de que me diga, veré que hago. Estando de acuerdo conmigo, tome una campera debido al frío que hacia afuera y despidiéndome de él. Salgo al pasillo y cuando pasó por el cuarto de mis padres, veo que mi madre está ingresando a su baño con su bata puesta. No diciéndole nada paso en  silencio y siguiendo mi camino, bajo las escaleras. Ya en la sala veo que mi padre también se prepara para salir también, a lo que preguntándole a donde iba. Escuche cuando este me dijo – tengo asuntos que arreglar con Simón, cosas del estudio. Al escucharlo me quedo callado, pero recuperando el habla le preguntó – me puedes llevar? Tito Apenas escucho el auto del papá de mi mejor amigo alejarse me incorporó y observando al vehículo alejarse por la ventana de su habitación voy directamente hasta la puerta, una vez fuera me encaminó hasta lograr llegar al cuarto de su hermana y con cuidado termino de acercarme con la intención de ver que hacia. En un principio y como habíamos acordado el día anterior con Susana, me iba  a comportar correctamente. Pero cuando recibí como todos los días una imagen pornográfica de ella y su esbelto cuerpo posando desnuda en su cama de matrimonio, la razón se fue por el caño y deseando quedar con ella estaba buscando una chance para tenerla conmigo. Una que gracias a mi suerte llego, sin planear nada. Ya allí pongo la oreja detrás de la puerta y no escuchando ningún tipo de sonido, abro un poco la misma y comprobando que Mara duerme tranquilamente. De inmediato voy en la búsqueda de la mujer que prácticamente esta en todos mis sueños eróticos. Primero trate de localizarla en su cuarto, pero al no encontrarla ahí escucho de repente como vienen ruidos de su baño privado. Imaginándomela de inmediato desnuda dirijo mis pasos hacia ese lugar y abriendo  un poco la puerta, me pongo a espiarla como si fuese un auténtico enfermo. Al instante la veo que está casi con el cuerpo entero sumergido en el agua y tomando lo quesería un baño de tina, pero dejando a su vez expuesto una parte de su cuerpo que mas me enloquece. Ya que sus pechos parecían estar flotando por fuera del agua, al verla me adentro con sumo cuidado y mientras la veía disfrutar del agua con los ojos cerrados. Con rapidez y sigilo empiezo a desnudarme. Ya en bolas y con la excitación al máximo me acerco a ella muy lentamente y una vez que estoy cerca, le suelto con una voz triunfal y altanera – se que no sabes que desayuno regularmente, pero yo si se de algo que te gustaría probar todas las mañanas. Apenas me escucha abre sus ojos con profundo pánico,sentimiento que solo aumenta cuando me ve completamente desnudo y totalmente empalmado a su lado. No pudiendo creer lo que estaba pasando, soltó al instante muy asustada – estas loco? Al verla con esa expresión de puro pánico me agacho y mientras aprovecho de tocar uno de sus pechos con uno de mis dedos, le suelto para intentar calmarla – tranquila, Román y tú marido se acaban de ir juntos. Haciendo caso omiso de mis palabras, agregó con miedo y furia – igual eso No te da derecho a aparecer de forma repentina en mi baño y desnudo como estas. Tenia el mismo tono de mi madre cuando se enojaba conmigo, a lo que riéndose por tener ese pensamiento. Intento darle un beso, pero ella esquivandome, me suelta con evidente enfado – deja de jugar Roberto,aunque mi marido e hijo no estén puede regresar en cualquier momento, fuera deque Mara todavía está en la casa. Ella está en su cuarto durmiendo como un tronco – le amoneste,mientras agregaba – no pongas esa cara, ellos regresarán tarde. Y como estas tan seguro de ello? – acotó de inmediato,a lo que sonriendo le respondí – simplemente tengo esa corazonada – en realidad antes de que saliera le dije a Román que me contase antes de volver, como había terminado todo y sabiendo que tardaría, me sentía seguro de que cumpliría su palabra. Dicho esto no le doy tiempo de pensar mas y acercando mis labios a los suyos, la beso como si nada más en el mundo importara. En un principio intento resistir a la caricias que le daba con mi boca, pero no dejando de insistir logré colar mi lengua dentro de la misma y comenzando un pequeña batalla de voluntades. Conseguí que al final yo saliera victorioso. A esa altura mi amante ya estaba casi entregada, por lo que incorporándome deje mi pene a la medida de su boca y hablándole suciamente, le dije – vamos puta, chupa bien que se cuanto te gusta hacerlo. Hasta