Perfil importado
Trio forzado
Después de salir 3 años con Romina. Una mujer de unos 35 años, muy hermosa, con tetas bien firmes y un culo hermoso separada con hijos. Decido terminar con ella, ya que era muy posesiva. Yo tenía 25 años estaba en la universidad. Me encantaba estar con ella. Teníamos muy buen sexo. Pero la atracción hacia una compañera de la Uni de la cual ella siempre estuvo celosa hizo que no termináramos en buenos términos. Llevábamos saliendo unos dos meses con Alejandra, mi compañera, 2 años menor que yo. Hermosa con tetas medianas, y un culo firme muy hermoso. Yo vivía solo en un departamento, pasábamos mucho tiempo juntos, el sexo era lo mejor, ella vivía en una pensión por lo que se quedaba a dormir seguido en casa. Tenía la llave del departamento. Un día llego a la tardecita a casa, luego de una cursada y encuentro que a Romi sentada en el sillón del comedor. Hacía meses que no la veía, estaba en ropa interior con una bata blanca muy sexi. Le pregunto qué hacia acá, quien le había abierto. Ella me contesta que eso no importaba que tenía una sorpresita para mí. A lo que le contesto que por favor se vista que podía llegar Alejandra. Ella me contesta. Ro: Alejandra? La putita que cursa con vos. Así que estas con ella Yo: Si hace unos meses que estamos juntos. Ro: Que bueno, sabes siempre cuando estuvimos juntos me ratoneó mucho la idea de verte con ella, pero obviamente la puta era yo, ella no iba a acceder a hacer un trío juntos. Mira vos, logró que quería al final. Yo: Rebeca por favor vete. Romi se levanta, se acerca a mí y me dice: Ro: Ven conmigo, tengo un regalo para ti. Me toma de la mano y me lleva a la habitación. Abre la puerta y encuentro a Alejandra atada a la punta de la cama desnuda y con la boca tapada. Desesperado me quiero acercar y Romi me detiene. Ro: Espera, no tan rápido. Esta es la sorpresita que tenía preparada, Tuvimos una larga charla con tu novia. Como veras no nos pusimos de acuerdo, sino te esperábamos en otras condiciones. Así que te propongo que te relajes y hagas lo que te pido. Sino Alejandra la iba a pasar muy mal. Si todo va bien vamos a pasar una noche de sexo espectacular. Yo entre la sorpresa de encontrar a mi ex semi desnuda en el comedor, y luego a mi novia desnuda y atada en la cama. Ya me estaba enloqueciendo. Ro: Quítate la ropa, y pégate una ducha. Nosotras te esperaremos acá. Me saco la ropa y me dirijo al baño. Mientras me ducho, no paro de pensar en la situación que me espera. Me daba mucho morbo. Pero pensaba que Alejandra, que era muy distinta a Romi. Salgo de la ducha y escucho la voz de Alejandra, suplicando que nos deje en paz. Entro a la habitación y encuentro a Romi desnuda junto a Alejandra en la cama. Ella tiene en su mano un cuchillo posado en el vientre de Ale que está muy asustada. Ro: Ven aquí junto a nosotras, si hacen lo que yo les digo la pasaremos muy bien y no sabrán más nada de mí. Me acuesto en medio de ellas. Rebeca deja el cuchillo a un lado se sube arriba mío y comienza a besarme. Yo trato de negarme, pero ella me dice al oído que si no cedía, lastimaría a Alejandra. No me deja muchas opciones. Tomo de la mano a Ale y le doy un beso profundo. Romi se separa y me pide que bese a mi novia un momento que no para de llorar a nuestro lado. Yo lo hago y Romina nos separa besando ella también a Alejandra. Estamos así un momento. Romina nos pide que nos pongamos de rodillas unos frente al otro y que no nos toquemos. Se posa detrás de Ale y acaricia sus senos con una mano mientras con la otra mete su mano entre sus piernas masturbándola fuertemente. Ale por la humillación llora, pero comienza a gozar de a poco. Romina le pide que se ponga en cuatro patas y que me chupe bien la pija mientras ella la haría gozar como nadie. Ale se inclina tomando mi pene y comienza a chuparlo. Rebeca me mira y se pone detrás de Ale, toma su culo con las dos manos y separa sus nalgas. Romi: que hermoso culo tiene tu chica. ¿Se lo has roto alguna vez? Nunca me había dejado. Pero conociendo las intenciones de Romina le digo que si con la cabeza. Alejandra me mira guiñándome un ojo. La mamada que me está pegando me está encantando. Romina: Mmm que lindo. Voy a disfrutar de esto. Comienza a pasar su lengua primero por el ano y lentamente se dirige a la vagina. Introduce un dedo suavemente en su cuito ensalivado y luego dos. Mientras con la otra mano masturba su vagina. Alejandra suelta mi pene un momento y pide por favor que