un par de meses atrás descubrí el lado más salvaje de la madre de Román, al principio nuestros encuentros eran más que todos calmados y llenos de pasión. Pero se daba cada vez mas frecuentemente que a la madura le gustaba el trato fuerte, le encantaba que la hablará suciamente y hasta le excitada que la tratase como a una cualquiera y a mi que decir. Debía admitir que darle ese tipo de trato, me encendía de tal manera que terminábamos cogiendo tan demencialmente, que parecíamos ser auténticas bestias en celo. Se notaba que mis palabras la habían calentado ya que poniendo la sonrisa de una golfa se arrodilló en la bañera y luego de menearme la pija un par de veces, sin más quejas se metió mi cipote directamente dentro de su boca. Apenas siento la calidez que invade todo mi pene aguanto las ganas de correrme, no obstante y una vez que recuperó el control de mis sensaciones me posesión de su cabeza y aferrando con ambas manos la parte trasera de su cabeza. Lentamente comienzo a cogerme su boca, al instante sonidos indecentes resuenan en el baño, pero encantado de escuchar como su boca se traga todo mi pene no dejo de cogérmela. Como ya estaba acostumbrada ella aguanto mis acometidas sin problema alguno, dejando que mi falo llegue directamente hasta su garganta. A lo que sintiendo muy rico, era inevitable que mi primera corrida estuviera a punto de llegar. Pero antes de tener ese placer escucho como el sonido de un celular empieza sonar, a lo que liberando mi presa veo que me mira al son que me suelta – es el mío. Incorporándose veo que se levanta y mientras noto como las gotas de agua recorren todo su cuerpo, sale desnuda como esta. Pero antes de salir del baño toma su bata al son que me dice antes de salir – quédate y manten la puerta cerrada. Haciéndole caso me quedo en silencio parado y desnudo,pero  para mi suerte solo se perdió un par de minutos ya que regreso con el aparato en su mano escucho que soltaba – porque no me lo dijiste cariño? En silencio espero la respuesta del otro lado y mientras me miraba no perdí mi oportunidad, ya que de inmediato me levanté y acercándome a ella me arrodilló en su delante. Sabiendo que estaba hablando con el padre de mi mejor amigo, no me importó y mirando el tesoro que tanto andaba buscando tome la cinta de su bata de baño y deshaciéndome de ella. Abro la bata de paren par. De inmediato veo como su depilada concha se encuentra casi a la altura de mi boca y mientras que sus labios vaginales sobresalían, sabia a su ves que estos escondían una perla que se halla dentro de su concha y que yo ansiaba tocar con mi boca. Tragando el nudo que se me había formado en el pecho, coloco mis manos sobre su cintura y acercando su pubis a mi cara.Enseguida le  hundo la lengua en el centro mismo de su ser. Apenas ingresa mi lengua la meto hasta donde no mas puedo y excavando dentro suyo, muevo la misma con bastante maestría hasta lograr hallar un pequeño botón que es claramente su clítoris. El mismo no es de gran tamaño, pero le produce tal gusto a mi hembra, que ahogando un gemido le pregunta a su marido reprimiéndose  – entonces iras en busca de Román y volverán juntos a casa? La situación era demasiado morbosa, ya que mientras la madre de mi mejor amigo hablaba con su padre, yo le practicaba sexo oral sin que él se diera cuenta. Eso extrañamente me calentó mas, por lo que siguiendo con mi juego vuelvo a atacar se botón de placer y mientras está vez no le doy paz a la madre de mi mejor amigo, muevo de tal forma mi lengua que inevitablemente logro que tenga su primer orgasmo. No pudiendo contenerse arquea su cuerpo y mientras lo hace deja a mi costado la bocina del celular, por lo que escucho perfectamente al padre de Román preguntar – cariño estas bien? Pasando los segundos se recupera del orgasmo que le provoque y poniendo de nuevo su celu sobre la boca, le escucho decir – lo lamento amor,es que pensé que Mara me estaba llamando. Hablando por algunos segundos mas, termina por cortar el llamado y mirándome como una autentica trola. Termina de desprenderse de la bata que cae al suelo, una vez allí se pone contra la pared a la vez que apoya sus manos sobre el frió cerámico del lugar y mientras arquea su cintura y abría bien sus piernas me suelta con picardía – que esperas pendejo, no que querías comerte a esta hembra, pues aquí esta y es toda para ti. Totalmente excitado siento como mi pene da dos pequ

0 comentariosCompartir
0
PParejaParanaLv1· hace 1987 dRelatos

Nuestro primer trio

Esta es la historia de nuestro primer trio. ¿Cómo loencaramos?, Nos llevó tiempo, mucho tiempo para animarnos. Ofertas sobraban,solos hay millones dispuestos a cojerse a la mujer de otro, sobre todo a la míaque es una mujer muy muy hot, muy deseable, seguro lo verán en nuestros post. La cosa era animarse, habíamos hablado con parejas lascuales por más buena onda era difícil acomodar los horarios y los gustos… ganassiempre había… nos superaban los nervios y la ansiedad. También cuestión degustos… Nunca sabías si las parejas eran verdaderas… más de una vez los hombresquerían cortarse solos pero ni ahí era lo que buscábamos. Recuerdo un vago deuna pareja que me pidió que le pase el teléfono de ella (un salame total) Después de eso frenamos. Nos molestó que sea así la cosa. Lafantasía seguía latente pero la búsqueda se calmó un poco. Un día vemos unperfil de un solo que nos gustó su texto, su dialéctica y lo contactamos. Hablamosbastante con él hasta sentirnos cómodos…nos mostraba ser un caballero…y lo fue.Nos pidió fotos sociales y nos animamos. Montonazo de consejos de cómo movernosen el ambiente y realmente nos sirvió. Nos dio una clase magistral de cómoencarar a una pareja. Fecha cercana al 14 de febrero…Día de los enamorados… dabajusto como para que sea un regalo para ambos… iba a ser tarde… salimos de casacon todos los nervios. Ella en su bolso llevaba la lencería que se iba a poner(le gusta cambiarse varias veces para sentirse deseada y verse bien). Pactamos un lugar, 12 de la noche, él dejaba su auto eíbamos a un motel en el nuestro. Mientras esperábamos yo veía que ella estabatranquila. No sabría decir si deseosa de que al fin se diera nuestro encuentroo  era genial para disimular sus miedos einseguridades. Yo no quería que él llegara… o sí, no sé…sensacionesencontradas… todos los autos creíamos que era él… mirábamos para todos lados,el mensaje no llegaba... doce pasaditas: “estoy demorado unos minutos”…bueno…avisa, quiere decir que viene. Esperamos… nervios y más nervios… “Llegando”… vemos que baja de un auto en la vereda deenfrente y se acerca…. Re natural… como si fuéramos amigos de hacetiempo…subió, nos saludamos… ningún actor de telenovelas, tampoco desagradablea la vista de cualquier persona… hablamos nada y encaramos al motel… Entramos y dada la ocasión pedimos una habitación de lasmejores. Se las describimos así… daba para mínimo 6 parejas el lugar… sillonesgigantes sobre uno de los costados, enseguida una barra con mini bar, todo muybien ambientado. Al medio entre la barra y la cama que era Doble doble plaza…hermosa, con espejos arriba, bueno, entre medio estaba el caño para bailar, asu costado subías unas pequeñas escaleras y tras un vidrio inmenso esmeriladoestaba el Jacuzzi, al lado del Jacuzzi un baño turco!!! Con un todo de pequeñoscerámicos. Pero bueno, no los aburrimos más con detalles. Vamos a lonuestro. Previa de unos tragos, él sólo gaseosa, mucha charla, de lavida, de cómo nos gustó la idea de otra persona, bla bla. Mucha sorpresa paraél saber que era nuestro primer trío con un hombre y tal cual nos dijo se pusoa disposición para que la pasemos todos bien. Nos dijo: “Uds. jueguen,arranquen tranquilos, yo me acomodo y cuando me digan participo”. Comenzamos a besarnosdelante de él, ella estaba muy caliente, se nos daba esa fantasía. Comenzamos a desvestirnos, estábamos muy  calientes. Apenas me bajé los pantalones ellase acercó a mi verga y comenzó a chupármela muy rico, despacio, me pasaba lalengua y me miraba, sus labios de rojo intenso iban desde la cabeza a loshuevos. Nuestro amigo ya desvestido nos miraba desde la cama, ya tenía la pijadura. Con un gesto le pedimos que se acerque. Ella se la iba a chupar, a losdos en realidad. No tenía la pija inmensa, era poco más de una medida normal,gorda y bien parada. Ella lo pajeo un poco y comenzó la acción. Me calentabaver como se la comía, le chupaba la cabeza, le pasaba la lengua, después eltronco, le acariciaba los huevos. Se metía la dos en la boca para que le sacarafotos. ¡Como me calentaba! Nunca pensé que me iba a gustar tanto verla así.Después de divertirse con nuestras pijas un ratito se