saque sus dedos que le duele mucho. Romi no hace caso y toma del pelo a Alejandra diciéndole que siga con su tarea. Pasaron uno minutos. Ella termina con Alejandra y se acerca a mi por detrás. Romi: Ahora quiero que le rompas el culito frente a mi. Yo me pongo detrás de Alejandra y comienzo a tocar su oficio que ya está dilatado por el trabajo realizado por Romi. Mientras esta besa apasionadamente a Alejandra. Romina: Ahora me voy a abrir de piernas y te vas a comer mi vagina mientras tu novio te rompe el culito. Alejandra: No por favor el culo no, me va a doler. Romina la cachetea, se abra de piernas frente a ella, le toma la cabeza y la obliga a chupar. Romi: Comienza tu tarea. Yo me dispongo a introducir mi pene suavemente. Hasta que siento que cede y comienzo a bombear. Miro la escena lésbica que me están dando y no puedo evitar calentarme. Alejandra llora y grita de dolor mientras cómo puede chupa la concha de Romi que goza como una perra en celo. Pasados unos minutos yo acabo dentro del culo de Alejandra y Romi suelta la cabeza de mi chica. Rebeca toma la cabeza de Alejandra. Rebeca: Y te gusto putita. Ahora te vas a sentar en el sillón mientras yo me monto a tu novio. Yo: Por favor déjanos en paz. Ya es demasiado. Alejandra llorando se va al sillón. Y Romina me pide que me acueste. Comienza a chuparme la pija con una maestría increíble, yo no puedo evitar que se me pare nuevamente. Romina se sienta mirando de frente a Alejandra y comienza cabalgar mi pene. Le pide a Alejandra que se masturbe frente a ella. Está llorando se acaricia y finge gozar frente a ella para que no nos lastime. Yo frente a esto no tardo mucho en acabar junto a Romi. Siento una explosión de jugos en mis piernas. Romi se da vuelta, me besa y me dice que gracias. Que ya nos volveremos a ver. Se acerca a Alejandra, la besa en la mejilla y se retira. Rebeca: Conozco la salida. Ale me mira llorando, se retira al baño a pegarse una ducha. Yo la sigo. Nos bañamos juntos, no podíamos creer lo que nos había pasado.
Inercambio de pareja real
Tenemos 23 años yo y mi pareja 34. Romina así se llama ella. Yo Fernando. Yo estudiaba en La Plata. Ella era separada. A pesar de sus años, y de haber tenido 2 hijos se conservaba muy bien. Linda cola y muy buenas tetas. Teníamos muy buen sexo juntos. A pesar de la diferencia de edad, nos gustaba experimentar. Yo tenía la fantasía de verla a ella con otra mujer cosa que ella no le gustaba demasiado, ya que el juego significaría que yo participara también. Su ex pareja estaba en pareja nuevamente hacía tiempo. Y ella me confiesa que le daba mucho morbo verlo a él con otra. Que si a mí me parecía lo hablaría con él. Roberto se llama. Yo acepto. Ella habla con él y lo convence. El problema era convencerla a ella. Pasados unos días él nos avisa que ella acepta, pero que no iba a ver contacto con la otra pareja, pero que todo podía pasar. Yo no la conocía personalmente, Gisele se llamaba, tenía 28 años, pero había visto fotos y me volvía loco. Romina lo sabía y no le gustaba ni medio. Yo la provocaba diciéndole que cuando viera el tamaño de mi miembro se enloquecía. Quedamos en juntarnos en un bar, para que sea más distendido y que luego iríamos a la casa de ellos, ya que no tenían hijos. Romina se puso un vestido al cuerpo color rojo, con una ropa interior de encaje del mismo color. Sabía que me volvía loco verla vestida así. Yo me fui de jean justado color azul oscuro y camisa blanca. Cuando llegamos al bar, ellos ya estaban, Gisele bestia un minishort de jean y una camisa blanca atada al medio con una botas bucaneras. Él fue de jean y camisa como yo. Charlamos un rato, Romina no paraba de tocarme bajo la mesa, mientras tomábamos unas cervezas, Yo trataba de disimular, pero me ir imposible. Gisele estaba más tímida. Era Roberto el que la mimaba, ya que ella no terminaba de soltarse. En un momento cada pareja estábamos cada uno en la nuestra besándonos y mimándonos disimuladamente. Pasadas unas tres horas, pagamos la cuanta y nos dirigimos a la casa de Gisel. Al llegar nos invitan a sentarnos en el living y nos ofrecen algo de tomar. Pedimos unas cervezas. Se dirigen a la cocina. Inmediatamente Romina se sienta arriba mío y comienza besarme. Yo me sorprendo pero estaba demasiado caliente con la situación para dar muchas vueltas, le bajo los breteles del vestido y comienzo a comerle las tetas desesperadamente. Pasados unos minutos llegar Roberto y Gisele que se sorprenden ante la situación. Romina inmediatamente se sube el vestido y se acomoda al lado mío. Gisele se sonroja ante la situación incómoda. Al decir verdad ninguno habíamos pasado por una situación similar por lo que no sabíamos bien cómo actuar. Romina le pide a Gisele que la acompañe al baño Esta acepta y se va con ella. Quedamos Roberto y yo quien me pregunta si era mi primera experiencia así en público a lo que le digo que sí, Pero que me daba mucho morbo. Pasados unos minutos vuelven las chicas de la mano, Cosa que nos sorprende a Roberto y a mí. Frente a nosotros Romina besa suavemente en los labios a Gisele y comienza a sacarle la camisa. Gisele por su parte le baja el vestido quedando ambas en ropa interior. Roberto se levanta y se pone por detrás de Gisele. Yo me quedo quieto observando la escena. Claramente lo improvisaron juntas en el baño. Gisele dándole la espalda da vuelta la cabeza besando a Roberto. Este le desabrocha el jean y se lo baja. Gisele al mismo tiempo termina de desnudar a Romina y ella hace lo mismo. Romina se acerca a mí. Desabrochando mi pantalón que está a punto de reventar y comienza chuparme la pija como nunca. Gisele se arrodilla frente a Roberto que ya estaba desnudo y comienza a hacer lo mismo. Estuvimos así un rato, las tetas de Gisel se veían deliciosas y su cola la tenía muy dura. Romina me pide que desnude y que me acueste en el sillón. Esta se sienta sobre mi cara y hacemos un caliente 69. Mientras Roberto pone en cuatro sobre el sillón Gisele y le chupa la almeja unos minutos hasta que se para y le comienza a dar duro. Romina al ver esto detiene su chupada, y se sienta sobre mi pene dándome la espalda para observar la escena que le estaba dando su ex, Estaba descontrolada, cabalgaba fuertemente sobre mi pija y yo le apretaba fuertemente los pechos. Gemía como una puta en selo. Gisele era más tímida pero disfrutaba la embestida que le pegaba Roberto. Romina acaba pasados unos minutos con un fuerte orgasmo que moja mis piernas. Yo sigo bien a pesar de estar súper caliente. Se da vuelta y me pide al oído que me acerque a Gisele de frente y que le bese. Que si no me molestaba ella haría lo mismo con Roberto. Sorprendido acepto y me acerco a Gisele. Esta se sorprende al verme y corre la boca. Yo ni lerdo ni perezoso le beso el cuello y comienzo a acariciarle los pechos. Al comienzo se niega pero, pasados unos segundos toma mi pija con una mano y comienza masturbarme. Pide chuparla, por lo que le doy el gusto al instante. Roberto a esta altura ya está con Romina de frente a Romina que le está chupando la pija enloquecida. Gissele se detiene conmigo y al ver a su marido se dirige a él a chuparle la pija junto a romina. Yo observo unos segundos y me propongo a hacerme de ese culo hermoso que me estaba llamando. Me pongo detrás de Gisel y abro sus nalgas y comienzo a chuparle su agujerito que se veía hermoso. Romina al ver esto agarra mi cabeza y ensarta un beso profundo y me dice rómpele el culo que por lo que nunca probo el sexo anal. Yo me dispongo a chuparle bien el culito metiendo primero un dedo y después dos mientas con la otra mano acaricio su clítoris, a ella parece gustarle. Romina lleva a Roberto al sillón montándose de espalada a el observando mi tarea. Gisele está en cuatro patas en medio de la sala mientas yo le como el culito. Pasados unos minutos se da vuelta. Y me dice despacio que nuca lo he hecho. Dicho esto me ensalivo un poco la pija comienzo despacio a introducir mi pene en ese culito que tanto había deseado. Al principio me cuesta y ella le duele, pero le gusta y empiezo a acelerar mis embestidas. Ella me pide más y más. Me doy vuelta y Romina acaba junto a Roberto. Yo sigo con mi tarea de desflorar ese regalo que Gisel me estaba dando. Romina se acerca a la cara de romina y la besa. Abriéndose piernas frente a ella masturbándose. Yo no salía de mi asombro. Gisele ayuda con la tarea primero con sus manos y luego comienza a darle sexo oral. Yo no aguanto más y acabado dentro del culito de Gisele. Roberto permanece en el sillón fumando un cigarrillo. Me ofrece uno y me siento a observar a escena que siempre fantaseé. Gisele se levanta y se sienta sobre la cara de romina y culminan en un explosivo 69. Luego de 10 minutos acaban como 2 veces y se levantan observándonos a ambos con las pijas paradas nuevamente esperando ansiosas un poco más. Ambas sobre los penes que les corresponden haciéndonos acabar pasados unos minutos de puro placer.