fue al baño. Venía lahora de la lencería. Pollerita corta sin bombacha. Tiradores que le tapaban sololos pezones. Toda mojada y brillante su conchita. Estaba para darle y mucho.Primero yo, ella en cuatro en la cama, entraba y salía y gemía mientras lechupaba la verga a él. Ahora ella quería que se la meta nuestro amigo. Y Comotercero obediente se acercó de atrás y se la abrió con su verga gorda. Quéhermoso verla gozar así. La bombeaba con ganas y le daba muy rico. Ella gozabacomo mi buena y obediente esposa. Se la metía hasta el fondo mientras yo lemetía mi verga en la boca… Nunca imaginé que íbamos a gozar tanto… ella memiraba todo el tiempo para que me caliente (y dejarme tranquilo que esto queestaba pasando era para nosotros dos como la pareja consolidada que somos) yeso me ponía al palo. Llegó la hora de la colita, primero yo, para abrirla unpoco. La lubriqué bien y como a ella le gusta se la metí despacito. Un poconomás, como para dilatarla. Obvio que también quería la otra verga. Y ahí se lametieron… “me cogen la colita me decía” mientras mi verga se me ponía a full deverla en cuatro gozando como loca.  Ahí fue cuando medijo ella. “Te voy a mostrar algo que te va a gustar”. Lo agarró de la mano yse fue con él al caño para bailar. Yo tirado en la cama expectante. Se agarródel caño con sus tacos altos que la dejaban muy puta… le agarró la verga y sela metió para que la coja desde atrás. Me miraba y me decía “¿te gusta así?… Mela mete por todos lados”, dándome a entender que iba de la concha al culo todoel tiempo… Qué imagen hermosa ver como la cogían… siempre me acuerdo de eso yle he dedicado muchas pajas. Una imagen que no se me va a borrar más de la cabeza. Después pasamos a la barra, ella sentada en una banqueta consu hermosa cola aceitada bien hacia atrás, yo delante de ella, la acariciaba yla besaba, le tocaba las tetas hermosas que tiene, él detrás se la metía portodas partes mientras ella me miraba y me preguntaba si me gustaba ¡¡¡Obvio queme gustaba!!!, me volvía loco. “¿Te coje la cola?” le decía yo y ella sin poderresponder de como disfrutaba ponía esa cara de placer que toda mujer ponecuando disfruta realmente de una verga y gemía tratando de decirme que sí. Pasado esto tomamos rápido unos tragos y cambiarse de nuevola lencería. Cuando volvió, estaba con su porta ligas y una remerita que ledejaba sus tetas afuera. La llevé a la cama y le dije que se le sentara en laverga, que se la comiera toda… y ella muy obediente se la metió. Desde atrás yola miraba, como se le abría y le entraba hasta que los huevos le golpeaban lacola. Se paró y se puso en cuatro en la cama, se la metía yo.Alternaba entre la cola y su conchita bien abierta por nuestro amigo.  Se la metía un poco yo y lo dejaba a él, unosbombazos cada uno. “Cojele la cola le dije” y él obedeció. Ella gozaba y leencantaba. Se la cogía fuerte mientras yo le decía a ella: “Te gusta la pijaque te conseguí, no es como los juguetitos (consoladores) que son fríos…”Recuerdo cómo gemía y me vuelvo loco. Luego se la llevó contra una pared de espejos, bajamos lasluces y siguió dándole desde atrás. Parada con las piernas abiertas y sus manosarriba sosteniéndose mientras ella fantaseaba diciéndole que se sentía queestaba en un boliche y le decía que pase otro. Jugaron así un buen rato, yo losmiraba y me encantaba. Ella con su mirada fija en mí. Ambos más que contentos ysatisfechos de lo que estábamos haciendo. Después a la cama, yo abajo, besándola y acariciándola, ellaarriba mío en cuatro, él atrás de ella metiéndole la verga en el culo, fuerte,bien fuerte hasta acabarla. Le sacó la pija y sacó el forro para desparramar susemen sobre las sábanas. Fue una experiencia maravillosa… Como les dijimos alprincipio, nos llevó tiempo tomar la decisión pero para nada nos arrepentimos…Nos unió mucho como pareja tanto emocional como sexualmente. Esperamos que les haya gustado nuestra experiencia y quienesaún no se han animado no dejen de hacerlo. Si les gusta seguirán como lo hicimosnosotros, si no es así tómenlo con calma que es solo sexo, no es amor. Acá nohay cornudos ni cornudas, es común acuerdo y experiencias que nos da la vida. Besos a todos y todas de ambos, le dejamos algunas imágenes de ese día.