Una historia real
Hoy les traigo algo que pasó ya hace un tiempo. Cuando comencé mi relación con mi mujer. Unas de las primeras veces que la llevé como novia a la casa de mis padres. Luego de cenar decidimos pasar la noche ahí, les confieso que me encontraba algo cansado así que mi idea siempre fue dormir toda la noche. Pero ella se ve que no tenía esos planes. Para ubicarlos más o menos en la situación las habitaciones no quedan muy separadas en la casa o sea ruidos fuertes pueden llegar a escucharse además que justo no teníamos puerta, cualquiera que cruzara sin prender la luz nos veía claro. Ni bien se apagó la luz comenzó. -bebé dormís? -Me dijo ya con su mano en mi bulto -qué pasa amor? -dije un poco ya entredormido, si no ya me hubiese dado cuenta de sus intenciones con sus masajes sobre mis partes. Y así sin ningún rastro de vergüenza o timidez dijo: -Quiero pija -sonriendo. Aunque no lo crean a veces es impredecible su calentura, pero la verdad suele importarme poco el lugar, la hora, si es por disfrutar de su cuerpo y su caliente forma de hacerme suyo. Ya su mano tocaba bastante fuerte y rápido mi miembro ya muy erecto. Bajó mis ropas mientras me sentaba en la cama, ella se acostó entre mis piernas abiertas, con su delicioso culito redondo había arriba, solo tenía que trabajar su cuello y así pasó. No puedo precisar el tiempo exacto que sus besos, lamidas y chupadas me hicieron gozar y casi gritar. A veces le decía: -mira que no tenemos puerta, puede aparecer alguien -y eso la calentaba más y más. Se comía todo ni un centímetro desperdiciaba. Fue una hora quizás más o menos, pero les juro que goce de su boca, de su locura por el sabor de mí miembro. Era otro nivel de morbosidad desbloqueado, verla prendida de mi pija mientras su culito de asomaba con esa tanga tan metida y dándole esa forma deliciosa. Estuve en el paraíso por mucho tiempo, quizás nos descubrían ahí en plena habitación si no la cortaba con un pedido. -Amor -si bombón que pasa? -me respondió loca frotándose por la cara todo lo que salía de mi miembro. -Quiero terminar en tu cara -si? -dijo en un segundo cuando apenas soltaba mi pija mojada. -pero acá no, vamos al baño. Soy sincero no pensé que iba a aceptar, uno a veces dice cosas solo por calentón o para fantasear, pero no ahí estaba caminando tras esa cola yendo al baño. Arrodillada chupando mi pija como loca como si la necesitara para vivir, no tardé mucho y manché toda su carita. Delicioso verla así, dispuesta a dejarse hacer lo que le pida.
Mi prima mi , mi primo y yo
Soy Eva y les voy a relatar lo que me sucedió con mi hermano y una prima. Como saben, yo hago el amor con mi hermano y hace unos dias le propuse que si queria tener a dos mujeres con las que hacerlo. Al principio a el le extraño el ofrecimiento pero, al decirle de que esa otra chica era nuestra prima Monica, a el se le ilumino la cara… -Te gusta el trato, Juanje? -Si ya lo creo Eva…mmm…dos mujeres para mi. A mi tambien me gusto la idea y no estaba nada preocupada a fin a cabo, la otra mujer era nuestra prima. Un sabado por la mañana lo preparamos todo. Ella vino por la tarde, estuvimos cenando y luego nos pusimos a ver la tele. Entonces le giñe un ojo a mi hermano para que supiese de que era el momento de iniciar el » juego » Nos fuimos al dormitorio del ordenador y empezamos a mirar paginas. Al princio, solo fueron paginas normales pero poco a poco, comenzamos a ver paginas de sexo. Mire a mi prima y creia que ella iba a salir de alli, pero no, se quedo mirandolas y incluso nos pidio que les enseñaramos mas. Al cabo de un rato, tanto mi hermano como yo, comenzamos a ponernos calientes. Miramos a nuestra prima y vimos como de vez en cuando, ella tambien se tocaba entre las piernas y las tetas. Viendo que ella estaba casi preparada, mi hermano saco un juego en una pagina y nos dijo… -Oye chicas, ¿quereis jugar a este juego…? Yo ya sabia cual era pues el y yo ya habiamos jugado varias veces pero, mi prima lo desconocia asi que le dijo… – ¿De que se trata? – pregunto – Es un juego que me han dicho es muy divertido – contestó – ¡ es el strip-poker ! Hubo unos segundos de silencio….. – ¿que es eso? – preguntó intrigada mi prima – ¡Muy fácil! – respondió eufórico Juanje. Es un juego de cartas…tu no has oido hablar de el, Monica? -Si, si se que es el poker… -Pues