0 comentariosCompartir
0
DdamaycornudoLv1· hace 1987 dRelatos

Los inicios 3

Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi

0 comentariosCompartir
0
TTiziOeste666Lv1· hace 1987 dRelatos

Bailando y más...

Como todos mis relatos estan basados en mis fantasías Estaba bailando con mi novio cuando un hombre me agarró una nalga por encima del vestido y la apretó fuerte con la mano entera, me tomó de las nalgas con ambas manos, apretujándolas y manoseándolas a su gusto con una desfachatez potenciada por el alcohol. - Puta, debes tener la concha bien mojada ¿ó me equivoco? Mi novio me miraba de vez en cuando y me sonreía, ajeno a la situación o eso creia yo. El hombre seguia en lo suyo y pronto se apretujó contra mi cuerpo. Podía notar su bulto a través de mi vestido, sus manos fueron subiendo de mi culo, pasaron por mi cintura y subiendo comenzó a tocar por los costados mis pechos. Empujó metiendo las manos de a poco hasta llegar a tomar mis pechos, uno en cada mano, aquél desconocido manoseaba mis pechos, jugaba con los pezones por sobre la tela y los pellizcaba de vez en cuando. Mi novio se percató de lo que pasaba, me agarro bien fuerte y mirando al hombre movio la cabeza afirmando. -Verás que cogida te voy a pegar puta, tengo la verga como una piedra. Tan lleno de gente estaba aquel lugar que nadie se percataba del manoseo al que estaba siendo sometida. Una de sus manos se introdujo por debajo de mi vestido, y comenzó a acariciar la parte interna de mis muslos, lo noté metiendo un dedo entre mi ropa interior, me la corrio mientras sus amigos parecían divertirse con la situación. Yo estaba bastante asustada, me metio todos sus dedos en mi concha. -Mmm, que linda concha que tenés Yo cerraba los ojos. -Mi amor, por favor, vámonos -le supliqué a mi novio. A pesar de mi insistencia, no me hacía caso. Estaba destinada a caer en las manos de un desconocido. De repente dejó de tocarme, por un momento creía que todo había terminado, pero no era así. Estaba hablando con sus amigos, me asusté mucho cuando sus amigos se me arrimaron. Levantó la parte de atrás de mi vestido y noté como algo muy gordo, tibio y húmedo se metía entre mis muslos, era bastante grande y gorda. -Quiero metértela puta, quiero cogerte, vas a ver como entra mi vergota caliente en tu conchita. Mi novio me masturbo asiendome retorcer, cosa que el hombre aprovecho para metermela por la concha de una haciendome doler. Durante las fuertes embestidas apretujaba y me pellizcaba con fuerza mis tetas. Luego de un rato largo acabo, dejandome la concha dolida y rota, uno de sus amigos ocupo su lugar y me cojio de igual manera, todo con el permiso de mi novio, -Que lindo es coger a esta puta Bombeaba rápidamente, sentí un ardor insoportable, la sacaba y la volvía a meter bruscamente, bombeando muy rápido un buen rato hasta que acabo. - Que buena puta, que pase el que sigue Yo ya sin fuerzas, dolorida, debil, asi durante toda la noche fui cojida por los amigos del hombre y todo aquel que quisiera a la vista de mi novio

0 comentariosCompartir