eso prima, es igual que el poker pero, con la diferencia que si se pierde hay que quitarse un prenda… -Desnudarse…? -Eso es.Cuando se pierde pues la chica del ordenador se quita una prenda… Yo para calentar mas el ambiente, le dije a mi hermano que yo estaba de acuerdo. Otro silencio….. – ¿Tú estas loco? – le dijo mi prima. – Estas de broma, ¿verdad? – le dijo de nuevo. – Y ¿por qué no? , ya nos conocemos hace tiempo como para asustarnos, creo yo. – contestó muy convencido. -Si Monica, ademas es solo un juego… -Ya lo se Eva…pero es que… – Mira, Monica, pra que veas, yo os dejo ser las » jefas » y cuando lo deseis, paramos el juego y no se hable más, pero creo que podríamos intentarlo, puede ser divertido. Despues de un rato… -De acuerdo, vamos a jugar… -Muy bien, prima…jugamos aqui en el ordenador o nosotros tres solos…? Y cuando creia que iba a decir alli mismo, mi prima le dijo… -No Juanje, vamos a jugar los tres solos, con cartas de verdad… -Muy bien…asi sera mas divertido… Pusimos unas mantas en el suelo, unos cojines y nos pusimos a jugar. El juego empezó sin mayor transcendencia y fue yo la primera que perdi. Sonreí, me puse en pie y me quité uno de las sandalias de tacón que llevaba, mientras la hacia girar en mi mano cantando el ¡tariro, tariro!. La cosa era divertida, mucho más que una partida de trivial. A todos nos producia aquello una risa nerviosa. El juego se puso más interesante cuando Monica se tuvo que quitar una prenda a elegir entre sus jeans ajustados o su camiseta blanca de tirantes. Optó por ésta última, se puso en pie y sacó lentamente sobre su cabeza aquella camiseta. Sus tetas se movieron al compás de sacar los brazos. Se quedó en pantalones y en un sujetador color rosa palo que le sujetaba mínimamente sus enormes pechos. Parecía que ella y todos nos íbamos animando con aquel juego. Luego Juanje perdio y se despojó de su camiseta. Su torso es musculoso, bien depilado, pues practica natación, tiene una enorme espalda, unos brazos fuertes y ademas es muy guapo, vamos, imaginaos como esta mi hermano…buenisimo. Otra partida y fue cuando me tocó a mi quitarme el vestido que llevaba. Aquel vestido me sentaba realmente bien. Me puse en pie y me fui quitando uno a uno los botones, mientras meneaba las caderas con un ritmo muy insinuante. A Juanje, le encantaban aquellos movimientos, se le salían los ojos de las órbitas. Despues de soltarme todos los botones y continuando con aquel baile, me puse de espaldas y me fui bajando el vestido que fue cayendo por mi espalda, hasta dejarlo caer al suelo. Mi ropa interior era blanca y ajustadita. Me dí la vuelta y Juanje se quedó con la boca abierta. Posiblemente esté mal que yo lo diga, pero estoy bastante bien, al menos el cuerpo me gusta cuidarlo y resaltarlo. Me tumbé recostada con cierta sensualidad y continuamos jugando. Siguiente jugada y de nuevo, perdio mi hermano, asi que se quito los apntalones.Se fue bajando la cremallera de la bragueta poco a poco, y dándose la vuelta y sacando el culete se despojó de los pantalones. Llevaba unos calzoncillos de raso que yo le regalé de tipo boxeador, negro ajustado, modernillo, y que tenía debajo un paquete enorme. Yo creo que estaba empalmado. Miré hacia mi prima Monica y le sonreí. Después me perdi yo de nuevo y tenia que quitarme otra prenda y solo tenía dos opciones: quitarme las braguitas o el sostén, y fue por este último por el que me decidí. Siguiendo el ritmo me llevé las manos a la espalda, solté el broche y me saqué el sujetador de los brazos aguntandolo sobre mis pechos. Todos querían verme las tetas y levanté de golpe mis brazos, cayendo el sostén al suelo y dejándose ver mis tetas botando. No son excesivamente grandes, pero si bien puestas. Yo se que a mi hermano le encantan, le entusiasman, no había más que verle la cara. Seguimos jugando y esta vez perdio mi prima.Nosotros dos, queriamos saber si mi prima continuaria con el juego o simplemente se rendia pero no, decidio seguir el juego.Se quitó muy despacio su ajustado pantalón, y enseñando sus bonitas piernas, ya que Monica es muy hermosa, con una cara muy dulce, pelo largo rubio, labios carnosos, grandes tetas, cinturita, buenas caderas y espectaculares piernas. Mi hermano no le quitaba ojo, y no era de extrañar y aunque algunas veces la había visto en ropa interior nunca habia tenido la oportunidad de verla tan cerca y eso, lo calentó mucho. Nos hizo a los dos un baile erótico en el centro de las mantas y se quedó solo con su ropita interior rosa. Otra jugada y de nuevo perdi yo…si, es que no soy muy buena jugando. Bueno, ya solo quedaba quitarme la única prenda que llevaba: mis braguitas blancas, que ya se empezaban a humedecer con aquel ambiente. Me puse en el centro, y girando sobre mi misma, me fui bajando las bragas lentamente, enseñando mi culito, mis caderas, dejándolas bajar por mis muslos, por mis rodillas y…. ¡zas! me las saque. – ¡ guau ! – dijo mi hermano Juanje Mi cuerpo que yo cuidaba a base de mucha gimnasia estaba muy bien proporcionado, y aun continúa estándolo, me cuido mucho y me gusta lucirme, un pelo moreno, largo y liso, boca muy sensual, tengo bonitas tetas, bonitas piernas y culo redondo y respingón. Mi hermano y mi prima disfrutaron de mi desnudez. Me volví a mi cojín y me senté de lado dejándo a la vista mi sexo con las piernas ligeramente entreabiertas. Noté como a Juanje le crecía su ya dilatado paquete bajo el slip negro. A mi me encantaba ponerle cachondo. A continuacion mi hermano Juanje fue el siguiente en despojarse de su única prenda el calzoncillo, que se bajó también lentamente ante la mirada de todos y al hacerlo saltó su pene supererecto, botando sobre aquel calzoncillo, se le notaba muy excitado, quizás por mi baile ó por el de mi prima. Monica me miró sonriente , se iba animando paso a paso y se le veía muchísimo más caliente. Solo había que ver como se dejaban ver sus erectos pezones tras el diminuto sostén. Juanje tenía su miembro como una estaca , deseoso de ser devorado. -Joder Juanje…como estas ! ¿eh Monica…? – dije. -Si prima…joder…ya lo veo… Yo vi como los ojos de mi prima se clavaban en la verga de mi hermano.Despues, el me besó ardientemente en los labios y ocupó su lugar. Aquello a mi prima, le sosprendio muchisimo de que mi hermano me besara en los labios pero como ya los tres estabamos casi desnudos, no dijo nada y seguimos jugando Total, que Juanje y yo quedamos despelotados, ya solo quedaba mi prima por quitarse sus braguitas y el sujetador. Y eso ocurrio Perdio ella, se puso de pie, lanzó una dulce sonrisa a nosotros dos y en el centro de la sala se quito lentamente el sujetador rosita, dejando al aire sus hermosas y grandes tetas. Juanje se ponía vizco, mirando aquellas tetas. Pero lo bueno es que ella siguio desnudandose sin importarle ya el juego, asi que siguio con su particular » strip-tease «. A mi hermano, Juanje, se le ponía su verga como a un toro mientras la sensualidad de Monica nos electrizaba a los dos. Tras unos pases por delante de cada uno de nosotros, prácticamente se arrancó las bragas dejando ver a todos a una preciosa mujer completamente desnuda. -Preciosa…Tia buena ! – le gritó mi hermano. Que guapa estaba, con una carita tan dulce, con aquel cuerpo moreno, tan cuidado, sus bonitas tetas, sus largas piernas, su vientre liso y con el vello del pubis bien recortadito. No era de extrañar que mi hermano estuvieran como un lobo. Despues de quedarnos en pelotas los tres dijo mi prima… – ¿Y ahora que…? Entonces, me eche sobre mi hermano y comenzamos a besarnos y a manosearnos los cuerpos. Mi prima al ver aquello, se quedo alucinada pero luego, se unio. Alli en las mantas estabamos tres cuerpos desnudos revolcandose, tocandose, besandose en fin una orgia sin control. De pronto, mi hermano le dijo a mi prima… -Monica, ¿quieres hacerme una cosa…?…es que lo estoy deseando -Bueno…primo… Hubo unos segundos de silencio y al fin dijo – ¿Que quieres…? -preguntamos las dos. Y mirando con ardiente deseo a Monica le dijo: -¡Que me hagas una buena mamada ! – ¿Queee? – saltó Monica asustada mirándo su empinada verga. – Pues que quiero que me la chupes, eso es lo que quiero.- respondió. Monica no podía creerlo y yo tampoco, ya que no nos lo esperábamos tan pronto.Ella se quedo sin palabras con la proposicion de mi hermano.Yo, la verdad, es que sí deseaba que se la chupase a mi hermano, quería verle disfrutar con mi prima, con su hermosura y con sus labios. -Joder Juanje, primo…tu sabes lo que me estas pidiendo…? -Pues claro que lo se…ademas tengo unas ganas Entonces, yo para calmar a mi prima, la abraze y le dije que tranquila que no pasaba nada y que ademas se le veia en la cara que lo estaba deseando de como le miraba a mi hermano su verga. Monica no podía creer lo que estaba ocurriendo pero, se levantó, acercandose hasta mi hermano, se arrodilló frente a él, se abalanzó sobre la erguida verga y la cogió con su mano suavemente.Monica me dirigió una mirada a modo de aprobación y yo que estaba muy cachonda asentí. Se retiró su rubio pelo hacia atrás y comenzo a chupar los huevos de mi hermano con frenesí, mientras con su mano subía y bajaba aquel nabo tieso. A continuación y cogiéndolo por la base, empezó a besar y a chupar por todo lo largo de aquel poste, para luego dar pequeños besitos en el glande, mientras con su otra mano acariciaba el pecho de Juanje y él acariciaba el cabello de ella. Monica siguió besando el capullo mientras le sonreía con cierta picardía, y sacó su lengua para chupar con mayores ganas. En ese momento yo sentía entre celos, rabia, excitación, de ver aquella escena en la que mi prima le comía le chupaba la verga a mi hermano, algo que nunca me había sucedido. De repente Monica bordeó con sus carnosos labios la punta de aquel nabo y empezo a subir y a bajarlos suavemente hasta que llegó el momento de metérsela hasta dentro. Él daba grititos de placer a modo de aullidos, y ella seguía con aquella operación que desarrollaba con mucho estilo; sacaba y metía aquel falo en su boca mientras Juanje resoplaba… -Eso es…Monica…aaauuuhhh…chupalaaa -Que verga tienes…mmm…primo… Monica sacó la polla de su boca, agarrandola con la mano, levantó la cabeza y se incorporó de rodillas con
Obligada ( ft anahistorias )
Hola espero que le gusten estos relatos cortos y me digan sus opiniones en los comentarios. A veces me cuesta hacer memoria de las cosas que hemos hecho con mi pareja, esta vez recordé algo que me volvió a calentar con solo pensarlo. En una noche comiéndole la boca y mis manos en su cola (¿hay algo más rico que agarrarle la cola a una mujer?), la fui llevando de a poco. Los besos pasaron a ser una pelea de lenguas rozándose y cada vez más dentro de su rica boca. Mis manos locas a apretar esas nalgas carnosas que tanto me gustan, de vez en cuando mis caricias recorrían todo su cuerpo hasta su carita. Enseguida su instinto la poseía y me deleitaba con sus dotes orales. Era verla con esa cara de atorranta chupar mis dedos de a uno luego de a dos, sabe que eso me enloquece. Le comía la boca ya para ese entonces era toda manoseada por mí, note enseguida sus ganas, sus partes calientes deseando recibir placer y eso me vuelve loco, loco de verdad, no importa el lugar esa locura me puede además confieso que me sale el papel dominante. -Anda besamela -no, no quiero -me dijo -dale si te gusta -no te dije que no tengo ganas -dale si sos re puta Lo negó con su cara mientras seguíamos besándonos y ella tocándome. -dale bebé chupámela -no -ya noto que estaba loco por hacerla mía- no quiero no me obligues Y sé que puede escucharse mal pero uno sabe cuándo una mujer lo está provocando a uno. -no me la querés chupar puta -no, no eso es de putas Con toda mi calentura me levanté, mientras ella miraba, me arrastré por la cama hasta lleva mi miembro hasta la altura de su boca. -qué haces -dijo -cállate si sé que querés zorra Y así como estarán pensando y deseando, le metí mi miembro y así también se prendió como nunca, le encantaba. Empujaba su cabeza sentía como estaba enloquecida disfrutando que la obligue. Su lengua saboreando mi miembro, mirándome y empujándolo para que se note en su cachete todo lo que se metía, no solo eso jugar con mis testículos estaba como nunca, obvio que recorrió toda su carita con mi miembro, además que le gusta la moja toda. Si estaba con una puta y me encantaba. Creo que esas fueron hasta el momento los mejores besos que me ha hecho. Pero era solo el comienzo de una noche salvaje... Gracias @anahistorias por ayudarme a poder realizar este relato
Mujer mal atendida
Lorena es una mujer de 1.60, rubia, muy buenas lolas, y una cola prominente, cursando sus treinta y pico, no estaba en su mejor momento físico y sumados a sus problemas maritales no pasaba su mejor época. Su marido la ignoraba totalmente y estaba cansada de tener que pedirlo, como castigo lo tenía en abstinencia hace algunas semanas pero la situación se ponía cada vez más tensa. Además tenían un nene chiquito que demandaba mucha atención y siempre era Lore la que estaba pendiente de él mientras su marido estaba abstraído en su celular. En el sexo siempre habían estado bien, lo hacían en varias posiciones, a Lore le encantaba en cuatro con las manos en sus lolas para sentirla bien adentro pero tenía una idea dando vueltas en su cabeza hace tiempo; quería sentir un pene grande en su interior, el de su marido era normal y siempre se preguntó que se sentiría, ya que alguna de sus amigas habían tenido la experiencia y habían quedado gratamente sorprendidas. Ante la falta de respuestas en su casa y la cada vez mayor despreocupación de su marido, Lore se volvió a inscribir en el gimnasio de su zona y a fuerza de voluntad y trabajo, logró hermosos resultados en su silueta, recuperó su cintura, marcó la cola y tonificó sus brazos y piernas, estaba realmente preciosa pero su marido parecía no importarle mucho y seguía en la suya, en ella seguía dando vueltas por su cabeza si la estaba engañando o no pero no tenía pruebas para demostrarlo. Pero en el gimnasio era otra su vida, el instructor si veía los cambios y cada vez estaba más cerca, la acompañaba y alentaba y la hacía sacar lo mejor de ella, Lore se sentía orgullosa de sus resultados y le gustaba recibir atención personalizada, aunque sabía que lo dejaba acercar más de lo cuenta o tocar un poco más allá de lo permitido socialmente. En una de esas tardes, el instructor le dijo si quería ir a una clase especial de una nueva disciplina que mezclaba yoga con crossfit, ella dijo que si porque le parecía interesante la fusión de ejercicios y se anotó en la clase piloto, era un sábado a las 9 h. Los días transcurrieron normalmente, ya hace 3 meses que no tenía sexo y realmente estaba necesitada y entre una cosa y otra no había tenido tiempo de autocomplacerse mas que algún toqueteo ocasional en la ducha, pero no había llegado al orgasmo. Lore siempre estaba depilada, cuando se veía desnuda al espejo, le gustaba lo que veía, había mejorado muchísimo su figura. Llegó el día de la clase, había unas 5 mujeres, 1 hombre y el instructor, transcurrió normalmente, Lore se fue al vestuario como siempre junto a 2 compañeras, se desnudó para bañarse, se puso los auriculares y mientras estaba en eso, el instructor gritó si había alguien en el vestuario porque en el de hombres no salía agua caliente y al no recibir respuesta entró y se desnudó para ir a bañarse, cuando entró al sector de duchas se sorprendió al ver a Lore de espalda, él se acercó despacio para no asustarla, se apoyó en su espalda y le quitó el auricular y le susurro "¿me puedo bañar con vos?". Lore no reaccionó solo sintió un enorme pene rozando su cola y asintió con la cabeza. La excitación era enorme y no quería darse vuelta, el instructor le enjabonaba la espalda llegando hasta su cola, para luego subir por el frente rozando su pubis depilado y sus grandes lolas, Lore por su parte solo emitía pequeños gemidos y le enjabonaba el pene, recorriéndolo con sus manos, era al menos una mano más larga que la de su marido y mucho más gruesa, su cuerpo estaba listo para ser penetrado, estaba muy excitada. El instructor sin rodeos acercó el pene a la entrada y lo fue introduciendo suavemente, centímetro a centímetro, eran más de 20 cm... Cuando entró completamente Lore explotó en una seguidilla de orgasmos que venía conteniendo hace semanas, se sentía por primera vez en su vida totalmente llena y él empezó el bombeo suave, pero profundo, mientras Lore se agarraba las lolas con una mano y la cola del instructor con la otra, no quería que se la saque, estaba en el cielo. No le importó que no usaba preservativo, que no lo conocía, que había dejado las pastillas, nada, era una mujer en celo, salvaje y quería solo sentir y olvidarse de todo. El instructor no la defraudó, la embistió por más de media hora, los gemidos llenaban el lugar, le pedía que siga y no pare, hasta que la dio vuelta y le llenó la cara, la boca y las lolas de leche, Lore se la chupo para sacarle hasta la última gota y quedaron los dos rendidos, había tenido más de 10 orgasmos y le temblaban las piernas. Como pudo se volvió a bañar para limpiarse los rastros de semen, se vistió, y se fue a su casa con una sonrisa pintada en la cara y una sensación entre sus piernas que quería volver a repetir...

